Dicho y derribado


A golpe de machota

     ¿Cuál es la lista de edificios a demoler o que ya tienen autorizada la demolición?. No hay semana sin derribo. En cualquier barrio de la ciudad cae una casa en cualquier momento. Demoler es a veces tan fácil como coger una machota y empezar a tirar el edifico, al menos las partes altas, la que pueden poner en peligro a los viandantes. En última instancia será la pala excavadora y el camión de escombros el que concluya la labor. Luego se retira todo y la casa nunca existió. La memoria queda perdida.

         En cuanto a las medidas de seguridad tampoco hay que obsesionarse con ellas. Basta con tener cuidado, golpear hacia adentro, coger el trozo de pared con las manos y retirarlo, mirando eso sí que no pase ningún ciudadano por las inmediaciones. Una cinta de bomberos rodeando la casa ayuda bastante.

         La antigua casa quedará en estado de solar hasta mejores tiempos, o quizá se inicie la construcción de modo inmediato, todo totalmente autorizado por la Consejería de Fomento, que es la que tiene más trabajo en estos tiempos. La lista de solares, la de casas viejas, vacías y camino de la ruina también. Desaparece una ciudad con un modelo determinado y aparece otra que no resulta reconocible.

         Alguien me dijo ya hace mucho tiempo, que no tenía interés alguno el hacer un seguimiento de los edificios viejos de la vieja Melilla, que eso no tenía el menor atractivo para casi nadie.

         Llevamos casi desde el principio del Alminar escribiendo de derribos, de inmuebles viejos, y de la seguridad de los trabajadores. Aunque ninguna como aquel del edificio del Tesorillo, fue un auténtico derribo a pelo.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/la-piqueta-desfigura-melilla/

El modernismo camino del derribo


              Un nuevo edificio modernista del Barrio del Real marcha ya camino de la demolición, de la desaparición. El proceso es siempre el mismo: se abandona el inmueble el tiempo suficiente para que la ruina técnica sea ya inevitable, o el edificio se desmorone por sí mismo. Cuanto antes se descubra la situación de un edificio modernistas del barrio del Real, llamado también modernismo obrero, más rápido se acelera el proceso de ruina. El barrio del Real carece de asociación de vecinos desde hace mucho tiempo. También es verdad que estas asociaciones ya han perdido la fuerza reivindicativa o dinamizadora de antaño.

             En el pasado mes de mayo habíamos escrito sobre la situación de tres edificios en situación de ruina y de inminente desaparición en las calles del Real. Apenas han pasado tres meses y uno está ya a punto de ser tragado por las excavadora que lo demolerá en breve.  Solo hay tiempo para dejar el testimonio y a veces ni siquiera eso. Todo sucede demasiado rápido en esta ciudad.

        Nota: https://elalminardemelilla.com/2014/05/06/tres-edificios-modernistas-del-real/

 

El malestar social en Melilla


El malestar social

    Hay un malestar social evidente, que se palpa, que se siente, en las calles de la ciudad. La gente pese a todo se contiene y es más respetuosa de lo que las circunstancias justificarían. El Gobierno de la Nación lo sabe y por eso está elaborando una nueva Ley de Seguridad Ciudadana, cuyo fin último y primero es amedrentar a la ciudadanía y disuadir a la gente de participar en cualquier acto de protesta. Nos acercamos ya mucho a la legislación de Orden Público de la etapa de Franco.

     Los medios de comunicación cumple, en su mayoría, con la misión de poner sordina a la situación social. La clase política, salvo excepciones, siguen en sus debates cada vez más alejados de los problemas de la gente. las cuestiones de gran calado como las independentistas, abdicaciones reales, o aforamientos reales o supuestos, solo sirve para distraer la atención sobre una situación social insostenible, soportada ya solo por las familias. Mientras tanto

                            La familia del garaje en Melilla

        Cuando alguien se muestra sin contemplaciones frente al débil, y dócil frente al poderoso, es que está completamente alejado de la realidad de las personas para las que debe gobernar y servir. Esto es lo que ocurrió con una familia sin techo de Melilla, que había ocupado una vivienda vacía de modo ilegal. Les faltó tiempo para mandarlos a un garaje y desalojarlos de la vivienda que ocupaban, en la barriada de Las Palmeras, una urbanización que la mitad de Melilla ni conoce ni ha pasado jamás por allí. Hay dos ciudades, con una frontera muy clara y determinada, que es la que marca el puente de la avenida de Barcelona.

