Vivir entre ruinas, calle Valladolid


 

                            La degradación del Real clásico

        El Real clásico, el formado tras el despliegue de las tropas españolas en 1909, se arruina ante la inacción de las autoridades urbanísticas. En la calle Valladolid, todo la manzana comprendida entre las calles de Jiménez e Iglesias y la de La Legión, está arruinada. En el extremo de la calle se encuentran los restos del antiguo cine, luego le sigue un edificio ya cerrado, que espera la declaración de ruina para poder demolerlo, y le sigue otro semi-arruinado edificio, en el que todavía se mantienen tres familias.

           El deterioro sufrido con el paso del tiempo, el edificio tiene casi un siglo, se acrecentó con el gran terremoto del 25 de enero de 2016. El patio está apuntalado, todo el edificio está lleno de grietas, las escaleras son peligrosas y a la azotea no se puede acceder, porque se encuentra en estado de ruina. Los casetones que solían edificarse en las azoteas de los edificios antiguos servían para diferentes menesteres, incluso para alquileres «en negro», pues quedaban fuera del alcance de la vista.

              Las ayudas prometidas tras el terremoto no se han materializado en reparaciones de los edificios, que se caerán antes de ser reparados. Hay una búsqueda de la declaración de ruina, por la falta de reparación y de mantenimiento. Así están siendo desalojados la mayor parte de los edificios antiguos, ante la absoluta pasividad e ineficacia de las consejerías responsables, los inquilinos de los inmuebles están pagando cantidades altas (300€) por vivir en condiciones de principio del siglo XX. El alquiler de vivienda nueva o seminueva no está al alcance de la mayor parte de los bolsillos. Hay una especulación altísima, tanto sobre alquileres como en la búsqueda de solares para edificar. En el barrio del Real, en el sector clásico del barrio, el delimitado por las calles Mar Chica y Ceuta del eje norte-sur; y el comprendido entre las calles del General Villalba y la calle Gurugú del eje oeste-este, la situación es preocupante. La mitad de los edificios están en situación de solares, o en el más cercano a la ruina.

                  Nada consigue evitar la demolición de los edificios, ni siquiera el hecho de que estén catalogados como edificios protegidos. La inacción de la autoridad urbanística es absoluta y los vecinos no encuentran quien les defienda. La situación de este inmueble, el número 14 de la calle Valladolid es límite. El edificio está seriamente comprometido y ni el propietario ni el administrador llevan a cabo las reparaciones que demandan los inquilinos. Todo parece conducir al abandono voluntario del inmueble por parte de los residentes. Fuera de aquí los alquileres se duplican o triplican. Esta es la situación de habitabilidad de muchos edificios de la ciudad, muchos más de los que pudiera pensarse.

 

 

 

Catalonia kaputt


          La darrera trampa dels moderats (La última trampa de los moderados)

    Entre todos los tertulianos que han aparecido en estos últimos días para analizar la cuestión de Cataluña, se ha destacado Bernat Dedeu, un soberanista que se presenta como moderado pero que es muy intransigente e inasequible ante cualquier tipo de crítica o cuestionamiento. Tiene un blog llamado La Torre de les Hores, y curiosamente su último artículo, escrito el 28 de septiembre, presenta un título de doble lectura pero altamente significativo: «la última trampa de los moderados».

         Un título profético, el de la última trampa, porque efectívamente ha sido una trampa del soberanismo moderado, en la que el Estado Español ha caído de lleno. He de reconocer que estaba muy bien tendida por Puigdemont, Junqueras y la gran cerebro gris, Carme Forcadell.

        Sabían perfectamente que la consulta, que no referéndum, carecía de validez, porque no cumplía ninguna de las condiciones del Código de Buenas Prácticas para Referendos de la Comisión de Venecia de 2006. El Tribunal Constitucional había declarado ilegal la consulta. A partir de ahí era solo un problema administrativo y judicial para los convocantes de la misma. Había que haberlo dejado en ese punto, y que el Govern de La Generalitat se presentara con las manos vacías antes los medios de comunicación europeos y mundiales.

    Desgraciadamente al Gobierno de Mariano Rajoy o de España (como se prefiera), le entró el miedo y optó primero por intimidar (enviando gran cantidad de Fuerzas de Seguridad del Estado), y después fue víctima del pánico y optó por la represión, proporcionando a «les soberanistes moderats», aquello que estaban buscando, imágenes de heridos y de la represión.

