Archivo diario: 30 agosto, 2012

Un año más en El Gobernador


            Un yacimiento abandonado y cubierto de maleza

  Todos los años cuando recorro con mi familia la carretera A4 o de Andalucía, me fijo en el yacimiento íbero del Cerro de Las Cabezas, en Valdepeñas. A pesar del calor aplastante que se abate sobre la zona en los meses de junio a septiembre, las campañas arqueológicas no fallan un solo año. Es solo una fugaz visión lateral porque la velocidad de la autovía no permite ninguna distracción. Veo el cerro dos veces al año y siempre pienso en nuestro único yacimiento, el del Gobernador, abandonado, expuesto al deterioro de los agentes climatológicos y ya en manos de la maleza.

      Lo peor de todo es que la pérdida de información arqueológica es irreversible. Del Centro de interpretación de las 200.000 piezas arqueológicas (Gobernador y Plaza de Armas), sigue sin saberse nada pese a que “prometieron sorpresas”. El Museo de Melilla sigue sin director, porque no encuentran un perfil adecuado para poder colocar a uno por el sistema de libre designación. Ya no solo se deteriora el yacimiento, sino también el propio edificio, cada vez más roto, usado como almacen de trastos por el chiringuito de la Plaza de Estopiñan. Hay un asunto peor y es que el yacimiento ya ni siquiera está sellado, lo que compromete su situación. Hay ya muchas formas de entrar en ese edificio y hacerse con piezas o restos arqueológicos. Ni siquiera sabemos si las ánforas que aparecían encastradas en el suelo siguen allí, han sido retiradas o están más fragmentadas todavía.

        Doce años con un yacimiento abierto y sin resolver es un despropósito absoluto. A lo largo de todo este tiempo hemos oído todo tipo de oníricos y faraónicos proyectos para el lugar, a saber: Sede de La Presidencia de Melilla, hotel con encanto y fantasma incluido, agrupación de diversas entidades culturales, musealización y vista de los restos sobre suelo de cristal. Todo humo y paja. La realidad es la que presentan las fotos. El contraste, como siempre, con cualquier ciudad de España es abismal. Hay que sustituir a los actuales gestores de la cultura de Melilla de modo completo. Y como siempre, todo ridículamente sellado y oculto.

  Nota: http://www.patrimoniohistoricoclm.es/yacimiento-del-cerro-de-las-cabezas/

El parque que se llevó el fuego


             La zona infantil de Melilla La Vieja sigue inservible

     Hace un año o poco más (la memoria es más débil de lo que creemos), se inauguró este parque infantil, con gran ruido y pompa  mediática. Son los reyes de la propaganda, eso es algo que nadie duda. En realidad eran dos columpios y dos caballitos, ni siquiera había tobogán. Pese a todo, hizo mucha ilusión a los niños de la zona, del barrio de Medina Sidonia, porque desde la conquista española en 1497, nadie se había gastado allí un maravedí o euro. Es verdad que este gobierno fue el primero en instalar allí un parque infantil. Fueron algo rácanos, todo hay que decirlo, porque comparado con lo que se gastan en cualquier otra zona de la ciudad, en cualquier fruslería, la inversión pública realizada no era más que una limosna.  Eso sí, lo inauguraron como si aquello fuera el parque Warner o incluso Disneyland Sidonia.

          El caso es que allí no había sombra, muy necesaria en Melilla La Vieja, y sí  bancos incómodos, pero no importó, porque en apenas unos meses el parque ardió. La versión oficial atribuyó todo a los vándalos, siempre muy socorridos, aunque en las calles del barrio creen que fue un vecino, algo desequilibrado. Esto debió suceder hace un año o menos (vuelvo a repetir lo de la memoria).

           Desde entonces aquello sigue acordonado y sin reparar. No se sabe si es como un castigo por tamaña muestra de ingratitud. El abandono es abosoluto y el estado lamentable. Los vecinos se quejan y muestran el lugar a quien ellos conocen y piensan que puede ayudarles. La verdad es que el parque debería repararse, instalar al menos un tobogán, algo de sombra y algunos bancos con respaldo, que hagan la estancia más cómoda.. Hay bastantes niños en Melilla La Vieja y si el lugar estuviese bien cuidado, sería bastante agradable.

            El vandalismo y el mal trato de lo público es una mal endémico y común a todas las ciudades, por eso hay que cuidar el dinero invertido. No es tan dificil. En sus tiempos hubo un Cuerpo de Vigilantes Nocturnos” que se quiso convertir en una guardia pretoriana. Fue un despropósito que los Tribunales de Justicia anularon  y ahora hay 30 personas asignadas a labores administrativas, lejos de las funciones para las que fueron contratadas.