El viento y las Torres del V Centenario


           El emplazamiento de las Torres del V Centenario se hizo en un lugar límite, sobre los fangos y el terreno rellenado y ganado al mar. Al abrirse la zona para la cimentación, se encontró un antiguo barco hundido que también fue incorporado a los cimientos. La estructura de Las Torres es ligera, cristal, vigas metálicas y paneles de madera interiores, para evitar que su peso venza la resistencia del suelo y se hundan en el mar o levanten el terreno colindante, como ocurre en la zona antigua de la capital de México Tenochtitlán, edificada por los españoles sobre los antiguos terrenos pantanosos de la capital azteca. Cada Torre del V Centenario está sustentada  por 50 pilotes de cemento, según la información que se suministró en su época.

      Pese a todos los cálculos, el hecho es que entre las dos Torres ha surgido una fractura longitudinal, que va de una torre a otra y que ha originado un pequeño escalón que oscila entre 1 y 2 cms. Imagino que todo está dentro de lo previsible y que se habrá encargado el correspondiente informe técnico.

                              El túnel de viento

      Todo el mundo sabe lo que es un túnel de viento, y todo el mundo que trabaja o va a Las Torres por cualquier motivo sabe que antes e entrar en cualquiera de las dos, debe atravesar el túnel de viento que conforman las dos fachadas. Al estar orientadas como una » Rosa de los vientos», este pasillo ha quedado prácticamente en un orientación E/W, justo a los vientos dominantes en Melilla, lo que provoca que en días ventosos, la zona sea prácticamente intransitable.

      Cuando llueve y hay viento, nunca se pueden usar los paraguas, porque quedan reducidos a un amasijo de alambres. Cuando solo hace viento,  apenas se puede andar por allí y cuesta un gran esfuerzo llegar hasta ellas, venciendo la resistencia del viento. Todo el mundo ha visto a alguien caerse en los vendavales. la proximidad de las Torres, provoca el efecto túnel y el aire  circula a mucha  mayor velocidad que en las inmediaciones. En los hall de acceso al público siempre hace frío y trabajar allí suele resultar muy penoso para los vigilantes, o para el público que se ve obligado a guardar cola hasta la apertura al público del Registro Civil. En invierno el lugar resulta un infierno helado.

¿Quién nombra a los nombramientos?


 

              Decía Ludwig Wittgenstein que: «No todo puede ser expresado mediante proposiciones, esto es, con el lenguaje, sino que algunas cosas solo puede ser mostradas», y para ello no hay mejor manera que con la parábola, que además de un recurso linguistico, es una también una expresión matemática.

          Oficialmente el que nombra a los cargos que representan a la Administración del Estado en Melilla, es el Delegado del Gobierno, que es el que tiene la capacidad potestativa y esto es un hecho. No podemos juzgar a las personas, porque no conocemos sus motivaciones y casi tampoco podemos juzgar sus actos, porque no conocemos la intención con que fueron o son realizados.

      Solo podemos ver y mostrarnos sorprendidos, o incluso algunos totalmente de acuerdo con aquello que se nos manifiesta. Quizá se puede intuir cierta lucha soterrada que no se manifiesta a la vista. No es explicable que a casi tres semanas desde el cambio representativo en la Delegación, no está completo todo el organigrama , tanto de la propia Delegación, como de sus entidades periféricas. Aunque al final tampoco este hecho tendrá excesiva importancia, puesto que Manuel Céspedes Céspedes, tardó tres meses en ser relevado de su cargo,  en el año 1996. Tambíen hay que acordarse de cuando se iba a nombrar a Manuel Céspedes como Delegado en 2004 y le birlaron la cartera, o el nombramiento en el último momento, y se nombró a Fernández Chacón.

       Los mecanismos y las estructuras  de poder son muy complicados e intrincados, sobre todo cuando se está copando absolutamente todo el poder. Falta gente para tanto cargo y además, cada nombramiento repercute tanto en el partido al que se pertenece, como en la propia composición de La Ciudad Autónoma. Un nuevo cargo, crea un hueco que deber ser rellenado, o no. Yo solo veo una oportunidad perdida, en no aprovechar este momento, para adelgazar la magnitud del Gobierno autonómico.

