Sobre El Popular de Melilla


La proclamación de La República en Melilla

        Conocida es y ha sido nuestra particular batalla contra los archivos personales de autor (APAs), o sea, todos aquellos fondos que muchos van recabando a lo largo de su vida, mediante contactos, una determinada posición social, y que nutren sus fondos personales, pero solo para el propio beneficio. Son archivos que permanecen ocultos para el común de las gentes e investigadores, y que jamás verán la luz, porque ni ellos mismos pueden aliviar tal cantidad de información de datos y archivos fotográficos, ni tampoco permiten a otros que los utilicen. Hay personas, muy pocas, que sí dejan consultar sus archivos y que comparten la información que se le solicita. Los esquilmados archivos públicos de nuestra ciudad están a años luz de la catalogación total y de la digitalización, con métodos y sistemas de búsqueda de las bibliotecas del siglo XIX, en donde el lápiz y el papel es la única forma de extraer datos. Otros están tan exangües de documentación, que ni merece la pena pasarse por ellos.  El resultado es que la historia de Melilla se pierde y desaparece. Solo hay una excepción y es la del Archivo Intermedio Militar y su biblioteca contigua.

         Tan solo nos suministran unas pocas gotas, en forma de libros, cada uno o dos años. Sobre Enrique Nieto llevamos ya hay una centena de libros publicados, a cual más caro, mientras su obra física va desapareciendo en la calles de la ciudad.

                      José Mingorance y El Popular

            El Popular de Melilla fue un periódico coetáneo en nuestra ciudad entre 1931 y 1934, al Telegrama del Rif. En los archivos públicos no queda ni rastro del mismo, y los únicos ejemplares de El Popular están, cómo no, en los APAs y en la Biblioteca de Tetuán. Hace pocos días, le han concedido una calle en Melilla al que fuera director del Popular, el periodista José Mingorance.

            El Alminar de Melilla cuenta con el acceso a las fotografías digitales de los archivos existentes del periódico. No es una digitalización del periódico, sino una colección de fotografías digitales del mismo. Poco a poco, y según nos vaya pareciendo, iremos subiendo y compartiendo desde El Alminar, determinadas fechas.  Será una forma de que todos los melillenses interesados en nuestra historia, tengan a su disposición lo mismo que unos pocos privilegiados.

       Para iniciar nuestro recorrido hemos escogido una fecha emblemática, la de la proclamación de La República en nuestra ciudad.   Todo esto es inédito y por eso lo compartimos y divulgamos. Es una nuestra contribución a la memoria histórica y nuestro homenaje a El Popular de Melilla y a José Mingorance.

En las torres de Averroes


                                     Situaciones de accesibilidad

          Las torres de la nueva barriada de Averroes, sustituyeron a la antigua edificación, la malograda urbanización que destrozó la riada del año 1997. Es una construcción moderna, con unas soluciones de accesibilidad casi inexistentes. La comunicación entre unos bloques y otros es imposible, salvo que se quiera y se pueda sortear grandes tramos de escaleras, en las que las barandillas están desapareciendo. Solo hay comunicación por la zona central de la construcción, o por la carretera exterior. Esto quiere decir, que salvo que se esté en perfectas condiciones físicas y en forma, para ir de un edificio a otro, o comunicarse entre dos bloques, se debe recorrer siempre todo el trayecto que media entre el punto en donde se esté,  y la zona central, que es la única que abre el paso de comunicación. Es el único lugar en donde existen rampas de acceso, bueno, solo una.

           Lo inexplicable de la situación es que se trata de una edificación reciente, de poco más de cinco años, con lo que las ordenanzas para la eliminación de barreras arquitectónicas actuales, ya estaban en vigor. Esto muestra que se hace lo imprescindible para cumplir con la ley, y nada más. Trabajar en esta zona, como repartidor de Correos, como notificador de organismos públicos,  como repartidor de butano, o en cualquier otra formar que implique visitar varias torres y bloques, supone un ejercicio notable y un rápido test de la condición física.

                                                      La torre inaccesible

           Hay una ley que dice que «no hay una situación tan mala, que no sea susceptible de empeorar», y eso es lo que ocurre en la nueva barriada de Averroes. Las torres que abren la barriada, en la parte más baja de la carretera del Tiro Nacional, y también las edificaciones más altas,  son únicamente accesibles por la parte superior del calle. Si se quiere acceder a ellas de modo directo se encuentra con una espectacular escalera. Si el acceso se pretende hacer desde el interior de los bloques, hay que optar por jugársela en la escalera de la que ya han sido aserradas las barandillas, y caminando por el soportal, del que también faltan las barandillas.

