Cosas que quedaron en Melilla


     

                                     En la despedida de Mª Orlinda Montiel

 En Melilla todo queda siempre pendiente. Melilla tiene siempre cuentas pendientes con mucha gente y con su historia. Cuando todavía no he regresado y no he acumulado las suficientes ganas para hacerlo, me entero de que ha fallecido Mª Orlinda Montiel.  Desde que llegue a la ciudad norteafricana en junio de 1979, el nombre de Mª Orlinda ha estado siempre presente en su vida cultural, siempre en defensa de su sociedad protectora de animales y plantas, siempre en contra de los toros, siempre de modo altruista. Fue mi vecina en la entonces calle del General Mola por unos cuantos años y luego, aunque cambio dos veces de domicilio pero nunca de barrio, conserve la amistad con ella. Nos separaban años e ideología  pero eso no importaba nunca. Era buena conversadora, amable y atenta.    Recuerdo muchas cosas de ella, pero hay una especial.

           En una ocasión, hace años, me llamaron de Radio Nacional de España desde su antigua sede, en el Mantelete, para realizar un debate sobre los toros y su cultura, o “incultura”, como diría ella. Al saber que era Orlinda la oponente, nadie se atrevía a ejercer el papel de defensor y recurrieron a mí como último recurso. Acepte y no siendo ni aficionado a los toros, ni tampoco anti taurino, intenté defender mi posición como pude. No quede mal, pero me borró del mapa. Me dijo, al finalizar el “debate”, que me perdonaba haber defendido a los toros, pero que no debía pisar jamás una plaza. No lo había  hecho hasta aquel momento, no lo he hecho desde entonces y creo que no lo haré  nunca. No me costará ningún esfuerzo seguir manteniendo esa posición.

               El final de Mª Orlinda llega en uno de los momentos más duros de la existencia de la Asociación Protectora de Animales y Plantas. Siempre había tenido problemas para su existencia, pero nunca atravesó una situación tan crítica como la actual. Nunca se quejó públicamente, pero esta última etapa fue la de mayores trabas y desatenciones. El cambio de la calificación urbanística de la zona, abocaba  a la Asociación que presidía Mª Orlinda a su futuro más incierto o probablemente a la desaparición. En los tiempos que corren, y con la especulación del suelo luchando por cada m² libre, ya no queda sitio para casi nada, ya no hay refugio ni siquiera para los animales, a los que siempre defendió.  En las últimas veces que conversé con ella, siempre le decía lo mismo: “No sé de donde sacas ganas y fuerzas, para seguir manteniendo esa lucha casi en solitario”.

         Como siempre, queda el sabor amargo de ver que la gente que dedica su vida a defender sus causas y a luchar por la ciudad en la que vive, muere sin obtener el más mínimo reconocimiento o amparo, y sin embargo, se ve recompensar día tras día, a personas cuyo único mérito es estar en el círculo más próximo al Poder. Sólo la Asociación de Estudios Melillenses le otorgó su “medalla de oro” hace unos años. Melilla, la muy humanitaria y siempre muy olvidadiza.  Para ella no ha habido título de melillense del año o placa del mérito social. Tampoco le hacía falta, pero nunca está de más ser generoso, mostrar bondad, incluso con aquellos que no se dedican a la alabanza o a la hagiografía.

   Nota: Solo Salvador Ramírez, recientemente fallecido, le prestó algo de atención en los últimos tiempos.

http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/25736-maria-orlinda-protectora-de-los-mas-vulnerables.html.

7 Respuestas a “Cosas que quedaron en Melilla

  1. Mª Ángeles Bernal Martínez

    Por desgracia ha muerto .Era una gran amiga mia y sé con el gran dolor que se ha ido: saber que esa Sociedad Protectora que fundó y que el Ayuntamiento quiere trasladar a otro sitio .
    No vivo en Melilla, sino en Málaga. Ruego a tod@s l@s melillenses que sea llevado a un lugar bueno pero nunca a “la cañada de la muerte ” o sus alrrededores, por favor ayudarle a cumplir su ultíma voluntad.
    ¡Gracias en su nombre!

  2. Se ha ido una gran mujer. Hace dos escasos meses, dejé en estas páginas un mensaje, animándola en su lucha. Horas antes me había llamado. Como tantas veces. Pero esta vez me habló de ·la hermana muerte. Y me estremecí. Con gran claridad me habló del futuro del albergue y de su traslado a la zona de la cañada. Entonces, fuí rotundo y le aconsejé tirar la toalla. Lloró con amargura. Lamento profundamente haber sido tan claro, pero en una ciudad,en la que unos pocos se benefician de su altruismo, no merece la pena semejante sacrificio de una gran señora. Ella era franciscana por los cuatro costados, elegante, culta, defensora de los animales y plantas como nadie. Por eso no dudé ni un instante, a petición del asociado Don Antonio Zambrana Arias, en proponerla, por ser merecedora del ESCUDO DE ORO DE LA ASOCIACIÓN DE ESTUDIOS MELILLENSES. La Asamblea General lo aprobó por unanimidad.
    Sabiendo que era una mujer muy femenina, encargué el escudo de la AEM. en forma de alfiler, para que siempe lo pudiese llevar prendido sobre su pecho. Despues, cuando llegó el momento de la imposición, me llamó y me invitó al acto. Su exquisita educación, me sirvió de recompensa.

  3. Nos ha dejado una gran dama. Ejemplo de altruismo y de humanidad cristiana. Como San Francisco de Asís, amiga de nuestros hermanos los animales. Mujer de gran carácter y fuerza interior. Todo un ejemplo de valentía y tesón. Una gran pérdida para todos los que la conocíamos y valorábamos su trabajo. Pudimos testimoniarle en vida con nuestro pequeño homenaje nuestro aprecio a su persona y a su trabajo. El buen trato a los animales, su cuidado y sustento, es reflejo de nobleza en el alma humana, y síntoma de salud o enfermedad de una sociedad. Ella era testimonio vivo de todos esos valores.
    Querida Orlinda esperamos estés en el Paraíso, y allí, retorne a ti todo el cariño y amor de tu entrega al servicio de una causa noble.

  4. He entrado por casualidad en esta pagina, al ver un enlance en otra ya que vivi unos años en melilla y le tengo un gran cariño, por curiosidad he ido a obituarios, pues hace muchos años que no voy amelilla y tentgo idea de ir el que viene, precisamente para despedirme de personas con las que he tenido amistad y tengo y al ver el nombre de Maria Orlinda Montiel de Gallego, el corazón se me ha encogido Para mi Maria Orlinda fue mi angel, no hubo problema que le espusiera mio o de cualquierra que ella no solucionase y en algunos casos trasmitiera a su esposo el Juez Don Angel Gallego para que hiciera lo que estuviera en su mano para que se solucionara El amor a los animales junto con sus actividades culturales eran el eje de muchas de sus conquistas, pero maria orlinda era una mujer de hacer muchas cosas no para ella sino para los demás melilla ha de estar siempre agradecida con esta dama tan menuda como inquieta y sobretodo tan eficiente para todo aquel que de ella necesitara
    Maria Orlinda siempre estaras en mi recuerdo y ya que no puedo darte el abrazo que queria dar6te iré a verte al cementerio como muestra de mi cariño y admiracion por tí y por tus obras
    Hasta siempre Maria Orlinda, la gran señora de la Melilla brillante

¡Bendita perseverancia la del borrico en la noria!. Siempre al mismo paso, siempre las mismas vueltas.

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