     Como decía hace unos días y decían los romanos: «Nada nuevo bajo el Sol».

Torres del V Centenario de Melilla


                       El gigante con los pies de barro y agua

   En una obra pública importan tres cosas, la primera el cómo se acaba, la segunda si sirve a los fines para lo que se construyó, y la tercera es la que relaciona la utilidad y el dinero invertido. Las Torres del V Centenario se construyeron como símbolo de la efeméride mas importante de la historia de Melilla, la que conmemoraba los 500 años de la conquista española de la ciudad en 1997.

       La obra se acabó a trancas y barrancas, no estuvo terminada en 1997, y presentó algunos problemas en su cimentación. También hubo problemas estructurales y hubo que hacer algunas modificaciones. En un vendaval se cayeron, mientras se construía, algunas hileras de los ventanales de cristal y también fueron modificados.

      El fin para el que se destinó era para unificar los servicios de La Administración del Estado en Melilla y también se proyectó como zona comercial y de ocio. El famoso platillo se pensó para un restaurante panorámico, para zonas de guardería y como zona comercial, incluso se decía que iba a ser giratorio. Asombra el conjunto de cosas que se dijeron en su momento y de las que no se llegó a cumplir ninguna.

          Los distintos organismos administrativos fueron obligados a instalarse allí, porque si no, la sociedad creada para la gestión de los edificios hubiese quebrado y los 2.500 millones de pesetas que costó la obra, hubiese habido que pagarlos de nadie sabe donde.

          El ascensor, que no llegó a funcionar ni un solo día, está oxidado y en ruinas. Los cables tuvieron que ser retirados hace tres años por su peligrosidad. Se me olvidada, era panorámico.

                El Juzgado Contencioso-Administrativo inundado

   Cuando lleve en abundancia y el viento azota por los cuatro costados a Las Torres, el agua entra por muchos lugares, porque no hay nada como el agua para abrirse paso por cualquier lugar.

      El antiguo platillo giratorio (restaurante panorámico), está hoy anclado a la estructura del techo (para evitar que salga volando) y aparte, es la sede del Juzgado de lo Contencioso Administrativo. A este Juzgado le ha tocado la peor parte de la inundación de la 1ª borrasca del año. Goteras y charcos en todos los lugares imaginables y posibles. incluida la Sala de Vistas. Cables eléctricos compartiendo el lugar con el agua, peligro de cortocircuitos. Frío polar en invierno y calor desértico en verano y siempre el viento. Todo el que trabaja en Las Torres o acude a ellas para cualquier trámite, no olvida nunca el viento que hace allí.

          Las pasarelas o intercomunicadores entre Las Torres, estaban hoy inundadas. En el vendaval de hace tres años, se partieron cristales y sus homólogos de plástico transparente.

        Así pues, si evaluamos individualmente los tres conceptos que debe cumplir una obra pública, el suspenso total a esta obra es inapelable. Es un lugar inhóspito. El envejecimiento de los materiales es extremo para solo los 15 años que lleva construida. Mi vaticinio es que en no mucho más de ese plazo, deberá ser abandonada y finalmente «demolida»

¿Puente levadizo en el Parque Forestal?


           Cuando había dinero, el Parque Forestal ya sufría un envejecimiento y un deterioro considerable, pese a no llevar inaugurado mas de 5 años. Ahora que todas las partidas de mentenimiento se van a reducir prácticamente a cero, lo que le espera a este Parque estará muy próximo al deterioro absoluto. Hay que tener en cuenta que es un parque vigilado permanentemente, por lo que la excusa del vandalismo apenas cubrirá un 10% del deterioro.

         La casi totalidad del ese rápido envejecimiento se debe a un pésimo diseño, a que es un decorado y a que  no se respetó la antigua obra científica de La Granja Agrícola, con casi un siglo de verdaderos estudios ambientales y de cultivos. El terreno es falso. Está compuesto en su mayor parte de grava y de escombros. No se respetó ni siquiera el suelo aterrazado anterior, ni las hileras de árboles cortavientos. No se respetó nada y lo peor, es que los tiempos del derroche ya no van a volver nunca, porque nunca jamás va a volver a existir esa cantidad de dinero para malgastar. el dinero que se ha tirado, tirado está y la situación ya es irreversible.