     También cayeron en la trampa, tendida burdamente por  Los Mossos d´Esquadra»,  las Fuerzas de Seguridad del Estado, al aceptar la solicutud de colaborar en la represión. Esto es una competencia transferida a los Mossos, que debieron haberse enfrentado solos a ella, esto es, a la tareas de desobedecer a la Fiscalía de Cataluña y a la manifiesta incapacidad para cumplir la Ley del Estado. Le pasaron el envenenado pastel de impedir la consulta a las FSE, y el Ministerio de Interior de España mordió sin dudar el pastel envenenado. Con ello convertían un problema administrativo (consulta ilegal), en una cuestión política internacional.

    El «soberanismo moderado» no tenía nada entre las manos para presentarse a la rueda de prensa post consulta del 1 de octubre, solo unos datos de participación y votaciones, que nadie con un mínimo de rigor intelectual podía o puede creerse. Sin embargo, el Gobierno de la Nación se las llenó de imágenes de represión, impropias de un Estado de Derecho. La trampa era burda, pero perfecta. Da la impresión de que el Gobierno de Rajoy al final sí creyó que esa representación escénica era un referendum. En realidad se trataba de un pulso o desafío al Estado español, que pretendía mostrar al mundo que el Govern de la Generalitat era capaz de desafiar al Gobierno de España.

     Hoy nadie habla de una consulta sin las mínimas garantías democráticas, sino de la represión en Catalunya. Tampoco ha sido la Semana Trágica en cuanto a violencia callejera. Hay muchos mitos entre el Estado Español represor y su oponente moderado catalán. Convocar y mantener una consulta declarada ilegal es un acto de violencia política pero difícil de plasmar, reprimirla por la fuerza también, pero esta es física y puede verse y fotografiarse.

                       Dui, Declaración Unilateral de Independencia

      La Dui, es un acto político hostil, que el Govern de La Generalitat debe pensarse mucho en utilizar. Hacerlo supone abrir fuerzas difíciles de controlar y de dirección imprevisible. Hemos advertido mucho sobre el camino yugoslavo, pero es muy similar al que ahora intenta recorrer Cataluña. La declaración unilateral de independencia por parte de Eslovenia un 25 de junio de  1991 hizo explotar la federación yugoslava, y pocos meses después se inició un periodo de guerra abierta que duró diez años. No es previsible que esto sucede en España, pero puede abrir el camino de un hundimiento generalizado del Estado de las Autonomías. La independencia eslovena, llevada a cabo apenas sin violencia, es la más similar a la pretendida por Cataluña.

         Lo que tampoco es admisible es que la defensa teórica del Estado español y del modelo Constitucional haya estado protagonizada por el franquismo residual, y por el españolismo más burdo y grosero, que ha inundado las redes sociales y las tertulias (Marhuenda, Inda o Ussia). Solo cuando han saltado las alarmas, justo en el periodo final (the day before), han aparecido comentaristas y tertulianos que hasta ahora no habían aparecido. Un Estado también necesita quien lo defienda.

          En un Estado caben diferentes realidades nacionales, de las cuales el catalanismo es una, de amplia y sólida base cultural e histórica. Los Estados también evolucionan en sus formas. Lo único que no cabe un Estado democrático, desarrollado a lo largo de los siglos es el soberanismo secesionista. Dicho más claramente, la única forma no admisible de separación o de ruptura en un Estado democrático es la Dui, o Declaración Unilateral de Independencia. Lo que queda clarísimo, y eso lo sabe El Govern, es que los resultados de la consulta del 1 de octubre no dan para una acción de semejante envergadura.

          Nota: http://www.bernatdedeu.cat/

 

La mentira en Melilla


                       Sobre la Granja Escuela Gloria Fuertes

         «Ya sabéis que detesto y no puedo soportar la mentira, no porque sea más recto que los demás, sino simplemente porque me horroriza. Hay un toque de muerte en las mentiras, que es exactamente lo que más odio y detesto en el mundo, lo que deseo olvidar». Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas.

      Mentir es decir lo contrario de lo que se sabe, cree o piensa. Mentir es inducir al error, mentir es también fingir, intentar engañar, o hacer algo con falsedad. Si hay algo que envilece es la mentira, porque al final, se acaba por confundir la mentira con la verdad.

