El incendio en el Monte Gurugú


El monte Gurugú se llama en realidad Yebel Sidi  Hamed el Hach. Está compuesto de tres cimas, las de Tazuda, Basbel y Kola. El más alto de los tres picos se eleva 879 m. por encima del nivel del mar. Esta mañana, poco antes del medio día se iniciaba un incendio en el más alejado de los picos con respecto a Melilla, el de Tazuda. Cualquier cosa que ocurra en el Gurugú se ve desde Melilla y a la inversa sucede lo mismo. Son varias veces la que ha ardido este monte. Una de ellas, en los años la década de 1980 se produjo durante la noche, por lo que resultó muy espectacular. Nadie esperaba un incendio en el monte en el mes de noviembre, que se ha iniciado en el tercio superior del mismo y se ha ido elevando y expandiendo por la fuerza del viento de poniente, cuyo temporal azota hoy toda la costa. En las faldas del monte, aparte de algunas viviendas tradicionales, se asientan campamentos de inmigrantes en espera de entrar a Melilla. La actual vegetación del monte es fruto de las repoblaciones, tanto de la época del Protectorado, como posteriores del gobierno de Marruecos. En la parte más alta y escondida del mismo, se asienta o asentaba la última colonia de monos del norte de África, junto con la de Gibraltar.

Ha sido algo inesperado, pero en estos postreros meses del año se están viviendo muchos sucesos que nadie esperaba. En la antigüedad se interpretaban los acontecimientos bajo la forma de augurios. En nuestra ciudad hay un malestar social en estado latente, como el Gurugú, que en definitiva es un volcán. Hoy en algunas partes de la urbe se olía el humo procedente del monte, pero es que en Melilla el humo se huele en muchos lugares desde hace tiempo. Hay una situación política que  no se sostiene más. O se inician ya los cortafuegos, o el incendio lo acabará devorando todo, hasta los eslóganes; y de éstos tienen más que un bosque.

El futuro, el del Alminar


Los cielos de Melilla suelen ser despejados, o completamente encapotados. No suele haber términos medios en su climatología. Hay multitud de formaciones nubosas, enormemente atractivas para las fotografías, difíciles de capturar. El macizo del Gurugú, de casi un kilómetro de altura a nuestras espaldas o frente, condiciona por completo nuestra climatología. Por este motivo, cuando uno se encuentra ante una formación nubosa de estas características, lo mejor es llevar la cámara a mano, no pensar demasiado y hacer las fotografías. Cualquier demora solo dará tiempo a las nubes para deshacerse.

¿Puede predecirse el futuro humano, y más concretamente el individual?. La respuesta es no. Solo desde un conocimiento amplio de la complejidad de La Humanidad, y minucioso en el caso individual, se podrían predecir ciertas circunstancias o pronósticos. En la vida humana juega una baza muy importante el azar y la libre voluntad de la conducta humana. A nivel colectivo, el comportamiento del grupo, de la colectividad, es más predecible, incluso influenciable, que el individual. La colectividad es muy manipulable y el individuo puede estar muy condicionado por las circunstancias. Con un nivel de información muy elevado sobre países, grupos o personas, se pueden predecir muchas situaciones, o incluso influir en acontecimientos, y en las personas y dirigentes que rigen el mundo, los que deciden las cosas. Se espía todo y a todo el mundo, con tal de predecir comportamientos de países y regiones; acciones individuales o colectivas. Los dueños del mundo (https://elalminardemelilla.com/2013/01/27/los-nuevos-amos-del-mundo/ ) no quieren que nada escape de su control y cada vez hay menos cosas que lo hacen. La tecnología comunica, pero su fin último es el control de todo. Escribimos libremente, pero amparados en servidores, que cualquier día pueden hacer caer todo lo escrito, sin que queda el más leve rastro de ellos.

Horóscopos, vaticinios y predicciones

¿Qué será del Alminar?, ¿por qué nos preocupa el futuro, por qué queremos saber algo acerca de él?. Nada puede predecirse. Lo árabes, que fueron grandes astrónomos, fueron muy dados a la interpretación de los astros y a su influencia en nuestras vidas. Felipe II tenía a su lado a un astrólogo morisco,  según cuenta su biógrafo Geofrey Parker. La Iglesia declaró todas esas artes contrarias a la moral y las persiguió con denuedo. Hay personas muy intuitivas y observadoras, que pueden predecir ciertas cosas o aconsejar de manera correcta a otras personas. Hubo un tiempo en que muchos de ellos se hicieron verdaderos personajes mediáticos, y que entraron en los círculos de los políticos. En realidad, muchas de sus predicciones las extraían de las propias conversaciones con los interesados. Se debe huir de todo eso. Los horóscopos no son más que frases muy generales, que a veces parecen coincidir, dada la cantidad de personas que poseen el mismo signo del zodiaco. Son programas de ordenador y combinaciones de frases. Al final pesa más la proporción matemática de las personas a las que pueda estar destinado determinado vaticinio.

La realidad es que uno puede evadirse de un adivino o de un superchero, pero no de aquello a lo que nos conducen «los amos del mundo». Ellos y sus medios de comunicación, dirigen y condicionan nuestras opiniones y movimientos. Nos dicen lo que debemos leer, que música escuchar y qué cosas nos deben indignar o no. Ensayan constantemente con nosotros, y eso es lo que realmente inspira cierto temor.

