Elecciones en ciernes


El regreso de la brigada de bacheo

   La semana pasada, de modo misterioso, los miles de baches de las calles del Barrio del Real aparecieron rellenos de alquitrán, sin apisonar, lo que provoca que al pasar las ruedas por encima, los bajos de los coches se llenen de perdigones de brea, alcanzando algunos la carrocería. Hoy se estaban rellenando los baches de las calles del Barrio del Industrial y esta tarde los del Tesorillo. La brigada de bacheo es la principal arma electoral de la derecha popular en la ciudad, aparece siempre en los dos meses anteriores a la convocatoria de unas elecciones. Los cuatro años restantes hay que seguir soportando el desnivelado pavimento de la ciudad, sus zanjas, sus agujeros en el firme, los remiendos, las obras, los rellenos con distintos materiales  y otra innumerable serie de dificultades.

    La brigada de bacheo es uno de los instrumentos estrella de la milicia electoral popular. Luego le seguirá la tóxica y molesta brigada de pintado de pavimento, que realiza sus trabajos sin previo aviso y en horas punta. Todo es una inmensa apariencia, una representación de eficacia, gestión y mantenimiento, que luego no existe hasta la campaña electoral siguiente. 100 días de trabajo intenso, a cambio de 1200 de desidia.

Fernando Arrabal en Melilla


                                          La promesa incumplida 

       Fernando Arrabal Terán, el melillense más insigne de todos los tiempos, estuvo por última vez en su ciudad natal en enero de 2011, cuando todavía no existía El Alminar. Llegó traído de la mano de Ignacio Velézquez, que presentaba la fundación FEDESME (Estudio y Desarrollo de Melilla). Fue un importante respaldo al que fuera primer presidente de la ciudad de Melilla. Entorchado con galones, como Napoleón, el dramaturgo y emperador melillense de las letras Fernando Arrabal,  ofreció una conferencia en la que lanzó este gran mensaje: «No tengan miedo, atrévanse a ser ustedes mismos». Dicho por el hijo del Teniente Arrabal, un oficial republicano represaliado y encarcelado por el franquismo, era una gran consejo. La esperanza pareció volverse a abrir en la ciudad de Melilla.

        Ha pasado ya un lustro y todo ha quedado en nada. Melilla sigue envuelta en tinieblas, el miedo está presente en cada parcela ciudadana y  lo que es peor, casi nadie se atreve a ser él o ella misma.

        Tras el espectacular lanzamiento, a los pocos meses se presentó el Partido Populares en Libertad, que se ha convertido en el símbolo del incumplimiento en sí mismo. De todas las promesas políticas de este partido no me interesa nada, salvo una, la de crear la Fundación Fernando Arrabal, y la de otorgar su nombre al remodelado Teatro Nacional- Kursaal.

         En Melilla impera la censura de prensa pese a estar prohibida por La Constitución, o lo que es más grave, rige la autocensura, que es el peor de los estados posibles. La noticia fue tratada de modo lamentable en los medios de comunicación. Era imposible censurar la presencia del melillense más insigne e inmortal, pero sí se eliminó la compañía de Ignacio Velázquez en la mesa de la conferencia. Si se relee la información del momento, parece que Fernando Arrabal hubiese venido solo.

         En la Historia Interminable de Michael Ende, la nada devora el país de La Fantasía, hasta que a un niño, Bastian;  se le ocurre un nuevo nombre y todo vuelve a empezar de nuevo. La nada está devorando Melilla y a nadie se atreve a pronunciar un nombre nuevo para que vuelva a renacer la esperanza y la imaginación.

            Nota:https://elalminardemelilla.com/2012/02/11/existe-censura-en-melilla/

La herrumbre


 

           La herrumbre es la corrosión del hierro y del acero ante la presencia de la humedad y del oxígeno. La lucha contra la herrumbre u oxidación debe ser constante. Si la torre Eiffel se hubiese construido en Melilla, se habría caído a los pocos años de ser inaugurada. La torre más emblemática del mundo, se pinta de modo completo cada 7 años y 500 operarios trabajan en su mantenimiento. Esta es la palabra clave, mantenimiento, justo lo que no existe en nuestra ciudad. El dinero se gasta pero nada luce ni produce el efecto debido, que es que el las cosas se mantengan el mayor tiempo posible. La presencia de la sal, de un ambiente salino, hará que la tasa corrosión sea aun mayor. Estas condiciones se producen en Melilla, pero parece no ser tenido en cuenta.

