Archivo mensual: agosto 2012

Bellos rincones descuidados en Melilla


               Una zona con sombra resulta ser un pequeño paraíso en los meses de julio y agosto.  En todas las ciudades se cuidan y mantienen las zonas de sombra. Melilla tiene rincones  bellos y que resultan agradables, tanto por su situación como por la existencia de sombra. Después de achicharrarnos en los últimos años con nuevas plazas ( San Lorenzo, Las Culturas), pero sin el menor rastro de la sombra, tan necesaria en ciudades como Melilla, uno busca refugio cuando transita por ciudad, en rincones como este, que data del año 1991, y que se encuentra situado junto al antiguo Hospital Militar, en el inicio de la calle del General Astilleros.

                       La sombra de los ficus, del drago, de la palmera, resultan perfectas, el lugar es muy refrescante y es utilizado con frecuencia por los transeúntes. Una zona con sombra supone un alivio inmediato y el descenso de al menos dos grados en la temperatura ambiente. Sin embargo el aspecto que ofrece es el de descuido, como el de casi toda la ciudad. La cerámica, firmada en Málaga en 1991 está muy deteriorada en el caso del escudo de España, aunque el de Melilla se conserva en mejor estado. La zona central del jardín es un calvero y sirve como “cagadero” para los perros. Todas las luces de adorno del lugar están desaparecidas hace años y los cables pelados y expuestos sin protección alguna.

                   En Melilla se gasta mucho dinero pero el aspecto de la ciudad es muy deslucido. Se inaugura todo,  pero no se mantiene nada. Todo se deteriora de modo irremisible. La ciudad es pequeña, casi todo el caso urbano puede considerarse como parte del centro de la urbe. La cosas no pueden ofrecer este aspecto. Esto es un jardincillo que no puede costar mucho el mantenerlo en perfecto estado. La externalización de servicios no funciona. Se entregan grandes cantidades de dinero para un mantenimiento al que no se le ve el resultado apetecido.

                    Empieza a notarse un problema en la gestión de las ciudades. La falta de dinero empieza a notarse en todos lados. Se han hecho demasiadas cosas o no se sabe mantener las que se han hecho. La gestión racional no existe y los “cargos de libre designación” siguen proliferando. Cada uno de esos cargos supone el salario de 4 trabajadores. Algunos todavía no parecen darse cuenta de lo que está sucediendo. Sigo sin ver la más mínima medida de austeridad, en los miembros del Gobierno que están reduciendo, mes a mes, los derechos y los salarios de los trabajadores.

Cosas que quedaron en Melilla


     

                                     En la despedida de Mª Orlinda Montiel

 En Melilla todo queda siempre pendiente. Melilla tiene siempre cuentas pendientes con mucha gente y con su historia. Cuando todavía no he regresado y no he acumulado las suficientes ganas para hacerlo, me entero de que ha fallecido Mª Orlinda Montiel.  Desde que llegue a la ciudad norteafricana en junio de 1979, el nombre de Mª Orlinda ha estado siempre presente en su vida cultural, siempre en defensa de su sociedad protectora de animales y plantas, siempre en contra de los toros, siempre de modo altruista. Fue mi vecina en la entonces calle del General Mola por unos cuantos años y luego, aunque cambio dos veces de domicilio pero nunca de barrio, conserve la amistad con ella. Nos separaban años e ideología  pero eso no importaba nunca. Era buena conversadora, amable y atenta.    Recuerdo muchas cosas de ella, pero hay una especial.

           En una ocasión, hace años, me llamaron de Radio Nacional de España desde su antigua sede, en el Mantelete, para realizar un debate sobre los toros y su cultura, o “incultura”, como diría ella. Al saber que era Orlinda la oponente, nadie se atrevía a ejercer el papel de defensor y recurrieron a mí como último recurso. Acepte y no siendo ni aficionado a los toros, ni tampoco anti taurino, intenté defender mi posición como pude. No quede mal, pero me borró del mapa. Me dijo, al finalizar el “debate”, que me perdonaba haber defendido a los toros, pero que no debía pisar jamás una plaza. No lo había  hecho hasta aquel momento, no lo he hecho desde entonces y creo que no lo haré  nunca. No me costará ningún esfuerzo seguir manteniendo esa posición.

