Archivo diario: 27 abril, 2012

Una bandera hecha jirones


      

         No suelo fijarme en estas cosas, pero fui avisado para observar lo que parecía una cometa, o simples jirones de tela de colores. Una visión atenta y el zoom de la cámara de fotos que siempre llevo encima, me sacó de dudas. Se trataba de los restos ondeantes, de lo que en su día fuera una bandera de España. Está instalada en la denominada “marina seca” del Puerto Deportivo de Melilla, al que no frecuento mucho por carecer de yate. Como tampoco practico el buceo nunca que podido fijarme en que ese container es la sede del club de: Agua y Buceo. La bandera o lo que queda de ella, sus ajironados restos, marca la presencia del club. Al ser un día ventoso, la tela flameaba libremente, cada franja de color en un dirección distinta. En una de las fotos realmente parece una cometa.  Cuando no hay viento nadie se fija en ella, y los que acuden allí por la noche, ven de todo menos eso.

             A escasos metros de dónde ondea esta maltrecha representación de la bandera de España,en la explanada de San Lorenzo,  este sábado se realizará la cremonia de Jura de Bandera de los nuevos soldados profesionales. También jurarán bandera todos aquellos civiles que quieran hacerlo. Será un curioso contraste, aunque obviamente nadie podrá fijarse en eso. No tiene ninguna relación. Es simplemente una imagen.

Luz en el túnel


                 

           El espesor del silencio es a veces demasiado grande, y no siempre se encuentra a quien  se atreva a romperlo. Pienso en quien cliquea vez tras vez la página del Alminar y no encuentra nada nuevo desde hace un día. Muchas veces me siento y pienso en qué escribo hoy sin encontrar un tema convincente.  El Alminar de los primeros días estaba hecho de pequeñas cosas, de ocurrencias instantáneas o de cosas que llevaban alojadas cierto tiempo en mi cabeza y a las que simplemente dejé fluir. Las obligaciones, por pequeñas que sean, cuestan un esfuerzo. Quise desde el instante que al menos hubiera un tema por día, para crear la sensación de ligazón, y hasta ahora lo he conseguido. La mecánica cuántica afirma que: “El observador modifica el hecho observado” y eso se ha cumplido con este blog. Los cientos de observadores diarios y constantes, y los otros cientos de observadores esporádicos han modificado mi propia concepción de El Alminar, su propia forma.

      Estamos en un túnel y no se trata tampoco de abrumar al que lee con las mil y una incertidumbres que nos acechan, aunque no a todos. Se trata de ofrecer propuestas que sirvan también de vías de escape, de instrumentos para buscar otras salidas, pero tampoco se pueden eludir los temas, lo que espera ahí fuera, lo que vemos cada día. Es complicado. También he tratado siempre que cualquier cosa escrita, cualquier fotografía subida, tenga que ver con Melilla. Hay muchas cosas por escribir, pero todo lleva su tiempo y hay que ir dándole forma a todo, porque tampoco se trata de escribir por escribir.