Pedro de Estopiñán, una historia oscura


 

        ¿Murió El Conquistador de Melilla en la indigencia?

Enrique Delgado 

               Pedro de Estopiñan, el oscuro contable de La Casa de Medina Sidonia, pudo haber muerto en la indigencia, envenenado o por ingerir comida en mal estado. Todo lo relacionado con la conquista de Melilla, hecho que se sigue presentando a los melillenses en formas adulteradas, sigue envuelto en la oscuridad más profunda.

                  No hay acuerdo sobre la fecha, que la propia Casa Ducal sitúa en 1496 y la Casa de Niebla en 1497. Decidirse por una u otra fecha aun es difícil y más si se lee la comparación y análisis que establece Joaquín Rodríguez Puget en “Crónicas de una Fortificación”. Sin embargo las Crónicas oficiales no dudan en señalar el objetivo por el que se llegó a estas costas. La de Pedro de Barrantes lo explicita sin género de dudas: “Juan de Guzmán envió una armada a África para ganar, reedificar y poblar la ciudad de Melilla, que era de moros.

           Hay que hacer notar los tres verbos que emplea para describir la acción: Ganar por conquistar, reedificar que no fundar o sacar de la nada y poblar de nuevo. Es obvio que los habitantes de Melilla sabían lo que se les venía encima, la mayor y más poderosa flota del Mundo, por lo que lejos de presentar batalla, decidieron dejar el terreno vacío para luego intentar la reconquista de Melilla. El error táctico fue mayúsculo, porque habiendo estimado bien la envergadura del ejército que iban a enviar los castellanos a conquistar la plaza, subestimaron la capacidad de los ingenieros y militares para reconstruir las defensas y sostener cualquier acometida sobre la ciudad recién conquistada. Resulta obvio señalar también que el ejército enviado a Melilla, era el que había conquistado todo el Reino Nazarí de Granada en apenas 10 años. La resistencia era inútil y cómo había observado uno de los exploradores de la época, la potencia de los guerreros de la zona de Melilla, no era ni siquiera comparable a ninguno de los ejércitos que defendieron las principales ciudades del Reino de Granada.

          Pedro de Estopiñan, un oscuro final

   Pedro de Estopiñán, el oscuro contable de la Casa de Niebla ha dejado para la historia poco más que su nombre. Probablemente, la atribución de la conquista de Melilla se le asignó con posterioridad, como única forma de paliar el final precipitado y enigmático de su vida, cuando visitaba el Monasterio de Guadalupe en 1505. Quizá sus hermanos Bartolomé y Francisco quisieron perpetuar la memoria de un hermano, que los acompañó en diversas aventuras guerreras, pero que no tuvo suerte alguna en la vida.

         En 1947, el Ayuntamiento de Melilla llevó a cabo unas jornadas históricas con ocasión del 450 aniversario de la conquista y ocupación de Melilla. En la etapa franquista no había necesidad de buscar subterfugios y leyendas de alguaciles traidores para justificar una conquista, la de Melilla. Los conferenciantes fueron Tomás García Figueras y Hipólito Sancho Mayi, quien realizó una profunda investigación histórica sobre lo poco que podía saberse del hombre al que se atribuyó la conquista de Melilla.

        Casado con Beatriz Cabeza de Vaca, a la que dejó con tres hijos pequeños, que hubieron de ser amparados por familiares, hasta que ya con cierta edad pudieron emigrar emigrar a Canarias, Perú o Argentina. Probó suerte con el comercio de todo tipo de mercaderías, y parece ser que fue el precursor de la exportación de vinos de Jerez, localidad en la que desarrolló la última etapa laboral de su vida, terminada de modo abrupto en Guadalupe ( Cáceres). Los últimos años, tras la conquista de Melilla, los pasó acuciado y reclamado por acreedores. Ostentó varios cargos de honor, como ser un 24 de Jerez, pero que no le reportaban beneficio alguno y quizá, muchos enemigos. Las conferencias de 1947 sirvieron para corregir en 11 años la fecha de su muerte (de 1516 a 1505) y fueron las primeras en las que se investigó, con rigor histórico, tanto la figura del supuesto conquistador de la ciudad, como el propio hecho de la conquista. En la interesantísima conferencia de Hipólito Sancho Mayi, nos enteramos que hubo tres expediciones previas al propio hecho de la conquista y que para preparar y facilitar el desembarco, se conquistaron varias pequeñas villas del entorno de Melilla, o sea, que antes de iniciar el desembarco, se creo un pequeño cinturón de seguridad.

