Los misterios de Melilla en la radio


Consejería de Hacienda, vestíbulo

No todo lo que sucede puede explicarse y hay cosas que no tienen explicación. Aunque cada vez menos, todavía hay un amplio campo para el misterio. El pensamiento racional es un sólido muro por el que rara vez atraviesa el misterio. Si algo sucede y puede probarse o demostrarse, es porque tiene una explicación. Melilla es una ciudad de leyendas, pero es verdad que todo se va perdiendo, sobre todo, por la dificultad de probar las cosas, catalogadas como «esotéricas», de las que oímos constantemente hablar. Fotos dudosas, grabaciones video-sonoras, sucesos sin explicación. Casas en las que suceden cosas, o eso dicen, porque la repetición de fenómenos suele ser bastante complicada, sobre todo cuando hay muchos observadores y mucho interés concentrado sobre algo. El exceso de atención ahuyenta el misterio y también hay que decir, que hay mucho aprovechado intentando sacar tajada de las gentes sencillas y comunes, que son o somos, la mayor parte de la población. No hay que desdeñar nunca a nadie ni a nada, pero también es cierto que «cizaña y trigo crecen juntos» y hay que saber separarlas.

En los últimos días, los responsables del programa de radio: http://www.enlabusquedaradio.com, Yolanda García y José Antonio Roldán, se han puesto en contacto con El Alminar de Melilla, para que relatemos los casos escritos en la categoría de Melilla esotérica. Personas que buscan otras cosas, nos han encontrado, porque previamente estábamos ahí. Es un estímulo para El Alminar, porque es una prueba evidente de que traspasamos fronteras y descubrimos y nos descubren otras personas.
En Melilla hay gente que saben muchas cosas, que han sido testigos de lo que hemos escrito, y también de otros sucesos a los que todavía no hemos llegado, o en los que todavía no hemos podido profundizar. En la década de 1990, compartí muchas tardes casi en soledad, con Imparcial en la Asociación de Estudios Melillenses. Son tardes de charlas que recuerdo con agrado, fueron también los tiempos en que la AEM se convirtió en la improvisada capilla de La Virgen de La Victoria, mientras rehabilitaban el templo patronal. Todavía lamento no haber hecho fotos de La Patrona en los almacenes de San Juan. El caso, es que muchas tardes, mientras hablábamos de los temas que fuesen, hileras completas de luces de las escaleras se apagaban, para volver a encenderse o no, pasado un tiempo; mientras otras veces se encendían y apagaban de modo intermitente. Siempre lo comentábamos, pero tampoco le buscamos explicaciones.
Los lugares de culto, cuando había espacio para ello, se emplazaban buscando determinadas características, intentando concitar la confluencia de energías positivas, como la presencia de luz solar en una determinada posición, orientando el edificio, o edificándolos sobre otros anteriores, en la creencia de que esos factores positivos perduran, independientemente del culto que se ofreciese en ellos. El feng sui, es la ciencia china que estudia los flujos de energías y su influencia sobre las casas y las personas que las habitan.
Sea cierto o no, esto quiere decir que si existen energías positivas y se estudian y se intenta promoverlas, también lo sería la presencia de energías negativas en nuestro entorno y el modo de evitarlas. Este sería el caso de edificios o lugares, que en el pasado albergaron sucesos lúgubres, y cuya influencia negativa parece extenderse a lo largo del tiempo. Hay lugares que todo el mundo evita y producen rechazo o malas vibraciones, y lugares que son justo lo contrario. De eso se trata, nada más.
Nota: En cuanto el programa se emita, colocaremos el correspondiente enlace al mismo.