La fiesta móvil de Santa Rita


 

                  Melilla pierde un año más, el festivo del 1 de mayo     

                               Por razones no explicadas, Santa Rita de Cassia, la santa viuda, es la patrona de la administración local de Melilla, cuya festividad se celebra el día 22 de mayo. Lo normal, lo sensato, lo legislado, es que cuando una fiesta laboral coincida con un domingo, ésta se traslada al lunes. Eso debería haber sucedido el presente año, y ser conmemorada el día 23. Sin embargo, en nuestra ciudad, cuando se necesita, se modifica hasta el santoral. Hace 4 años, ya se modificó la fiesta de Santa Rita, del 22 al 13 de mayo, por necesidades electorales. Aprendido el truco, se vuelve a hacer cuantas veces sea necesario.

              Un calendario laboral mal diseñado, ha hecho sustituir una vez más, la fiesta de los trabajadores, que debería ser intocable. La fiesta idónea a sustituir, por el día festivo de la pascua musulmana, debería ser siempre el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Virgen, que ya de por sí queda dentro del periodo vacacional. Lo que no debería ocurrir, es que la fiesta del Trabajo, el día 1 de mayo, al coincidir con un domingo, sea un día perdido para los trabajadores melillenses. El 2 de mayo es la fiesta de la Comunidad de Madrid, y será día festivo en toda la España peninsular, al pasar la fiesta del primero de mayo al lunes.

             En Melilla no, al menos para los funcionarios civiles y militares y del resto de los trabajadores del Estado, excepto los docentes. Sin embargo, por obra y gracia del poder reinante, la fiesta laboral de la administración local, que celebra su patrón sólo dentro de su propio ámbito, ha sido adelantada 20 días, para suplir la eliminación del 1 de mayo como fiesta laboral. Creo que Melilla es la única ciudad de España que tiene un día festivo solo para los trabajadores municipales. En todas las ciudades, aldeas, pueblo  y villas de la península, la fiesta local lo es para todo el mundo. En nuestra ciudad, además, todavía pueden verse crucifijos presidiendo algunas dependencias laborales municipales.

            El agravio con respecto a los funcionarios y trabajadores del Estado, y del resto de los trabajadores melillenses es completo. La utilización de lo religioso para fines partidistas es absoluta.

           Nota:https://elalminardemelilla.com/2011/05/13/cuando-se-modifica-hasta-el-santoral/

Cabildo electoral en La Victoria


Elecciones en la Hermandad de la Victoria el 18 de junio

               La Real y muy Franciscana Congregación de la Virgen de la Victoria, ha comunicado a todos sus congregantes, o asociados, la celebración del Cabildo electoral, o plebiscito, que tendrá lugar el próximo día 18 de junio. Cualquier miembro perteneciente a la Real y muy Franciscana Hermandad, podrá presentarse como candidato a Hermano Mayor, que como único requisito establece que debe tener más de 3 años de antigüedad en La Congregación.  El plazo para presentar candidaturas, concluye el próximo e inmediato 4 de mayo. En esta ocasión, y consultadas fuentes muy cercanas a la Real Hermandad de La Victoria, no se prevén candidaturas alternativas, aparte de la muy posible repetición de la candidatura de Mª Piedad Castellano, actual Hermana Mayor.

             El anterior proceso electoral se celebró el 25 de marzo de 2012, al que concurrieron dos candidatos, la actual Hermana Mayor y al aspirante Guillermo Carmona, quien perdió las elecciones por 9 votos. Para el nuevo plebiscito serán convocados dos centenares de congregantes, de los que votarán una cifra cercana al 60%. En la misma jornada de hace 4 años, Maripi Castellano tuvo 60 votos y su rival, Guillermo Carmona 51.

               El convocante de las elecciones siempre parte con cierta ventaja, por lo que para presentar una alternativa, hay que realizar un trabajo muy minucioso, disponer del censo de la Real Hermandad, y de al menos 10 firmas para ser aceptado como candidato. Hacer eso frente a un poder establecido, es algo bastante difícil.