         Notas: https://elalminardemelilla.com/2012/05/15/melilla-ano-1497/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/27/el-dia-de-la-conquista-de-melilla-yiii/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/23/el-dia-de-la-conquista-de-melilla-ii/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/22/el-dia-de-la-conquista-de-melilla-i/, https://elalminardemelilla.com/2011/09/16/en-busca-del-dia-de-melilla/, https://elalminardemelilla.com/2011/06/07/7-de-junio-el-verdadero-dia-de-melilla/

La doble cruz del capitán Casado Escudero


      Historia de un superviviente de Igueriben, fusilado por Franco

    En 1999, en absoluta soledad, frente a la fría tiniebla del franquismo me decidí a publicar «La historia nunca contada de la sublevación de Julio en Melilla». Cuando empezé a publicar la historia de lo sucedido, no sabía lo que me iba a encontrar. Contaba solo con el apoyo de mi mujer y un libro titulado: «Historia de una mujer en la Guerra de España», de Carlota O´Neill. No tenía ningún plan previsto, ni siquiera un guión. Rescataba nombres, datos, semana a semana y cada cual era distinta a la anterior. Apenas repasaba lo publicado, había acumulado cierta cantidad de expedientes militares y poco más. Consultaba el Registro del Cementerio de Melilla día a día y hacía las anotaciones en papel reciclado, con lápiz y bolígrafo.

                                  Luis Casado Escudero

       Un amigo me habló del capitán Luis Casado Escudero,natural de Pontevedra, superviviente de Igueriben en 1921, militar de ideas avanzadas, abogado, propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando, concesión que por supuesto le fue rechazada. Los militares africanistas, profundamente resentidos, se la negaron siempre, como al Regimiento de Cazadores de Alcántara. Una deuda ha sido resuelta este año, la del capitán Casado sigue pendiente.

        En el cementerio de Melilla consta que sus restos mortales fueron entregados en la mañana del día 23 de julio de 1936, supuestamente fue fusilado junto a los también militares Virgilio Leret Ruíz (comandante de Aviación) y los alféreces del mismo cuerpo Luis Calvo Calavia y Armando González Corral, aunque este extremo nunca ha podido ser comprobado.

                Carta de despedida del Capitan Casado (23/07/1936)*

                     Sr. D. José Mendez, mis hijos y su esposa y toda familia.

          ¡ Queridos padres, hijos y hermanos !

   Es la hora de la verdad pues dentro de unas horas me van a fusilar. Nunca se avergüencen de mí. Muero inocente y pensando en vds, a los que tanto he querido y quiero: Muero henchido de gratitud y cariño para todos vds., pensando en mi Finucha (apelativo de su esposa Serafina fallecida en 1934), que es la única mujer a la que he querido. Cuidad a esos niños a los que quise y quiero con locura, que se acuerden siempre de mí. Recojan todo lo que aquí tengo en la Casa de Baños y mi último ruego. Cuando sea el tiempo oportuno recojan mis restos y llevenlos al lado de mi Finucha y que mis hijos me lleven flores. Es una injusticia lo que conmigo hacen y para qué más. No se olviden de llevar los restos al lado de mi Finucha. Adios, hasta siempre, acuérdense de quien los quiso y los quiere. Muero pensando en Tito y Adelina; (sus hijos).

  Nota: La carta de despedida me fue entregada por José Mª Lagunilla, yerno del capitán Casado, en 1999. Es de las pocas que se conservan y la primera que fue publicada. Por supuesto que los vengativos militares franquista nunca cumplieron su última voluntad. En estos días en los que se rememora lo sucedido en Annual, no he podido evitar acordarme del capitán Casado, el que nunca será homenajeado, héroe verdadero de Igueriben, junto al comandante Julio Benítez. Esta es la vergüenza de la historia de España. 