               El final de Mª Orlinda llega en uno de los momentos más duros de la existencia de la Asociación Protectora de Animales y Plantas. Siempre había tenido problemas para su existencia, pero nunca atravesó una situación tan crítica como la actual. Nunca se quejó públicamente, pero esta última etapa fue la de mayores trabas y desatenciones. El cambio de la calificación urbanística de la zona, abocaba  a la Asociación que presidía Mª Orlinda a su futuro más incierto o probablemente a la desaparición. En los tiempos que corren, y con la especulación del suelo luchando por cada m² libre, ya no queda sitio para casi nada, ya no hay refugio ni siquiera para los animales, a los que siempre defendió.  En las últimas veces que conversé con ella, siempre le decía lo mismo: “No sé de donde sacas ganas y fuerzas, para seguir manteniendo esa lucha casi en solitario”.

         Como siempre, queda el sabor amargo de ver que la gente que dedica su vida a defender sus causas y a luchar por la ciudad en la que vive, muere sin obtener el más mínimo reconocimiento o amparo, y sin embargo, se ve recompensar día tras día, a personas cuyo único mérito es estar en el círculo más próximo al Poder. Sólo la Asociación de Estudios Melillenses le otorgó su “medalla de oro” hace unos años. Melilla, la muy humanitaria y siempre muy olvidadiza.  Para ella no ha habido título de melillense del año o placa del mérito social. Tampoco le hacía falta, pero nunca está de más ser generoso, mostrar bondad, incluso con aquellos que no se dedican a la alabanza o a la hagiografía.

   Nota: Solo Salvador Ramírez, recientemente fallecido, le prestó algo de atención en los últimos tiempos.

http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/25736-maria-orlinda-protectora-de-los-mas-vulnerables.html.

La imagen del Alminar de Melilla


                    El ángel de la Cruz del voto de Canjayar

        El año 2011, el día 7 de agosto, interrumpimos la publicación de noticias, entradas y comentarios en El Alminar de Melilla. Llegábamos al ecuador de la estación estival, que no del Alminar. A lo largo de todo este tiempo hemos cambiado con cierta asiduidad la cabecera del blog, sin embargo hay una imagen que es la más representativa del Alminar, con la que yo me siento más identificado, y con la que más identifican este blog, todos aquellos que lo siguen desde el principio, que algunos hay. Se trata de la imagen del ángel de la Cruz del voto de Canjayar.

        Canjayar es una localidad de La Alpujarra de Almería, de fundaciòn neolítica, de hondas raíces históricas y que fue cabeza de comarca durante los 8 siglos de dominación musulmana en el sur de España.  Tras la conquista del Reino Nazarí y durante un tiempo, convivió la población morisca y la de los repobladores cristianos, hasta que la sublevación de “los moriscos del Reino de Granada”, puso fin a toda presencia musulmana y a la pervivencia de cualquier faceta de su cultura. Desde los inicios del siglo XVII, la cultura religión cristiana y todo su abanico cultural se asentó de modo definitivo en la comarca.

                                La Santa Cruz del voto de Canjayar

         La sublevación morisca, consecuencia del progresivo endurecimiento de sus condiciones de vida y de la política de asimilación cultural llevada a cabo por los Reyes de España, trajo consigo una guerra, la de Las Alpujarras. Las Capitulaciones de Granada habían quedado en papel mojado y la población morisca se vió forzada a una sublevación desesperada. En Canjayar, los moriscos prendieron fuego a la primitiva iglesia y que antes había sido mezquita. Nadie sabe quién, escondió entre los muros del nuevo templo la llamada Cruz del voto de Canjayar, una cruz de madera de 20 cms. por 15,5 cms., que dispone de 42 alvéolos en donde se guardan pequeñas piedras y reliquias traidas desde Palestina, probablmente por un peregrino o un antiguo caballero cruzado. Se trataba de salvarla de la ira de la sublevación morisca.