       Primero nos dijeron que la Granja Escuela de Melilla no tenía nombre, y era mentira, porque se llamaba Gloria Fuertes y ahí están los carteles y fotografías para atestiguarlo. Luego dijeron que a la Granja Escuela no se le iba a cambiar su nombre, sino solo al espacio que la contenía, o sea, el espacio circundante, a la valla, pero que todo lo demás no iba a cambiar, y en esto también mentían. Cuando uno miente, lo hace por y para sí mismos, pero la mentira política necesita cómplices, los que callan o intentan confundir; y también colaboradores, que son aquellos que no cuentan ni reflejan la verdad de lo que está sucediendo.

      Sabido es que la Casa Real no acepta la sustitución de uno de sus nombres por otro anterior, y que prefieren nuevas denominaciones para aquellos edificios, parques o cualquier cosa que se les dedique. La Casa Real también tiene rastreadores y buscadores de noticias que tengan que ver con ella, y además existe la obligación de enviarles cualquier noticia relacionada con cualquiera de sus integrantes. En esto también mintieron porque nos dijeron que le habían propuesto una espacio sin nombre para llamarlo Felipe VI, y en la misma carta que divulgaron se puede leer: «La Casa Real acepta el cambio de denominación Granja Escuela Rey Felipe VI». Sabido es que cuando a la Casa Real no se le cuenta la verdad de las cosas, luego no asisten a la inauguración de aquello que les había propuesto, así pues no habrá placa con la leyenda de «esta Granja Escuela fue inaugurada por..».

       La Granja Escuela tenía un nombre (Gloria Fuertes) y ahora se lo han cambiado para sustituirlo por otro, Rey Felipe VI. Han cambiando las placas de manera subrepticia, como sintiendo vergüenza por la fechoría, porque el que miente, al único que no puede engañar es a sí mismo. Además de empequeñecer el nombre Gloria Fuertes, han hecho que el nombre del Rey figure en el mismo lugar que un «investigado» en  presuntos graves delitos de corrupción.

Papel para la incineradora


          Cuando una ciudad apuesta por una incineradora, no puede haber separación de residuos, ni selección alguna. Melilla es una de las capitales más atrasadas de España en cuanto gestión medioambiental. En realidad no existe ese concepto en la gestión política de la ciudad.

            Los contenedores instalados en las calles de la ciudad son solo un maquillaje. No hay recogida selectiva de residuos, no puede haberla con una incineradora al frente de la vanguardia medioambiental. No podemos afirmar qué se hace con el vidrio, adonde va a parar ni cuando, pero en cuanto al papel sí podemos afirmar que en su mayor parte, sirve de pasto para la incineradora. Esto es algo que solo se puede probar con una fotografía. Ocurre que el camión cargado de papel pasa como una centella por las calles, y en alguna ocasión sí lo hemos visto camino del Puerto, pero en la mayor parte de las veces suele ir camino de la incineradora. La abundancia de moscas en el mes de septiembre puede haber sido fruto de una parada técnica, que es obligatoria una vez al año. También es la responsable de que cuando sopla el viento de levante, todo el centro de la ciudad huela a basura.

       Así pues, solo queda esperar a tener suerte, a que el camión de papel pasa por delante de nuestras narices y poder fotografiarlo. Esto ha ocurrido hoy, y además ha ayudado el apretado tráfico de la calle del Padre Lerchundi, que lo ha retenido en un atasco durante 10 minutos, y así, como un «francotirador» en Stalingrado, hemos podido coger la posición exacta e inmortalizar el momento en que el camión toma el camino del «vertedero», en una definición antigua que todavía se usa en Melilla. El papel incrementa la potencia de combustión de la incineradora.

         Hay envases y residuos sólidos de las sociedades industriales y desarrolladas de los que ya es imposible deshacerse, por eso se compran países para llevar hasta allí las basuras europeas. La basura, su eliminación y transporte es un negocio en el que ya empieza a entrar la mafia. Esta es la realidad que no queremos ver, o que nos encontramos con ella de casualidad.

El santo Antoni Gaudí


                     Algunas claves para entender la religión del catalanismo

Enrique Delgado

    En un principio, desde fuera y desde lejos, resulta difícil comprender como la burguesía catalana, conservadora y de derechas (CIU),  camina de la mano junto a partidos de izquierdas (En Comú Podem), republicanos (Esquerra Republicana de Catalunya), y anticapitalistas (CUP), en el camino de la independencia, o de la separación del Estado Español. La pregunta también se formula desde el otro lado: ¿Qué pueden tener en común partidos de izquierda, marxistas, republicanos, con la derecha burguesa más tradicional de Cataluña?.