La leyenda de la estatua del intocable


                     Historia de la última estatua de Franco de España           

      En noviembre del año 2000, el Grupo de Grafiti Antifranquista, pintaba la estatua de Franco, situada entonces en su emplazamiento original, enfrente de la puerta de La Marina. El comandante Franco había permanecido inerme y olvidado durnate dos décadas, desde que la estatua descendiera del cielo en 1979 y se asentara sobre su pedestal. Melilla quedó sorpendida y sobrecogida, incluso el gobierno de entonces dijo que iba a preparar un plan sobre monumentos franquista, para ver cuáles se retiraban y cuáles se desplazaban de su ubicación. Esto sucedió elo 16 de noviembre en Melilla y una semana después, 22/11/2000, Franco transmutaba de color cual cameleón, y en El Ferrol pasaba del malva al rosa. Madrid pintaba su estatua de color rojo intenso y el debate nacional sobre la presencia estatuaria de Franco en sus calles estaba iniciado. Melilla había sido la primera, que no la adelantada en esta «ola» reivindicativa nacional.

             El 23 de febrero, el entonces dirigente ugetista Dionisio Muñoz, protagoniza su acción más sonada y emblemática.  Ante toda la prensa de Melilla, o sea, con luz y taquígrafos, pinta por completo de color rosa la efigie del dictador, en escalafón de comandante. La perplejidad de Melilla es absoluta, tanto que el propio Presidente de La Ciudad, Juan José Imbroda, afirmó sentirse anonadado por lo sucedido con la estatua de Franco. Observen, en la fotografía del diario Sur, la amenazante mirada con la que el dictador mira al dirigente ugetista, empequeñecido ante la pavorosa efigie, y al que parece que va a abatir de un momento a otro, como en las leyendas de Gustavo Adolfo Becquer. Es una estatua que da miedo por su tamaño y sobre todo por la cercanía con la que está colocada. No hay rejas ni fosos que la protejan o que nos defienda de ella, y a la que  cualquiera puede acercarse.

                 Un intenso debate se produce en la ciudad, que se vuelva dividir entre abolicionistas y proteccionistas. Franco sigue dando miedo en la ciudad, en donde existe una vieja leyenda urbana que dice que: «El que toque a Franco en Melilla, pierde las elecciones». Pese a toda la belicosidad de los franquistas,  y las denuncia judiciales contra los miembros del Colectivo Ciudadano para la Supresión de los Símbolos Franquistas, se gana la batalla mediática, y caerán monumentos y escudos emblemáticos del franquismo, como el  de los Alféreces Provisionales y las placas de bronce de La Comandancia.

                              El  PSOE lo intentó en 1991

         Es quizá una historia olvidada que interesa ahora recordar, pues origina la leyenda de la que hemos habalado antes. El entonces 1er Tte. de Alcalde Román Dobaños Mourín, del partito socialista,  intentó retirar la estatua de Franco en 1991 y para ello construyó un basamento igual frente al acuartelamiento de La Legión, lo que originó el inmediato ruido de sables. El proyecto contó con la firme oposición del bunker franquista, en realidad siempre se han opuesto, y forzó al Ayuntamiento socialista de Gonzalo Hernández a retirar el proyecto de traslado de la estatua. El lugar en el que iba colocarse la rertirada estatua del comandante, fue ocupada en 1993 por otra, que representa a un legionario entregando un anfora a una niña, en una metáfora de la protección que La Legión ha otorgado a la ciudad.

                  El PSOE perdió sorpresivamente las elecciones municipales de ese año, que ganó el PP de Ignacio Velázquez, por 12 concejales frente a los once socialistas. El Partido Nacionalista Español de Melilla sacó dos concejales. En ese punto arranca la leyenda que todos temen en la ciudad.

            El Consejero Rafael Marín también intentó retirar a Franco

     En el año 2005,  el entonces Consejero de Fomento de Melilla Rafael Marín intentó una retirara subrepticia de la incómoda estatua. El bunker reaccionó de modo fulminante y alertaron a sus bases. Cual oriflama, volvieron a hacer ondear el mito de la leyenda franquista y el intrépido Consejero hubo de buscar un rápido y escondido emplazamiento para la amenazante estatua. No lo volvió a intentar jamás. Escribí un artículo que todavía puede encontrarse en internet: «La estatua errante de Francisco Franco». Desde entonces, la gente pasa por allí pero nadie se atreve a mirarla a los ojos. Es como una esfinge malévola, que enciende su mirada y fulmina a quien se atreva a moverla de su sitio.

