Archivo diario: 23 diciembre, 2011

Escándalo en el camarote del barco


                        Terror en el camarote del Murillo

En El Alminar no buscamos las cosas, pero nos toca ser testigos de ellas. Todo ocurrió en un instante, frente al camarote ocupado por El Alminar ( el número 13). Acaba de salir de la cafetería en dirección al camarote, acompañado por mi hija, con el café y los bocadillos. Todo el pasillo, que en la foto se ve vacío, estaba lleno de gente airada, toda la seguridad del barco y personal de la tripulación. Después de escuchar versiones de todo tipo, y cumplir una vez mas la máxima policial que dice: ” Cuando hay dos testigos de un hecho, hay al menos tres versiones de lo sucedido”, pude concretar una versión aproximada del suceso.

Una profesora almeriense de inglés, de un conocido Instituto de Melilla, de nombre Mª del Mar, compartía camarote con otra viajera, que al parecer, tenía algunas amigas o conocidas en las butacas del barco. La profesora almorzó con otras compañeras de profesión, que iniciaban igualmente sus vacaciones y cuando se dispuso a bajar a su camarote compartido, aquello tenía ya más ocupación que una patera, en una versión melillense del “camarote de los hermanos Marx”.

La profesora, al reclamar su espacio, su cama y buscar algún sitio en donde meterse, fue objeto de una agresión en toda regla, cumpliendo con el proverbio sirio que dice: “Yo contra mi hermano, los dos contra mi primo, los tres contra el vecino y todos juntos contra el enemigo”. La compartidora del camarote y las dos “okupas”, la emprendieron a golpes y zapatazos contra la compañera legal del camarote. Los gritos, el escándalo, alcanzó a toda la línea de camarotes. Decenas de testigos, la seguridad del barco, todo estaban allí cuando yo regresaba con mis “cafés” de la cafetería, a mi camarote.

Todo acabó con la redacción de los informes pertinentes, parte de lesiones de la víctima, declaraciones de los testigos y la posterior ratificación de la denuncia. No sé cuál es la jurisprudencia sobre a quién pertenece territorialidad, cuando el suceso ocurre dentro de un barco.