     Llegados aquí alguno/a se preguntará qué tiene que ver todo esto con el inefable, malhumorado y genial arquitecto Antoni Gaudí. La respuesta es simple y escueta: La identidad nacional catalana se conforma casi como un hecho religioso y es, como se dice ahora, un sentimiento transversal, con sus propios mitos fundacionales, leyendas, historia y lugares sagrados. Leyendo la biografía de Antoni Gaudí, del holandés Gijs Van Hensbergen, entendí todo esto y albergué la sensación  de la inevitable «separación de Cataluña» de España, de una u otra manera. De aquí surge la necesidad imperiosa de buscar una alternativa institucional muy inteligente, que permita una salida aceptable para todos, salvo que lo que se quiera recorrer sea el «trágico camino yugoslavo».

            No se puede contemplar la posibilidad de una guerra, pero sí la de una separación inamistosa, o de que Europa imponga una solución dialogada.

                                   Antoni Gaudí y el sentimiento catalanista

        Hay que escribir Antoni, en primer lugar porque ese era su nombre, y en segundo, porque Gaudí rara vez respondía al que se dirigiera a él en otro idioma que no fuese el catalán. Monseñor Lluis Martínez Sistach es arzobispo emérito de Barcelona, cardenal de la Iglesia Católica, impulsor del proceso de santidad de Gaudí, y además inauguró en 2011, el templo mayor de la religiosidad catalana, La Sagrada Familia, junto a Benedicto XVI. Esta obra se sufraga exclusivamente con fondos y donaciones privadas, algo impensable en cualquier otro lugar de España. Es más, no permiten financiaciones públicas, pese al extraordinario coste y duración de las obras. La Sagrada Familia, el templo más alto de España es el estandarte de la religión nacional de Cataluña, que Gaudí abrazaba sin fisuras.

        Monserrat y Poblet son dos iconos del sentimiento religioso y nacional catalán, y Gaudía se sumergió en ellos a través de la Asociación catalanista d´Excursions científicas, en los que se estudiaba y descubría la historia catalana y sus paisajes y lugares. En 1878 el arquitecto Doménech  abrió el camino con su ensayo En busca de una arquitectura Nacional, que se considera el origen de la Reinaxença, o renacimiento catalán.

           En 1700 murió Carlos II, el último Austria español, y se abrió un periodo convulso denominado como Guerra de Sucesión, pero que también se puede considerar como 1ª guerra Civil española. Los Estados de la Corona de Aragón, entre los que se encontraba el Principado de Cataluña abrazaron la causa del archiduque Carlos, contrario al Borbón Felipe V. Aquí descubrimos que España era todavía una suma de diferentes Estados vinculados a la Corona pero independientes. Cataluña decidió seguir en su lucha contra los Borbones hasta el 12 de septiembre de 1714. El castigo por la rebelión fue el conocido como Decreto de Nueva Planta, en el que se borraba cualquier rastro del Principado de Cataluña, y se eliminaban cualquier fuero y derechos obtenidos a lo largo de siglos de Historia. Con esto solo se quiere decir que el sentimiento nacional catalán también tiene su propia fundamentación histórica. Por eso a finales del siglo XIX se genera el movimiento conocido como Reinaxença. Por eso Artur Mas quiso celebrar el primer referendum en 2014.  Lo que no puede admitirse son estas formas de separarse de un Estado Democrático, o incluso la de 1934 durante la II República, con la declaración unilateral de Independencia.

                             Antoni Gaudí, l´arquitecte de Déu

          Las obras de la Sagrada Familia, el templo más prodigioso de Europa, las inicia en 1860 la Asociación Espiritual de Devotos de San José, fundada por otro singular catalán José María Bocabella Verdaguer, obras de las que se hará cargo Gaudí en 1883. No parece posible que Antoni Gaudí llegue algún día a acercarse los altares, pero sin duda sería el primer santo catalanista, de una tierra de grandes santos, como es Cataluña.

