El día de la vacuna


Ciudad de sanitarios, pandemias y vacunas

Pasados ya 15 meses desde el inicio declarado de la pandemia del Covid-19, llegó la hora de vacunarse, en uno de los centros designados al efecto, en este caso el IES Reina Victoria Eugenia. Fue en la mañana del 4 de mayo, algo fría y de levante, pero así resaltaba más el acogedor ambiente del salón de actos del Instituto de Formación Profesional. Pocas gente en esa primera hora de la mañana, ninguno de los que estaban citados por lista, y apenas una docena de voluntarios, enviados por los respectivos «centros de atención primaria». Los sanitarios llevan 15 meses en primera línea de combate frente a «la peste» que marcará el siglo XXI, sin posibilidad de relevos. En una contienda bélica, las unidades son relevadas de la primera línea cada cierto tiempo, sustituyéndose por unidades de refresco.

Apenas un día después, la Consejera de Cultura Elena Fernández Treviño, hacía pública su intención de convocar un concurso público para erigir un monumento al «personal sanitario de la ciudad». Resulta paradójico, que Melilla, la ciudad de Marte, no haya pensando jamás en realizar un monumento de este tipo, porque en toda guerra, se necesita a los sanitarios. La única calle dedicada en la ciudad a las mujeres sanitarias, la Duquesa de la Victoria, lleva ese nombre por una propuesta de la Asociación Cultural Ateneo, efectuada en el mes de marzo de 1991, ante el ayuntamiento del socialista Gonzalo Hernández.

Desde este modesto, pero vigilante blog, esperamos que esta propuesta salga adelante, porque así se suple una deficiencia monumental que abarca ya un siglo. Hay decenas de calles, de monumentos y de placas conmemorando hazañas bélicas, es más, hay hasta senderismo militar en el cementerio de Melilla, pero en ningún lugar se dice aquí yace una enfermera o un sanitario. Estamos en el año centenario de Annual, hace no mucho lo fue del Barranco del Lobo, pero nadie se ha planteado que es también el mismo centenario de las mujeres sanitarias, representadas por la emblemática figura de Carmen de Angoloti, que en su mayoría acudieron a Melilla de forma voluntaria. Melilla en agradecimiento eterno a su personal sanitario. Ese debería ser el lema, con ocasión de la pandemia, pero representando a todas y a todos.

A lo largo de sus cinco siglos de historia, Melilla no solo ha sido asolada por las guerras, también por las epidemias y por las peste, y en todas esas ocasiones ha contado siempre con sus sanitarios, aunque la medicina de los siglos XV al XVIII fuese muy rudimentaria. Esta es la parte olvidada de nuestra historia, y que algún día debería realizarse, la de la historia sanitaria de la ciudad.

Los datos la pandemia y de las vacunas

En el momento de escribir este artículo, Melilla ha tenido 8826 casos confirmados de Covid, habiendo fallecido 94 personas. La dureza de la pandemia se refleja en que 410 casos de infección por coronavirus alcanzó al personal sanitario. Hasta la fecha presente, se han recibido 26.030 dosis de vacunas, de las que se han administrado 21.973. De estas últimas hay 15.458 personas que han recibido al menos una dosis, y 6.766 con la pauta completa. La diferencia entre ambas podría ser menor, si se hubiesen administrado las segundas dosis de AstraZeneca, paralizadas por el Ministerio de Sanidad.

Hay que decir también que Melilla es una ciudad que recela ante las vacunas, presentando un índice muy bajo en la vacunación de la gripe. En la pandemia que nos afecta, en cada grupo de edad, el índice de vacunación está en el listón del 80%.