                                    Asociaciones Públicas de Fieles 

                  Las cofradías y hermandades son asociaciones públicas de fieles, incardinadas dentro de la Iglesia católica, por lo que está sometidas al Código de Derecho Canónico, artículos 298 al 311, como normas comunes que deben cumplir, y también a los específicos, que van desde el 312 al 320. Todos los actos, nombramientos y actividades, deben contar con el refrendo del obispo de la diócesis correspondiente, y bajo la observancia de un párroco o del vicario episcopal.

                     Los fines exigidos a estas asociaciones de fieles deben estar en consonancia estricta con la doctrina de La Iglesia, que podrá tanto aceptar o denegar un candidato votado por los fieles de la congregación, como autorizar o no alguna de sus actividades, siempre supervisadas. En algunos casos, como lo sucedido en la Cofradía del Rocío en 2001, podrá disolver una Junta de Gobierno y nombrar una gestora, sin mayor explicación, como fue el citado caso, que sigue en esa misma situación. Estas asociaciones de fieles deben velar por que se conserve la integridad de la fe y de sus costumbres. Cualquier ejemplo o acción contraria o no admitida por la doctrina de la iglesia, puede llevar a la disolución de una cofradía u asociación, o al veto a algunos de sus integrantes. También deben velar porque no existan expulsiones arbitrarias entre sus asociados, una vez admitidos, art. 308 CDC. Los integrantes de una candidatura, desde el primero hasta el último, deben llevar una vida ejemplar, dentro de lo señalado por la doctrina de La Iglesia.

Cosas que no suceden


           Si no hay observador, no hay hecho observado. Para que algo exista debe darse cuenta de ello. A veces, las cosas suceden tan rápido, que no da tiempo a escribirlas, o incluso suceden tantas veces, que ya no se distingue unas de otras, o incluso parece la misma, o no haber sucedido nunca.

              Para hacer una rotonda en la plaza del 1º de mayo, en donde está el demonio Crono, se arrancaron árboles hace mucho tiempo*, y dimos cuenta de ello. Luego los árboles fueron trasplantados y murieron **, y también lo escribimos. Parece que siempre escribimos sobre lo mismo, pero no, porque se trata de acciones diferentes, muy separadas en el tiempo.

            Hace no demasiados días volvieron a reponer los árboles del lugar en donde fueron colocados,  tras ser arrancados de su antigua posición en la calle Duquesa de La Victoria. Aquellos árboles trasplantados murieron, y la acera estuvo meses sin los ficus. Ahora han vuelto a colocar allí dos ejemplares, procedentes de algún lugar indeterminado. Tras varios días asentados en el lugar maldito, parece que seguirán la misma suerte que los anteriores.

            Un edificio histórico de un siglo de antigüedad (con un bello voladizo de artesonado de madera), que han conocido generaciones enteras, desaparece en una semana y ya nadie se vuele a acordar de él. Hay árboles que no se reponen nunca de esas podas y talas salvajes; y edificios de los que nunca más se vuelve a saber.

            Notas:*https://elalminardemelilla.com/2014/02/03/los-arboles-sobrantes/; **https://elalminardemelilla.com/2014/05/25/la-vision-de-los-arboles-muertos/

Las ventanas de La Alafía


          La Alafía, o baluarte de las cinco palabras, es una de los zonas más descuidadas y peor mantenidas de toda Melilla La Vieja. Restaurada y derruida, convertida en «alojamiento de los sin techo», y con un túnel o pasadizo completamente cerrado. La reja de acceso debería haberse situado apenas dos metros más adelante y cubrir el acceso a la parte baja. Si algo no se hace bien desde el principio, su siguiente estado es el de deterioro o abandono. La destrucción de la parte exterior puede achacarse a la actividad de los maleantes o de los que deterioran el entorno urbano. Pero en la parte interior y vigilada no tiene justificación posible, salvo el de un pésimo mantenimiento, o el de una ineficacia absoluta.

