Archivo diario: 5 abril, 2012

La ciudad del comercio cautivo


              Melilla, año 2012, sigue sin una gran superficie comercial. La llegada de los productos de consumo, de cualquier producto de consumo, está sometida en Melilla a la ley del embudo. Todo entra por un estrecho pasillo en el que dos o tres firmas comerciales se hacen cargo del transporte de la península a Melilla. Una vez dentro de la ciudad, se ponen en marcha las empresas de distribuciones comerciales. Se compre el producto en donde se compre, el beneficio recae siempre sobre las mismas personas, que son las que dirigen todo el volumen del comercio en Melilla. Las pequeñas tiendas son solo eso, autoempleos de subsistencia familiar. Tenemos uno de los comercios más anticuados de toda España. Toda la ciudad está dominada por monopolios, que sumados, totalizan casi  toda la actividad comercial de la ciudad. Cualquiera que viaje fuera de Melilla sabe de lo que hablo.

               En nuestra ciudad no se puede comprar cualquier cosa. Hay productos que nunca llegan. Se acaparan bajos comerciales en el centro de la ciudad, para impedir el acceso de la competencia en un determinado sector. Si no fuese por la instalación de las franquicias, el centro de Melilla estaría muerto. Subsisten un tipo de comercio, que hace años que ya no se ve en ninguna ciudad de España. Los melillenses no podemos escoger que comprar. Hay que atenerse a lo que hay en la ciudad, en sectores reservados, en donde es casi imposible la competencia, pese a que hay una Ley para la defensa de la competencia. ¿ A quién no le ha sucedido que hasta que no se acaba un determinado producto en los supermercados, no se reponen los nuevos?: ¿ Por qué hay muchas cosas que nadie trae a Melilla?. ¿ Por qué está todo tan controlado que hasta cuando se instala una determinada marca comercial, hay que hacer un sin numero extraño de recalificaciones y permisos?. ¿ Por qué si el IPSI  es menor que el IVA y el transporte está subvencionado una botella de agua mineral es más barata en la península que en Melilla?. ¿ Por qué ya nada es más barato en nuestra ciudad ?.

             No les gusta que lo recordemos, pero el punto 7 de la moción de censura que acabó con Ignacio Velázquez, estaba motivado en haber “intentado una Gran Superficie Comercial en Melilla”. Los que están hoy en el gobierno dirigieron esa moción de censura, entre otros por ese motivo,  apadrinados por los Empresarios de Melilla y por la Asociación de Comerciantes. En 1997 declararon el boicot comercial a la Feria de Melilla y declararon un anticonstitucional cierre patronal. Defenderse con “artificios legales” de esa moción de censura, es la causa de la inhabilitación política de Ignacio Velázquez.

                      La situación comercial de la ciudad ya es irreversible. La economía española está basada en el consumo. Lo que nos han negado siempre a los melillenses. O vivir escenas propias de la España de Franco para comprar en un vulgar Lidl. Esa es nuestra modernidad. Con la crisis encima del país ya poco hay que hacer. La oportunidad se perdió hace 15 años