La manifestación del Espíritu.



Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Libro del Génesis

¿Qué y cómo se movía sobre la tierra desordenada y vacía?. El espíritu se manifiesta, e incluso puede sentirse, pero no se ve. A esa especie de niebla que recorría el planeta Tierra, antes de que existiera cualquier cosa, se le ha llamado «el viento de Elohim». Muchas veces se está leyendo un libro, y una frase escrita sin otro sentido que aquel por el que fue escrita, hace saltar una chispa en nuestro interior, o activa un recuerdo o sensación que creíamos adormecidos. Es una frase que nos saca del letargo e inicia un proceso que debemos llevar a cabo. Son señales constantes, que sin embargo no suelen aparecer siempre. Nunca podremos saber a dónde nos conducen o si realmente nos conducen a algo, pero las solemos interpretar como una pequeña guía, como una baliza que nos indica que en ese momento, estamos en la posición correcta. También puede ser que las queramos interpretar así. Son señales que buscamos cuando estamos llevando algo a cabo, en la que nos importa aquello que estamos haciendo. Yo las busco constantemente en El Alminar, porque resultan necesarias e imprescindibles.
Unas veces se compara esa presencia intangible con el viento, otras con una lengua de fuego, o incluso con un pájaro, pero siempre se siente. Se suele encontrar esa señal, generalmente cuando no se busca. Hace un año, en el día de San Juan Bautista, me encontré la capilla del Centro Asistencial, con la presencia de varias palomas, creo que eran cuatro. Nunca las había visto allí dentro en seis años de visitas constantes. No las he vuelto a encontrar dentro desde entonces.

Historia de una gaviota
Melilla quedaba al fondo, habíamos recorrido varias millas, y paseábamos por la cubierta del barco, cuando por la popa, apareció una gaviota osada y aventurera. El vuelo de las aves es limpio y armonioso. Ésta seguía al barco aprovechando el flujo de aire que se abre con la proa del buque. No era fácil, pero encontró la corriente adecuada en uno de los vértices creados por el movimiento del barco y nos rebasó por encima de donde estábamos. La vi venir, pude preparar la cámara y fotografiarla cuando pasaba por encima. Fotografiar un objetivo en movimiento, la gaviota, desde otro, el barco, resultó algo complicado. Fue un instante difícil y hermoso. Me recordó también una película infantil, que recomiendo, y que apasionó a mis sobrinos e hija, en diferentes épocas: historia de una gaviota y del gato que la enseñó a volar. Esta gaviota hizo todo lo posible por seguir al barco, rebasarlo y pasar por encima de donde estábamos. Volvemos a sintonizar con el final que habíamos previsto. Todo está cambiando constantemente, incluido El Alminar. Nada volverá a ser lo mismo cuando volvamos.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2012/06/26/la-presencia-del-espiritu/

La llamada del almuhédano



Los contrastes de Melilla

Son cinco rezos diarios llamados: Fajr, Duhur, Asr, Magrib e Isha. Durante ocho siglos, las llamadas a la oración de los almuhèdanos se escuchó desde la línea del Duero hasta el límite del Mediterráneo. En 1086, la reconquista cristiana estableció la frontera en el río Tajo, con la conquista de Toledo. La caída de Sevilla (1248) y Córdoba (1236) llevó el límite al río Gualdalquivir. En 1480, los Reyes Isabel y Fernando iniciaron el asalto final al Reino Nazarí de Granada. En 1492 la voz del almuhédano (vocablo español), se extinguió para siempre.
Melilla y Ceuta son las dos únicas ciudades españolas en donde se escuchan las cinco llamadas a la oración de los almuhédanos, no exentas de cierta polémica, sobre todo la primera, con el Sol naciente, y con la última, al filo de la media noche.
Esta que he recogido en el vídeo es la del Duhur, en el medio día, con el Sol en su cenit, en la hora máxima de calor. Todo está cuidado en este vídeo. Es la mezquita u oratorio del Mantelete, en la calle de Santiago. Es el primer lugar en el que se permitió el rezo de los musulmanes que entraban a Melilla en los inicios del siglo XX. Fue creado por un grupo de comerciantes «fesíes» ( ciudad de Fez). Está justo debajo de la puerta de Santiago. La vieja ciudad española está justo detrás, con sus banderas de España y de Melilla.
En el resto de las ciudades españolas vuelven a abrirse mezquitas para el culto musulmán, pero no se permite la megafonía de los almuhédanos, ni su llamada a la oración. En la democrática Suiza, en referendum, los ciudadanos se mostraron contrario a la construcción de alminares. También escribimos de eso en su momento. Estos son los contrastes que hacen distinta y única a Melilla, y son las cosas que hay que defender.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/08/28/la-edificacion-de-mezquitas-en-espana/