Para el monumento al personal sanitario, me gustaría uno inspirado en el realismo, en donde sean reconocibles como tal, doctores/as, enfermeras/os, auxiliares sanitarios, celadores. Todas y todos. que de una experiencia dura y un tiempo triste, se saque algo bello. Existe en Lídice, un bellísimo monumento dedicados a sus niños, en una localidad en donde la nazis llevaron a cabo una de sus primeras grandes atrocidades. Hay otros monumentos muy bellos, inspirados en el realismo socialista, como el erigido a Los salvadores del Mundo en Chernobyl.

En la rotonda infernal


La chicane de la Duquesa de la Victoria

Para poder conducir bien en una rotonda, lo primero que se necesita es una rotonda que cumpla con la normativa vigente, con los carriles, direcciones y salidas perfectamente delimitados, y eso es justo lo que no hay en nuestra ciudad. El vehículo que circula por ella debe indicar el cambio de carril, pero muchas de las rotondas melillenses solo tienen uno. Algunas por su tamaño y estructura son verdaderos obstáculos, pero algunas, como esta del final de la avenida de la Duquesa de la Victoria tienen alguna «ilegalidad manifiesta», como perder un carril de giro en plena rotonda, y que un «ceda el paso» procedente de la avenida de la Democracia, penetre dentro de ella.

Raro es el día en que no se produzca una alcance entre vehículos, o una pequeña colisión, como hoy, produciendo un formidable atasco en todas las direcciones posibles. La rotonda está saturada por una discutible decisión del anterior gobierno, al cerrar la posibilidad de giro en torno a la antigua Cruz de los Caídos, por lo que cualquiera que venga desde la dirección de la plaza del 1 de Mayo, debe recorrer la avenida entera y gira aquí. Pero también, debe saber desde la misma plaza, que si quiere tomar la «chicane» en giro de 90º en dirección a la calle Luis de Sotomayor, debe circular solo por el lado izquierdo, porque el derecho, y esta es la «ilegalidad vial», pierde la preferencia sobre el vehículo que espera su ceda el paso en la avenida que se encuentra a su derecha.

Esto es lo que ha ocurrido hoy. Un vehículo que pretendía seguir de frente, se encuentra con que debe girar hacia la izquierda, procurando no interceptar al que viene bien posicionado, porque advierte en pleno giro, que su carril queda estrangulado y frena para esperar el hueco, mientras otro que salía desde la plaza de Velázquez, también para seguir de frente, le impacta por detrás, aunque levemente. El lio, el atasco y el disgusto se arman en un solo instante. Sabemos que los/as conductores de los autobuses urbanos sienten pasión por esta rotonda.

El accidente nos muestra otra cosa, y son los cuernos de rinoceronte, o sensores de aparcamientos táctiles, instalados en muchos vehículos, cuando casi nadie tiene remolque en la ciudad. Es ilegal llevarlos armados cuando no se remolca nada. Hemos escrito de todo esto, decenas de artículos desde hace 10 años.

Esta rotonda debe ser organizada con arreglo a la normativa de Tráfico vigente, suprimiendo ese estrangulamiento, y eliminando la preferencia de giro del carril de la avenida de la Democracia hacia Luis de Sotomayor, que mutila la rotonda. También debe rectificarse la eliminación de la posibilidad de giro en la antigua Cruz de los Caídos, porque satura ambas rotondas. Está bien que no se permita atravesar la avenida de modo perpendicular, por ser peligroso, pero al menos se debe permitir girar. El cerrarlo fue una incongruencia más, en busca de la falsa peatonalización que nos domina. Con haber hecho pasos de cebra sobreelevados para dar preferencia a los peatones , hubiese sido suficiente. Pero manda la propaganda y los planes que hay que cumplir para que den mas «pasta», que por cierto deben incluir la compra de los molestos «maceteros gigantes de ferralla».

El vídeo que incluimos es de 2013. La calle estuvo cerrada casi un año. Como si hubiesen hecho un circuito de carreras.