        Ha pasado un mes desde aquel suceso que saltó a las páginas de los periódicos. Nadie ha vuelto a hacer el más mínimo seguimiento del caso. Lo último que podemos decir es que la familia (matrimonio y tres hijos), sigue alojada en el garaje, y que la Consejería de Servicios Sociales  sigue a los suyo, inmersa en la política del avestruz y la de esconder cualquier suceso debajo de las espesas alfombras de la indiferencia y del silencio.

          Aquí nadie ofrece explicaciones de nada, ni siquiera por haber concedido 50.000€ de servicios sociales a una asociación lúdica llamada Tribu Melilla o Guru Guru, una subvención 50 veces superior que las destinadas a otras verdaderamente asistenciales.

Real y Arellano, obras que no se entienden


        Hay un hospital sin terminar a falta de 9 millones de euros, y el Gobierno de Melilla va a gastar 3 millones en cambiar las aceras y el enlosado del paseo central del Barrio del Real y de la calle Carlos R. de Arellano. Ningún colectivo ciudadano, ninguna asociación de vecinos ha pedido esas obras. Solo en el barrio del Real existe una asociación casi desconocida, de la que el gobierno local se sirve, a modo de bastón, para justificar la necesidad y la petición vecinal de esas obras. En ambos casos, lo que más va a notar el ciudadano es la pérdida de aparcamientos en la vía pública, alrededor de 100 ( 50 en cada sector).

       El gobierno de Melilla decide, hace y confunde un grupo facebook con el debate público y la exposición del proyecto a los ciudadanos. No ha habido reuniones o cartas a los vecinos en donde se les comunicase la necesidad de las obras, la aportación de sugerencias o  pedirles que evaluasen las necesidades del barrio. El barrio del Real es un barrio residencial, 13.000 habitantes,  comercial y de gran densidad del tráfico rodado. Casi toda la mercancía que se dirige hacia el polígono industrial, lo hace a través de la calle del General Villalba, y el acceso al barrio se produce por la calle Aragón. Las obras que pretenden realizar van a afectar de modo acusado a estas dos calles  y no tienen nada previsto. Van a congestionar durante 9 meses, las entradas y las salidas del barrio sin tener nada previsto. Es una obra electoral, que pretenden inaugurar en el próximo mes de mayo.

      Los comerciantes y propietarios de negocios de hostelería no han recibido información sobre la eliminación de sus terrazas en el paseo, que se pretenden derivar hacia las calles laterales, lo que redundará en mayor pérdida de aparcamientos.

     Lo mismo va a suceder en la calle Carlos de Arellano. La diferencia estriba en que en esta última zona los vecinos y propietarios de locales comerciales sí han mostrado sus dudas y han iniciado una recogida de firmas. En el barrio del Real no sucede eso, porque una asociación ha patromonializado la voluntad y la voz de todos los vecinos y se han erigido en los interlocutores del barrio ante la Administración local. No digo que carezcan de buenas intenciones, simplemente es que no representan a todos. Muchas de las propuestas de este grupo son lógicas y fáciles de llevar a cabo, lo que sobra es gastarse dos millones de euros en el paseo central de barrio.

Mas del 80% de los vecinos del Real no conoce lo que va a ocurrir ni con su barrio, ni con el paseo central, ni sabe cómo evitarlo o proponer alternativas, que ya dijeron que no se aceptarían.  Nadie ha pedido esas obras, en ninguno de los dos barrios. Son tres millones de euros que podía invertirse de otro modo. Lo que los barrios necesitan es atención constante, mantenimiento y respeto a las normas urbanísticas y a los reglamentos de convicencia urbana.

Ubaldina García Díaz, maestra de La República


Enrique Delgado

         Mis recuerdos infantiles de la casa de mis tías en Madrid son siempre los mismos. En la salita, encima del sillón en el que siempre se sentaba mi abuelo paterno Esteban, Delegado de Estadística en Madríd, existía un gran retrato de mi abuela Ubaldina. Yo siempre preguntaba: ¿de qué murió la abuela?. La respuesta de mi abuelo Esteban era invariable, de leucemia.

          Nunca nadie olvidó a la abuela Ubaldina en su familia, su recuerdo estaba siempre presente. Había retratos de ella en toda la casa. Con el tiempo, un  día, mi tía Mª Luisa, que era la que sabía, cambió la información existente: la abuela era maestra en Palencia, directora de su grupo escolar y la habían matado en la guerra. Recuerdo que fue una conmoción para mí y para mi hermano Fernando. No nos dijeron más porque nadie sabía nada, al menos los dos hijos pequeños de Ubaldina, mi padre Fernando y mi tía Mercedes.