Nota: http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/217168/index.php

El Carmen en Melilla, tradición y curiosidades


         Melilla ya no tiene flota pesquera. Es una actividad que decayó tras la independencia de Marruecos en 1956  y el progresivo control del vecino país sobre sus aguas territoriales. Pese a no tener ya flota el recuerdo de la Virgen del Carmen, patrona de la marineria y del barrio pesquero del Industrial sigue vivo. Curiosamente, la única flota pesquera existente en la bahía de Melilla se echa a la mar diariamente sin patronazgo alguno, salvo el que ejerce de modo completo Al-Lah, el Dios único de los musulmanes.  Un 16 de julio de hace ya muchos años, me fijé en ese detalle.  La Virgen del Carmen era traída a la playa de Melilla en un barca, mientras decenas de embarcaciones hacían sonar sus sirenas, justo en el instante en que la flota pesquera de Beni Enzar salía del puerto camino de la pesca, de modo silencioso y constante. No había reparado en ese detalle hasta ese momento. La universalidad de las cosas no existe, todo es relativo. No puede imponerse a otros nuestra visión de las cosas.

     Profundicé en el tema y leí que los sarracenos nos llamaban a los cristianos, en la época de las cruzadas y de las guerras con el Islam: «los trinitarios o politeístas». No podía comprender cómo podía denominarnos seguidores del Dios Único, si distinguíamos tres personas (Padre, Hijo y Espírtitu Santo), en un mismo nombre. Recuerdo que de pequeño, cuando mis padres me llevaban de viaje y veía una y mil vírgenes de nombres distintos preguntaba siempre lo mismo. ¿Por qué si la virgen es la misma, en cada sitio se la conoce de un modo diferente?.  La respuesta, ya viniese de mis padres o de mi tía Carmen, que era la entendida en estos temas, no variaba: «Todo es lo mismo, da igual el nombre que se le ponga, aunque sean mil». Luego de mayor he comprobado  que no es la mismo ser de la Soledad, que de Los Dolores. Cada uno reza solo a su virgen.

        Para complicar más las cosas, descubrí hace poco que en toda la cristiandad oriental no existen nombre de vírgenes, que La Virgen es solo Madre de Dios y que de los mares, pasada la isla de Sicilia, se encarga única y exclusivamente San Nicolás.

                 El día del Carmen en Melilla

      Los romanos tenían una religión de Estado y eran muy respetuosos con sus dioses y sus tradiciones. Además, eran muy superticiosos y en los días de fastos, como este del Carmen, interpretaban cualquier indicio o auspicio, para saber si traía buenos o malos augurios. Desde luego, el día del Carmen no ha podido ser peor. Por primera vez en muchos años, la imagen de La Virgen no ha podido ser desembarcada por el agua, pues hoy arreciaba el temporal de levante. Desde luego, si esto es un augurio de lo que se avecina y de lo que tenemos encima, está claro que el signo está acorde con los tiempos.

        Una procesión, la del barrio del Industrial y de los antiguos vecinos de los bloques de pescadores de Corea (Marqués de Valterra y Rodrigues Lizón). Una verbanilla popular en lo que fue el barrio de pescadores. Una misa de autoridades y  dos misas diferentes, de asociaciones diferentes, en dos iglesias de Melilla. La primera en la sede tradicional y parroquial de la Virgen del Carmen, la parroquia de San Agustín, la otra en la iglesia arciprestal. También hubo su verbena y colocación de flores en el barrio del Mantelete, en donde antaño estuvo el Hogar del Pescador.

                ¿ La virgen del Carmen patrona de Melilla ?

     Me contaron que hubo un tiempo en que cierta parte de la población, con ciertos sectores de influencia, intentaron que la virgen del Carmen fuese proclamada patrona de Melilla, de hecho, la imagen existente en el templo patronal, presenta a una virgen del Carmen sedente, algo bastante inusual. Todo chocó con la firme voluntad de la guarnición melillense y de casi toda la población, que siempre consideraron a La Victoria, como la única patrona de Melilla.  Hay indicios que apuntalan la posible «conspiración» en favor del Carmen y es que la imagen de La Victoria estuvo extramuros hasta bien entrado el siglo XVIII. Todavía hoy nadie ha señalado el emplazamiento de la última ermita de La Victoria en el Barrio del Mantelete.

