En las torres de Averroes


                                     Situaciones de accesibilidad

          Las torres de la nueva barriada de Averroes, sustituyeron a la antigua edificación, la malograda urbanización que destrozó la riada del año 1997. Es una construcción moderna, con unas soluciones de accesibilidad casi inexistentes. La comunicación entre unos bloques y otros es imposible, salvo que se quiera y se pueda sortear grandes tramos de escaleras, en las que las barandillas están desapareciendo. Solo hay comunicación por la zona central de la construcción, o por la carretera exterior. Esto quiere decir, que salvo que se esté en perfectas condiciones físicas y en forma, para ir de un edificio a otro, o comunicarse entre dos bloques, se debe recorrer siempre todo el trayecto que media entre el punto en donde se esté,  y la zona central, que es la única que abre el paso de comunicación. Es el único lugar en donde existen rampas de acceso, bueno, solo una.

           Lo inexplicable de la situación es que se trata de una edificación reciente, de poco más de cinco años, con lo que las ordenanzas para la eliminación de barreras arquitectónicas actuales, ya estaban en vigor. Esto muestra que se hace lo imprescindible para cumplir con la ley, y nada más. Trabajar en esta zona, como repartidor de Correos, como notificador de organismos públicos,  como repartidor de butano, o en cualquier otra formar que implique visitar varias torres y bloques, supone un ejercicio notable y un rápido test de la condición física.

                                                      La torre inaccesible

           Hay una ley que dice que “no hay una situación tan mala, que no sea susceptible de empeorar”, y eso es lo que ocurre en la nueva barriada de Averroes. Las torres que abren la barriada, en la parte más baja de la carretera del Tiro Nacional, y también las edificaciones más altas,  son únicamente accesibles por la parte superior del calle. Si se quiere acceder a ellas de modo directo se encuentra con una espectacular escalera. Si el acceso se pretende hacer desde el interior de los bloques, hay que optar por jugársela en la escalera de la que ya han sido aserradas las barandillas, y caminando por el soportal, del que también faltan las barandillas.

           Si uno se olvida algo y debe volver a salir a la calle y no puede utilizar las escaleras, inevitablemente tiene que recorrer todo el tramo hasta la mitad de la urbanización, independientemente del punto en el que se halle. Si se encuentra en el extremo de las torres inaccesibles, ya sabe lo que le espera. Así día tras día.

     Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2011/12/11/cabrerizas-las-ruinas-malditas/. (2) https://elalminardemelilla.com/2013/03/03/en-el-tiro-nacional/