       Quien sabia era mi tía Carmen, maestra al igual que su madre, pero jamás contó nada. La otra que sabía era mi tía Luisa, pero llegaba un momento en que ya no podía contar nada más. Su mente estaba traumatizada y bloqueada, porque ella fue la que acompañó a su madre el día del inicio del curso escolar en 1936, el día en que la detuvieron, el día en que la arrancaron del brazo de su madre, el día en que no volvió a verla nunca más.

                     Ubaldina García Díaz, detención y muerte

           Ubaldina García era maestra de la escuela Modesto La Fuente de Palencia. Allí trabajaban la también maestra Sofía Polo y su marido Arturo Sanmartín, inspector de enseñanza primaria y socialista. Desde que estalla la sublevación contra La República el día 18 de julio, Arturo Sanmartín se esconde en los sótanos del colegio. Mi abuela Ubaldina no permite registros en el colegio ni identifica su paradero. Por la noche, según contaba mi tía Luisa, los falangistas disparaban sobre el grupo escolar. Mi otra tía, Carmen, era la única que se atrevía a bajarle comida al sótano. Contaba solo con 18 años.

                  En los primeros días de septiembre, los asesinos  de Falange secuestran a Sofía Polo, la violan y su cadáver aparece desnudo y ultrajado en un parque de Palencia, el día 14 de agosto de 1936. La bestialidad del asesinato conmociona a la capital, pero no doblega el ánimo de mi abuela, que mantiene a su compañero en el recinto del Colegio.

                     El curso se inicia en los primeros días de septiembre y Ubaldina García se hace acompañar por su hija Mª Luisa a la misa de acción de gracias. En la misma calle los falangistas la separan violentamente de su hija y se la llevan al Gobierno Civil de Palencia. Este era el punto en el que mi tía Luisa ya no podía contar nada más. De las gestiones para su «liberación» se encargan el Delegado de Estadística de Palencia, Ciriaco Jurro, mi abuelo Esteban y su hija mayor Carmen.

                  Beato Manuel González, obispo de Palencia

                     Los tres acuden al obispado de Palencia para que el obispo Manuel González interceda por la suerte de Ubaldina García y de otra compañera detenida. Pese a que el Delegado del INE es presidente de la Adoración Nocturna, la reunión es violentísima, y el obispo, fuera de sí, afirma que no hará nada por salvar a ninguna mujer roja, sic. Mis tías siempre recordaron a este obispo como un hombre lleno de odio e ira. Un día en el que se habló sobre este hombre, declarado beato por La Iglesia, mi tía Mercedes le dijo a su hermana mayor, una mujer de extrema religiosidad: acuérdate de lo que este hombre dijo de mamá. Lo que fuese tampoco lo contaron nunca. Ubaldina García Díaz fue paseada por las calles de la capital palentina en una furgoneta de Falange, como si se tratase de un trofeo de caza.

             El día 6 de septiembre de 1936, un camión traslada a algunas presas y presos desde la cárcel de Palencia a la de Burgos. El camión se detiene en las inmediaciones de Quintana del Puente y allí los fusilan a todos, junto a las tapias del cementerio. Desde entonces, mi abuela reposa en una fosa común.

              Visto lo sucedido con su esposa y con su compañera, Arturo Sanmartín ya sabe lo que le espera, realmente lo sabía desde el primer día. El día 13 de septiembre los falangistas debieron entrar en el colegio o él  intentó escaparse, pero lo cazaron de igual manera.  Le dieron el correspondiente paseo en la furgoneta y lo mataron esa misma tarde noche. Esa era la incontenible represión de Franco.

                         La acción de Esteban Delgado

              Esteban Delgado Cidón, ya viudo, se dirige al Registro Civil de Palencia, junto con otros testigos, y obliga, en febrero de 1937, a las autoridades franquistas a reconocer que su esposa fue fusilada, lo que consigue el 6 de febrero de 1937, con su correspondiente inscripción en el Registro Civil. Posteriormente sería trasladado de manera forzosa  a la Delegación del INE en Toledo, de la que se haría cargo  como delegado.

            PD: con mi especial agradecimiento al médico palentino Albano de Juan, que fue el primero en contarme todo.

