Archivo diario: 29 septiembre, 2012

La amenaza de los cristales rotos


           

          Seguimos en la misma zona, calle del Viento. Cientos de cristales rotos, en la parte alta de los muros, fruto de un terrorífico concepto de seguridad de épocas pasadas. Se hincaban sobre el cemento fresco y resultaba  muy barato. El cristal abuandaba en la basura hace algunas décadas. En algún momento de la reciente histórica de La Democracia, este tipo de disuación fue prohibida. Solo quedan algunos restos en antiguas tapias de cuarteles, como por ejemplo en el antiguo Hospital Militar, aunque en alturas que no resultan peligrosas. Aun así deberían ser retiradas todas.

             Sin embargo esta agresiva selva de cristal está en la misma calle El Viento, en una altura apenas superior al metro, por lo que resulta muy peligrosa. Son los muros traseros del almacen abandonado del que acabamos de hablar. Esto era una zona tranquila, con apenas circulación, pero a alguien se le ocurrió, hace algunos años, hacer un ramal de acceso entre los bloques de viviendas Ciudad de Málaga y la plaza Martín de Córdoba. La expasión urbana de Melilla de los años 1990 a 2000,  se asienta sobre los mismos viales de comunicación de los años 60 del pasado siglo. Esa es la razón del caos de tráfico y de la saturación de nuestras calles. Esta zona debió mantenerse como estaba, solo para el acceso de residentes.

     Es mucha la gente que pasa por aquí. Los cristales ya no disuaden a nadie pero siguen representando un peligro. Deberían ser eliminados tras acabar de leer esta entrada. Es vergonzoso que Melilla, la que vive día a día la gente,  se encuentre en este estado, y se siga derrochando dinero en actividades suntuarias, en propaganda, en propocionar una ciudad inexistente.

Anuncios

La corte de los milagros de Melilla


                   Solar en abandono absoluto en la calle Alfonso XIII

             La corte de los milagros aparece reflejada en al menos dos novelas, una en la del español Valle Inclán y la otra en una novela del francés Victor Hugo, “El jorobado de Notre Dame”. La primera de las novelas retrata el mundo de las intrigas palaciegas y la segunda la vida de los miserables, de aquellos para los que la existencia, al margen de cualquier ayuda o programa oficial, es toda un lucha por la subsistencia diaria.

               Melilla tiene  casi los peores indicadores sociales de España en paro y pobreza, pero nuestro políticos no entienden porqué deben reducir el tamaño del gobierno local y los cargos de libre designación.    En esta ciudad existe mucho inframundo y mucha infravivienda, en zonas absolutamente próximas al centro de la ciudad. Por encima de la imagen publicitaria y de la propaganda, existe una realidad muy dura en la ciudad. Rara vez salta algo de todo esto a la luz, salvo como en este caso, por causa de un incendio.

          Oficialmente no se puede reconocer que en la ciudad de las maravillas, de las cuatro culturas, la  que aspira a ser patrimonio de La Humanidad,  exista nada parecido a esto,  y por eso hay que echar la culpa “al miserable”, por no respetar nada. La redacción de la noticia culpaba del suceso a: “la quema de materiales provocada por los individuos que acceden al inmueble sin autoridad alguna”. Son miserables, homeless, nuestra corte de los milagros y que se sepa, no existe ninguna licencia oficial de sin techos, o de ocupas. No es una zona marginal, sino céntrica. Me parece bien explicar las cosas, pero también las causas y designar a los responsables.

               La noticia, recogida por casi todos los medios de comunicación de melilla, se produjo el pasado 28 de agosto. La nota era muy escueta, solo decía que era una antigua vivienda abandonada y poco más. La localización era el nº 7 de la carretera de Alfonso XIII. Si uno piensa un poco, se da cuenta de que esa acera es una de las más transitadas de Melilla. Está a pocos metros de los depósitos de combustible de la SHELL y en las inmediaciones del Cuartel de La Guardia Civil, y junto a la empresa de mármoles de Gámez. Por supuesto que nadie más volvió por allí y el suceso quedo perdido y olvidado en la noche de los tiempos. La corte de los milagros no existe.

              Yo paso mucho por allí, tanto andando como en coche, así que llevado por la curiosidad que me dejó aquella noticia, decidí poner luz y taquígrafos a la zona. Ahora me resulta inexplicable que un lugar tan expuesto, con varios negocios y empresas en la zona (mármoles, concesionario de vehículos, lavado de coches), esté en ese estado de peligro. La parte de arriba es la calle del Viento, es una zona residencial, por lo que los vecinos de la zona están expuestos a caulquier tipo de inseguridad. No es solo una vivienda, es una manzana completa, con callejones intransitables en la noche y con decenas de entradas y de lugares para buscar cobijo o cualquier otra cosa. Es una situación inadmisible. Quién quiera que sea el propietario de esa manzana, debería estar recibiendo este lunes una citación para cerrar los accesos y/o explanar la zona y dejar el solar diáfano. Poco más arriba, en el nº 18 existe un moderno edificio de viviendas y una tienda de muebles.

  Nota: http://www.diariosur.es/v/20120828/melilla/quema-materiales-provoca-incendio-20120828.html

     PD: Entrada nº 700