Archivo diario: 22 abril, 2012

Los establos del Rey Augías


               El cubrimiento del Río de Oro

             Los dioses habían protegido al Rey Augías concediéndole  a su ganado la facultad de no enfermar nunca, por lo que llegó a tener el rebaño más grande de toda la Hélade. Sin embargo sus establos no eran conocidos por su magnitud, sino por no haber sido limpiados nunca. El héroe griego Heracles recibió el encargo de limpiar esos establos, pero en un solo día, con el fin de que fracesase en semejante tarea. Viendo la imposible magnitud del trabajo, incluso para un héroe, Heracles recurrió al ingenio  para poder sortear la enormidad de la tarea encomendada y así procedió a modificar el curso de dos ríos para hacerlos pasar por en medio de los establos. La enorme corirente de agua consiguió limpiar los inmensos establos en un solo día.

              ¿Tiene sentido cubrir el Río de Oro en su tramo final?

     Este faraónico proyecto tiene su origen en la época final de Ignacio Velázquez al frente de la Autonomía de Melilla, y en el empecinamiento personal del ingeniero Luis Fernández Muñoz (ex presidente del PP en Melilla, ex concejal y ex diputado, ex consejero de Obras Públicas). El primer avance de ese proyecto ya fue presentado en 1996, en época de bonanza económica y aun así fue desdeñado. Ya entonces resultaba demasiado oneroso y poco útil socialmente. En días pasado y al hilo de otro debate, la colaboradora Dolores sacaba este nombre del olvido. Luis Fernández Muñoz estaba al frente de la Consejería de Obras Públicas cuando reventó el depósito de Cabrerizas. Poco después y desde la caída de Velázquez, pasó a cubrir su plaza de ingeniero en la Confederación Hidrográfica del Sur, desde donde sigue siendo el cerebro gris y el impulsor de este controvertido proyecto.

            El proyecto tiene más detractores que partidarios, pero es un tema recurrente en las obras públicas de Melilla desde hace ya casi 15 años. El Río de Oro ha sido una fuente de historia para la ciudad y también una constante causa de epidemias, desgracias y enfermedades. Su curso natural fue desviado entre diciembre de 1871 y marzo de 1872, fecha desde la que desemboca en el punto en que lo hace actualmente.

               ¿Puede una ciudad con las carencias que tiene Melilla, en cualquier aspecto en que se mire (sanidad, educación, viviendas, trabajo, transporte, comercio),  permitirse el lujo de derrochar una cantidad fastuosa de millones en un proyecto así?. Todo esto sin entrar a valorar los aspectos técnicos, que también tienen mucha controversia.

Capilla del Hospital de Cruz Roja


  

                La iglesia de las mujeres

           El 27 de septiembre de 1927 se bendijo la capilla de La Cruz Roja, cuyo callejón de entrada es una de las imágenes típicas de la ciudad, sobre todo con el más grande  Crucificado de Melilla y que cierra el pasadizo. Durante 70 años todos los melillenses pasaron por sus inmediaciones, ya que el de La Cruz Roja era el único hospital civil de la ciudad. Ambas edificaciones son obra y fruto de  mujeres, que pusieron todo su empeño en llevarlas a cabo.

          El Hospital se debe a Carmen Angolotti, Duquesa de la Victoria, llegada a Melilla en 1921 tras el desastre de Annual. La capilla es fruto del empeño de Concepción Prozurama, esposa  del Comte. Gral. Castro Girona, tal y como se puede ver en la placa conmemorativa sobre la entrada interior a la capilla.

          El Vicario eclesiástico José Casasola ofició la ceremonia que tuvo como madrina a Concepción Prozurama. Esta parroquia estuvo regida en un principio por los religiosos de la comunidad de San Vicente de Paúl y por este motivo, el altar mayor lo preside la Virgen de La Medalla Milagrosa, a quién en un principio estuvo encomendada la capilla. El Vicario estuvo auxiliado por los capellanes Alonso y Foncillas.

           En esta capilla tuvieron especial preponderancia las mujeres, tantos las ya mencionadas, como las integrantes que componían la Junta de Damas ( la viuda de Ostáriz y las señoras Del Pozo, Antoine, Cremales y Carcaño), así como las damas enfermeras y hermanas de San Vicente de Paúl.

           La enfermera Lucía Ascof cantó “la misa pontifical de Perosi” y la señora de Del Pozo “el Ave María de Luzzi”. También cantaron la tiple señora de Sastre y las jóvenes Domínguez, Jiménez Salinas y Sánchez Medina, en un coro dirigido por el organista Pedro Arcas y el maestro Tijero.        

                          La capilla de Concepción Prozurama

        El Vicario Casasola dedicó su homilía a resaltar que la capilla se debía al empeño personal de Concepción Prozurama: “Esta capilla es hija vuestra. Permitidme que en nombre de todos, en nombre de Cruz Roja, de todos los aquí presentes y de Las Hijas de La Caridad os dé la enhorabuena. Que Dios os bendiga”.

          Ornamentación y sistema Larrucea de enladrillado

         El proyecto fue ejecutado por el arquitecto Juan José Larrucea según el proyecto de su padre José de Larrucea y con algunas modificaciones sugeridas por Carmen Angolotti, Duquesa de La Victoria.

         La iglesia estaba conectada al hospital de La Cruz Roja, de manera que los enfermos pudieran oír misa desde un lateral. Es de cruz latina y de estilo románico. Los techones y contrafuertes son de hormigón armado y los muros realizados por el sistema patentado “Larrucea”. El sistema surge de la necesidad de sustituir los soportes tradicionales de madera y hierro, escasos y caros en aquellos años, por arcos de ladrillos, lo que a la larga dotaba a la edificación de un aspecto y constitución muy sólidos. El sistema lo inventó Juan de Larrucea y la primera edificación se realizó en Baños de Cerrato (Palencia), concretamente la iglesia de La Asunción en 1919.

         La solidez del edificio es evidente, ya que 80 años después de su construcción, no ha necesitado ninguna reparación importante, salvo las relativas a su habitabilidad y acondicionamiento. Las paredes y las bóvedas imitan a la piedra y fue construida en poco más de una año, con un coste total de 102.000 ptas. 

                   Las vidrieras están inspiradas en la catedral de León y fueron pintadas por el legionario y artista Mario Chalón y su compañero José María Ferreira. La santa titular de la Iglesia y a cuya advocación fue dedicada es la Virgen de la Medalla Milagrosa, aunque actualmente está bajo el amparo de San Francisco Javier, cuya imagen puede verse en el altar mayor y en el lado derecho.   Cuenta también con una réplica a tamaño completo del Cristo de Limpias, la única existente en Melilla. Fue donada para la ocasión por la madrina e inspiradora de esta iglesia, Concepción Prozurama, esposa del Comte. Gral Alberto Castro Girona.  Sus mármoles, el techo artesonado de la entrada y su mobiliario pueden verse sin grandes cambios desde su inauguración.

       Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/10/el-cristo-de-limpias-de-la-cruz-roja-de-melilla/