Entre la luz y las tinieblas


amanecer en Melilla

                   El ánimo oscila como un diapasón, o como el péndulo de un reloj antiguo.  La sombra persigue siempre al cuerpo y es inseparable de la luz, sin embargo, la situación inversa no se produce. En medio de la noche puede no existir luz, mientras que es imposible que existiendo luz no exista sombra. En medio de un día luminoso, hasta la más pequeña de las hormigas produce sombra. Para deshacer la oscuridad es necesario algún tipo de energía que produzca luz, o que algo la refleje, como la luna, y rasgue la oscuridad. Por eso defender la parte luminosa de la vida y de la acción humana es un ejercicio costoso y cansado.  No es fácil estar aquí, pensar cosas, escribirlas y luego animar a otras personas a seguir defendiendo la transparencia en la acción pública.  He escrito en muchas ocasiones que son inesperados apoyos los que ayudan a seguir en estar labor, en muchos casos son ojos silenciosos los que se mantienen expectantes y constantes, en torno al Alminar. Acuden diariamente aunque no hayamos escrito nada. Eso nos mantiene e impide que la detención sea absoluta. Son los que nos ayudan a seguir, en cada ocasión en la que hemos intentado detenernos. Pararse, detenerse y mirar, es tan necesario como seguir caminando.  Dejemos que la luz de Ra, o del Sol, en este espléndido amanecer de Melilla, nos siga iluminando.

Anuncios

14 Respuestas a “Entre la luz y las tinieblas

  1. Yo le daría un titulo a esta entrada: Entre la luz y las tinieblas.

  2. Por alguna extraña razón se me olvidó poner título a la entrada, así que ya está bautizada. Gracias Cruz de Malta.

  3. La foto es preciosa. Me la voy a quedar con tu permiso. En si misma da luz, relaja y yo personalmente al verla he sentido nostalgia.

  4. Fue un amanecer potente. No lo había visto igual. Esa es la vista que tengo desde mi trabajo, cada mañana.

  5. Vaya suerte que tienes…pensé que estaba hecha desde el pueblo con zoom. Si le quitas el logo del blog, mañana me la quedo.
    Las luces y sombras las tenemos todos. Son días, momentos, etapas. Siempre habrá alguien que nos ayude a seguir la luz. Y el silencio también ayuda a recomponer nuestra vida.

  6. Nadie sobra en El Alminar. Cada uno aporta lo que quiere. Ahora vivimos un momento incierto pero tranquilo. Ha habido tiempos de gran gresca en esta atalaya. Ahora, los antaño fervientes defensores del Partido Popular están enmudecidos. Leen pero ya no escriben, y fueron muy activos y beligerantes.
    A lo largo de casi dos años esto ha cambiado mucho. Hay más de 6000 comentarios publicados y han pasado por aquí dos centenas de colaboradores y opinadores. Hay 850 entradas publicadas. Se puede buscar y comentar la que apetezca.
    Me complace tu decisión de quedarte, amigo José Luis. En El Alminar está, comparte y viene, el que quiere.

  7. Me gusta este post y esta esplendida foto. Creo que estamos en el punto, la comunidad del Alminar, de decidir entre seguir atravesando las tinieblas, o abandonarlo todo y refugiarse en el interior de la atalaya.

  8. Esa alternativa, dual y opuesta, está siempre presente en El Alminar. Existimos con ella y nos movemos en su cruda alternancia.

  9. Todo en nuestras vidas está sometido a esa dualidad, seguir o no seguir. Te diré algo. Abandonar es dar por pérdida una batalla. Perseverar, mantenerse es lo difícil, lo árido, a veces en la soledad. Has conseguido mucho hasta ahora, y te parece poco los que seguimos aquí leyendo día tras día, mes tras mes? Supongo que habrá sido sólo un pensamiento en la tiniebla.
    Ahora, dejemos que la luz del sol siga iluminando.

  10. Para describir un amanecer como hacía Lord Byron se necesita tiempo, paciencia, una buena cama con vistas a un hermoso paisaje y un mayordomo que te abra las cortinas. En mi escritorio también hay una magnífica fotografía de un espléndido amanecer de Melilla. Es una fotografía altamente evocadora que no me atrevo comentar mucho. Ya se sabe, la vida pone un pie delante del otro, silbando una melodía que a ratos es deprimente ya ratos alegre, pero siempre pone un pie delante del otro y continúa avanzando impávida.

Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s