         Pasados los años y la guerra, la población de la villa había cambiado y ya nadie se acordaba de la antigua Cruz. En 1611, el sacristán de Canjayar Juan Matias Peralta y a lo largo de varios días, tuvo unas extrañas y constantes visiones en las que un ángel  le señalaba un muro de la nueva iglesia. El sacristán decidió abrir la pared, y allí dentro, en una pequeña cavidad, estaba  escondida la Cruz del Voto de Canjayar y sus 42 reliquias. Esto sucedió el 19 de abril de 1911. Desde entonces y en recuerdo de la aparición, los canjilones celebran una procesión ritual el mismo día, salvo cuando coincide con la Semana Santa.

          En 1958 se incorporó a las 42 reliquias de la Cruz del Voto, un pequeño pedazo de Lignum Crucis, o reliquia de la Vera Cruz, que a su vez había sido propiedad del obispo de Almería Diego Ventaja Millán, asesinado en una rambla de la cercana población de Vicar. El ángel que porta la  Cruz tampoco es el original, pues cuentan los canjilones que un vecino de una localidad próxima, Alhama de Almería, la compró a modo de rescate y al final le prendió fuego en 1936, sin embargo, la cruz había sido nuevamente escondida por los vecinos del pueblo y volvió a salvarse.

                                   La desconexión estival

           Casi en la misma fecha, casi con las mismas entradas subidas (12/11), pero en una situación absolutamente diferente, desconectamos El Alminar. Es necesario y además ha concluido una etapa larga de consolidación y crecimiento.  El año pasado tuvimos 18oo visitas en todo el mes de agosto, y solo en los diez primeros días del presente mes, El Alminar registra 7000 visitas.

         Uno no marca el final de las etapas, que pueden durar los mismo dos meses que cinco días o un año completo. Decidimos cuando empezar una cosa, pero no somos tan libres en lo que atañe a su final. El futuro próximo es muy incierto e impredecible. El otoño casi inminente y el  año próximo van a ser duros, aunque de hecho el presente lo  lleva siendo desde hace tiempo para mucha gente, aunque Melilla siga viviendo de espaldas a la realidad, que más temprano que tarde se nos echará encima.

      ¿Qué ocurrirá con El Alminar?. El deseo, la intención y las fuerzas están orientadas a mantener encendida la lámpara, La tieniebla está cada vez más cerca y es más densa. Hace un año dábamos luz a un centenar de personas al día, hoy son 7 centenares las que acuden diáriamente a nuestra  pequeña, distinguible y reconocible lámpara. En agosto el día pierde 1 hora y 12 minutos  de luz entre el primer y último día del mes. Es curioso pero cuando el verano está en su punto más tórrido, es a la vez el  momento en el que empieza a declinar de un modo más perceptible.  Hasta muy pronto.

La doble cruz del capitán Casado Escudero


      Historia de un superviviente de Igueriben, fusilado por Franco

    En 1999, en absoluta soledad, frente a la fría tiniebla del franquismo me decidí a publicar “La historia nunca contada de la sublevación de Julio en Melilla”. Cuando empezé a publicar la historia de lo sucedido, no sabía lo que me iba a encontrar. Contaba solo con el apoyo de mi mujer y un libro titulado: “Historia de una mujer en la Guerra de España”, de Carlota O´Neill. No tenía ningún plan previsto, ni siquiera un guión. Rescataba nombres, datos, semana a semana y cada cual era distinta a la anterior. Apenas repasaba lo publicado, había acumulado cierta cantidad de expedientes militares y poco más. Consultaba el Registro del Cementerio de Melilla día a día y hacía las anotaciones en papel reciclado, con lápiz y bolígrafo.