           Todo el mobiliario urbano de hierro, como papeleras, fuentes, farolas, bancos, rejas, verjas, tapas de alcantarillas, arquetas,  acaba siendo víctima de la más brutal de las oxidaciones. Un efecto comprobado es que lo más nuevo parece durar menos que lo antigua.. En las últimas casas demolidas con rejas artísticas en los balcones, éstas se encontraban en perfecto estado, mientras que mobiliario urbano reciente, se deshace en forma de milhojas. No hay mantenimiento, pero parece haber empeorado mucho la calidad del hierro o del acero utilizado para este tipo de ornamento urbano. La estructura metálica del ascensor de las Torres V Centenario, tuvo que ser desmontada el año pasado, al estar completamente oxidada. La herrumbre parece invadir y adueñarse de la ciudad, sin freno ni control posible. La imagen de decadencia no puede ser mayor.

El callejero franquista de Melilla


               El teniente Sánchez Suárez debe salir de callejero sin dilación

  Las últimas denominaciones de calles en Melilla muestran claramente que los nombres propuestos se sitúan en el entorno personal o ideológico del gobierno imperante, salvo muy pocas excepciones. Se trata de nombres sugeridos por afines al gobierno, ensalzando determinados acontecimientos históricos, sin que se busque el refrendo de la colectividad o de nombres que digan algo al mayor número de personas posibles. Se busca al pequeño grupo o el de entornos muy reducidos. En ningún caso se busca la reparación de las deudas históricas de la ciudad, con los nombres de personas que ayudaron a construirla. Esto a sucedido con la aprobación de una calle al general Picasso, sustituyendo un nombre, el de Tiro Nacional, vinculado a la historia de la ciudad y que además era un nombre asentado en el acerbo colectivo.

         Al reabrir, por un interés específico, como la cesión de un archivo personal, el callejero de la ciudad, se abre la puerta para sacar ya de modo definitivo, a todoslos nombres vinculados al franquismo  y a su Dictadura. No es que el general Picasso merezca o no el nombre de una calle, no es ese el debate, pero había y hay otros nombres de calle para su posible sustitución, antes que el de Tiro Nacional, que solo hace referencia a una sociedad de tipo altruista, fundada en 1920. Entendemos que las autoridades de Cultura, en su desconocimiento concreto del origen de Tiro Nacional, el nombre les sonase «mal», y se apresurasen a sustituirlo, por considerar que todo lo nacional es franquista. Para evitar esos errores, están los asesores y los libros de consulta, y el no tomar las decisiones de modo precipitado, aunque también pueda darse el caso de que se haga conocimiento de causa.

       El general Picasso está relacionado con uno de los episodios más dolorosos de la historia de España, el desastre de Annual con sus funestas consecuencias, y con la Dictadura de Primo de Rivera, que se instauró para evitar las consecuencias del debate parlamentario del celebérrimo expediente Picasso. Primo de Rivera instauró una dictadura que socavó la monarquía de Alfonso XIII, y su primogénito, José Antonio, fue el ideólogo del fascismo español y fundador de una de la organizaciones más siniestras, La Falange, que llenó de crímenes muchas ciudades españolas, entre otras Melilla. El camino de Annual lleva hacia peligrosas sendas, que conviene no volver a transitar, como el desembarco de Alhucemas en 1925.

                    Calles Teniente Sánchez Suárez  y José Antonio Primo de Rivera

        José Antonio Primo de Rivera es un nombre que debería estar fuera del callejero melillense desde hace mucho tiempo, así como el de otras 56 calles mas, en una lista elaborada por el Colectivo Ciudadano para la Supresión de Símbolos Franquistas (COCISSTFRA), en el año 2000. Desde entonces, el callejero melillense solo se abre y cierra cuando interesa.

            ¿Quién era el Tte. Sánchez Suárez?. Poco se sabe de él, salvo que pertenecía al Tercio y que estaba vinculado a Falange. Los autores franquistas melillenses, Martínez Abad y Fernández de Castro, lo sitúan al frente del reparto de armas en la Comisión de Límites en la tarde del 17 de Julio, o los integrantes de los escuadrones de la muerte de Falange, que apilaron más de 90 cadáveres de políticos republicanos en las calles de la ciudad. Martínez Abad hace una relación prolija de falangistas que recibieron armas, obviamente para emplearlas contra ciudadanos indefensos. El relato es el siguiente: «Sin embargo, se sabía que existían afectos al pensamiento de los que llevaban la organización del alzamiento y entonces se decidió por los reunidos distribuir algunas pistolas, encargándose de ello el Teniente Sánchez Suárez, quien debía dirigirse al Parque de Artillería, para recoger una caja conteniendo aquellas armas. Sánchez  Suárez y Cuadrado en un taxímetro conducido por el falangista José García, llegan al Parque de Artillería, donde el Tte. Coronel Riu les hizo entrega de armas y municiones».  El teniente legionario desapareció de Melilla sin dejar rastro alguno, y poco o nada se sabe de su vida posterior. Sin embargo, sus acciones en la ciudad en 1936, hacen incomprensible que todavía su nombre esté en el callejero.