          Gaudí estaba asociado o bajo el mecenazgo de Eusebi Güel y del marqués de Comillas, personajes que se enriquecieron en las Guerra de Marruecos. Por ello, tanto él como su obra padecieron la ira infinita de los anarquistas catalanes. En 1909 se produce el desastre conocido como el Barranco del Lobo, y la inmediata réplica de la Semana Trágica de Barcelona, en la que 23 iglesias y conventos son arrasados hasta los cimientos. En junio 1926 le atropelló un travía en un extraño accidente en Barcelona, en el que se sugiere que un anarquista le empujó bajo las ruedas. Morirá el 10 de junio en un hospital para indigentes de la Ciudad Condal.

             En 1936 la Sagrada Familia fue asaltada, quemándose la totalidad de sus estudios, las escuelas para trabajadores, todos sus planos y archivo, imposibilitando para siempre cualquier estudio sobre su vida y obra. La cripta, en donde reposaban sus restos fue quemada en su totalidad, y asesinados sus colaboradores directos. Su tumba fue abierta, profanada y sacados sus restos, que fueron esparcidos por las calles contiguas. En lo que fracasaron los anarquistas fue en el intento de volar con dinamita la Sagrada Familia.

            A partir de 1939 se abrió la segunda etapa de castigo y represión para el catalanismo, cuyo espíritu Gaudí quiso modelar en piedra. La Sagrada Familia constituirá o constituye ya, el símbolo nacional catalán y Gaudi su primer santo. Cuando se enfrenta a sentimientos de este tipo, cualquier razonamiento puede resultar inocuo, y a los sentimientos no se les puede someter, ni ofender.

Túneles en Melilla


 

El sendero del asfalto

           Los túneles son tubos bajo el terreno o a diferentes niveles, construidos para resolver problemas de circulación o de comunicación en territorios de difícil acceso o de tráfico denso. Los túneles tienen una normativas de seguridad muy exigentes, tanto si son urbanos como interurbanos, de pequeñas o grandes dimensiones, unidireccionales, o bidireccionales.. Lo que resulta común todos es que nada, ningún obstáculo vial debe entorpecer la boca de un túnel, que tienen preferencia en su salida.

             En Melilla existen tres túneles en tramos urbanos o exteriores. El de la Purísima tiene deficiencias en sus medidas obligatorias de seguridad, el de la carretera de Alfonso XIII apenas llega a los límites exigidos, pues carece de una acera para evacuación de personas en caso de accidente en su interior, además de ser demasiado estrecho y el de la carretera del Aeropuerto, el más amplio y espacioso de todos, no tenía problemas hasta la fecha.

                          ¿Rotondas frente a túneles?

        En los túneles, ya sean cortos o largos, no puede retenerse el tráfico, porque la acumulación de gases de escape puede hacerlos peligrosos. Sin embargo, el de Alfonso XIII tiene en su salida una rotonda, que elimina su preferencia de paso, creando una congestión en su salida y haciendo inútil la solución que pretendía resolver. Los túneles también se construyen para hacer más ágil el tráfico rodado, al cambiar los niveles de circulación de los vehículos. Instalar una rotonda frente a la misma boca del túnel parece un despropósito, o una incongruencia vial.

           Como los despropósitos nunca caminan solos, se ha construido otra rotonda casi sobre la misma salida del túnel de la carretera del aeropuerto, y además se ha añadido un resalto, para hacer  más peligrosa la circulación la salida de un túnel, que funcionaba razonablemente bien. En la semana de su inauguración, ya se han producido dos accidentes de tráfico en esta nueva rotonda.

            La rotonda convierte en algo peligroso tanto la entrada como la salida del túnel, pero la nueva carretera es absurda, porque comunica el mismo punto (la Residencia de Mayores), con la misma carretera, la del aeropuerto, en apenas 50 metros de distancia. El flujo de tráfico estimado para esa nueva carretera, que cuenta con una curva cerrada e incluso un cambio de rasante, apenas supera los 10 vehículos por hora. Una nueva carretera, dos rotondas para comunicar una zona, con apenas una separación de unas pocas decenas de metros. Toda una acumulación de circunstancias peligrosas. Luego nos echarán la culpa a los automovilistas.

Reflexiones sobre el Día de Melilla


 

                                                  520 años juntos

         Nunca se ha evidenciado tanto la división social, política, étnica y religiosa como en el presente Día de Melilla, del año 2017. Sin embargo, técnicamente estaba bien planteado, con tres días de celebraciones y actos lúdicos. El problema, el de siempre desde hace más de 15 años, es que se hace sin consenso. El gobierno local no pacta con nadie ni el tipo de conmemoración, ni las actividades a realizar. Sirven el plato festivo ya cocinado, y aunque bien cocinado, no todo el mundo se alimenta de la misma dieta.

