Archivo diario: 9 septiembre, 2013

Tras los pasos de La Patrona de Melilla



¿Se debe ir en busca de La Patrona, se debe esperar a que ella llegue al encuentro o se debe acompañarla?. Cualquier es actitud es válida. Cada uno hace lo que puede, o lo que quiere hacer en cada momento. La imagen de La Virgen de La Victoria acompañó a los melillenses en “la larga noche de los 400 años”, el larguísimo periodo de tiempo que mantuvo encerrada a la población de Melilla en “el peñón rocoso”, en el árido solar que conquistara La Casa de Medina Sidonia en 1497.
En la tarde de ayer mantuve las dudas sobre si acudir al encuentro con el desfile procesional, y que llevo realizando en los últimos diez años. Al final me decidí a acudir y a no faltar por mi causa, al tradicional encuentro en las calles, pese a que son decenas de veces las que visito la Iglesia de La Concepción a lo largo del año. La Imagen, La Patrona, no tiene responsabilidad en lo que sucede en torno a ella, no solo ahora, sino también en otras épocas.
Fui en busca de La Patrona, a encontrarla en lugares diferentes, lejos de la desangelada avenida, pero mis dudas, sobre si acudir o no, fueron castigadas con el olvido de la tarjeta de memoria de la cámara, en casa, lo que me imposibilitó buscar imágenes diferentes. Solo mi modesto móvil me permitió realizar algunas fotografías, no las que hubiera querido, pero al menos pude obtener las imágenes necesarias para plasmar la cita, y volver a hablar de ello aquí.

¿Patrona o Matrona?
No entiendo el por qué la palabra “patrón” no tiene la misma equivalencia que la de “matrona”, no entiendo por qué se habla de santo patrón y no de santa matrona, o por qué el sustantivo patronazgo, no tiene su equivalente en matronazgo. Vamos a ver, sí lo entiendo, pero es solo una pregunta retórica. El caso es que este año he visto muy vacías, me refiero a las calles por las que hace su recorrido la imagen de La Patrona de la ciudad de Melilla. Yo siempre escribo acerca de los mil de La Patrona, pero con una generosidad que luego no se suele tener conmigo. Y vuelvo a decir que esta talla, de tipo galeona, de mujer sedente, del siglo XVI, fue casi el único amparo de los melillenses en “la larga noche de los 400 años”. En general iba poco arropada por el público, muy poca gente la esperaba en la plaza de Menéndez Pelayo, y casi nadie en Ejército Español o La Avenida. Muchas ausencias notables entre los hombres y mujeres de Fe de Melilla, bastantes huecos entre la autoridades, escasa presencia de otras cofradías, pocas caras conocidas entre el público. La excusa de que era domingo, o de que el lunes también era fiesta, no vale siempre. He visto procesiones patronales en pueblos y pedanías, en donde no falta un solo vecino, ya sean gañán, aparcero, o potentado. Algo pasa, algo está ocurriendo, y nadie habla.

La cuestión de La Victoria

Poco antes de iniciar los diversos periodos vacacionales, sobrecogimos al mundo del Alminar anunciando que nos habían puesto una querella, y no pudimos dar más datos ni cuenta del motivo. Ahora sí lo vamos a hacer, ante La Patrona de Melilla, porque la querella o su anuncio, todavía no sé si ya está presentada, viene precisamente de aquí. Llevo escribiendo 6 años sobre el mundo religioso y cofrade de Melilla, he escrito más de una docena de veces sobre La Virgen de La Victoria y su Cofradía o Hermandad, que tanto da. Las cofradías son entidades públicas incardinadas dentro de la Iglesia y por tanto sometidas al articulado del Código de Derecho Canónico. Hicimos una especulación sobre una anomalía en la constitución de La Junta de Gobierno actual, relativa a que hasta el mes de junio no había sido refrendado el nombramiento por el Obispado de Málaga, pese a haberse celebrado el Cabildo electoral un año antes. Los componentes de la Junta de Gobierno actúan y representa a la cofradía de modo público y por tanto pueden ser objeto de opiniones y de discrepancias, dentro del ejercicio de ese función. El Alminar, su autor, pertenece a esa la Cofradía de La Victoria, e Imparcial es uno de los mayores historiadores religiosos de la ciudad. Ambos fuimos denunciados por un miembro de la Junta de Gobierno de La Cofradía. Pese a que nunca fue mencionado con nombre y apellido, se sintió agraviado tanto en el aspecto personal, como en el de integrante de la Junta de Gobierno de La Victoria. Solo se mencionaron cuestiones relativas al ejercicio público de su cargo.
¿Qué imagen se da de una cofradía si a dos miembros activos que discrepan, se le amenaza con una querella, muy dura en condiciones y exigencias?. Pues que es un mundo cerrado, cuasi fanatizado y hostil a cualquier mirada que se considere externa. La Hermana Mayor de La Victoria, en una entrevista publicada en El Alminar, me dijo: La Patrona, lo es de todos, sin distinción. Lo hechos parecen haberla desmentido. La Patrona parece ser solo de aquellos que la consideran suya, y al que disiente, aunque pertenezca a la Cofradía, solo le espera “la estaca”. Con sucesos como este que he relatado, lo que me extraña, es que a la Procesión de La Victoria, todavía sigan acudiendo mil personas.

Nota: Reitero el ofrecimiento al miembro de la Junta de Gobierno de La Victoria que se sintió ofendido por una noticia aquí publicada, que tiene este espacio abierto.
(1) https://elalminardemelilla.com/2012/03/17/los-dos-candidatos-a-la-victoria/