Acerca del obispo Buxarrais
Hay acciones cuyo valor y alcance solo llegan a apreciarse con el paso del tiempo, y hay hechos cuyo significado solo puede ser interpretado y entendido con la distancia y la perspectiva, pero para ambas cosas es necesario estar fuera, verlo desde fuera.



Se necesita tiempo para comprender muchas cosas. Cuando Monseñor Buxarrais renunció al episcopado malacitano en 1991, parecía una excentricidad más de un obispo peculiar. La atención de la prensa y los medios de la época fue máxima, pero después se hizo el silencio y casi el olvido. Su figura recobró fuerza hace unos pocos años y sólo ahora, cuando está en absoluta soledad, su gesto emerge contra el olvido y en su verdadera dimensión.
Es verdad que son inexcrutables los designios del Señor, pero no está en nuestra mano forzar sus planes. Que todo sea según su voluntad. Pedro negó a Cristo antes del canto del gallo de esa misma noche. Seríamos ilusos si pretendiésemos que cualquiera de nuestros actos atraviese el tiempo mas allá de lo que Él tenga fijado para nosotros.