Notas:El gran fiasco de la rotonda | El Alminar de Melilla

Las series sísmicas de Alborán Sur


En la costa de los volcanes

La actual serie se inició el pasado 17 de abril con 4 seísmos consecutivos, tres de 3,1M, y el principal de 3,8M. La secuencia fue de 3,1-3,8-3,1 y 3,1, con intensidades de II y III. Se cumple la norma del movimiento lanzador, el principal y las réplicas posteriores. En los siguientes días se sucedieron otros 8 movimientos de una magnitud media de 3M, y una profundidad que oscilaba entre los 2 y los 27 km. Todo esto es normal, porque el 70% de los terremotos ocurren a menos de 70 km de profundidad. Las zonas más frágiles de la corteza terrestre son las más inmediatas a la superficie, por lo que la frecuencia de los terremotos es inversamente proporcional a su profundidad. El 28 de abril se produjo otro movimiento sísmico de 4M e intensidad tres, precedido solo en unas horas por otro de 3M, a solo 5 km de la superficie. Según un amigo sabio y experto en terremotos, «las series sísmicas son muy frecuentes en el Mar de Alborán».

En solo un mes se han producido tres movimientos sísmicos de magnitud similar (3,8 a 4,1) e igual intensidad. Todos localizados en la zona de Alborán Sur, frente a la localidad marroquí de Alhucemas. En total 21 movimientos registrados hasta la madrugada del pasado domingo, a los que hay que añadir otros 8, que pueden incluirse dentro de la serie sísmica actual. En algún caso la profundidad del epicentro se sitúa a solo 1 km de profundidad y un máximo de 18. Esa es la franja de profundidad en la que se están produciendo los actuales movimientos (1-29), y en una posición geográfica media de 35.4360º de Latitud y –3,6400 de Longitud. Parece pues una zona o foco muy determinado.

¿Cuánto puede durar una serie sísmica? Es imposible determinarlo, pero oscila entres días, semanas o meses. La actual parece que tiene una magnitud mínima de 1,9 y una máxima de 4,1. En el último año, los terremotos en el entorno del sur peninsular y el norte africano, han alcanzado un máximo de 4,4 en Santa Fe de Granada el 26 de enero, y el actual de 4,1 sobre la ciudad de Alhucemas (Alborán Sur) y en dirección oblicua sobre Melilla, a unos 65 km de distancia. En los terremotos importa también la distancia a la que se producen y la dirección y propagación de los ondas sísmicas, según que tipo de terreno atraviesen, blando o duro.

El Cabo Tres Forcas es una antigua costa volcánica con origen en el macizo del Gurugú y que acaba en la punta del mismo cabo, en lo que llamamos farallones, y que no es otra que el resto de la cresta de un cono volcánico. Según un viejo libro geológico, en la década de 1940 todavía se distinguían los restos de dos pequeños conos volcánicos dentro del territorio melillense. La alteración humana para áridos y materiales de construcción, así como la explanación de terrenos, ha hecho desaparecer ese resto geológico. Las coladas de lava corrían desde el macizo del Gurugú y desde las laderas de Farhana, hacia Melilla y la costa. Según el autor del libro, Alfredo San Miguel, se podía distinguir el resto de una colada sobre el cerro de Hidúm. Todo el entorno melillense está lleno de bombas de basalto. Toda esta actividad volcánica, de la que no hay registros, puedo acabar hace unos 5 millones de años.

¿Qué sostiene una montaña? Unas se apoyan en placas de roca dura, otras se apoyan en raíces corticales que penetran profundamente en el manto. ¿Sirve de parapeto el gran macizo de Tres Forcas a Melilla, situada en la base opuesta al foco sísmico activo? Todavía es pronto para decir si la actual serie sísmica está en fase decreciente, aunque parece que tenemos un límite mínimo y máximo.