             Reabierto por el equipo de gobierno el callejero de la ciudad, por una exigencia personal de la familia del general Picasso, es la hora de afrontar la renovación del callejero heredado del franquismo, con el consenso de todas las formaciones políticas y de otros grupos ciudadanos, que aporten nombre procedentes de la sociedad civil, que signifiquen algo para todos, y sobre todo, que aumente la presencia de mujeres, en un callejero que adolece de ellas. También es la hora de saldar deudas pendientes con los hombres y mujeres que defendieron en la ciudad la legalidad republicana.

      

Mujeres de La República en Melilla


Origen y carácter de Las Fiestas de septiembre en Melilla

    Las fiestas de Melilla han sido siempre conocidas como La Feria de Septiembre, y según los regímenes imperantes, tenían un carácter u otro. Fueron unas fiestas más populares y abiertas a todos los sectores sociales durante el periodo republicano, muy clericales en las primeras décadas del Estado Nacional católico franquista, y en las primeras décadas de la expansión de la ciudad, y coincidiendo con el inicio del Protectorado Español en Marruecos, se las denominaba como Hispano-Marroquí, y en durante La República eran conocidas como Feria de Muestras. Era muy importante el desfile de carrozas ornamentadas de muy diversas formas, que ya se ha perdido, así como los Gigantes y Cabezudos, recordados por diferentes autores en muy diversos artículos. La Feria surge como tal tras la expansión de la ciudad, y las primeras se celebraron en los primeros años del siglo XX, por tanto, estos festejos tienen ya un siglo de existencia.

              Con ocasión de Las Ferias se celebraban distintos acontecimientos, y también, solía ser usual que ministros del Gobierno u otras autoridades visitasen la ciudad con ocasión de las mismas. También se reservaban para los festejos diferentes inauguraciones, como la de la Fuente del Bombillo. El antigua edificio de la Casa del Reloj, presto a ser demolido, fue edificado como exposición permanente de la Feria de Muestras. También tenía un carácter social, con la organización de una tómbola benéfica de la Asociación de La Caridad, o el célebre y ya olvidado ropero de Santa Victoria, instituido por la reina Victoria Eugenia, durante el reinado de Alfonso XIII, en 1909.

            La Ferias de Septiembre siempre incluían la misa de La patrona como acto central, pero sobre todo, se celebraban en el mes de septiembre. La Feria de Abril de Sevilla o las Cruces de Mayo de Córdoba se denomina así, porque coinciden con ese mes. La Feria de Melilla camina sin rumbo desde hace una década, muy alterada en su carácter, contenido y físicamente estrangulada en el solar de San Lorenzo.

                           Mujeres de La República en Las Fiestas de Melilla, año 1934

            La historia de la gente, que es la que verdaderamente interesa, está irremisiblemente perdida en el periodo de la Melilla republicana. la destrucción de archivos por parte de los franquistas fue total. La historia oficial y sus fotografías fueron destruidas por los falangistas, y la gente escondió o destruyó sus propias fotografías, por miedo a que en un registro rutinario, quedase probada la participación personal en algún acontecimiento o fiesta de La República. Solo ahora, al deshacer viejas viviendas de padres o abuelos, pueden aparecer fotografías o recuerdos de aquellos años.

                 Estas fotografías me fueron mostradas por una familia melillense hace ya una década. Me permitieron reproducirlas para poder publicarlas, una vez que hubiera identificado a las mujeres que aparecen en la fotografía. Tenía el material y los recursos, y faltaba solo el medio y el momento para hacerlo. El medio es este blog, El Alminar de Melilla, y el momento éste.

               La Asociación de la Prensa de Melilla, organizó un homenaje a la mujer melillense y para ello ideó una serie de categorías, en un atípico y singular concurso de belleza, con diversas categorías. Como Señorita Prensa fue designada Carmen Jurado; Señorita Marruecos fue Amelia Torres; Petra Hernández fue designada como Señorita del Real; María López como Señorita Hipódromo; Laura Peinado Señorita Fraternidad; Carmen Pérez como Señorita Modistilla y la ganadora de la belleza de aquel año, que no era Reina, fue Isabel Miralles, designada como la Señorita Pueblo.