       Al ahondar más en las vicisitudes de la proclamación de La Victoria como patrona, se hace constar que el alcaide Villalba y Angulo ordenó cerrar Melilla a cal y canto y encerró a los capuchinos en la Iglesia de la Concepción hasta que no proclamaran a La Victoria como patrona. ¿Porqué esa resistencia y sobre todo, en favor de quién?. En Málaga, la imagen de La Victoria entró con las tropas que conquistaron la ciudad en 1487,  e inmediatamente se erigió la ermita. Nadie discutió nunca su patronazgo. En Melilla solo son claros los hechos y a veces, ni eso.

La última calera de Melilla


                                  La calera de Aceras de Negrete

           Hace ya mucho tiempo, en el mes de diciembre, publiqué una entrada sobre lo poco que sabía de la antigua industria de la cal en Melilla. Lo hice tras encontrar, casualmente, un artículo de Ginés Adán sobre el tema.  Así conseguí unir mis fotografías a los conocimientos de este conocido constructor. Medio año después, un nuevo colaborador del Alminar, Angel, nos descubre como blog, encuentra aquella ya olvidada entrada y nos documenta, tanto sobre las propias caleras, como sobre la dureza del trabajo en las mismas.

             Tenía ya pensado desde hace tiempo, fotografiar esta calera, situada al final de las Aceras de Negrete y junto a la calle de La Cal. Tenía la intención, pero me faltaba documentación y tiempo para poder hablar sobre estas antiguas industrias con un mínimo de rigor. No se trata de traer cosas porque sí, sino también para que sean útiles y atractivas. Lo escrito permanece siempre.

                      La fabricación de la cal ( Texto de Ángel)

      La fabricación de cal era un trabajo simple pero penoso. Como he dicho nací en 1925 en una de las dos casas que lindaba con los dos hornos situados en la Acera de Negrete; que en aquella época tenia el n° 93, esquina a la cuesta que subía hacia Batería Jota. Viví allí un año y medio, y volví a la misma casa en mayo de 1936. A esta parte se le llamaba entonces “Faldas de Batería Jota” . La puerta de entrada al espacio de estos hornos se situaba en medio de estas dos casas. La puerta, que era de hierro forjado, era lo suficiente grande para permitir la entrada de los carros que entraban cargados de piedra caliza como también del carbón (carbonilla ), que eran los restos del carbón utilizados por los barcos de la época, y que se utilizaba para el cocido de la piedra caliza.
      Con la llegada de los camiones, importados por la casa “Parres”, se fueron dejando los carros. Los mulos que tiraban de estos carros lo dejaron en paro y los carreros se fueron convirtiendo en conductores o ayudantes de estos nuevos medio de transportes. Presencié muy de cerca estos cambios pues lo vivía durante todo el día..

          La carbonilla era el elemento inprecindible para que el horno funcionara día y noche. La piedra caliza se troceaba en trozos algo mayor que un puño, con un martillo de largo mango que se llamaba “porrillo”; se cubría el horno con una capa de esta piedra y otra de la dicha “carbonilla”; lo que hacia que toda la profundidad del horno estuviera toda como una ascua. En invierno, los niños teníamos la costumbre de reunirnos en estos hornos y a veces de secarnos cuando habíamos cogido un aguacero. Se daba el caso de accidentes respiratorios, e incluso la muerte como fue el caso un año en que murió axficiado un joven en la calera del Patio de Florido. La parte de abajo del horno unos cinco a siete metros, terminaba en unas rejas de hierro que sostenía toda aquella pesada mole de piedra y carbonilla. Al llegar la capa de piedra a esta reja, se encontraba ya cocida y el obrero , mediante un largo y grueso pincho hacia caer estas piedras ya cocidas, que se retiraban una vez enfriadas. Entonces se extendían por tierra y se les rociaba con agua para como se decía “apagarlas”, lo que hacia que a esta cal se le llamaba “cal apagada”, y a la piedra cocida que no se había rociado con agua se le llamaba “cal viva”. Cuando se apagaba la piedra desprendía una gran humareda y muchísimo calor! La producción estaba dedicada a las obras de la construcción, pero también se atendía a aquellos particulares que deseaban la “cal viva” y que empleaban estas para el “blanqueado” de sus casas.

