Archivo diario: 31 enero, 2013

El convento de Capuchinos de Melilla


De hotel con encanto a hospedería fantasma

  La Consejería de Turismo de Melilla es una de las que ha hecho más propuestas, muchas de ellas  quiméricas, y que luego se han disipado como el humo. Una de las más llamativas fue la de transformar el antiguo convento en hotel con encanto, o incluso hospedería. Hubo un Vicario Arciprestal, Antonio Ramos Ayala,  que pensó en utilizarla como vivienda arciprestal. El caso es que casi 20 años después de su abandono por la comunidad de monjes capuchinos de Melilla, sigue siendo un espacio vacío. Podría ser utilizado como archivo diocesano, si se consiguiesen recuperar, digitalizados, los archivos parroquiales que se fueron a la Catedral de Málaga, y que podrían ser puestos al servicio y consulta de los investigadores melillenses.

          Habría mil y una formas de poner en uso, para todos los melillenses, el antiguo convento, sin que caiga en manos de alguna nomenclatura, o de que sea entregada a alguna entidad fantasma que la explote con ánimo de lucro. Un centro de investigación sobre Melilla La Vieja, sede de la Agrupación de Cofradías, biblioteca.  Podrían ser varios los usos y se podría hacer sin un coste excesivo, algo sin lo que este gobierno autonómico no sabe hacer casi nada. La hospedería no parece aconsejable, tanto por los problemas de acceso a la ciudad vieja, como los relacionados con la seguridad. En las noches del “pueblo” se dan cita gran cantidad de merodeadores, que lo mismo le sierran un brazo a Estopiñán, que causan cualquier otro tipo de problemas.

            He aprovechado esta historia casi olvidada de la hospedería, para recuperar este interesante artículo de José Luis Blasco, sobre la propiedad del convento y su relación con la comunidad capuchina, escrito hace ya 19 años. Siempre ha habido gente que se ha preocupado por la historia de Melilla. La lástima es que el archivo de prensa no esté digitalizado. Hay dinero para cualquier proyecto, menos para hacer accesible la cultura y la historia de la ciudad.

         Nota: El convento de Capuchinos de Melilla, José Luis Blasco. El Telegrama de Melilla, 18/abril/1993.

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