Archivo diario: 18 diciembre, 2011

Las caleras de Melilla


Últimos restos de la industria de la cal,  en Melilla

  En diciembre de 2010 encontré este resto de una antigua calera en la calle Arroyo de Mª Cristina. Fue una sorpresa, porque no pensaba que quedasen restos de este tipo de industria. La verdad es que toda esta zona guarda nombres relacionados con canteras o con caleras, aunque se tiende a hacer desaparecer cualquier nombre con significado en Melilla. Hasta ese momento, desconocía el alcance del desaparecido sector industrial de Melilla, y que surgió tras los acuerdos con Marruecos en 1860. Casi toda Melilla desconoce estos aspectos de su pasado, porque casi nadie se ha encargado de conservar estos restos, o  de censar estas actividades, o si quiera de mencionarlas, en los libros “oficiales” de la supuesta historia de Melilla.

         Al menos en la pesca sí se ha hecho y se han fijado los nombres de los barcos de la flota pesquera, e incluso dicen que se prepara un libro relacionado con la historia de las familias de pescadores. Tienen que ser los propios interesados los que se encarguen de reconstruir p de salvar su propia historia, porque si no, nadie se interesará por ello.

         El caso es que en mis archivos tenía las fotos de la calera, pero no sabía como enfocarlo, por carecer de cualquier tipo de información al respecto. Sin embargo, y guiado sabe Dios por qué mano, me encontré con este artículo del empresario e interesado por temas culturales, Ginés Adán Avila, que resolvía todos mi problemas y que además, estaba ilustrado con la misma fotografía.

           Lo más sorprendente es que el artículo es de hace exactamente 20 años y el autor, se quejaba de exactamente las mismas cosas que yo, en síntesis, de que no hay el más mínimo interés por conservar estos restos del pasado industrial de Melilla. Con la “reaparición” del artículo resuelvo dos cosas. Publico las fotos de la caleras y rescato un artículo sepultado por el olvido.

          Nota: El artículo menciona una cosa interesante y es que esa zona de canteras y de caleras, podían estar  en uso desde mucho tiempo antes, quizaá desde época romana y árabe, que eran maestros en el uso de estos materiales. Sería una zona interesante para realizar excavaciones o documentar ciertos aspectos del pasado de Melilla

La caída del Impero romano del Hornabeque


                      Delenda est Roma  ( Roma está destruida)

            Hace  pocos días hablábamos en El Alminar de la orgullosa guarnición romana del Foso de Hornabeque, de sus modales poco viriles y de sus poses “lujuriosas”, como invitando a pasar al interior de la tienda. Hoy, justo una semana después, Eolo (Dios del viento), dueño y señor del Foso, ha vuelto a abatir de modo inmisericorde y por 2º año consecutivo, a gran parte del Belén.

       La peor parte se la ha llevado esta vez la guarnición romana del castillo de Herodes Antipas. Lo que ayer era puro orgullo, filigrana y posado fotográfico, hoy no es más que una guarnición abatida, sin rastro del campamento, y con el centurión romano muerto en el suelo. Cumpliendo con nuestra obligación de ser notarios de los sucesos de Melilla, hemos podido constatar la zozobra y el triste final tanto de la guarnición de Roma, como de los “pobres pastores” que se ganaban la vida en el Belén. Casi nada ha quedado en pie

           El foso del Hornabeque es un túnel de viento y eso lo sabemos todos en Melilla, todos, menos los encargados de montar el Belén, por 2º año consecutivo en el Foso. Lo sucedido es una metáfora del poder y de la vida. Lo que se construye durante un mes, puede ser abatido en un sólo instante,  y el prestigio y el poder aparentemente mas sólido, puede caer entero en un sólo golpe de fortuna.

             Los romanos creían mucho en los augurios, o los auspicios y eran muy supersticiosos. Existía un Colegio de Augures que interpretaba cualquier signo y muchas decisiones políticas, se tomaban o no, dependiendo de los auspicios. Este es el 2º año que el Belén cae abatido por el viento. Como primera medida, yo no lo volvería a instalar de nuevo en ese lugar. Una cosa es no tomar en cuenta los auspicios y otra, mucho más seria, desafiarlos. Como consejo  final, tomaría muy en serio esta 2ª advertencia y empezaría a modificar ciertos hábitos y prácticas referidas al modo en que se están haciendo las cosas.

   Hay algo, que no está gustando a “los dioses” romanos. O quizá esto sea ya en sí mismo un vaticinio y ya nada pueda evitarse. Estamos viendo sucesos muy extraños. 

        Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/12/12/juerga-en-el-palacio-romano-del-belen/