          Nota: http://maestrasrepublicafeteugt.blogspot.com.es/2011_06_17_archive.html

La apología del franquismo en Melilla


                                          Las siete cosas de Franco

       Mientras la mitad de España busca todavía abrir las fosas comunes en las que yacen los represaliados del franquismo, hacer un recuento final de la pavorosa cifra de la represión, identificar y enterrar dignamente a los asesinados y tirados a las cunetas, mediante simulacros judiciales; en Melilla, un semanario, La Luz,  hace apología abierta del franquismo, mediante un artículo de opinión, firmado por un familiar del General Kindelán, uno de los que apoyó la exaltación de Franco al mando único del ejército sublevado en 1936, contra el gobierno legítimo de La República.

        El artículo es de una indignidad intelectual pavorosa, y estremece que en 2014, con casi 300 melillenses enterrados sin identificar en las diferentes fosas comunes del cementerio,  más de 4000 represaliados que pasaron por el campo de concentración de Zeluán y las diferentes prisiones militares, se pueda permitir la publicación de un artículo, que solo tendría cabida en las inconsultables páginas de la Fundación Nacional Francisco Franco.

         ¿Sería posible escribir en Alemania un artículo bajo el epígrafe de «las 7 cosas que Adolfo Hitler hizo bien»?, ¿ o en Rusia uno bajo el título  «las 7 buenas razones de los campos de concentración de Stalin». ¿Alguien sería capaz de escribir en Francia un artículo con el título «Justificación y 7 razones de la Francia de Vichy y del general Petain»?.

        El artículo solo produce estupor y ofende desde el mismo título. No me voy a molestar en rebatir absolutamente nada. Es intelectualmente deleznable de principio  fin. Es una burla y una provocación perfectamente buscada, dada la proximidad del 17 de julio, aniversario de la sublevación contra La República. En Melilla se han perdido ya los 4 puntos cardinales, no solo el norte.

          Especialmente inmoral y repugnante es la justificación de la abominable y espantosa represión franquista, como una de las 7 cosas buenas que hizo Franco. Ya fue duro el año pasado el leer, en esas misma páginas, una hagiografía del general Yagüe, pero en esta ocasión, se ha traspasado cualquier límite.

        Si esta es la luz de Melilla, habrá que decir aquello de apaga y vámonos.            

Nota: (1) http://www.luzdemelilla.es/index.php/semanario-la-luz/item/1611-la-luz-50

                         (2)    https://elalminardemelilla.com/2013/09/01/yague-y-franco-en-el-refugio-de-los-dinosaurios/               

El nombre de los números


         El azar es un gran misterio. No está gobernado por ley alguna y es impredecible. Casi todo el mundo en Melilla llama a los números por un nombre. Las personas que compran lotería en nuestra ciudad buscan la casa (64), la pipa (61), la escalera (74) o el verde (13). Hay una ciencia, nada exacta en la búsqueda de estos números y también una agrupación misteriosa de algunos números que en una misma semana, o en un periodo corto, tocan casi en todos los sorteos disponibles. En las dos últimas semanas, los números 64 y 74 han tocado tanto en la ONCE, como en La Caridad y en la Lotería Nacional. Incluso el 13, que tiene mala fama en algunos aspectos, es un número frecuente en los premios de la lotería. Esta extraña coincidencia de las loterías, ha hecho que las terminaciones acabadas en 4 y 3 sean las más buscadas en los últimos días.

                El borrego, el 98, es un número muy buscado cuando se acerca la fiesta musulmana homónima. Cada cual tiene sus preferencias y busca sus números. Hay algunos muy demandados como el matrimonio (81), la breva (49) o el San Pedro (29), independientemente de que toquen o no,  y otros que casi no se compran o es muy arriesgado hacerlo, como la muerte (00), o la porquería (86). El toro (39), la mudanza (69) por aquello del cambio de posición, y la jarracuca (82), que nunca he logrado saber qué cosa es. El picapica/piojo (62) y la cebolla (63), son también muy buscados y suelen salir con bastante frecuencia, incluso muy por encima de otras terminaciones.

               Existe en Melilla toda una ciencia inexacta acerca de las loterias. Muchas veces he oído decir, a un vendedor o a un cliente, que tal o cual número lleva tiempo sin salir. El número se queda en mi cabeza, observo los premios y acaba tocando más temprano que tarde. Las coincidencias entre sorteos es otras circunstancia muy llamativa, y difícil de explicar. ¿Tocan todos los números?.