         Las medallas de oro han resultado excesivas, como muchas de las concedidas en los últimos años. Poco mérito para una distinción así. En las medallas de oro de la Ciudad debe buscarse a personas o entidades que hayan desarrollado al menos parte de su labor en Melilla, y de cara a los melillenses. La receta es siempre la misma, o se acepta lo propuesto, o te quedas para vestir santos, da igual de qué confesión religiosa.

         Si Melilla se parece a algo ahora mismo, es a la Bosnia-Herzegovina previa a la descomposición de Yugoslavia, com Slobodan Milosevic como líder de los serbios y Alia Izetbegovic como líder de los musulmanes. Para llegar a la división étnica y religiosa de la ciudad no hacía falta un recorrido tan tormentoso y largo, lleno de lemas de cuatro culturas y de realidad virtual, espectáculo que también se ofrecía entre las actividades de este 520 aniversario.

                                   Cuestiones sobre las conmemoraciones

          ¿Qué sentido tiene inaugurar dos cañones de guerra y situarlos en emplazamientos muy visibles en el supuesto día del encuentro?. Apropiados resultan, porque la inmensa flota que acompañó a Pedro de Estopiñán (que sí vino a Melilla, pero no al mando de la misma), llegó pegando cañonazos, aunque menos de los previstos. Los hechos desmienten la palabras conciliadoras del Presidente de Melilla en su discurso institucional, porque las palabras se confirman con hechos, que no han existido ni antes ni después del Día de Melilla. Mientras los miembros del gobierno y sus áreas de gestión disfrutan de amplios espacios y de palacios rehabilitados, la oposición sigue ejerciendo su labor en tres cuartos oscuros, y representan a casi la misma parte de la población que el Gobierno.

         El camino de la división étnica y religiosa ya está iniciado, y también se está ahondado en él. La cuestión del Aid el Kbir, y la imposibilidad de sacrificar borregos marroquíes, ha planeado sobre la Feria de Melilla y sobre su día Institucional. En esta cuestión ha existido casi la misma cerrazón en un lado como en otro, con ausencia total de diálogo o de reuniones cara a cara, entre los representantes administrativos y los de la Comisión Islámica de Melilla, única entidad a la que no se invita a nada. No se ha propuesto ni una solo solución al conflicto, porque tan legítimo es querer hacer cumplir las leyes sanitarias españolas, como querer sacrificar corderos marroquíes. Han faltado soluciones prácticas y sobrado consignas religiosas. Es incomprensible que en el siglo XXI, no haya una manera legal de traer 3000 corderos marroquíes a Melilla.

                                              El Día de Melilla

               La conmemoración del Día de Melilla va cobrando cuerpo, y de una celebración con escasa presencia de público se ha pasado a un considerable lleno de la Plaza de Armas (la que esconde los resto del pasado árabe de Melilla). Eso sí, sin la presencia o colaboración de la otra mitad de la sociedad. Es cierto que el presidente Mustafa Aberchán cumplió con los rituales institucionales en 1999, pero sin ofrenda ni homenaje a Pedro de Estopiñán, una figura histórica absolutamente desconocida.

              Las celebraciones del Día de Melilla contaron con un extraño incidente no muy aclarado, el de la suspensión del Water Slide en la tarde del sábado 16. Es incomprensible que con una presencial policial tan desmesurada, alguien pudiera tirar piedras sobre la plataforma deslizante, que no fuese detenido, y que las Fuerzas de Seguridad del Estado no ocuparan de inmediato la supuesta zona de lanzamiento de piedras, para que la diversión pudiera continuar en los horarios previstos.

             Los fuegos artificiales fueron una novedad muy vistosa, la propuesta lúdica y el conjunto del Acto Institucional correctos, pero solo para la mitad de la ciudad. Todo ofrecía una sensación de realidad virtual.  Este no es el camino  de una ciudad que se promociona como la de las Cuatro Culturas. A veces da la sensación que el Presidente de la ciudad es consciente del abismo de la división social y ofrece diálogo y consenso, pero luego no prosigue por ese camino, el único posible, si se quiere tener un futuro común.

       Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/09/17/pedro-de-estopinan-una-historia-oscura/