Fuente: Instituto Geográfico Nacional

En el décimo aniversario del Alminar


El 3 de mayo de 2011 inscribimos el blog en la plataforma de WordPress, entre otras opciones posibles. Nos pareció la más versátil y además ofrecía una gran abundancia de temas de portada gratuitos, y muchas herramientas interiores con posibilidad de desarrollo. Iniciábamos una aventura en un entorno hostil, dominado por la censura y la vigilancia de la prensa local. Se podía escribir en las redes sociales, pero había una hostilidad máxima hacia cualquier crítica. Amparados en el anonimato y blindados con falsos pseudónimos, arrojaban insultos feroces sobre cualquiera que se atreviera a disentir. Lo normal era que todo acabara en el bloqueo o en la expulsión. Como curiosidad, diremos que esos servidores de lo oscuro, conocían al detalle las vidas de todos/as, y no dudaban en recurrir a descalificaciones personales de gran calado. En esas condiciones decidimos abandonar todo ese entorno fangoso, y crear este blog, surgido al amparo de la luz y como servidores de ella.

En todo ese primer mes de mayo, recibimos un total de 500 visitas, lo que siempre consideramos como algo extraordinario. No tardamos en ser detectados, y hasta aquí llegaron con sus críticas feroces, que al principio admitíamos, siempre que no incluyesen insultos, pero que al final nos obligó a realizar duras acciones de poda, tanto de comentarios como de comentaristas. Hay algo que no hemos contado, y es que llegaron a crear un blog de similar nombre, que no escribiremos, pero que pretendía ser una ridiculización de este.

El primer artículo o entrada se publicó el 5 de mayo, y el formato del título no ha variado. A pesar de que el nombre del autor figura visible junto al Ángel de Canjayar, constantemente especulaban sobre si utilizábamos tal o cual nick en las redes sociales. La respuesta era invariable: Si existe un blog con el nombre del autor, visible para el mundo entero, no tendría sentido que nos amparásemos en el guano de las cuevas de los murciélagos, como sí hacían ellos. Esa ha sido y es nuestra principal defensa en aquel periodo oscuro, y entorno hostil.

Siempre recordamos que jamás imaginamos seguir escribiendo 10 años después, y que el blog se haya convertido en una referencia para la ciudad de Melilla, en el sentido que cada uno quiera darle. No podemos calificar cuál es nuestro propio valor. Lo que sí fue un eje en cualquiera de las 2400 entradas publicadas hasta el día de hoy, es acompañar el texto con las fotografías, para que cada cual formule su propio juicio opinión. Para mostrar la verdad de un hecho, hay que mostrarlo del modo más preciso posible, con la mayor objetividad de la que se sea capaz. A estas alturas, casi todos los países del mundo han accedido al Alminar, aunque solo sea una vez, como Mongolia. Es curioso ver como los seguimientos desde cada país cambian cada año, siendo siempre el primero España, luego EEUU, y entre los puestos 3º y 5º siempre México, Marruecos y Francia, aunque en el presente año, Israel ha entrado de lleno en el selecto G5 de la Comunidad Alminarense.

No podemos asegurar en qué posición de nuestra travesía nos encontramos, si en un lugar intermedio, o camino del final. Lo que sí estamos ya, es muy lejos del principio. Y lo que también seguro, es que lo que tiene origen, debe tener también un final. Alfa y Omega siempre presentes en toda obra humana. Ahora, en este décimo aniversario, recogemos una buena idea de un amigo y colaborador: hacer una selección de artículos, y editar un libro que conmemore este aniversario. Pensaremos en ello y lo editaremos con medios propios.

Como última reflexión, agradecer siempre a todos y todas nuestros/as comentaristas, que hicieron y siguen haciendo de este lugar un espacio diferente. También a todos nuestros lectores y lectoras que nos siguen de modo constante y silencioso. Reproducimos en este 10º Aniversario, el artículo sobre la feroz represión que los sublevados ejercieron sobre la Comunidad Israelita de Melilla. Fuimos los primeros en dar a conocer ese luctuoso hecho, y el brutal asesinato de Fortunato Mafoda.