           Si uno se olvida algo y debe volver a salir a la calle y no puede utilizar las escaleras, inevitablemente tiene que recorrer todo el tramo hasta la mitad de la urbanización, independientemente del punto en el que se halle. Si se encuentra en el extremo de las torres inaccesibles, ya sabe lo que le espera. Así día tras día.

     Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2011/12/11/cabrerizas-las-ruinas-malditas/. (2) https://elalminardemelilla.com/2013/03/03/en-el-tiro-nacional/

La Consejera de Cultura frente a La Justicia


                      La Consejera Simi Chocrón y un error de libro

               Nunca me gustó el ejemplo escrito en La Biblia sobre cómo resolvió el Rey Salomón el conflicto sobre el hijo que se atribuían dos mujeres, porque la decisión de Salomón fue absolutamente injusta y desquiciada. Si el asunto se resolvió bien, fue porque la victima, la verdadera madre del niño, ofreció la renuncia de sus derechos, antes que perder la vida de su hijo. La justicia nunca puede buscar la equidistancia entre la víctima y el agresor, o buscar una posición intermedia entre el Poder y la Ciudadanía, cosa que hace muchas veces. Decía Trasímaco en los «Diálogos de Platón», que: la Justicia era el interés del poderoso frente al débil», y muchas veces  ocurre, que los débiles, o sea, casi toda la ciudadanía, tiene inferiores medios de defensa, sencillamente porque no tiene a su alcance los recursos económicos de los poderosos, para sostener su defensa, por lo que no puede hacer resplandecer la justicia.

             El tercer Poder del Estado, debe actuar ya como tal y empezar realizar una labor ejemplarizante, con los políticos que exceden el mandato delegado por los ciudadanos/as, y apartarlos de la vida política con sus sentencias. Suele suceder que en una vida política de dislates y de excesos en la acción de gobierno, se cae por lo más tonto, por algo que ni siquiera estaba destinado a convertirse en la piedra que hace tropezar. Hemos visto cómo se ha apartado a los tres últimos alcaldes de Melilla, por errores ridículos, sobre todo el del socialista Gonzalo Hernández. Los otros dos fueron Ignacio Velázquez (cuya condena resulta desproporcionada) y Enrique Palacios (víctima de los que buscaban el poder a toda costa.

             Ocurre también, aunque no siempre, que de la misma manera en que se llega o accede al Poder, se sale de él y quizá, quienes buscaron entre los pasillos de la justicia, el modo de deshacerse del adversario político, encuentra en esos mismos lugares, la misma respuesta y el mismo camino de salida. Como se dice en la obra de El Perro del Hortelano, de Lope de Vega, sobre los pasillos de La Corte: «Tapices tienen oídos y paredes tienen lengua».

                                              Melilla y su Judaísmo

                 El error de un libro y un error de libro. El libro es un error, porque es un burdo recorta y pega de uno anterior elaborado durante el mandato de Ignacio Velázquez, del que se modificaron fotografías y nombres no deseados (en la inmortal técnica del camarada Stalin), para sustituirlos por los de la nueva Corte Imperial de Melilla.

                En cuanto al aspecto administrativo y judicial, creo que se trata de un «error de libro», de los llamados también de manual.  Si todo pinta como nos lo ha contado el diputado socialista Dionisio Muñoz, parte denunciante, la Consejera de Cultura de Melilla, Simi Chocrón, tiene de tiempo en la política, lo que se tarde en dictar sentencia. Si esto sucede así, Dionisio Muñoz se habrá convertido en el nuevo David de la política melillense.  Me reitero, es un error de libro.

        Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/05/11/el-misterio-de-los-libros-perdidos/. (2) https://elalminardemelilla.com/2012/05/18/stalin-el-regreso-2/

En el Tiro Nacional


               La barriada del Tiro Nacional le suele gustar a mucha gente que vive en ella. Es una colonia urbana, bastante cercana al centro de la ciudad. Los edificios están bien construidos y han envejecido menos que otros grupos de VPO (Viviendas de Protección Oficial). Presenta un deterioro en las zonas comunes, y muchas incongruencias urbanísticas, como la ausencia de ascensores en todos los bloques. Los bloques altos son de cuatro pisos, y no se entiende cómo pudo vulnerarse de una manera tan descarada la normativa, que exige la presencia de ascensores en los edificios de tres o más plantas.