A las víctimas de Santiago de Compostela



Uno escoge un fin, aunque sea temporal, para una cosa, y no hay circunstancia que no pueda alterarlo.Las cosas suelen ser como las pensamos, pero no siempre. El fin previsto para esta temporada de verano del año 2013, era con la entrada de «La luz de Atón». Todo lo demás no estaba previsto. Cada cosa tiene su momento y ahora es el instante del silencio y de la meditación, y quien quiera, de la oración. Esta es la foto de un andén vacío de la línea de alta de Segovia. Me gustan los trenes. Están muy vinculados a mi vida por diversas razones. En memoria de todas las víctimas, hacemos esta entrada, este pequeño homenaje y recuerdo. La hemos hecho en el momento más adecuado y para diferenciarla del exceso de ruido que hemos tenido en los últimos días. Es el instante del silencio, de no hablar más, de recordar a los que han perdido la vida en Santiago de Compostela.
Hoy no pensaba tampoco que acudiría al funeral de mi primera vecina y amiga, de cuando llegué a Melilla en 1979. No había pensado nada de esto. Es un final extraño.

Sobre el Imán Malik Ibn Benaisa


El pecado solo está en los ojos del que mira

Me dirijo al Imán Malik Ibn Benaisa, porque él se ha dirigido a «los no musulmanes». Eso sí, ha pedido perdón por si nos hemos sentido ofendidos y se le aceptan las disculpas. Es perfectamente entendible que las frases se han dicho en un determinado contexto, pero aquí no solo son importantes las formas, sino también el fondo, y es el fondo lo que parece ser más preocupante, porque está intentando orientar la vestimenta de las mujeres hacia un determinado punto, en el que coarta «su libertad personal. Parece que el imán Malik quiere decir que es más importante la apariencia exterior, la vestimenta, que el espíritu interior, que es lo que realmente importa.
Como estudioso aficionado de La Biblia, del Corán y de la historia, le digo con absoluto respeto que no tiene razón. que una mujer que cubre su cabeza con el hiyab y su cuerpo con las prendas de moda, como pantalones vaqueros, legins o blusas, está siendo perfectamente respetuosa con su religión, porque vd. no puede ver cual de ellas es más respetuosa con la práctica islámica. Como decimos «los cristianos»: el hábito no hace al monje.
Si un hombre se excita cuando huele el perfume de una mujer, o simplemente la ve ataviada con pañuelos y prendas de distintos y llamativos colores, el que está pecando es el que mira, no la persona que porta esa ropa con absoluto respeto, decoro y dignidad.
El hadiz nº 1 dice: «los actos valen por su intención, y a toda persona se le computarán sus obras, de acuerdo a la intención con que las haya realizado». Si la mujer se viste y perfuma solo con la intención de vestirse, solo eso puede serle tenido en cuenta. Sin embargo, quien mira y alberga un pensamiento libidinoso, es el que debe responder de esa impureza.
Yo vivo en Melilla y veo a muchas mujeres musulmanas combinando el hiyab con las prendas de moda, y no por ello puedo juzgarlas como no cumplidoras de los preceptos islámicos. Veo también a muchas mujeres ataviadas con el niqab y el chador, a la usanza «rigorista» y tampoco puedo deducir de ello que sean mejores cumplidoras de su religión, que aquellas que llevan el hiyab con vaqueros y sandalias o zapatos de tacón.
El hadiz 27 dice: la virtud reside en un buen comportamiento, y la maldad en lo que se remueve dentro de tu corazón, y no te gusta que la gente lo descubra. Si la mujer que se cubre la cabeza con hiyab, el cuerpo con blusa y vaqueros, se comporta bien, es virtuosa. El hombre que alberga malos pensamientos con respecto a una mujer, está lleno de maldad, aunque cumpla con los preceptos y se vista de modo correcto.
Con absoluto respeto, imán Malik, le pido que deje tranquilas a las mujeres y se preocupe más por aquellos hombres a los que vd. mismo hace referencia. Hay ya demasiados prejuicios en contra del Islám, para que algunos contribuyan a ampliarlos. Preocúpese también de las mujeres pobres, que llenan las calle de Ceuta y de Melilla, y hable del azaque, la limosna, que ese sí es uno de los 5 pilares del Islám.
Hay polémicas interesadas, así que lo mejor es evitarlas, y no caer en ellas, porque hay muchos que desean ocultar sus pecados bajo los velos del Islám. La palabra «fornicadora» referida a una mujer, es un insulto y un desprecio.