Nota:La represión sobre la comunidad hebrea en Melilla (1936-1939) | El Alminar de Melilla

Sacar los colores a Melilla


Mujer gorda en pelota

Un nuevo escándalo ha surgido en la cultura melillense, cada vez más pacata y timorata. La figura de una mujer en caldereta, instalada en el epicentro de la ciudad, ha hecho arder las redes de comentarios peyorativos. Nuestra única duda era si «la mujer gorda en pelota» está dándose un baño, o está siendo cocinada. La cercanía despejó la duda; se trata de un baño floral, como homenaje a la campaña Melilla en Flor. En esta ciudad domina el cardo y la chumbera, que no deja de ser un cactus de erizadas púas.

Sin embargo y por fortuna, existe un blog paralelo a éste, La Otra Melilla, que ha demostrado que «la mujer gorda desnuda» ya fue utilizada en otra campaña de mayo, años atrás. En aquellos años no había debate, ni disenso posible, por lo que nadie habló del tema. Simplemente se dejó correr. Este importantísimo hallazgo, demuestra que estamos frente a otra arremetida del ariete de guerra, contra la Consejería de Cultura, bajo la dirección de Elena Fernández, «delomition woman» de los restos del franquismo en la ciudad. Nadie se había atrevido a tanto y tiene una guerra declarada en su contra.

Hubo otra mujer al frente del la Cultura melillense, cuya personalidad superaba a la de la propia Consejería, Simi Chocrón, a la que siempre consideramos amiga de este blog. Ella trajo el Museo Ibáñez a nuestra ciudad, pero se dejó la parte más provocadora y rupturista del excelente artista, en Lucainena de las Torres (Almería). De haber llegado parte de esa obra a la ciudad, hubiese provocado verdaderos escándalos. No se trata pues de provocar o de herir susceptibilidades de modo innecesario, pero si mostrar que en el arte, en la cultura, en las letras, se pueden atravesar ciertos convencionalismos sociales, que nos reprimen de manera innecesaria.

Quizá hagan faltan más consejos de participación ciudadana, un aporte de ideas que los cargos de libre designación no pueden ofrecer. En el entorno de la Escuela de Enseñanzas Artísticas existen muchos jóvenes que difunden su creatividad al margen de las Instituciones Públicas. Es un talento que se pierde en el vacío. En la época del concejal Narváez (Culi) del mismo apellido que el Espadón de Loja, existía un consejo de participación juvenil, que intervenía en la mayor parte de las actividades culturales del Municipio. No es fácil manejar algo así, pero las nuevas tecnologías abren un camino de posibilidades.

Existen muchas inercias que son casi imposibles de detener o modificar su dirección, pero debe intentarse, porque cuando se inicie el mes de mayo, el reloj empezará a correr hacia atrás. Cada día quedará uno menos para los próximas elecciones. Si la presión parece insoportable ahora, cuando llegue el año clave (2023) será como estar frente a una amoladera de trigo. Por lo que se ve, es demasiado fácil sacarle los colores a Melilla.

Antes, en el periodo absolutista, no existían estos debates, o sí, pero en sentido inverso. Esa legión que hoy bate al gobierno actual desde las trincheras, disparaba a fuego libre sobre los que osaban criticar las acciones del gobierno anterior. Los años duros, en los que surgió y logró atravesar este blog, fueron realmente muy duros. Esto que vemos no es nada, siendo bastante. Si la prensa de apenas hace dos décadas estuviese digitalizada y accesible, algunos sorprenderían de ver lo que realmente eran portadas inmisericordes.

Nota: Museo García Ibáñez en Melilla | El Alminar de Melilla

Movimientos en el Barrio Uno


El Mantelete

La conocida como Puerta de la Marina, con su aljibe antiguo (prehispánico) y esas grandes murallas, que esconden respuestas, junto con la Alafía, ofrecen el perfil más parecido al de la Melilla que vieron las huestes de Pedro de Estopiñán en 1497. Tenemos que imaginarlo todo sin puerto, sin los fosos, sin las edificaciones. En este sector están los tramos más antiguos de las murallas que todavía pueden verse. Por aquí estaba la cueva en donde predicaba el santón nazarí Sidi Ouarich, llegado poco antes de la conquista de Granada.

