Archivo diario: 13 marzo, 2013

Puentes urbanos de Melilla


              Los puentes históricos de Melilla se mantienen en su misma posición, aunque muy modificados. A lo largo del último siglo han variado su estructura, pasando desde la madera inicial, hasta el hormigón. Otros  han visto modificadas sus barandillas, o se les ha debido elevar y ampliar sus tableros. Tres son recientes, de menos de una década.  Los relacionados con el ferrocarril, están tal cual se construyeron, excepto uno primigenio de madera, y del que solo son visibles los pretiles.

             Iniciaremos el recorrido desde la desembocadura, hasta el situado más al interior, que es el de las palmeras. Este último  no tiene nombre, pero lo llamamos así por la proximidad de la barriada en donde está ubicado.  Son un total de nueve.

Tras el rastro de la Melilla mágica.


                   La ciencia, la sociedad de la información y de la comunicación, los mil y un modos de fotografiar cualquier cosa, van dejando muy pocos lugares acotados  para los misterios. En la década de 1980, la  Semana de Cine de Melilla estaba dedicado a la parapsicología. Los mitos radiofónicos de la época pasaron por nuestra ciudad desvelándonos secretos del Más Allá, y ofreciendo psicofonías de lugares malditos, como Antonio José Alés o German de Argumosa. Hoy apenas queda nada de eso. En nuestra ciudad se mezclan todo tipo de cultos religiosos, y se entrecruzan diversos tipos de cultos nada ortodoxos, con respecto a cualquiera de las religiones. Melilla es tierra de santones, morabitos, cultos milagreros y sortilegios de todo tipo, mezclándose a la vez elementos de brujería y magia tanto rifeña,  como cristiana, e incluso judía. Cualquiera que investigue un poco, tendrá noticias de “brujas,  brujos y curanderos/as ” de cualquiera de las tres religiones.

              Hablar se habla mucho y se escucha de todo, pero en cuanto se intenta el acercamiento  a las pruebas,  o documentar mínimamente cualquiera dato referente a un lugar concreto, todo se desvanece como la niebla cuando se penetra dentro de ella.  En estas últimas semanas hemos escuchado relatos sobre “la casa del toro” en la frontera de Farhana, sobre una mujer que se pasea sobre una azotea de la calle Alta, en Melilla La Vieja, sobre sucesos ocurridos  con el fantasma de la calle Gral. Astilleros, el viejo edifico de Correos, o la antigua casa del capellán del cementerio. Hemos entrado en sótanos, y buscado sombras entre las ventanas de casas desvencijadas, sin toparnos, de momento, con ninguna prueba. Lo oculto huye de la luz, y de la excesiva atención. Exactamente lo mismo que ocurre en la larga batalla del Alminar contra la sombra.

                                   IV Milenio y Más Allá

          En El Alminar vemos con cierta frecuencia el programa IV Milenio del periodista y leemos también la revista Más Allá, dirigida por Carmen Sánchez Fraile y Javier Sierra. Buscamos enlaces y difusión para nuestros misterios. Sabemos que ya existe atención sobre nuestra ciudad, y que muchos desean visitar los lugares ocultos. Junto al Área 51 arqueológica, tenemos una extensa zona de fantasmas y espíritus, alojada en la cuarta dimensión. Los misterios se desvanecen, no hay comunicación posible con el pasado, y que se sepa, nadie ha venido nunca desde el otro lado, para ofrecernos un aviso real sobre un acontecimiento futuro.

            La paradoja es que lo que es una certeza, constituye la base del misterio y del enigma. Más débiles cada vez, hasta que acaben desapareciendo del todo. En el mundo moderno, del estrés y de la escasez de tiempo, ya no hay n casi ni un instante, para detenerse ante nada. Solo existe lo que se ve, y a veces ni siquiera eso creemos.

           En nuestro ciudad hay de todo, magos/as, brujas/os, adivinos/as, pero es un mundo en el que es difícil entrar. Hay una tradición de consulta a santones y magas, que se pierde en la noche de los tiempos. Todo el mundo quiere conocer algo de su futuro, pero éste es absolutamente inextricable.

                                         Lugares del pasado

          En el terreno llano de Melilla, el de la ampliación, hay pocas leyendas o lugares supuestamente mágicos, salvo el de la desaparecida mezquita de La Higuera, en el  cerro de Santiago. Lo que resulta algo más inexplicable es la ausencia de esas leyenda en el terrero antiguo, tanto el peñón rocoso, como en el cerro de la alcazaba. Parece ser que la Plaza de Armas fue un ancentral lugar de culto, eso afirmó el arqueólogo Noé Villaverde, pero la explanación y alteración de la zona en 2001, eliminó cualquier vestigio del pasado. Pese a todo, si parece quedar, en la plaza, una pequeña cueva, convertida en almacén, que en el pasado perteneció a una zona de culto. Allí se encontró el famoso exvoto, que luego fue hecho desaparecer.

        Nota: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/05/el-cementerio-de-los-malditos/. (2) https://elalminardemelilla.com/2011/06/04/%c2%bf-quien-robo-el-exvoto-de-plaza-de-armas/.