Nota: http://www.elfarodigital.es/ceuta/sociedad/127983-malik-ibn-benaisa-jamas-he-llamado-al-maltrato-a-la-mujer.html

La luz de Atón


“Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es válido. Hay otro que da testimonio de mí y sé que es válido el testimonio que da de mí. Vosotros enviásteis mensajeros a Juan y el ha dado testimonio de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre. Si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisísteis gozar un instante de su luz”. Juan 5, 31-47

El 28 de febrero de 1998 publiqué un artículo sobre Akhenatón, el faraón seguidor de la luz, e instaurador de la primera experiencia monoteísta. La semana pasada apareció en Melilla un nuevo semanario, denominado La Luz de Melilla, que dirige mi amigo Miguel Gómez Bernardi, del que escribimos hace mucho en El Alminar. Hoy nos devuelve la cita haciendo mención del Alminar, y dando a conocer nuestro trabajo.
Muchas gracias. Ahora sí, esto es Alfa y Omega.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/05/19/miguel-gomez-bernardi/

Los nombres del diablo y otras lecturas


Si alguien sabe del diablo es La Iglesia, porque no en vano se lleva enfrentando con él desde hace dos milenios, con incierto resultado. ¿Existe el diablo?. Difícil cuestión, aunque a la luz de algunos ejemplos históricos, la respuesta debería ser sí, de modo indubitable, pensemos sin más en el nazismo. Dice La Iglesia y sus doctores: que el diablo es bello e inteligente. Según La Biblia, su primer nombre era Luzbel (luz bella), el más poderoso de los ángeles después del mismo Dios. Hay un bello poema romántico de John Milton, El paraíso perdido, en donde se relata la más fantástica y potente batalla en El Reino de los Cielos. Un gran poeta, Baudelaire escribió: el más bello de los ardides del diablo es convencernos de que no existe. Ocurre que al igual que Dios solo se manifiesta a los grandes santos, pero ninguno le ha visto, porque no se le puede mirar al rostro, con el Ángel caído sucede otro tanto. Resulta muy raro que se manifieste de modo personal, es más común que lo haga a través de sus centenares de seguidores y de todos a aquellos a los que utiliza para conseguir sus fines. Hemos escrito de todas estas cosas, y de la gran batalla que el diablo tiene contra el Vaticano. En el mismo caso que Dios, su nombre no debe pronunciarse en vano.

Desde entonces, las novelas sobre intrigas y destinos cruzados en el seno de La Iglesia tienen gran alcance y suscitan pasiones de todo tipo. Hace no mucho, la novela El código da Vinci, fue un gran best seller mundial. No era demasiado novedoso, y  hay decenas de novelas mucho mejores, y de más empaque, pero Dan Brown acertó con la fórmula del éxito.

