Archivo diario: 14 febrero, 2013

Cruz Roja, el jardín perdido


 

           Un plaza pública dentro de una urbanización

            Había algo sobre lo que quería escribir desde hacía tiempo, pero no encontraba la ocasión. Ye he escrito que los temas se relacionan. En la entrada sobre los puentes, Cruz de Malta escribió que todos los días, durante tres años, bajaba desde el Barrio de La Victoria camino de la Escuela de Enfermería, ubicada en la parte trasera del Hospital de La Cruz Roja. No hay melillense que entre 1921 y 1986, fecha de la inauguración del nuevo hospital, el de La Remonta, no haya pasado por el antiguo hospital de Cruz Roja, bien como enfermo, como visitante, por motivos laborales, o como auxiliador de los desfavorecidos, pues es parte trasera fue, a partir de 1990, refugio de los primeros inmigrantes surafricanos, hasta la construcción del CETI ( Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes), en 1996. Ese camino de descenso, solo podía ser realizado a través del puente de Camellos, o el puente peatonal del Tesorillo.

                            Las incongruencias urbanísticas de Melilla

                 El nefasto gobierno de José María Aznar (1996-2004), fue el origen de los males económicos actuales. Primero fue la privatización de empresas públicas, y luego la liberalización de suelo, para financiar todos los derroches y delirios de ayuntamientos y autonomías. Los gobiernos con necesidades de dinero, liberaban suelo público al sector privado a cambio de dinero. quizá a fuerza de repetir las cosas, algún día queden fijadas en el inconsciente colectivo. Todo esto trajo aparejada la corrupción que ha minado La Democracia, la sociedad, y la moral del ciudadano.

                Así pues, teníamos suelo, jardines y nos devolvieron cemento y especulación urbanística. Tal es el caso del patio trasero del hospital de La Cruz Roja, inicialmente un grupo escolar, y hoy sede de la Consejería de Economía y Hacienda y de una urbanización privada, que albergará en medio de ella, una plaza pública, de cemento y losa granítica, y un aparcamiento público debajo. En teoría están salvaguardas todos los intereses, tanto los públicos como los privados. La realidad es que a esa plaza no accederá casi nadie,  y al final se convertirá en el espacio cuasi privado de la urbanización. Del frondoso y cuidado jardín modernista no queda nada.

           Al Final solo tendremos macetas y árboles ornamentales tropicales, porque Melilla es el Ecuador, aunque no se sabe de dónde.

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