Archivo diario: 9 mayo, 2014

Frente a la nada


 ¿Se puede escribir sobre la nada?. Nada no es lo mismo que no escribir. Hay tres personas que han escrito sobre la nada, una fue  Jean Paul Sarte, otra Carmen Laforet y la última Michael Ende. La nada tiene entidad por sí misma, no es solo la ausencia de cosas. Una estación vacía en la que ya hace tiempo que no paran trenes ni acuden pasajeros, es el vacío, pero no es la nada. Acercarse al Alminar y ver que no hay nada, cuando se espera encontrar algo, sí es algo cercano a la nada, aunque es inevitable que la mente se haga preguntas acerca del motivo, lo que disuelve la sensación de enfrentarse a la nada. La sensación de la nada más lograda, la encontré en el vídeo juego de Silent Hill, cuando el protagonista recorre una calle tras otra, todas vacías y cubiertas de niebla, sin que nada que ofreciese alguna explicación sobre lo sucedido. En algún momento se llega a sentir miedo, porque estamos preparados para enfrentarnos a cosas o para superar dificultades. Sin embargo, nadie está preparado para vivir frente a la nada.

Nada sería dejar de escribir durante días o semanas, sin motivo alguno y que quienes nos visitasen, no albergaran ya pensamiento alguno. Pese a todo, lo ya escrito seguiría lanzado ecos y ofreciendo explicaciones. Nada es nada, y es casi imposible aproximarse a ella sin llenarla con algo. Un templo vacío, un edificio abandonado que ya ha dejado escapar sus historias, una vía de tren que ya no lleva a parte alguna; sin son cosas próximas a la nada. Más allá de ella no se puede ir. La nada crece con las cosas que un día fueron. La nada no existe antes de ella misma. La nada solo está después.  La nada a veces es un parapeto  frente al asalto de la realidad, que siempre espera fuera.