Es la imagen del día y la de este temporal. Ignoro cuál es la secuencia de los hechos, si alguien advirtió del derrumbe del semáforo a los bomberos, o si éste pasaba por allí y ante el peligro decidió sostener él solo el semáforo, en espera de refuerzos o de una ayuda definitiva. El semáforo es el de la calle actor Tallaví, esquina músico Granados, junto al edificio Remartínez. La fuerza del viento desestabiliza y arranca de su base el poste semafórico, el bombero intenta detener su caída libre, en un desesperado intento de evitar posibles daños sobre viandantes o vehículos. El esfuerzo se nota en su rostro. El semáforo al final se derrumbó, al parecer sin heridos ni percances reseñables, pero el peligro fue evidente, en especial para el bombero que intentó detenerlo. Un colaborador, que estaba allí, en su coche, es espera de poder pasar, nos ha remitido la fotografía.
Mes: marzo 2014
El viento provoca daños en toda Melilla
- Aparcamientos puerto deportivo
- Derrumbe del aluminio
El viento dobla la uralita como papel de aluminio
Cuenta los exégetas del Generalísimo, que cuando le presentaron la maqueta de la Cruz de los Caídos le informaron de que habían calculado su estabilidad para más de 100 años, a lo que el siempre escueto Caudillo añadió: «que sean mil». Esta es la cifra de la supervivencia postrera de una obra, 1000 años, que solo han conseguido los constructores de pirámides, los romanos y los edificadores de catedrales. Ninguna obra moderna alcanzará una cifra semenjante. El Valle de Los Caídos ya se cae y no llegará ni siquiera a la mitad de esa cifra.
La primera vez que un vendaval levantó como láminas de papel de aluminio el techo de la Estación Marítima en 2009, el portuario presidente melillense, el singular Don Arturo dijo que: los nuevos anclajes resistirán vientos de al menos 500 km/h, los del planeta Jupiter. Si estas cosas ocurren con los vientos terrestres, no queremos ni imaginar cómo puede quedar todo, si alguna vez nos cayeran encima los huracanados vientos existentes en el mayor de los planetas del Sistema Solar.
La reflexión y la imagen solo pretende poner el acento en la futilidad de las obras humanas. La sucesión de temporales está arrasando con medio país. Paseos marítimos, diques, espigones, casas, muros, y la mayor parte de las obras de embellecimiento costeras, están desapareciendo o quedando seriamente afectadas con la llegada de un vendaval tras de otro. Esta es la segunda vez que el viento dobla las láminas de alumino de los aparcamientos de Puerto Noray.
La situación de las Torres del V Centenario, duplica la fuerza del viento en esta zona, provocando remolinos y túneles de viento muy peligrosos. Esto también lo hemos escrito.
Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2013/06/01/un-millon-para-el-mejor-proyecto/. (2) https://elalminardemelilla.com/2012/01/18/el-viento-y-las-torres-del-v-centenario/. (3) http://www.diariosur.es/20090311/melilla/esteban-afirma-nueva-cubierta-20090311.html
El desangelado carnaval de Melilla
El mundo, el demonio y la carne
Según el catecismo de la Doctrina Cristiana de Ripalda, en vigor durante el franquismo, los enemigos del alma eran y son tres: el mundo, el demonio y la carne. Para vencer a estos tres terribles enemigos, se oponían una legión de virtudes teologales y cardinales, mandamientos, tanto los de la Ley de Dios como los de La Santa Madre Iglesia, dones del Espíritu Santo, Bienaventuranzas y las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad; en oposición directa a tan presentes y extendidos enemigos. Todo era y resultaba poco, para conseguir la incierta derrota del diablo, que no ha llegado a producirse de modo claro, si nos atenemos a los hechos.