            Como mujeres ancianas trabajadores recibieron los premios: Antonia González Gómez de 84 años, Ramona Amaya Luque de 74, y Pilar Herrera de 64, que hoy día no sería considerada como anciana. Los premios de natalidad de mujeres españolas fueron para: Josefa Mesa González ( 10 hijos), y Consuelo Menéndez Gómez ( 9 hijos).

La plaza sin monumento


 

  La remodelación no acabará con el monumento fascista

   Se ha escrito absolutamente todo del monumento al Alzamiento Nacional de la plaza Héroes (falangistas) de España. En un monumento fascista, tanto en su estética como en su concepción, cuyo diseño se atribuye, sin mostrar prueba alguna, al arquitecto Enrique Nieto. Es un monumento protegido desde la sombra y la oscuridad, por «la nomenclatura cultural» de la ciudad de Melilla. Nadie se atreve a dar la cara por este feo mazacote, sin embargo, la Comisión de Patrimonio de Melilla, que ha autorizado el derribo de edificios modernistas, incluso del propio Nieto, no se atreve a sepultar o incluso defiende, un monumento que afea por completo la estética de la avenida principal de la ciudad y de la calle del general O´Donnell. Sin el derribo de este monumento agresivo, erigido solo para eliminar la memoria del Café La Peña, arrendado al concejal republicano Julio Caro,  que fuera asesinado por falangistas en julio de 1936, no hay remodelación admisible, ni aceptable con la presencia de ese mamotreto. Es imposible desposeer de su carácter fascista a un monumento que lo es en su esencia.

       En días anteriores, Uno de Melilla, un colaborador habitual del Alminar y que además tiene dos importantes blogs (Fotografías de Melilla y La Otra Melilla), publicó en un foro fotográfico de la red social Facebook, un magnífico trabajo sobre cómo quedaría la remodelada plaza sin el referido monumento. En nuestra ciudad ya se ejerce la censura desde los niveles más bajos, y las fotografías y el propio hilo fueron suprimidos, pese a que contaban con muchos comentarios y una amplia aceptación.

        En el propio blog, única manera de expresarse libremente en nuestra ciudad, Uno de Melilla ha dado a conocer el trabajo fotográfico, que desde El Alminar comentamos y elogiamos como uno de los mejores que hemos visto. Así es como debería quedar la plaza remodelada.

      Nota:http://fotografiasdemelilla.blogspot.com.es/2016/04/la-plaza-heroes-de-espana-sin-el.html

Sidi Ouariach, la ruina del alminar


                        Los terremotos de Alborán arruinan Sidi Ouariach

           Nada se ha librado de los efectos de los continuados movimientos sísmicos del Mar de Alborán. Lo más blando y lo que se deforma con más facilidad es el terreno, o aquello que está sobre el terreno. La vibraciones de las ondas sísmicas han acabado por arruinar el alminar del cementerio de Sidi Ouarich, en su parte española. En julio de 2013 subimos hasta la parte alta, y pudimos comprobar su deficiente acabado y su ya deteriorado estado. El pararrayos estaba inclinado, los plásticos de las claraboyas rotos, y los marcos de las ventanas hinchados. En realidad es solo un tubo de cemento sin adornos o interés arquitectónico alguno. El agua de la lluvia entraba por diferentes lugares y lo llenaba de visibles marcas de humedad.

               A lo largo de este tiempo ha seguido deteriorándonse, sin intervención ni mantenimiento alguno. Los terremotos de Alborán han puesto fin a su existencia. La estructura está agrietada, se ha separado del cuerpo de la mezquita y ya no le queda otra opción que la demolición. Su estado ahora es peligroso y el acceso al interior ya no es posible. También se han agrietado las columnas del patio de las abluciones, comprometiendo la seguridad del techo, por lo que se encuentra completamente apuntalado, en toda su superficie.

                      El cementerio musulmán de Melilla fue inaugurado el 27 de abril de 1993. Hasta aquella fecha los musulmanes melillenses eran enterrados en la parte marroquí del cerro de Sidi Ouarich. Fue el primer cementerio islámico desde la conquista española de 1497. Las gestiones fueron llevadas a cabo por el delegado del gobierno socialista Manuel Céspedes, que lo inauguró junto al entonces alcalde de la ciudad Ignacio Velázquez. Tras 23 años de existencia, se están llevando a cabo una ampliación en las parcelas de enterramientos, que han coincidido con la ruina del alminar y del patio. La zona de rezos o mezquita, no ha sufrido daños de consideración.

            Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/07/03/el-alminar-de-sidi-ouariach/