Hay que imaginar la línea de playa en lo que hoy es la avenida del general Macías. En esta zona debió de producirse el gran desembarco. El río de Oro desembocaba apenas a unos cien o doscientos metros de la villa antigua de Melilla. Si embargo, estos suelos limosos, enriquecidos con las aportaciones de otros arroyos, conformaban una fértil zona de huertas, que en periodos de paz, proporcionaban a la ciudad algunos recursos alimenticios, con los que paliar la penuria que caracterizó a la larga noche de los 400 años.

Aquí se encuentra la Consejería de Fomento, hoy de Infraestructuras, que es la más poderosa de todas, pues es la que rige, junto con la de Hacienda, los destinos de la ciudad. Quien maneja el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) tiene el poder de decidir cómo será la ciudad. Todo lo que se hace, desde una humilde acera, un derribo, una recalificación, una nueva construcción, o las importantes recepciones de suelo liberado desde el Ministerio de Defensa, se decide, en la modesta estructura que vagamente recuerda a los bazares del viejo Mantelete. Esto lo han sabido todos, de hecho, hay empresas inmobiliarias de personas que en el pasado formaron parte de algún gobierno. Aunque existe alguna objeción legal sobre no participar en áreas en las que se tengan intereses, o ese teatrillo de salir de una reunión en el instante en que se decide algo que afecta a una empresa familiar, todo el mundo sabe que eso es solo teatro, sin mas, porque la información adquirida queda ahí para siempre. Melilla es una ciudad con los metros cuadrados contados. Por ello, la Consejería que recibe más presiones es esta.

El Mantelete fue la zona de desahogo de la ciudad amurallada, algunas huertas, almacenes, incluso la famosa y nunca localizada «ermita de extramuros». En el periodo político previo al actual, se iniciaron algunos movimientos para rehabilitar y revalorizar la zona. En general son casas muy viejas, con escaso valor arquitectónico, pero singulares. El único edificio que tenía interés arquitectónico fue derribado. Todo esto se ha contado en el Alminar. Una década da para mucho. El valor de la zona multiplica el del suelo. Hay casas que se están reformando manteniendo la fachada, otras que han sido derribadas y que se están reedificando de manera inmediata, y otros edificios que caerán bajo la piqueta en breve. El barrio, pese a la zona en la que se encuentra, se encontraba en un estado lamentable de abandono. El anterior gobierno fue incapaz de gestionar incluso la zona centro de la ciudad.

Estamos atentos a los movimientos en este barrio, también de interés arqueológico máximo, aunque hay otra zona mucho más importante y que también hemos visitado y fotografiado. Por encima de las campañas de propaganda, hay que hacer una ciudad acogedora, habitable para todas y todos, que conserve su pasado y su sentido. Melilla tiene una singularidad única, que hay que seguir manteniendo. La especulación urbanística tiene que tener un límite. Los edificios antiguos del Mantelete y la Ciudad Vieja están arruinados en su totalidad. Hay abundantes solares en donde construir. El terreno está abonado para la especulación. La calle de San Miguel es una pura ruina.

Nota: Edificio liquidado | El Alminar de Melilla

Incluimos el último catálogo de edificios protegidos del 2012.

Abril, 1986, Melilla, Chernóbil


El 26 de abril de 1986 estalló en reactor 4 de la central nuclear de Chernóbil. La Unión Soviética solo reconoció los hechos tras ser detectada la radiación en una central de Suecia. En Melilla apenas supimos nada, porque la ciudad vivía unos sucesos trascendentales. La lucha del colectivo amazigh o rifeño por su equiparación civil y documental con el resto de ciudadanos melillenses. En cuanto al alcance y magnitud de lo sucedido en la ciudad de Ucrania, hizo falta esperar hasta el desmoronamiento de la Unión Soviética en 1991.

