Archivo diario: 30 septiembre, 2012

El camino griego. τον ελληνικό τρόπο


                                      Tras la senda de Grecia

           Madrid, capital de España,  empieza a repetir las imágenes que vimos hace un año en Atenas, la capital de Grecia. ¿Cómo reaccionar o qué hacer ante un partido político que ha ganado unas elecciones generales ocultando su programa real y que indujo al engaño al cuerpo electoral?. ¿Qué hacer ante un gobierno que está incumpliendo su programa electoral de modo manifiesto y que está cruzando las líneas rojas que afirmó que jamás atravesaría?. ¿Qué es peor, ser un administrador irresponsable como José Luis Rodríguez Zapatero o un presidente que se desdice de sus promesas como Mariano Rajoy,  y que las incumple día tras día?. Al PP de Mariano Rajoy le votó la gente en la confianza de que no haría justo lo que está haciendo ahora. Los errores que cometió el  PSOE los conocemos todos.  Los engaños del PP también.

          Ante una situación como la presente solo cabe la dimisión, el adelanto electoral y que la gente tenga la oportunidad de escoger a un gobierno que diga la verdad, o que les diga claramente qué va a hacer, caso de Grecia y de Italia.

                                Grecia y España, caminos similares

          Estuve en Grecia en 2000 y me gustó mucho el país. Me asombró la cantidad de personas que conocían el español y que lo hablaban a la perfección.  Aquel viaje me hizo ver las cosas de otro modo y tansformé en parte mi modo de pensar. Ya nada fue igual desde Grecia. Desde entonces mi solidaridad con ellos es absoluta. Es una injusticia clamorosa lo que se está haciendo con los griegos, con los portugueses y ahora con los españoles. Pienso también que la Iglesia Ortodoxa de Grecia y toda la de Oriente en general, es mucho más santa que la Católica romana.

                  España tuvo un guerra civil entre 1936 y 1939 y Grecia entre 1946 y 1949. De ellas surgió una sociedad políticamente muy divida, y un estilo político de  confrontación permanente entre los dos grandes partidos. PP y PSOE en España y Nueva Democracia y PASOK en Grecia.

                                                     La espada de Damocles*

              La Democracia griega surge en 1974 tras el derrocamiento de la dictadura de los coroneles griegos. En España la dictadura cae pero por el fallecimiento del titular. Los griegos y los españoles heredan un sistema corrupto en el que anidaban y eran su caldo de cultivo el clientelismo, el enchufismo, el amiguismo, el nepotismo. El concepto de servirse de la Administración Pública como un coto privado y el considerar el cargo público como una recompensa por la lealtad al partido y no como un servicio a los ciudadanos. La lista de tipos de corrupciones griegas es casi idéntica a la española.

              España y Grecia ingresaron en años similares en la Comunidad Económica Europea y dos economías modestas, fueron transformadas por las políticas dictadas por la CEE. Economías del sector primario fueron transformadas en otras del sector terciario, o de servicios, o sea de consumo, y el consumo se financia con créditos, y los créditos son deudas, y las deudas hay que pagarlas.

       Ambos países fueron inundados por créditos que parecían no tener fin, por fondos europeos de desarrollo para dotaciones  de infraestructuras,unas necesarias y otras no. Muchos esos créditos eran falsos, porque se daban a cambio de comprar armamento sofisticado, máquinas tractoras de trenes de alta velocidad, bienes de equipo  y un largo etcétera.

        El dinero corrió a raudales en ambos países y el endeudamiento iba creciendo, pero eso la gente no podía advertirlo. Todos vimos como se construía en Melilla un campo de golf con fondos de desarrollo, como llegaban millones de euros al País para cursos de formación, como surgía una academia tras otra. Imagino que en Grecia ocurrió algo similar. Pero el ciudadano no podía parar ese dislate. La gente solo podía escoger entre Pasok y Nueva Democracía en un caso, y entre PP y PSOE en el otro. Haberles votado no justifica nada, porque el sistema electoral y las leyes les favorecen. Es el sistema lo que está corrompido, es el sistema el que corrompe.

                Los rectores de esas políticas europeas, fueron tan poco vigilantes como los administradores de los países receptores. Todos falsearon los datos para entrar en la zona euro y Europa no dijo nada. Los responsables de este desastre, de esta errónea política económica, tanto nacionales como  europeos, exigen ahora unos sacrificios que no les afectan, a un pueblo  que no fue responsable de ellos.  Sigo sin ver una sola medida que reduzca sus privilegios o que ponga coto legal a sus abusos. Vamos a recorrer entero el camino de Grecia y Portugal.

 Nota: * La espada de Damocles.  Petros Márkaris

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