Archivo diario: 15 diciembre, 2011

En El Rastro de Emvismesa


            

                      El fracaso de El Rastro

    La Empresa Municipal de la Vivienda de Melilla fue creada en 1991 por el entonces concejal Enrique Remartínez, que gobernaba en coalición con el PP de Ignacio Velázquez, que no obtuvo la mayoría absoluta en aquellas elecciones, lo que le obligó a pactar con los dos concejales del PNEM (Partido Nacionalista Español de Melilla). La idea de Enrique Remartínez (q.e.p.d.), anterior  Decano del Colegio de Médicos de Melilla, era la de construir viviendas de bajo coste y poder ofrecerlas a personas con bajos recursos. Ideó las famosas viviendas prefabricadas de la calle Castellón de La Plana y una promoción de la calle Sión, en el barrio hebreo. La Sede de la Consejería de Servicios Sociales, en Carlos de Arellano,  es también obra suya, e igualmente de paneles prefabricados, que reducían mucho el coste y el tiempo de construcción.

          Algo no resultó de todo aquello y tras la marcha del concejal nacionalista de la política activa, Emvismesa  siguió, pero para fomentar la creación de empresas, y la elaboración de estudios sobre el futuro económico de nuestra ciudad. Actualmente, aparte de seguir cumpliendo con las funciones para las que fue creada, es un varadero de cargos de libre designación de “alta gama”. A lo largo de estos últimos diez años, Emvismesa construyó otras dos promociones de viviendas protegidas, la de la urbanización “Lo Güeno” y la del antiguo grupo de Primo de Rivera (*).                        

         Construcción de viviendas en El Rastro

    No se sabe si por el mal de altura, o por la creencia de que todo el monte es orégano, la empresa publica melillense se lanzó a la compra indiscriminada de solares (**)  en la zona de El Rastro, comportándose: “como una promotora privada”, como muy bien dijera la ex concejala socialista Celia Sarompas. La diputada de la anterior legislatura autonómica,  diseccionó perfectamente el fracaso al que se encaminaba Emvismesa con aquella acción.

          Se estaban comprando solares pequeños, a precios muy elevados y el precio resultante de la vivienda era muy caro, en relación a la capa social a la que iban dirigidas. En realidad, eran caras para casi cualquier bolsillo, habida cuenta de que por su situación, gran parte de la población no iba a comprar nunca una casa en El Rastro. Como siempre, no hicieron caso a nadie, se rieron de la muy digna diputada Celia Sarompas y de quien hubiera hecho falta. Hoy, un año después de terminadas, no han vendido una sola casa. No le interesan a nadie. Por su situación, porque son pequeñas y finalmente por el precio, que nadie está dispuesto a pagar.

     Ahí está todo, perfectamente construido, totalmente vacíos los cuatro bloques, y como última ocurrencia, dicen que estudian alquilarlas con opción final a compra. La idea de rehabilitar la zona de El Rastro y del Barrio Hebreo no es mala, integrarla en el centro de la ciudad, como pretendió en su día CpM, tampoco era desdeñable. Ocurre que para hacer eso, antes hay que diseñar todo el barrio, demoler prácticamente todo y luego hacer surgir una nueva zona urbana, y esto nunca lo hicieron. Ahora tenemos cuatro bloques de casas nuevas, dentro de un ámbito absolutamente deteriorado.

En el Rastro de Melilla


                     

              ¿ Suficientemente abandonado ?

  Algún día de hace mucho tiempo, se oyó decir que El Rastro de Melilla quería integrarse en “La red de Juderías de España” y hasta nos hermanamos con Toledo, como si la judería de la capital manchega o incluso la de Córdoba, tuvieran algo que ver con los que en Melilla, conocemos como El Rastro. Hubo viajes de hermanamiento, campañas publicitarias, y como siempre, pasado el tiempo ya nada se volvió a saber. Durante muchos años hemos vivido el cuento de la lechera, imaginándonos que nos concedían galardones sin fín como:  “Ciudad Patrimonio de La Humanidad”.

      Por El Rastro de Melilla, no se puede transitar más allá de la mezquita central, y no por que sea una zona insegura o sucia, sino simplemente porque no hay nada que ver. El antiguo “barrio hebreo” no tiene más que el nombre de las calles, es una zona muy deprimida y mísera. La fuente del Bombillo está en un estado lamentable y muy descuidada, y poco más allá, en la calle Montes Tirado, en donde está el mercadillo de El Rastro, solo hay una zona cochambrosa y puestos de objetos usados, pero tirados en el suelo. Nada que ofrecer a un supuesto e hipotético turista.