                                  Luis Casado Escudero

       Un amigo me habló del capitán Luis Casado Escudero,natural de Pontevedra, superviviente de Igueriben en 1921, militar de ideas avanzadas, abogado, propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando, concesión que por supuesto le fue rechazada. Los militares africanistas, profundamente resentidos, se la negaron siempre, como al Regimiento de Cazadores de Alcántara. Una deuda ha sido resuelta este año, la del capitán Casado sigue pendiente.

        En el cementerio de Melilla consta que sus restos mortales fueron entregados en la mañana del día 23 de julio de 1936, supuestamente fue fusilado junto a los también militares Virgilio Leret Ruíz (comandante de Aviación) y los alféreces del mismo cuerpo Luis Calvo Calavia y Armando González Corral, aunque este extremo nunca ha podido ser comprobado.

                Carta de despedida del Capitan Casado (23/07/1936)*

                     Sr. D. José Mendez, mis hijos y su esposa y toda familia.

          ¡ Queridos padres, hijos y hermanos !

   Es la hora de la verdad pues dentro de unas horas me van a fusilar. Nunca se avergüencen de mí. Muero inocente y pensando en vds, a los que tanto he querido y quiero: Muero henchido de gratitud y cariño para todos vds., pensando en mi Finucha (apelativo de su esposa Serafina fallecida en 1934), que es la única mujer a la que he querido. Cuidad a esos niños a los que quise y quiero con locura, que se acuerden siempre de mí. Recojan todo lo que aquí tengo en la Casa de Baños y mi último ruego. Cuando sea el tiempo oportuno recojan mis restos y llevenlos al lado de mi Finucha y que mis hijos me lleven flores. Es una injusticia lo que conmigo hacen y para qué más. No se olviden de llevar los restos al lado de mi Finucha. Adios, hasta siempre, acuérdense de quien los quiso y los quiere. Muero pensando en Tito y Adelina; (sus hijos).

  Nota: La carta de despedida me fue entregada por José Mª Lagunilla, yerno del capitán Casado, en 1999. Es de las pocas que se conservan y la primera que fue publicada. Por supuesto que los vengativos militares franquista nunca cumplieron su última voluntad. En estos días en los que se rememora lo sucedido en Annual, no he podido evitar acordarme del capitán Casado, el que nunca será homenajeado, héroe verdadero de Igueriben, junto al comandante Julio Benítez. Esta es la vergüenza de la historia de España. 

Nuevo derribo en Melilla La Vieja


            El edificio oculta la entrada a una cueva y una galeria       

        Un nuevo edificio va a ser derribado en Melilla La Vieja. El casco antiguo e histórico de la ciudad se despersonaliza año tras año, con el beneplácito de la Comisión de Patrimonio de Melilla. Hace tres años, el 26/09/2009, fue derribada la parte final de este edificio, la que hacía esquina, era el número 19 de la calle de San Miguel (la más antigua de Melilla) y ahora se va a derribar el número 17. En el suelo removido por el derribo aparecieron ladrillos de color rojo y amarillo. Hace no muchos meses se permitió y autorizó el vaciado de la Casa de los 4 Patios,  y en ella había material histórico digno de haber sido conservado. Quién compra un inmueble en un casco histórico ya sabe lo que hace, que todo está sujeto a controles y que como máximo debería rehabilitar el edificio y no derribarlo. La parte vieja de la ciudad es ya una despersonalizada amalgama de edificios de diversas épocas. Esta parte de Melilla está supuestamente protegida por un doble Decreto Ley que la cataloga como Bién de Interés Cultural. Está claro que en Melilla eso no sirve para nada.