        Los obreros que trabajaban en estas caleras pertenecían todos a una familia naturales de una kabila de Mariguary. Llegaban por la mañana después de una larga caminata y volvian a su casa al atardecer. A la hora del té siempre me encontraba en su corrillo. Cuantas veces partí  piedras con aquel dichoso “porrillo” !! y tambien intentaba sacar agua del pozo a pesar de mi poca fortaleza!
         Mis recuerdos sobre ellos son inmejorables y quedaron grabados en mi memoria para siempre.

   Nota: entrada de diciembre sobre las caleras.

 https://elalminardemelilla.com/2011/12/18/las-caleras-de-melilla/

Melilla en clave neolítica


                            En recuerdo de Angelo Ghirelli         

            El Neolítico del Norte de África es mauritano, y el de la península ibérica es ibérico. Esto parece una obviedad, o una verdad de perogrullo, sin embargo es más difícil de aceptar de lo que parece, todavía existe quien no lo reconoce. La historia, la arqueología, también tienen su componente político. Aceptar la premisa primera, implica reconocer que los bereberes fueron y han sido siempre los pobladores del Norte de Marruecos, e implica aceptar también que el tamazigh es la lengua natural de sus habitantes, antes que cualquier otra, incluido el latín y todas las posteriores.

        Melilla y su comarca debieron  ser un hábitat fácil para el hombre neolítico. Tenía agua, zonas fértiles y de fácil cultivo y el componente calcáreo del entorno debió proporcionar gran cantidad de refugios naturales y de cuevas fácilmente habitable. Ocurre que al ser un territorio en guerra permanente, el grado de destrucción fue muy elevado, perdiéndose para siempre decenas de posibles localizaciones. Aún así, quedaron muchas cuevas naturales en el entorno de Horcas Coloradas, que sirvieron de habitat hasta las primeras décadas del siglo XX, hasta la construcción de los barracones de San Francisco. Hasta esa fecha, parte de la población de Melilla vivía en condiciones míseras, inclusive por debajo en habitabilidad a la zona que se pretendía  colononizar del norte marroquí.

                 En clave neolítica

   No recuerdo cómo cayó en mis manos el primer libro de Angelo Ghirelli, su historia del Norte de Marruecos. Quedé impresionado por lo esclarecedor de su relato, por la rigurosidad de su exposición. No cae en errores comunes ni en falsos mitos fundacionales. Los siguientes libros suyos que encontré en anticuarios fueron: El País Berebere y Prehistoria Norte- Marroquí. Existe un libro suyo más, una historia del Islám y de su expansión. Todos son de la década de 1930. En su Prehistoria Norte-marroquí redacta varias líneas referidas a nuestra ciudad: «En Melilla, Pallary encontró jaspes y silex tallados en bastante cantidad, tanto en la población como en el Río de Oro y en los terrenos que se extienden por la falda del Gurugú. En el mismo Río de Oro, encontró un hacha de ofita de siete pro cuatro centímetros, análogas a las del Oeste argelino».

       Todo esto sitúa a Melilla como un enclave habitado desde siempre por los pobladores naturales de la zona, con una lengua propia, lo que deshace muchos mitos y falsas leyendas, tanto a un lado como a otro de la valla fronteriza. Existe un trabajo publicado por la UNED de Melilla titulado: «Sidi Guariach, una cantera taller de industrias líticas en silex de la prehistoria reciente de Melilla».

              ¿ Quién fue Angelo Ghirelli ?

   La única referencia a su persona subsiste gracias a Francisco Carcaño y sus «Rifeñerías», pero es absolutamente esclarecedora: «Otro explorador extranjero hizo su aparición en Melilla, era el intaliano Angelo Ghirelli. Poseía el árabe a la perfección y se internaba con mucha frecuencia. Cuando iba vestido de musulmán, difícilmente se reconocía en él rasgo europeo alguno. Su trato era fino y agradable. Tocaba el piano, sabía de medicina, tenía algo de brujo y de adivinador. Hombre de inteligencia despierta, obtenía más fruto que Delbrel de sus excursiones al interior». Fue expulsado de Melilla por ciertas maniobras de Delbrel en su contra. Muy africano, muy de Melilla el final de alguien tan exquisito como debió ser Angelo Ghirelli. El misterio persiste. La obra de Delbrel es reeditada, pese a su insoportable concepto de superioridad sobre la sociedad rifeña y  Ghirelli vive en el ostracismo de la historia, pese a la  calidad de su obra.