El caso es que las personas están ávidas de respuestas, para poder anticiparse a los acontecimientos, pero eso no es posible. La realidad es que desde el asesinato de Julio César, nadie ha vuelto a acertar en pronóstico alguno, ya sea político, económico o de ámbito personal. Si realmente dispusiéramos de información real sobre el futuro, sobre cabrían dos escapatorias posibles: la muerte o la locura. Aún así, no se puede desdeñar toda esta serie de conocimientos sobre la influencia o no de los astros, los nombres, o incluso de los números sobre las personas. No es científico afirmar esto, pero siempre habrá cosas que no tienen explicación, o cuya razón científica no llegue a satisfacer. El día en que se constate que con la manipulación de cerebro, de muy diversas formas, se puede condicionar nuestro comportamiento, estaremos completamente perdidos y en manos de «los amos del mundo». Todavía hay muchas cosas ajenas a su control. La única manera de protegerse es no quedar aislados, formar pequeños grupos y redes, aparte del núcleo familiar.

Mientras tanto, podemos entretenernos con cualquier cosa, incluso con El Alminar.

Colocación de contenedores I


Al igual que en la serie sobre «las mejores aceras de Melilla», en donde ya vamos por el nº 7*, o aquellos que versan sobre la «ilógica» colocación de los postes (eléctricos y telefónicos), en donde hemos alcanzado el capítulo 5, aunque el número de entradas escritas sobre «los postes» es mucho mayor que la que refleja este ordinal (https://elalminardemelilla.com/2011/10/26/seguimos-con-los-postes-electricos-y-telefonicos-v/). Ahora procedemos a abrir un nuevo serial sobre la situación anómala de los contenedores en la vía pública, en los que podemos distinguir tres categorías: los que entorpecen el paso de los peatones, los que dificultan la visibilidad del tráfico, y aquellos que fomentan la suciedad. Todas estas situaciones resultan peligrosas y afean el aspecto de Melilla. En esta ciudad nada parece tener solución, porque desde hace un lustro ya no hay gestión de ningún tipo. Hay un gobierno a la deriva, que ya solo busca mantenerse, aunque sea con respiración asistida, cualquier cosa con acercarse lo más posible al horizonte de mayo de 2015, que no alcanzarán en ningún caso.

La acera de Cándido Lobera es una de las más difíciles de por sí, y podría haber entrado en la categoría de las mejores aceras, pero también es verdad que esa pequeña colina resulta un accidente natural insoslayable. Lo que no tienen nombre ni perdón, es la absurda, peligrosa y dantesca situación de estos contenedores, que convierten en un ejercicio imposible el transitar por la acera, además del peligro que supone la opción de salir a la calzada o su alternativa, la de comerse los asquerosos olores que emanan de los mismos.

PD: Se está procediendo a una reordenación interna del Alminar, colocación de nuevas etiquetas y agrupación de temas.

Nota:https://elalminardemelilla.com/2013/10/14/las-mejores-aceras-de-melilla-vii/

Un día en el cementerio de Melilla


                        El silencio sobre algunos «de los muertos»

Solo algunos de los muertos de La República tuvieron la suerte de ser enterrados en tumbas individuales, porque tenían familias que movieron papeles, porque algunos tuvieron quisieron recompensarles en la hora de la muerte, aquellos favores que probablemente les hicieron en vida. Para casi todos los casi 300 ejecutados entre 1936-1939, pesó la anónima losa del silencio, y luego la el posterior olvido en la fosa común. Ahora se proclama que el cementerio de Melilla debe ser declarado como «Cementerio Nacional de Héroes». ¿De qué héroes hablamos, de los que fueron forzados a entregar sus vidas en guerras coloniales de Marruecos, defendiendo intereses comerciales disfrazados bajo el amor a La Patria, o de los héroes de verdad, de todos aquellos que defendieron la legalidad del legítimo Gobierno de La República en 1936?.

Los Héroes de La República

Ni una sola placa les recuerda, en ningún lugar del cementerio. No hay ninguna ruta editada en díptico sobre las pocas tumbas de aquellos que permanecieron leales a su gobierno y que todavía son reconocibles. Solo el interés de algunos mantuvo la débil memoria de aquellos que fueron destinados al olvido. A lo largo de décadas, era un ejercicio de riesgo el acercarse a depositar flores en las tumbas o en las fosas en las que estaban enterrados los represaliados por la Dictadura de Franco.

Los héroes de las guerras coloniales, sobre cuyo grado de heroísmo o de valor nadie duda, tienen espléndidos panteones, bien cuidados, en los que no falta ningún nombre. Por ello, resulta una afrenta la presuntuosa y pretendida catalogación de nuestro cementerio, cuando una de las más negras páginas de la historia de Melilla y de España, sigue sin cerrar, y lo que es peor, sin escribir. La losa del silencio sigue pesando demasiado. No se trata de distinguir a unos muertos sobre otros, pero sí de reconocer e igualar, a los que todavía yacen sepultados bajo el anonimato más espeso e inamovible.

Según se sube hacia el panteón de los Héroes de Monte Arruit, a mano derecha, se encuentra una fosa común, a la que fueron arrojados los restos de cientos de represaliados, entre otros, el socialista y ex sacerdote Diego Jaén Botella. Ni una sola lápida, recuerda su presencia allí, entre otros miles de restos. Lo mismo sucede con el llamado, pero no identificado «osario militar», situado en la parte posterior de una parcela propiedad de La Legión. Allí, se cree, que están los restos sin identificar del comandante Virgilio Leret Ruíz y del capitán Luis Casado Escudero.

PD: Los mallorquines Pablo Ferrer Madariaga y Luis Rotger Canals, comandante y capitán, fueron los últimos ejecutados de 1936. Ambos tienen tumbas individuales, son una de las pocas excepciones al espeso olvido al que fueron relegados. Este artículo me fue publicado en mallorquín, en el Diari de Balears, el 14 de noviembre de 1999.

Para unos todo el honor y el recuerdo, para otros el olvido y la nada.