                      La casa de la calle de San Miguel

     La calle de San Miguel es la más antigua de Melilla, la única que conserva su nombre desde el siglo XVI. En un punto no determinado estuvo edificada la primera iglesia de la Melilla española, ubicada probablemente sobre la arruinada mezquita que abandonaron los pobladores de la ciudad, cuando ya daban como segura la conquista castellana. El número 19 de  esta calle, el que va a ser derribado, estuvo habitado hasta hace poco menos de un año, por una familia o grupo de jóvenes,  que fueron deshauciados para permitir su expropiación, pública subasta y derribo final.

     Sin embargo, esta casa guarda una sorpresa y es que en su interior y en la zona marcada con un círculo, oculta la entrada a una cueva, la boca de una galería o quizá un antiguo algibe. El derribo podría deteriorar definitivamente ese resto histórico o incluso comprometer la seguridad del edificio colindante.

      Hace dos meses un amigo me mandó al correo el anuncio de la subasta y derribo de esta casa. En Melilla todo sucede demasiado rápido y a veces no se da a basto con tal cantidad de temas a estudiar o a darles salida. La demolición de la casa estaba prevista para el día de ayer y ha sufrido un retraso de 4 días, quizá el tiempo necesario para evitarlo, o  al menos aplazarlo hasta que se investigue a dónde lleva esa cueva o galería y qué hay ahí dentro. Hay que dar una oportunidad a la historia de la ciudad.

     Nota: Es una sencilla ecuación en un casco histórico: Todo derribo debe llevar aparejado la consiguiente excavación, si es que se quiere construir algo allí. No hacer eso es desfigurar la ciudad y borrar el pasado.

        PD: https://elalminardemelilla.com/2012/03/01/la-casa-de-los-4-patios/

Retiran el monolito de Monte Arruit


          Se cumplen 91 años de la hecatombe de Monte Arruit

     El día 7 de agosto de 1921, el General Navarro recibió las instrucciones para aceptar la rendición de las tropas acontonadas en Monte Arruit. Eran los restos del ejército español que había sido aniquilado en las llanuras de Annual y el desfiladero de Izumar. Las negociaciones se materializaron el día 8 de agosto con los jefes cabileños Ben Chel-lal, Burrabay y Abib Lel-Lach, pactándose para el día siguiente, el 9 de agosto, la rendición de las tropas y la entrega del armamento.. En la mañana de aquel aciago día, y bajo un sol abrasador, las indefensas, inermes y exhaustas tropas españolas empezaron a salir del recinto de la posición de Monte Arruit y a deponer las armas en el suelo. Fue en ese momento, cuando miles de cabileños, recuperando sus escondidas armas, entonaron sus célebres y atemorizantes alaridos de guerra,  cayendo a saco sobre una tropa desmoralizada y desarmada.

          Haber resistido en condiciones penosas desde el día 26 de julio, fecha en la que se inició el asedio de Monte Arruit, no había servido al final para  nada. El Expediente Picasso cifra en unas 3000 personas las allí refugiadas, de hecho, la cifra de muertos, calculada según las calaveras halladas suele cifrarse en 2996. Muchos, casi un millar, habrían muerto en los días del asedio, pero parece probable que en la matanza del 8 de agosto de 1921, los cabileños acabaran con la vida de unas 2000 personas.

       Hoy, después de un año de lucha y de denuncia, iniciada por Uno de Melilla, la Ciudad Autónoma de Melilla ha retirado el monolito de Monte Arruit, tras un largo y penoso deterioro. Es curioso como una piedra, un monolito, puede llegar a reproducir, casi 100 años después, la historia de aquello de lo que formó parte.

       ¿Han buscado la coincidencia de la fecha?. Quizá sí, y encierre un secreto homenaje a todas las víctimas de aquella hecatombe. Quizá no, y sea uno de esos insólitos guiños que el destino hace a veces a las personas. Me inclino por la segunda de las posibilidades.