El Carnaval es eso, la fiesta de la carne, de la carnalidad, despreocupada de cualquier máxima moral y desposeída de cualquier límite. Esto tampoco quiere decir que se pueda hacer cualquier cosa. Siempre será constante la lucha entre los enemigos del alma y sus potencias. El Mundo ha cambiado mucho y hoy es difícil hacer frente a los nuevos problemas, con viejas máximas. Las fiestas de Carnaval son ya solo un recuerdo de lo que en su día fueron y de sus motivaciones, y perviven en lugares con mucha tradición, apoyo popular y respaldo mediático. Melilla ya no es el caso. Lo que hoy queda y vemos es solo un pálido reflejo de lo que fueron. La oposición entre Carnaval y Cuaresma, que se inicia el próximo día 5 con el Miércoles de Ceniza, solo es entendible en la mitad de la población melillense. Hay una fina capa de contacto intercultural, pero nada más, y eso no es suficiente para mantener con cierto vigor, todo lo relacionado con los carnavales. La sensación es que se cumple el expediente y se pasa a lo siguiente, a lo que toque. Las cosas, para ser algo, tiene que tener alma, o sea, contenido. El vacío que presentaba La Avenida, describe por sí solo la situación. La división entre los dos mundos es patente y a la vez inevitable
El frío, la lluvia a veces y casi siempre el viento, han estado presentes en los carnavales. Este año se han visto demasiados pocos disfraces, poca gente en el desfile, y un desfile lento para hacerlo parecer más largo, pero sobre todo, una tipo de desfile que tanto puede ser de Carnaval, de Halloween o de la Semana Medieval. La mezcla ya es absoluta y la confusión casi total.
Hay un viejo mundo que se derrumba, a veces de modo forzado, sin que surjan nuevos modelos procedentes de la cultura popular, y no de la imposición del universo cultural y consumista norteamericano. La aculturación y colonización de nuestro mundo empieza a ser total. ¿Qué imágenes nos quedan del carnaval melillense?. Algo de colorido, la voluntad de los participantes, la vistosidad de alguna carroza y de algunos trajes , la presencia siempre inquietante del señor oscuro, y la carnalidad, que este año corría a cargo del mundo masculino.
El deterioro del mobiliario urbano
- Papelera en La Avenida
- Corrosión en las farolas
- Palo en García Cabrelles
- Resto en Avd. de La Democracia
- Papelera y farola
- Trozo de herrumbre
El mobiliario urbano debe estar pensado para cada tipo de ciudad. No es lo mismo instalar papeleras y banco de metal en Cuenca, que en una ciudad de costa como la nuestra, con un viento de levante muy agresivo y un ambiente salino que corroe el metal. Una farola de hierro galvanizado puede durar 100 años en Madrid y acabar convirtiéndose en atractivo turístico, y no tener una vida superior a 10 años en Melilla.
Hay una parte de deterioro del mobiliario urbano que se puede achacar al vandalismo o al mal uso, sin embargo, otra parte es solo responsabilidad de los agentes ambientales, la corrosión natural. Una manera de paliar esos efectos es pensar el mobiliario adecuado para cada ciudad, evitando aquellos materiales inadecuados para este entorno. Para esto sería necesario estar pendiente de las cosas, gestionar, no volver a repetir los elementos urbanos que no hayan dado resultado, etc.
Lo que realmente pasa es que todo es negocio: la instalación, el mantenimiento, el repintando, el nuevo pedido de mobiliario urbano. A un pedido le sucede otro y así el dinero se derrocha de modo constante. Si las cosas se pensasen bien, durarían mucho tiempo, y se gastaría la décima parte.
Cambiar, rediseñar, nuevas obras, rotondas. Todo es negocio, incluso hasta el de los árboles. Los árboles se ponen sin pensar en los ambientes de cada ciudad, porque también hay un tipo de árboles que deterioran el pavimento, o que producen alergias, pero claro, luego está el negocio de la tala y el podado.
Finalmente está la labor de retirar los restos del mobiliario urbano deteriorado para evitar los accidentes de los ciudadanos/as. Las personas se caen en las calles, se lesionan, y la mayoría de ellas no reclaman los daños al Ayuntamiento, cuando tienen la obligación de hacerse cargo de ellos. Una labor interesante, sería la de facilitar al ciudadano/a, los formularios de reclamaciones por accidentes en la vía pública. Claro que todo esto sería si tuviésemos Gobierno.
Nota: los precios de las cosas. (1) http://www.benito.com/prod/cat/TAF_MU_2011_ES.pdf
(2)http://www.20minutos.es/noticia/2072164/0/arboles-ciudades/planificacion-urbanistica/errores/