        El terreno se desplaza y se mueve con las lluvias y está provocando el deterioro de todas las sendas y veredas. La madera se hincha con el agua y está desplazando los pasamanos de los puentes. Aparte, el metal se oxida y está dejando holguras que han convertido esta barandilla, en un puente levadizo. La situación es peligrosa. Pueden caerse niños y mayores al agua. Las papeleras están desapareciendo. Todo está empezado a dejar de existir. En cinco años, aquí no quedará nada.

           Esta barandilla está completamente vencida. El arco de desplazamiento es muy grande. Está prácticamente a punto de volcar. Cualquier niño la puede tirar o venírsele encima. Hace no mucho estuvo rodeada con un precinto. Ahora solo le espera venirse abajo en cualquier momento.

Cuarto Milenio planea rodar en Melilla


Iker Jiménez podría ducumentar los misterios de Melilla

            Hace ya 9 meses, recién iniciada la aventura de El Alminar, me encontré con la página web de Juan Sánchez Rada, penúltimo director de El Telegrama de Melilla, como periódico de la cadena y red social del Movimiento. Profundo, aunque lejano conocedor de la realidad melillense, Juan Rada, es ahora colaborador fijo del programa «Cuarto Milenio». También fue periodista del diario El Caso y acaba de editar un libro sobre las portadas más emblemáticas del popular periódico.

      Durante unos meses hemos mantenido correspondencia vía email y le informaba de los casos que yo conocía sobre sucesos paranormales en Melilla (fantasma del Chiquipark y de algunos sucesos extraños en el edifico del antiguo Hospital de Cruz Roja). Mis conocimientos sobre le mundo paranormal en Melilla son escasos o rudimentarios. Sin embargo, y una vez que Juan Rada me informó de que «Cuarto Milenio» tenía en mente elaborar un programa completo en Melilla, y me puse a hablar con otras personas, fueron saliendo «casas y casos» susceptibles de ser investigados. Uno de ellos, es esta vivienda junto al cementerio de Melilla, que era la antigua vivienda del capellán.

             Parece que hay otros casos y por es comparto la información en El Alminar, para que quien sepa «casos más concretos», pueda aportarlos. Además también se necesitan personas que quieran explicar algunas de esas vivencias y experiencias en el celebérrimo programa que dirige el periodista Iker Jiménez.

Nota: Quien quiera que El Alminar actúe de enlace puede escribir a:  hhospitalariossja@hotmail.es. Quien prefiera  dirigirse directamente a Juan Rada, a traves del formulario de contacto de su página web, puede hacerlo en www.juanrada.com.

El deterioro del 4º Recinto de Melilla


          Joaquín Rodríguez Puget, el general proscrito

 Joaquín Rodríguez Puget es General del Ejercito español, fue Jefe de la Comandancia de Obras de Melilla, es ingeniero e historiador, pero está proscrito por «la nomenclatura». El General Rodríguez Puget busca su propia documentación, tiene y realiza sus propios planos y sobre todo, saca sus propias conclusiones. Ha publicado libros muy interesantes sobre la historia de Melilla, pero está absolutamente ninguneado en Melilla. No hay la más leve cita acerca de él. Sus libros no se guardan en ningún lado. Quizá en los sótanos de «la Lubianka»  nomenclaturista  melillense, exista algún ejemplar que consulten y denigren  en secreto .

       En los medios próximos a la nomenclatura se le califica como: «imaginativo». Esto quiere decir que ha reconocido la existencia de un pasado árabe o musulmán de la ciudad y hasta se atrevió a señalar algunas zonas. Rodríguez Puget dice en su libro, Crónicas de una fortificación. Melilla siglos XVI-XVII, que sobre el terreno que ocupa hoy la Batería Real y el Baluarte de La Concepción, se asentaba la antigua alcazaba árabe. Claro que mientras él afirma eso, los otros afirman sin tapujos: «Se afirma sin pruebas, que el Baluarte de La Concepción se asentaba sobe una antigua edificación» . El contraste es muy notorio y por eso ha sido condenado al ostracismo.

