Archivo diario: 13 febrero, 2013

De puente en puente


Y tiro porque me lleva la corriente

        La corriente se lo lleva todo en Melilla, hasta los puentes. Es curioso ver como los antiguos aguantan, aunque debidamente reformados, conservado apenas su nombre, y los nuevos se desmoronan y no tienen ni siquiera nombre. Es muy raro que los temas surjan solos y luego desaparezcan, por lo general se relacionan y una cosa suele llevar a otra, en este caso son los puentes. Es frecuente que en el Alminar los temas se encadenen, tanto en dúos como en triadas,  porque siempre hay algo más que decir de cualquier cosa de la que se hable o escriba. La entrada sobre los puentes ha creado casi más confusión de la que ha pretendido aclarar, aunque todo será resuelto en los próximos días. He realizado un recorrido por los puentes urbanos de Melilla y los veremos todos por orden y nombre  (los que lo tengan).

                       La barandilla vencida, del puente sin nombre

           En esta zona confluyen los cauces del arroyo Farhana y el Río de Oro, en su nuevo encauzamiento. El puente no tiene nombre, pero establece una frontera física e invisible en la ciudad de Melilla. La mita de la población no suele pasar de este puente hacia el interior del Distrito V. El puente une, desde hace poco más de una década, la carretera de Farhana con la de Hidúm. Por su simbolismo me recuerda al puente de “Las Naciones”, que construyeron los rusos, para unir el entonces territorio soviético, con Afganistán, en la invasión soviética de la década de 1980.

           Se trata de un puente algo feo. Melilla no es una ciudad de puentes hermosos.  Los ingenieros militares, tan alabados en múltiples edificaciones, no se esmeraron con los puentes, pese a ser uno de los campos señeros de la ingeniería militar española. España es un país de puentes bellísimos. Así pues, en busca de los puentes urbanos de Melilla, este debe ser de los últimos construidos, me he encontrado con este puente, que nunca había fotografiado. La barandilla se ha seccionado por su base, y un amplio tramo ha caído al cauce. El resto que queda en pie, se mueve de manera ostensible, y con apenas un leve empujón, o alguien que tropiece y caiga sobre ella, irá al mismo lugar que la parte ya caída, al fondo del río. Al puente del General Marina le falta un trozo de barandilla, y a este también.

            Es una constatación de una evidencia: Melilla se desmorona.

La cuestión de los vados


Vados en Melilla

                 En Melilla es difícil aparcar, como en cualquier otra ciudad. Para garantizarse el aparcamiento, o un tiempo determinado durante una franja horaria, existe los vados, entendiéndose por vado en la vía pública toda modificación de estructura de la acera y bordillo destinada exclusivamente a facilitar el acceso de vehículos a locales sitos en las fincas frente a las que se practique. Hay vados permanentes y otros limitados, generalmente para carga y descarga. En nuestra ciudad, la señalización de los vados es confusa. En Almería, junto a la licencia municipal, se instala una pequeña placa metálica, en la que figura el número del año correspondiente. Así se sabe si ese vado está vigente o  no. El vado debe estar apoyado por la pintura amarilla en el bordillo de la acera y esto nos lleva a una nueva cuestión, y es la del tamaño del mismo, que en principio debe ser el mismo que el de la embocadura del garaje al que se debe acceder. Ocurre también, que en algunas zonas, si la zona de vado coincide con el de la puerta a la que se pretende acceder, y dada la estrechez de algunas calles, la maniobrabilidad no existe, por lo que algunos pintan la zona amarilla un poco más de la cuenta. La sensación, como viene siendo habitual en nuestra ciudad, es la que todo funciona con demasiada manga ancha. Las licencias de garajes y habitabilidad se conceden con excesiva benevolencia, sobre todo en las nuevas construcciones de los barrios del Real, Monte de La Libertad, Tesorillo, Cabrerizas, El Rastro y luego aparcar resulta toda una hazaña. Hay que regular con cierto criterio y luego vigilar. La pregunta es: ¿ Cómo se sabe si una licencia de vado está en vigor?.  Este que muestro es de la avenida de  Castelar, pero podría ser de cualquier otro lugar de la ciudad.