En el mes de abril de 1986 visitó la ciudad el ministro socialista José Barrionuevo, acompañado del secretario de Estado Rafael Vera. Al frente de la Delegación se encontraba Andrés Moreno y en el Ayuntamiento Gonzalo Hernández. Felipe González había decretado el fin de la 1ª Legislatura socialista y se encaminada haca la 2ª mayoría absoluta. Sin embargo, en nuestra ciudad todo iba a dar un vuelco. Aomar Duddú, funcionario municipal, fue expulsado de su trabajo por un decreto de la Alcaldía de Melilla, al que se opuso la Delegación del Gobierno. Fue un gran error, que radicalizó las protestas del denominado como «colectivo musulmán», orientadas siempre desde el lado pacífico. Sin embargo, todo se les escapó a todos de las manos. Apenas un mes antes, nadie discutía en la ciudad un nuevo triunfo de la candidatura socialista, liderada por Julio Bassets.

Otro nombramiento iba a resultar decisivo en Melilla, el del juez José María Treviño, pero eso se iba a ver algo más tarde. Por primera vez en la historia, la Policía Nacional reprimió una manifestación de melillenses peninsulares. Esto radicalizó la situación hasta tal punto, que un capitán de la policía se negó a cumplir las órdenes gubernativas, siendo destituido. Las elecciones se celebraron a finales de junio, por lo que Coalición Democrática, un nombre de transición entre la Alianza Popular del ex ministro franquista Fraga, y el Partido Popular, tenía hecha la campaña. Desde los primeros días de junio, hasta el día electoral (22 de junio) los aledaños de la Delegación del Gobierno estuvieron permanentemente rodeados por ciudadanos radicalizados, que gritaban día y noche, y arrojaban huevos sobre el edificio gubernativo.

El Partido Socialista estaba dividido, pero empezaba a corregir su apoyo a la Ley de Extranjería, aprobada en el mes de octubre de 1985. Es más, con la llegada de Manuel Céspedes a la Delegación a finales de año, el viraje en el rumbo fue total. La derecha no, estaba unida en la consideración de «ciudadanos extranjeros» de todo el colectivo amazigh melillense. El paralizador del acceso del colectivo amazigh al Documento Nacional de Identidad, fuel el diputado y Ministro Juan Manuel García-Margallo, el nieto del general Margallo, y que fue nombrado como Hijo Predilecto de la Ciudad por el gobierno de Juan José Imbroda.

Volatilizada la UCD, se creó en Melilla un partido localista a la derecha de Coalición Democrática, la Unión del Pueblo Melillense del muy popular Pepe Imbroda, de clara vocación regionalista y melillista. La partida ya estaba clara y no existiría una posición intermedia. La derecha ganó las elecciones con un amplio respaldo en la ciudad y el PSOE pagó todos los platos rotos, tanto los propios como los de los demás. Unos años después «el colectivo amazigh» agruparía su voto en torno a una formación de ideología ecléctica, Coalición por Melilla, mientras que la regionalista UPM. acabaría por tragarse al Partido Popular en 2000. Ahora mismo son formaciones opuestas, que concentran la casi totalidad del voto de las dos comunidades mayoritarias de la ciudad. Quedando el Partido Socialista situado en el centro social, que no político, de la ciudad.

En El Alminar, como siempre, escribimos y reflexionamos desde nuestra experiencia en los hechos. Unos provocaron el desarreglo y la diferencia (la derecha melillense), otros repararon la discriminación documental (los gobiernos socialistas de González) y quedaron señalados para siempre. Curiosa ironía histórica.

Nota:El disputado premio del Sr. Margallo | El Alminar de Melilla