                  Cuevas de Melilla

  Estas y otras cosas hicieron que me interesara por las cuevas de Melilla, a las que llamo y seguiré llamando «cuevas moras». He localizado varias, pero sólo hablaré de una ya destruida, en donde probablemente se pudiera haber encontrado  algo de interés, de haber querido buscarlo. Dando paseos por la zona, encontré un percutor neolítico que llevé a los arqueólogos de Melilla. Lo encontré sin buscar nada, estaba entre la tierra removida por obras de carretera, extracciones ilegales de arena para las obras; en esa zona de Melilla que vive y se mueve sin el control de la Administración. En este caso, la cueva ha sido allanada por una nueva obra, para la obra del nuevo acceso al Polvorín de Horcas.  Quedan pocas zonas vírgenes en Melilla, pero al ritmo que se va, la extensión de la plancha de cemento va a ser absoluta. No quedará nada en dónde buscar.

      La siguiente agresión que espera, es la que unirá Horcas Coloradas con Rostrogordo. Esta cueva está completamente desaarecida. Guardo el resto de fotografías de cuevas, para evitar su demolición. No publicaré nada con respecto a este tema.

    Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/11/13/las-cuevas-moras-de-melilla/

El camino cubierto de San Miguel


          

                  Desde que diésemos la noticia del hallazgo de un muro aspillerado en el solar del futuro Centro Tecnológico, no se ha ofrecido a la ciudadanía de Melilla la más mínima información sobre lo encontrado. No sabemos si lo encontrado compromete el futuro de las obras, si se están haciendo excavaciones o si se ha encontrado cualquier otro tipo de restos. Toda esa zona está muy batida, muy removida por la historia. Los llamados 3er y 4º recintos defensivos fueron vitales para la supervivencia de la ciudad a lo largo de 400 años. Permitieron controlar el espacio colindante, la creación de huertas de donde proveerse de leña, de  víveres, pues estos no siempre llegaban puntualmente de España. Sirvieron también como franja de seguridad y a la larga, resultaron vitales en el asedio de 1775. Si esa zona defensiva, Melilla hubiese caído durante ese asedio como un higo maduro.

          Los fuertes, sus barracones, e incluso sus murallas, entraban dentro de lo que hoy es la Plaza de España, lugar en donde se ubicaba lo que se denominaba como: «Puerta del campo». Melilla ha contado y cuenta con grandes estudiosos y enamorados de sus recintos defensivos, por lo que sigue extrañando  la ausencia cualquier noticia sobre este hallazgo, o de qué va a ocurrir con él en el futuro. ¿Será necesario un modificado del proyecto del Centro Tecnológico?, ¿ cómo y qué muros van a ser conservados?. Como no hay noticias oficiales, hemos recurrido como siempre a las fuentes oficiosas, que nos han informado de que el muro hallado podría corresponderse con «el camino cubierto del Fuerte de San Miguel». Estaríamos ante uno de los restos más antiguos de las primitivas construcciones españolas, y que situarían la datación del muro en el siglo XVII. Es de suponer que cuanto más terreno se remueva, podrán ser encontrados más restos.

             Hemos recurrido a viejas fotografías y a la maqueta del Museo Arqueológico de Melilla, para localizar el antiguo fuerte de San Miguel y lo que pudiera ser el resto físico, de su legendario «camino cubierto», del que hablan algunas fuentes y algunas revistas de la Asociación de Estudios Melillenses. De momento, pese a su importancia, nadie se atreve a confirmar nada ni a avanzar suposición alguna.

         Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/04/11/hallazgo-en-el-fuerte-de-san-miguel/

           Summary in english   

                The ancient covered way of San Miguel

      Melilla´s Govermnet  is building a Technological Center in an ancient zone of the city, in the old castle of San Miguel. The ancient castle was building in the sixteenth Century. This castle was the border between the spanish city and the moroccan field up to the 19th century. In this zone there were vegetable gardens and also there were many battles between spanish soldiers and ancients morocains warriors for four centuries. On having initiated the excavations for the foundation of the new building, it has appeared this rest of wall, of the forgotten covered way of San Miguel. It has been a surprise because they all were thinking that the old castle was dessapeared completely.

        Note: http://www.syler.com/SiegeWarfare/outside/glacis.html