          Yo reconozco que ese libro de Rodriguez Puget cambió radicalemente mi percepción de las cosas, y eso que el libro no es tan osado como debiera. Probablemente su condición de militar le impide desmoronar la mayor parte de las cosas que en Melilla se dan por asentadas. Aun así, el libro es muy estimable. Contrasta las dos crónicas sobre la conquista de Melilla y se decide claramente por el año 1496 como la fecha real del desembarco. Cualquiera que las lea, pese a que no son las crónicas completas, no volverá a creer jamás en el cuento del capitán Estopiñán Trueno, que todavía prentenden denodadamente hacernos creer.

        El libro es un acopio de datos interesantísimos y pese a estar prologado por Carlos Seco Serrano, quien también lo presentó en Melilla, no contó con la más mínima presencia oficial, ni tampoco de la nomenclatura. Diría que ni siquiera la prensa  recogió la existencia del acto. Contó únicamente sólo con el patrocinio de la empresa melillense Carmelo Martínez. Es una víctima de fuste de la nomenclatura. Yo no me invento ninguna conspiración. El reino de lo oscuro existe en Melilla.

         Traigo aquí su recuerdo, rompiendo así la omertá declarada sobre él, para darle a conocer y para redescubrir, que en mayo de 1993, ya alertó del lamentableo estado del llamado 4º recinto fortificado de Melilla. A veces tengo la sensación, de que Melilla nos importa más a algunos de fuera, que a muchos de los que están dentro.

Antenas radioeléctricas y de telefonía en Melilla


        Se las relaciona con todo tipo de dolencias y enfermedades: cefaleas, insomnio, alteraciones del comportamiento, ansiedad, depresión, cáncer, leucemia infantil, alergias, abortos, enfermedad de Alzheimer, malformaciones congénitas. Sin embargo la normativa para su instalación es muy ambigua. El caso es que nadie las quiere cerca.

        Hay un hecho indudable y es que los campos magnéticos, aunque invisibles, influyen en nuestra vida y en nuestro estado físico. Antes de que acabara el año 2011, un informe de la  OMS (Organización Mundial de la Salud), probaba la relación entre el uso continuado y excesivo del teléfono móvil, y algunos tipos de tumores cerebrales o la proliferación de los mismos. Hace una década, en Valladolid, se creó una alarma social grande al darse varios casos de leucemia en niños, cuyo colegio estaba cercano a unas instalaciones de antenas radioeléctricas. en aquellos años proliferaron las informaciones de este tipo y luego todo quedó en silencio, porque todo el mundo quiere cobertura en su teléfono móvil y porque éstos, son uno de los grandes negocios de este siglo y del final del pasado.

          El permitir que se instale una antena en la azotea de una comunidad de vecinos genera ciertos beneficios económicos, pero se soslaya cualquier tipo de información sobre los posibles perjuicios para la salud. En la década de 1990, en los años en que yo era presidente de mi comunidad, dijo que no a la instalación de una antena en nuestra azotea. Nos hemos librado de esa, pero no de las vecinas. Estamos expuesto a ellas de modo constante y no sabemos sus consecuencias.

         En Melilla existen por todos lados, algunas realmente grandes y que generan grandes campos magnéticos, que se extienden como un paraguas. Hace poco leí una noticia que decía que el próximo traslado de la antena de RTVE, que está junto a dos colegios de Melilla, es una aspiración del claustro escolar de uno de ellos. La verdad es que la antena, no solo está encima del colegio, sino también próxima a las viviendas de las inmediaciones.

      Son problemas escondidos, que existen pese a que no se hable de ello. Imagino que debería entrar dentro de las competencias de la Consejería de Medio Ambiente. No sé si Melilla ha desarrollado alguna normativa específica para la instalación de las antenas, o si se rige por la normativa general. En cualquier caso es algo que merecería ser estudiado con detenimiento y llegado el caso, ordenar algunos traslados de antenas, y también prohibir su instalación en determinadas zonas de la ciudad.    La sensación actual es de desorden.

 PD: http://www.nodo50.org/ecologistasclm/ab/documentos/basesdeantenas.htm