    Lo más insólito puede encontrarse en El Rastro, como este coche, que ya hace tiempo que ha superado el estado de “abandonado”. Está en situación de desguace constante. Si alguien necesita una pieza, vaciar el aceite del motor, o incluso una llanta, no tiene más que servirse directamente. Lo que resulta increible es que siga en la calle y no en cualquiera de los depósitos de vehículos abandonados. Esta claro que a 500 mts. del centro de la ciudad, la gestión ya ni siquiera existe.

          En esta zona están las viviendas que EMVISMESA (Empresa Municipal de la Vivienda de Melilla),  no consigue vender, pero de ello hablaremos en la siguiente entrada.

En la misa del obispo Ramón Buxarrais


           Monseñor Buxarrais cumplio 82 años el pasado 12 de diciembre

             Todo obispo, cardenal o incluso Papa, es antes que nada un sacerdote y como tal, tiene la obligación canónica de decir misa al menos una vez al día. Es muy raro ver a obispos oficiando la misa diaria, pues generalmente lo hacen en pequeñas capillas, de las residencias de sacerdotes en las que viven o en las capillas de los palacios episcopales. Como máximo, se le puede ver los domingos, en las catedrales, oficiando misas concelebradas, esto es, en compañía de otros sacerdotes, o en ocasiones muy especiales.

      El obispo emérito de Málaga, Monseñor Ramón Buxarrais, fue el titular del episcopado malacitano entre 1973 y 1991, año en el que renunció a la dignidad episcopal para ser capellán de las Hijas de La Caridad en Melilla. En esta situación de simple párroco ha estado 20 años, hasta el intempestivo abandono de Melilla, por parte de las hijas de La Caridad, cumpliendo una orden de sus jerarquías. Hasta ese momento y durante 20 años, el obispo emérito Buxarrais cumplió con su obligación de celebrar una misa diaria, con las hermanas, a las que impartía la misa a las 06h 30 de la mañana, en su ya extinta capilla privada.. Los domingos oficiaba la misa, abierta al público y  para todos aquellos internos que quisieran asistir, en la capilla del Centro Asistencial.

     Tras la marcha de Melilla de la comunidad de monjas, monseñor Buxarrais se ha hecho cargo de la capilla y oficia misa, desde el día siguiente a su partida, a las 10h 00 de la mañana, diariamente, para todos aquellos que quieran asistir. Realmente es un privilegio raro, para la comunidad católica melillense, el poder asistir a una misa oficiada por un obispo, y además con fama de santo. No lo decimos nosotros (El Alminar), sino un blogero de Málaga y que lo ha dejado escrito:   ” Conocer a Buxarrais es todo un privilegio. Tratarle, para muchos, lo más parecido a tutear a un santo. Que se lo digan a los presos de la cárcel de Melilla, donde preside la pastoral penitenciaria, y que se dirigen a él como Santo Padre o Papa Ramón. Carismático, afable y de gran lucidez, el sacerdote maneja una personalidad arrolladora y un excelente sentido del humor. Don Ramón Buxarrais merece la pena”. El enlace al texto completo lo dejo en la nota (3 ).          

     Informado El Alminar de Melilla,  por un trabajador del Centro, asistimos a una misa de Monseñor Buxarrais, para dejar constancia histórica del hecho y cumplir con aquella frase de: “París bien vale una misa”.

   (1)http://www.conferenciaepiscopal.nom.es/baseobispos/Fichaobispo.asp?IdObispo=29

(2) http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=content&secc=view&id=2010111202&idobis=9

(3) http://jlmartinezhens.blogspot.com/2008/04/batallitas-don-ramn-buxarrais.html

 PD: En Málaga no se le ha olvidado y creo que son más sus admiradores que sus detractores. La web de la Diócesis de Málaga ofrece una cuidada biografía y su foto, nota (2). Roma tampoco ha olvidado su renuncia contundente, casi sin esperar el permiso Papal y por eso, la web de La Conferencia Episcopal Española (nota 1), ofrece una muy sucinta y escueta biografía y ninguna foto.