               La accesibilidad del barrio es casi nula, y las calles están en diferentes niveles, con más de diez metros de diferencia entre la parte más alta y la zona baja, la que es colindante con la carretera del Tiro Nacional, por dónde subían los reos de muerte a pié, en la dictadura de Franco, camino del paredón de fusilamiento en Rostrogordo.

              Se intentaron hacer unas rampas con pendientes más propias de la práctica del ciclismo, o del monopatín, pero al final están cerradas, son rampas muertas. Se colocaron  barandillas para evitar la caída en ellas, pero algunas están en un estado de destrucción total. Para subir de la calle Enrique Nieto a la de Juan Guerrero Zamora, y de ésta a la de Vicente Maeso, hay que recorrer la mitad, o incluso toda la calle, para poder cambiar de nivel.

               La rampa de escaleras de tres tramos, del interior de esta vivienda, da acceso a la planta baja, luego hay dos pisos más, pues  así no se incumplía la normativa sobre ascensores, que exige tres plantas. En los edificios de cuatro pisos, sigo sin comprender cómo se pude evitar la instalación de los ascensores.

            Muchas personas con discapacidades nunca pudieron vivir allí, otras tuvieron que renunciar a las casas y otras, que desarrollaron incapacidades ya viviendo en ellas, tuvieron que abandonarlas.

Lo impredecible y los auspicios


                      El Alminar alcanza las 6900 visitas en un solo día

             Lo impredecible constituye un campo tan amplio, que rara vez podemos vaticinar lo que va a suceder, ni siquiera de un día para otro. Cualquier cosa motiva un cambio de planes, porque a nuestro alrededor actúan fuerzas que escapan a nuestro control y que en muchos casos son invisibles. Lo predecible es solo lo científico. La vida de las personas, o el entorno en el que nos desenvolvemos, constituye un extenso conjunto de cosas sobres las que influimos nosotros, y cosas que están en manos del azar. La clave, como decía Ludwig Wittgenstein, está en:  «Dejar las menos cosas posibles en manos del azar», pero claro, ¿quién puede hacer eso?.

             Para intentar intuir por dónde van a ir las cosas, tanto las que nos afectan a todos, como las que nos conciernen individualmente, analizamos cierta cantidad de información, antes de decidirnos a realizar una acción u otra. Hay muchas personas intuitivas, que apenas consultan nada y aciertan. Algunos dicen que el exceso de información sobre un problema o tema, a menudo lleva a cometer tantos o más errores, que decidirse una opción de modo directo, solo con la decisión intuitiva. Este tipo de personas, con gran habilidad para intuir cosas y ver donde nadie mas lo hacía, se constituyeron a lo largo de los siglos en adivinadores/as, profetas, magos/as, augures, brujos/as. Existía y siempre ha existido una sabiduría tomada directamente de las cosas de la naturaleza. Luego todo se mercantilizó y se diluyó en diversas formas fraudulentas. Quizá todo sea o no haya sido más que literatura, pero en ese caso también sería bueno, porque la literatura es necesaria en los tiempos en que vivimos.

                                      La evolución de las cosas

             El Alminar, desde su origen, ha ido siguiendo una evolución constante en el número de visitas. Ha habido  determinados momentos en los que se producían saltos cualitativos grandes, y que hemos comentado y compartido en «la comunidad del Alminar». Hasta este momento, el máximo número de visitas alcanzadas en un solo día eran 1950, y se alcanzó durante la última crisis fronteriza, en el mes de septiembre pasado. Hoy, día dos de marzo de 2013, se ha multiplicado por tres esa cifra, hasta alcanzar las 6917.

              La razón parece estar motivada por una entrada, la de la profecía sobre el nuevo Papa, que será elegido durante el presente mes de marzo.  A veces en la red, se busca información, o leer algo diferente a lo que todos repiten, de modo más o menos acertado. Hay muchos artículos muy buenos, sobre este tema o sobre otros, pero a veces, también se busca un poco de literatura. Algo diferente con lo que evadirse un poco de una realidad acechante. También se busca acabar con la inquietud que esta situación extraña, la de un Pontífice que renuncia a su cargo, provoca en muchas personas.

              Quizá ese haya sido esa la explicación de este elevadísimo número de entradas, que multiplica por 9 la media de visitas del blog, desde que empezó el año.  Acabamos el mes de febrero de una manera que nunca imaginamos, e iniciamos el mes de marzo de un modo totalmente impredecible. Sea como sea, no olvidaremos esta fecha.