Archivo diario: 12 septiembre, 2013

En busca del fantasma de La Ópera


Melilla, entre La Flauta Mágica y Don Giovanni

La Ópera es una obra musical con acción dramática, escrita para ser cantada y representada con acompañamiento de música.. En la ópera hay de todo, tenores, barítonos,sopranos, mezzosopranos,y sobre todo, una orquesta. ¿Por dónde se descabala una ópera?. A veces el fallo está en el acompañamiento musical, o sea, que la música no está a la altura del “libreto”. Ocurre que también alguien puede desafinar, desentonar o dar la nota, pero fundamentalmente, y lo importante es que alguien cante, o dé el cante. ¿Qué busca la Guardia Civil en Melilla en su peregrinaje de consejería a otra?. No lo sabemos, pero lo más probable es que busque a alguien que “cante”. Vamos a decirlo más claro. El teatro de La Ópera de Melilla está representando el mismo argumento desde hace 14 años, ya todos sabemos la partitura, la cansina música, y el argumento completo. Todo es una salmodia a la que ya nadie hace caso. Se estaría buscando a alguien que se salga de la partitura por cansancio, o simplemente, a algún personaje que se haya salido por su propia cuenta del argumento musical, que invariablemente se repite desde el año 2000.
El Instituto Armado es de lo poco fiable que queda en este país, y como te caiga encima, ya es imposible sacudírselo de los hombros en modo alguno. Suelen llegar hasta el final, sin contemplación alguna, ya sea Agamenón o su porquero.
El desfile de furgones de La Guardia Civil de una consejería a otra ha sido y será la comidilla de toda la ciudad en los próximos días. Todo el mundo quería saber a quién se llevaban, pero que se sepa, solo han recogido documentación. Han hecho las cosas muy bien, como debe ser, con la presencia de la jueza titular y sin advertir a nadie. Es la única manera de encontrar lo que se busca y de hallar también aquello que no se estaba buscando. En estas situaciones, los cuerpos especiales de la Guardia Civil no hacen preguntas, solo informan de lo que van a hacer, recogen la documentación y se van sin decir nada más.
El melillense es muy escéptico, porque ya ha visto decenas de estas operaciones espectaculares, no es la primera vez que entran en una consejería, o incluso detienen a un consejero, y luego todo queda en agua de borrajas. A lo mejor el título que nos viene bien es el del “Enfermo imaginario”. La solución en los próximos días.

La inminencia del otoño en Melilla


 


                       ¡Quien cría una viña, con ella se encariña, como si criara una niña!

             Si mayo y agosto son meses de higueras y de sus frutos (brevas e higos), septiembre es mes de viñas y de uvas, eso sí, solo en el hemisferio norte del planeta.
Me gusta el otoño y sus colores, es una estación climatológica que tiene un gran encanto, porque conserva parte del verano y también y tiene algo del invierno, además de su propia especificidad. A mi tía Mercedes, pintora aficionada, le gustaba especialmente este tiempo, porque produce colores específicos. Los tonos dorados, cobrizos y anaranjados del otoño son difícilmente igualables. El invierno y el verano son estaciones con colores muy definidos y homogéneos, y de la primavera se suele decir que es muy traicionera. Cada uno tiene sus gustos. Hay días de playa en septiembre o en octubre, que no tienen comparación posible con otros de la etapa estival. En el campo sucede lo mismo, porque uno todavía se siente arropado por el calor, pero sin el agobio de los días veraniegos. Esa es la sensación y la protección que se busca, la que se sabe que está cerca y arropa, qwe incluso nos rodea, pero que nos permite movernos en libertad y no nos hace sentirnos vigilados.
Mi tía Mercedes Delgado lograba sacar los colores propios de la estación, y conseguía matices muy nítidos y variados. Era, sobre todo, una pintora paisajista. Ya he contado que este año, es el primero en el que ya me encuentro sin ninguna de mis tres tías, las que me han acompañado a lo largo de toda mi vida. He escrito sobre ellas y El Escorial, que es en donde tenían su casa y lugar de reposo. Este otoño es especialmente diferente en ese sentido.
El otoño es una estación con mucho contenido filosófico, poético y también propicia para las parábolas y las semejanzas. Es por eso que me gusta y la traigo hasta aquí, algo que creo que no había hecho hasta ahora.
La inminencia del otoño ya empieza a producir bellas imágenes en nuestra ciudad. Los diferentes tipos de ficus (hay 900), algunos son caducifolios, y los ejemplares de otras especies arbóreas, de hoja caduca, se desprenden de hojas, semillas y frutos en toda la ciudad. En los parques y con el suelo de tierra conforman un lecho natural, pero los que están instalados sobre aceras y calles, crean una aparente sensación de suciedad, que no es real, pero que mancha mucho el suelo.