 El nombre del diablo es una novela española que narra la lucha personal de un sacerdote, contra una secta diabólica. En la narración se descubren los restos de una antigua herejía española, que desconocía, la del padre Molinos, que con su predicaciones consiguió convertir en «esclavas sexuales» a decenas de mujeres, algunas monjas, de las que era confesor. Probablemente ese era el objetivo último y primero. El asunto llegó hasta los oídos de Roma, e indubitablemente acabó sus días en las mazmorras de La Inquisición. Fue condenado a rezar «el rosario» de por vida y a llevar hábito penitencial.

La ciudad del diablo. Una autora siempre tienes más dificultades para abrirse paso dentro del mundo de la narración. En esta novela se describe la sordidez de los pequeños pueblos de España y la doble moral de la época de Franco, y también de cualquier sociedad basada en normas religiosas. Virtudes públicas, vicios privados, decían los romanos. Una mujer aparece muerta en un pueblo y el sacerdote decide investigar el caso. Al final todos sabían lo que estaba ocurriendo, pero nadie decía nada. La vida en muchos pueblos sigue siendo así. No hay nada nuevo bajo el Sol, como también decían los romanos.

Eminencia es una novela de Morris West, escrita antes de 1990, en la que se predecía la llegada de un cardenal argentino al Papado, y en la que un mayordomo del último pontífice le robaba unos diarios personales, y los divulgaba en los medios de comunicación. No parecía algo trascendente en aquella época, pero ha resultado profético, dos décadas después. La condición del profeta es que en muchas ocasiones, no llega a ver el resultado de sus profecías.

El Círculo Octogonus. El Vaticano tiene servicio secreto, a decir de muchos, uno de los mejores del mundo. Ningún Estado puede sobrevivir sin información sensible sobre el resto. Anticiparse a cualquier acción es una cuestión básica si se quiere llegar «hasta el fin de los tiempos», pretensión final de La Santa Madre Iglesia, y que no es poca pretensión. Para culminar un objetivo así, uno no debe detenerse ante nada.  Es un de los libros que me regaló mi tía Mercedes, en los veranos en que la veíamos en Segovia. Los Octogonus constituirían una élite especial, sacerdotes con apariencia normal, que al recibir una sobre de color púrpura, se despojan de la sotana y se convierten en «milites Chirsti», capaces de hacer doblar la rodilla al mismísimo James Bond, que solo es cine. El lema de los octogonus es: «cualquier cosa, incluida la muerte, por el amor a Dios».

El imperdonable crimen de Joseph Stalin


 

          Este artículo, con este nombre, lo publiqué en los diarios Melilla Hoy y El Faro, el 6 de marzo de 2005. Quise hacerlo coincidir con el 52º aniversario de la muerte de Iósip Stalin. El título del texto no deja lugar a dudas. Si puedo, no suelo dejarlas nunca, desde el mismo inicio, cuando quiero que mi posición esté clara. Afortunadamente, puedo probar con hechos y textos aquello que afirmo, aunque quede mal citarse uno mismo. No soy el primero, el filósofo alemán Nietzsche se preguntaba sobre sí mismo y escribía: ¿por qué escribo artículos tan buenos?. Bromas aparte, aunque el sentido del humor empieza a faltar en muchas personas, tanto lectoras o no de este Alminar y que con continuidad y e incansablemente le buscan las vueltas de tuerca a Hospitalario.

           Reescribo esta inequívoca frase: «No es posible encontrar justificación a los crímenes de Stalin, ni rebajar ni un ápice la importancia ni el volumen de éstos, y es especialmente uno o una  categoría de ellos, la que me interesa rescatar del olvido».

           No pensaba hacer esta entrada, no tenía pensado este final para esta temporada de escritura del Alminar, pero es verdad que la audiencia manda y que los colaboradores también tienen derecho a modificar aquellas cosas, de las que forman parte.  El asunto de Stalin, queda por mi parte, zanjado para siempre.