    Las ventanas de La Alafía son los ojos por los que Melilla se asomaba al mundo, desde su fundación por los Omeyas en el siglo X. Luego, tras la conquista castellana siguió cumpliendo la misma función. Desde que los recintos fortificados dejaron de tener ese uso, y convertirse en un balcón turístico, el único trabajo que hay que hacer allí es el de conservación y de mantenimiento.

     Las ventanas de La Alafía tuvieron en un principio marcos y contra ventanas de madera. Luego desapareció todo y tuvo que ser repuesto. Ahora se han arrancado hasta los marcos y las contra ventanas habrán sido utilizadas como material combustible en el hotel homeless de la planta inferior.

          Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/12/15/hotel-puerta-alafia/

La calle de Villalba y Angulo


Inaccesibilad y miseria en el barrio del Carmen

  En un artículo reciente mostrábamos el ruinoso estado de uno de los barrios legendarios de la ciudad, el del Carmen, al que ya nadie denomina así. Sus calles están a solo 100 metros del centro de la ciudad, que se supone es el escaparate de la gestión municipal. Una ciudad hay que conservarla y mantenerla, algo que no se ha sabido hacer en los últimos 15 años. No ha habido voluntad ni dedicación a esa causa, pero sí se han dispuesto de los medios para ello. Las cantidades ingentes recibidas por la ciudad en  en una década y media, la deberían haber colocado en un estado resplandeciente, sin embargo casi todo se ha malgastado en obras suntuarias y faraónicas (Teatro Kursaal, puentes, peatonalizaciones fallidas, Estación Marítima, pasarelas mecánicas, contratos millonarios con empresas de mantenimiento, semanas náuticas a las que no acude nadie, carreteras absurdas, rotondas, sueldazos, dispendios, subvenciones a entidades sin fin). Todo eso ha sido ya barrido como hojas secas de otoño. Apenas queda el recuerdo y una deslucida hemeroteca. En definitiva: polvo, humo, nada.

        El caso es que en algunas calles y algunos barrios, los ciudadanos/as, siguen viviendo como a principios del siglo XX, como cuando fueron inauguradas. Esta es la calle de Villalba y Angulo, regidor melillense entre 1732 y 1757, y que posee el récord de permanencia en el cargo, 25 años. Una año antes de acabar su mandato, en 1556, Villalba y Angulo proclamó a la Virgen de la Victoria como patrona de la ciudad, mediante una acción militar, que casi puede compararse a una asonada.

    La calle marca el extremo o límite máximo del perímetro del barrio del Carmen, un barrio inaccesible donde los haya. La accesibilidad es un objetivo que proporciona abundantes réditos a empresas de construcción, a asociaciones, a campañas publicitarias, pero dista mucho de ser una realidad en la ciudad. Una año antes de acabar su mandato, en 1556 . La calle a su nombre no es de las más lustrosas de Melilla, precisamente. Cualquiera de las concedidas a personas con muchos menos méritos, resulta más honorífica que ésta. Sin embargo sirve como ejemplo de la vanidad humana, porque 300 años después de cualquiera, lo que hoy parece importante y transcendental, a la postre no es nada. El recuerdo no es algo que puede imponerse. Hay muchos nombres sin calle, que no serán nunca olvidados, y otros que la tienen y ya están olvidados.

        Al barrio del Carmen solo se accede por escaleras, callejones o empinadas cuestas. Son muchas las personas que lo abandonan por estas mismas razones. Es un barrio casi inaccesible, casi sin aceras, o intransitables. En muchas calles solo hay calzada. Es una peatonalización forzosa, a coste menos que cero. El lujo y el dispendio habita a pocos metros de aquí.

