Archivo diario: 14 abril, 2012

El color del silencio


    

       ¿Tiéne color el silencio?, ¿tiene sonido pese a lo que dijera canción?. ¿Porqué lacera tanto el silencio?, ¿es más dañíno que las palabras?. Personalmente no lo creo, como dijera Franz Rosenzweig: “El lenguaje es más que sangre”. Si con algo se puede enmascarar la realidad es con las palabras. De eso estamos viendo mucho en estos tiempos. Todos nos enteramos de  cosas, pero luego no vemos casi  nada reflejado, ni  en lo que oímos, ni en  lo  que leeemos. Hay un silencio mediático. Hay tambien un exceso de propaganda, una sobre difusión de información tóxica, vacia y que luego se repite haciéndola girar como un caravasar, para hacerla pasar por algo creible. El problema es que incluso los grandes difusores de mentiras, se muestras a sí mismos como defensores de la verdad, y al final todo es confusión y oscuridad. Lo que ellos tienen muy claro es que aquello de lo que no se da noticia no existe, y que lo que se publica, aun siendo notoriamente falso, es creído por la gente. Ellos disparan con cañones mediáticos y nosotros nos defendemos con “la honda” de David.  ¿Cómo distinguir algo entre todo eso?. ¿Cómo seguir y sobre todo, para qué?.

              Quien piensa alberga dudas, quien siente también padece. Sumida en el horror y la misera de la ciudad de Calcuta, la  madre Teresa se encontró con el silencio más absoluto, el vacío más grande, con una total ausencia de respuestas: “Señor, mi Dios, ¿quién soy yo para que me abandones? … Yo llamo, me aferro, quiero, pero nadie responde, nadie a quien agarrarme, no, nadie. Sola, ¿dónde está mi fe? Incluso en lo más profundo, no hay nada, excepto vacío y oscuridad, mi Dios, qué desgarrador es este insospechado dolor, no tengo fe … Tantas preguntas sin responder viven dentro de mí”.