Archivo diario: 11 diciembre, 2011

Torreón de la muralla califal de Almería


 

    Los restos árabes de Almería son majestuosos. La Alcazaba de Almería es un monumento impresionante. Las murallas de El Jairán son espectaculares y hay otras zonas de la ciudad en la que los restos de las murallas están integrados en algunas barriadas, de hecho, algunas zonas llevan más de mil años habitadas. Es rara la obra en la que no se encuentran restos antiguos. En Almería se cumple el plan arqueológico nacional y antes de obtener la oportuna y precisa licencia de obras, hay que hacer obligatoriamente un sondeo. La muy nueva y potente Universidad de Almería y su Museo Arqueológico, no dejan pasar ocasión para hacer y realizar las obligadas intervenciones arqueológicas. Almería tiene identificados casi 300 puntos de “posible intervención arqueológica” y tiene unos de los patrimonios no excavados, más importantes de todo el País.

        La verdad es que sorprende la cantidad de hallazgos y noticias de hallazgos, mientras que en Melilla no se encuentra nada, ni siquiera por casualidad, y en donde además todo está paralizado y sumido en la oscuridad. Ya sería hora de que los responsables “reales” de la Consejería de Educación tomasen las riendas de la parcela del Patrimonio y diesen un giro de 180º de la política, inexistente, arqueológica de nuestra ciudad.

      En el pasado mes de mayo pude fotografiar los “enormes sillares de piedra” que podrían pertenecer a un torreón de la muralla califal de Almería, y cuyo hallazgo, ha paralizado durante tres meses parte de las obras del nuevo mercado de Almería, en concreto la parte del acceso al aparcamiento. El Mercado está situado en el centro de la ciudad, junto a la rambla del Obispo Orberá.

       Nota: http://www.arqueologiamedieval.com/noticias/6829/las-obras-del-mercado-tropiezan-con-un-torreon-de-la-muralla-califal-(almeria)

Cabrerizas, las ruinas malditas


              17 de noviembre de 1997: La riada olvidada

         Un 17 de noviembre de 1997, el depósito de agua de Cabrerizas reventó y se llevó por delante toda la Barriada de Averroes y 9 vidas humanas. Este año estábamos inmersos en la campaña electoral y pese a que busqué hasta en el último rincón, no hubo ningún recuerdo, ni ninguna línea de homenaje o dedicatoria, a las víctimas de aquella tragedia, que pudieron ser muchos más de nueve. He repasado la hemeroteca completa y no he encontrado una sola línea alusiva o de recuerdo. No es que haya que recordar siempre lo malo, pero hay cosas que no deben caer en el olvido, y una de ellas era esa, la de la riada del 17 de noviembre, porque “las ruinas malditas” del depósito siguen ahí, a la vista de todos, aunque algunos, o muchos, ya no sepan qué significan.

         Hay catástrofes naturales, sucesos imprevisibles, accidentes inevitables, pero aquello fue fruto de una “gestión cuestionable” o de “un modelo de gestión” que quedó en entredicho con aquel luctuoso suceso. El pacto entre los familiares y la constructora, evitó un larguísimo y penoso proceso judicial, que hubiese llevado a la cárcel a algunos de los responsables, y del que también se hubiesen derivado responsabilidades políticas por aquel suceso. El pacto judicial ahorró muchos sinsabores personales, porque el proceso se hubiese alargado durante una década o más con los recursos y dejó también mucha amargura, porque se renunció a que los responsables pagaran su culpa, la de una gestión nefasta que jamás debió producirse.

     En aquella época yo era el corresponsal del diario El Mundo en Melilla y tanto la crónica como las emblemáticas fotografías (mil veces reproducidas), tienen una historia desconocida. Las fotos me las cedió alguien que sigue en el anonimato. En aquella época no había internet ni cámaras digitales.  A mí me cupo el triste honor de firmar en 1ª página con aquel desgraciado suceso. También es verdad que significó el fin de mi colaboración con el diario, pues la diferencia entre el texto que yo enviaba como crónica y el publicado, era tan grande, que decidí que mi etapa de corresponsal de diarios nacionales, acabara en aquel momento.

   Nota: Sí hubo alguien que lo recordó, el periódico digital www.radioolamelilla.com  de Angel Valencia, que en aquel momento era residente en la barriada de Averroes y presidente de su asociación de vecinos.