Archivo diario: 30 septiembre, 2013

Septiembre


Acaba el mes de septiembre. En El Alminar es más lo que no se ha visto, que lo que se ha mostrado. En apariencia ha sido un mes normal, sin demasiados entradas, pero con una afluencia constante. No ha sido fáciles las cosas aquí dentro. Muchas de las cosas que ocurren o pasan, se disuelven como las gotas de lluvia, sin que jamás nadie se percate de ello. La mayor parte de los colaboradores están en el papel de observadores. La desesperanza aumenta y las personas se sienten cada vez más inermes ante la magnitud de lo que está pasando fuera. A veces tenemos la tentación de creer que aquello que nos pasa a nosotros, es más de lo que le pasa a cualquier otro. La realidad muestra que atravesando la capa superficial que cubre todo, hay decenas de situaciones personales desgraciadas, de las que jamás se sabrá nada, y que nunca tendrán un testigo que las relate. El mundo de la política ya no interesa a nadie. La clase política vive en su propio mundo, en su propios debates, y la gente se las apaña como puede. Nuestro dolor o la desgracia del vecino, no es más importante que aquella que le acontece a otro. Todo pende de un hilo para todos, sin embargo unos pocos, cada vez menos,  siguen blindados a cualquier contingencia social. Ya hay dos mundos, el de aquellos que  nos gobiernan, con sus disquisiciones y su constante fuga de la realidad, y el del resto de las personas, que a duras penas mantienen o mantenemos unos logros sociales, que costó muchas generaciones conseguir. Mucha gente quedó en la cuneta, y otra mucha seguirá quedando para mantener este sistema inmoral, al que ya nadie defiende. Al principio, en los primeros meses de la ofensiva neoliberal del nuevo gobiernos, comentaristas muy aguerridos intentaron defender esas reformas. Hoy, esa política económica impuesta desde fuera, está afectando a todos, incluso a la enorme masa social (11 millones de votos), que otorgó la mayoría absoluta al Gobierno del PP. Alguien está talando el árbol de la protección social por la base, con la excusa de una mala gestión económica anterior ( la del gobierno de Rodríguez Zapatero), que indudablemente hubo.

Hay poca luz y demasiada sombra. Desde El Alminar se sigue viendo todo, cada vez más de lo que desearía. Han cambiado mucho las cosas desde esta entrada*, sobre todo, que entonces había esperanza  y ahora casi no. ¿Seguimos contando las cosas?. Cada vez las fuerzas son más escasas  y las ocasiones para hacerlo no son tantas. Es necesario también abstraerse y olvidarse de todo esto. La lucha contra el tiempo es algo que siempre se pierde. ¡Dejemos que acabe ya septiembre!.

Nota *: https://elalminardemelilla.com/2012/02/25/la-niebla-cubre-el-alminar/

La desidia se adueña de Melilla


Algún día, alguien se tomará la molestia en sumar las cantidades de dinero de las que ha dispuesto el actual Gobierno, en ejercicio desde el año 2000, y en ver el impacto real de toda esa inmensa fortuna sobre la superficie de la ciudad. Ya se curaron en salud y dijeron que “eso era demagogia”. El caso es que cualquier ciudad remonta y se la ve más lustrosa, que a Melilla, y puedo asegurar que la nuestra dispone y ha dispuesto, de diez veces más dinero del que sigue llegando a cualquier otra; partida tras partida, presupuesto tras presupuesto.

No hay una sola cosa o zona que se encuentre en estado óptimo, ni siquiera aquellas que han sido rehabilitadas hace apenas un año. Si nos fijamos en las que se han hecho “actuaciones” (como ellos las llaman), hace más de un año, el estado es lamentable, Si miramos aquellos lugares en donde nunca ha aparecido la gestión pública, o algo que se le parezca, lo mejor es no detenerse allí por mucho tiempo., y sobre todo, no mirar al suelo.

                  De puente a puente y tiro…porque me lleva la corriente

¿Cuánto dinero se ha invertido en la limpieza del cauce del río de Oro, año tras año, plan de empleo tras plan de empleo?. La suma nos desconcertaría, sin embargo, a apenas unos meses de la última limpieza del cauce, la situación del río, a la altura del puente de Los Bomberos, en el barrio del Tesorillo, es la que  muestra la imagen. No es que la corriente lo haya traído, porque hace muchos meses que por ese cauce seco de nuestro flamante río, no discurre el agua, salvo el pequeño riachuelo central. Eso es simplemente un vertido ilegal de escombros y de basura. Así de simple. No hay vigilancia, ni gestión alguna que lo evite.

                                     Perros en el Parque Forestal

En cualquiera de las entradas al Parque Forestal, en las que todavía quedan los carteles de advertencia de las cosas que no se pueden hacer allí dentro, se ve claramente que la prohibición de introducir allí perros sigue vigente, aunque algo atenuada. Sin embargo, y como se muestra en la fotografía, pueden verse al menos tres.  Los dueños/as de perros, suelen creerse las personas más civilizadas del mundo, no digo que no lo sean, pero la realidad es que solo una mínima parte de ellos/as, recogen los excrementos y deposiciones de sus mascotas. Aquí, en el Parque Forestal, los perros orinan y defecan sobre el césped a placer, sin que nadie se moleste en recoger nada, o sin que nadie recuerde la prohibición vigente, que en un principio fue de entrada, y ahora solo es de circulación libre. Antes había dos vigilantes en el horario diurno del Parque. Hoy solo hay uno. El número de altos cargos de libre designación de Melilla no se ha reducido en esas proporción, la del 50%.

                                                    Cualquier lugar

En cualquier lugar de Melilla, sea cual sea, se está incumpliendo alguna ley o normativa. Esa es otra norma inexorable de esta ciudad. Da igual la prohibición de que los perros de “razas peligrosas” deban llevar bozal. Pueden verse en cualquier lugar o barrio, incluso en las zonas en donde hay niños, sin el preceptivo bozal. Hace poco hemos visto unas imágenes en las que un guardia civil tenía que abatir a tiros a un perro que quería atacarle, y todavía, el dueño del perro protestaba y se quejaba por la “crueldad” cometida contra su perro. En Melilla ya da igual todo. Esta ciudad ya no tiene gobierno. Aguanta pero no sé cómo. Mientras tanto, los restos del armazón de la Feria de septiembre, siguen ocupando la plaza, 22 días después de su finalización. Todavía queda por instalar el mobiliario urbano propio de la explanada de San Lorenzo.

PD: Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberseFrançois de la Rochefoucauld