Rebaños ovinos en Melilla


 La interpretación de una Orden Ministerial   

          Melilla cuenta con una cabaña de al menos un centenar de borregos, ovejas y cabras que deambula por casi toda la ciudad. Desde el pasado mes de noviembre no hay  ningún nuevo caso conocido de «fiebre aftosa en Marruecos». La próxima fiesta del Sacrificio será el día 11 de septiembre, por lo que la alerta sanitaria puede continuar vigente o haber desaparecido. Mientras tanto, es posible ver en algunas zonas de la ciudad, pequeños rebaños de ganado ovino y caprino, por lo que es posible que la fiebre aftosa, no contagiosa para los humanos, llegue hasta nuestro perímetro, sin que haya entrado un solo borrego. Si para la todavía lejana fiesta del Sacrifico sigue vigente la alerta, habrá que tener en cuenta que ni uno solo de los borregos que lleguen a la ciudad, podrá volver a la España continental europea.

         Ceuta y Melilla son parte integrante del territorio nacional, repetir esto resulta cansino, y por tanto se encuentran afectadas por la parte primera del Decreto:

Artículo 2. Prohibición de importación de animales vivos y productos animales y de origen animal.

1. Queda prohibida la entrada en el territorio nacional, incluyendo Ceuta y Melilla, de animales vivos de las especies porcina, bovina, ovina y caprina, así como de los productos animales y de origen animal, incluida la paja y el heno, con excepción de los productos de la pesca y la acuicultura, procedentes de Argelia, Libia, Marruecos y Túnez.

           Curiosamente, también están afectadas por su excepción:

2. La entrada de équidos procedentes de Argelia, Libia, Marruecos y Túnez en el territorio nacional, incluyendo Ceuta y Melilla, solo será posible cuando:

a) Junto con el certificado de acuerdo al modelo establecido por la legislación de la Unión Europea, vengan acompañados con una declaración adicional firmada por un veterinario oficial, en la que se indique que los animales no proceden de una explotación en la que existan animales susceptibles a la fiebre aftosa, y la explotación se encuentre situada en una zona en la que en un radio de 10 kilómetros no se ha producido ningún foco de la enfermedad.

      Lo que queda claro es que si hay un certificado veterinario desde la zona de origen (Marruecos), y también del expedido en el momento de la entrada, frontera de Melilla, los borregos podrán entrar. Lo que resulta más claro aún, es que los borregos que lleguen a la ciudad desde explotaciones peninsulares, no volverán a salir de aquí.

               Mientras tanto, los rebaños melillenses, disfrutan de una cómoda existencia, ajenos a una alarma demasiado anticipada y de ambivalente interpretación, aunque deja claro que si en un radio de 10 kms a contar desde la frontera de Melilla, no hay casos de fiebre aftosa, podrán entrar los borregos marroquíes, previo certificado veterinario.

El barrio del Carmen


                             La realidad en ruinas, al otro lado de la escalera

         El nombre del barrio del Carmen está ya perdido en la descripción de la ciudad, sin embargo está solo a un paso, o una escalera, de la avenida principal de Melilla. La denominación de Ataque Seco se ha apoderado de la parte baja de este cerro. Su situación física se inicia una vez pasado el colegio España, quedando dividido por la avenida de Castelar, o antigua cañada del cementerio, y continúa hasta el antiguo mercado municipal. Su perímetro comprende todo el espacio contenido entre las calles Castellón de la Plana, Martín Galindo, Villalba y Angulo (una de las calles más míseras de Melilla), y la calle del capitán Viñals.

            A pesar de su proximidad, es raro que alguien que no viva en sus casas se interne en sus calles. Es solo accesible por escaleras y callejones, y casi sin posibilidad de aparcamiento. La mayor parte de sus casas se encuentran en ruinas,  cerradas y tabicadas sus puertas y ventanas. Antaño, por algunas de sus calles, hacía parte de su recorrido el paso de la virgen de La Soledad. Ahora se encuentra al margen de todo.

             ¿Qué fueron antes, las ruinas propias o las grietas de los terremotos?. Es una cuestión muy difícil de resolver, pero puede que mucho del deterioro ya estaba, y que los movimientos sísmicos solo han agravado la situación, cunado no dado la puntilla. Algunas de esas grietas son estremecedoras.