El Fuerte de Rostrogordo


       Todos los antiguos fuertes defensivos de Melilla guardan entre sus paredes historias lóbregas de guerras, de prisioneros y de muertes. Todos son lugares abandonados (Mª Cristina, San Francisco), dedicados a museos (Cabrerizas Altas), o cedidos a asociaciones (Camellos). Pese a todos los esfuerzos por presentarlos como algo atractivo, está claro que son lugares casi malditos. Los edificios, a la larga, no pueden sustarerse a la historia de la que formaron parte. Hay leyendas e historias lúgubres sobre ellos. Pese a todos los esfuerzos y dinero empleado en ellos, son lugares que no logran remontar. Su historia los lastra de modo irremisible.

                                  El Fuerte de Rostrogordo

        El fuerte de Rostrogordo fue recpecionado por la ciudad de Melilla en la mitad de la década de 1990 y ya fue refundado como lugar de ocio por el gobierno del Popular Ignacio Velázquez con motivo dle V Centenario de Melilla. Padeció una gestión caótica en la que desaparecieron colchones, calentadores de agua y todo tipo de mobiliario. Quedó sumido en un estado de abandono del que fue rescatado durante el gobierno de Juan José Imbroda. En la actualidad está en un estado incial de decadencia. Está claro que conoció mejores días y también mucho peores.

           Esos días peores fueron tan malos, que ni siquiera son recordados en lo libros o dípticos turíticos o de información. En la placa en la que se conmemora la inauguración por el gobierno actual del Partido Popular, ni siquiera se alude a la existencia de una etapa anterior. A nadie importa su vida anterior. Hay que decir que los trabajadores y cuidadores del Complejo de Ocio y Deporte hacen una labor encomiable, manteniendo las instalaciones en una situación digna, pero no pueden evitar su lenta decadencia.   El lugar es muy tranquilo y tiene una temperatura algo más fresca que el resto de la ciudad cuando cae la tarde. Ese punto decadente le da cierto aire atractivo en las tardes de estío.

                          Complejo de Ocio y Deporte

       Las instalaciones se deterioran y en verano se usa sobre todo la piscina, que está reservada a los socios. Lo que no se entiende es que los amplios aseos y duchas de la zona de baños no dispongan de agua caliente, mientras que los más pequeños y que usan los usuarios de las pistas de padel si dispongan de calentadores de agua, cuando estos usuarios no son socios de las instalaciones, teniendo en cuenta que la piscina se usa solo cuatro meses al año, entre mayo y septiembre.

           El chiringuito situado junto a la piscina solo funcionó los dos primeros años, lo que impide el poder quedarse a comer allí, tomarse un refresco o una cerveza, o un simple café. La gestión actual del restaurante se concedió a la empresa Hostemel, bajo patrocinio a amparo de la firma melillense de Antonio Moreno. Hace unos años había veladas nocturnas que tampoco llegaron a cuajar. El complejo se sostiene con las cuotas de los socios, el uso de las pistas de padel y de los usuarios del gimnasio. También es el lugar de los campamentos de veranos y de los intercambios vacacionales con otras provincias españolas.

                         Memoria histórica

         Rostrogordo, Mª Cristina, Victoria Grande, Camellos; son lugares vinculados a la memoria de Melilla y también a la represión sufrida por los ciudadanos melillenses durante la Guerra Civil y el franquismo. No se trata de recordar solo cosas luctuosas, pero hay lugares en los que la memoria es obligada. aquí, en Rostrogordo, pasaban su última noche todos aquellos destinados a ser ejecutados en la esplanada próxima. Alguna placa debería conmemorar y recordar el sufrimiento de todos los que aquí pasaron los últimos instantes de sus vidas. Sería obligado detenerse ante esa placa y dedicar , aunque solo fuese unos segundos, a la memoria de aquellos que murieron por defender el Régimen democrático de La República. Hace años se pidió que este Fuerte llevase el nombre del Comandante General Manuel Romerales Quintero, fusilado por permanecer leal a La República.

         A fuerza de no recordar absolutamente nada, la historia de Melilla resulta absolutamente falsa.