¿Está el viceconsejero Iglesias en capilla?


                        Las listas de los listos

        En las promociones de viviendas de protección oficial (VPO), siempre hay listos que se meten en las listas, de adjudicatarios, quiero decir. En los últimos días, y denunciado por Juan Díez de La Cortina,  funcionario ya jubilado de la oficina de Emvismesa (Empresa Municipal de la Vivienda de Melilla), ha salido a la luz el presunto intento de adjudicación, o adjudicación interrumpida (esto no está todavía claro),  de una vivienda VPO, a la hija del Presidente de la entidad, con rango de Viceconsejero,  Juan Antonio Iglesias.

        El asunto está perfectamente recogido y relatado en el blog: Esto es de Película, del estudiante de periodismo Javier G. Angosto (http://estoesdepelicula.blogspot.com.es/2013/01/emvismesa-iglesias-y-la-adjudicacion-de.html). Si aparece en Esto es de Película, es porque el asunto existe.

             En las anteriores promociones VPO, Lo Güeno y García Valiño, hubo denuncias de irregularidades en las adjudicaciones, e incluso en las de García Valiño, fueron reconocidas mediante sentencia judicial.  El presente caso, que está dando mucho que hablar en los blogs alternativos, en las redes sociales, e incluso en la prensa escrita, está relacionado con el intento de adjudicación, o adjudicación interruptus, de una una vivienda situada en la calle Gral. Astilleros y con vistas al Paseo Marítimo.

           Es difícil discernir a priori  si se trataría de tráfico de influencias, de uso de información privilegiada, o incluso de nada, si se  oye a los responsables del organismo cuestionado. El caso es que el Presidente ha hablado y eso sí es una novedad, que merece una interpretación adecuada.

                                                     Palabra del Presidente

           Demasiado ocupado en gobernar el Olimpo, rara vez se suele ver al Presidente Imbroda opinar sobre temas banales. Como máximo suele mandar uno de sus rayos para fulminar a un díscolo  miembro de la oposición, pero lo hace de modo indolente y cansino. En este caso no se ha seguido el aburrido guión habitual, y la mirada de Zeus se ha dirigido hacia el interfecto, del que ha dicho: «No me gusta estéticamente este asunto».  Ha habido cierta desazón en la oposición, que ha considerado como exigua esta respuesta, aunque viniendo de quién viene, sí podría considerarse como novedoso. Es la primera vez que uno de los rayos apunta directamente sobre la cabeza puesta en cuestión.

         Quizá el antaño Viceconsejero de Nuevas Tecnologías, y hoy presidente de Emvismesa, el Sr. Iglesias, esté ya en capilla, esperando el rayo fulminante, del cese, aunque no del todo. Hay otros casos de semi-ceses en el Olimpo melillense.

El duro trabajo del obrero


Penosidad laboral en La Autoridad Portuaria de Melilla

 Entrada nº 800

       Cuando se habla de costes laborales, de falta de rendimiento, de absentismo, casi nadie piensa en imágenes como ésta, vista en la mañana de hoy,  en los aparcamientos de La Autoridad Portuaria de Melilla. Un grupo de tres obreros, recogía a mano, sin picos, palas, o instrumento alguno, los trozos desfragmentados del pavimento, que está siendo renovado desde principios del mes de enero.

       Un directivo de La Autoridad Portuaria, que son, generalmente, cargos de libre designación, puede cobrar 10 veces más que un obrero, y desempeña su trabajo en un entorno laboral más cómodo, sin embargo, jamás se reduce el número de directivos, consejeros o sus sueldos, y sí el salario y número de los trabajadores.  La reducción de costes laborales recae solo sobre el obrero, sobre el desprotegido, y como siempre hay algo peor, se reduce también, hasta el máximo, como es el caso, el uso de herramientas laborales.

       Al ver a esta cuadrilla de trabajadores recoger a mano las piezas fragmentadas del suelo, pensaba en los trabajadores de las calzadas romanas del siglo I dC., pues sus condiciones parecen  casi similares. Se está caminando hacia «la nueva esclavitud laboral», sin derechos, sin herramientas y casi sin sueldo. Queda solo saber cómo desplazaban el contenedor.

Como un faro en la noche


               Faro de Melilla

        Con las nuevas tecnologías y los sistemas de orientación y navegación por satélite, los faros han perdido su antigua utilidad. La luz del faro se emite en intervalos y colores distintos, por lo que el marino, o el oficial encargado de la navegación, sabe a que ciudad pertenece. Los faros permiten verificar una posición en la carta de navegación y son de gran utilidad en la navegación nocturna, pues informan de la proximidad de la costa. En canales interiores se utilizan pequeño faros, boyas  y balizas luminosas.

                 Orientarse es una necesidad. El problema puede resultar el distinguir la señal del faro, en medio de tantas señales luminosas y acústicas de diversa índole.  Los bombarderos británicos dejaban caer cientos de bolas de plomo en su vuelo  hacia las ciudades alemanas, saturando así la capacidad de los entonces incipientes radares. Hoy tenemos navegadores electrónicos de todo tipo, sin embargo, en caso de faltar todo el apoyo tecnológico, no seríamos capaces de encontrar una ruta con plano y brújula, o no digamos ya sin ninguna de esas dos cosas.

       Es una paradoja, pero todo eso que nos ayuda, o que dicen que nos ayuda, nos hace cada vez más dependientes de todos esos elementos. ¿Quién sería hoy capaz de transmitir un mensaje en morse, en caso de necesidad?, o lo que sería peor, en caso de poder transmitirlo,  quién sería capaz de descifrarlo al otro lado. En alguna película vi que un secuestrado al que grababan un vídeo, transmitía un mensaje en morse con el guiño de los ojos. La primera pregunta de los que recibieron la grabación fue: ¿por qué guiña tanto los ojos?.

        La conclusión es que estamos cada vez más desorientados, a merced de grandes operaciones de propaganda mundial y de fenómenos mediáticos de dudosa intencionalidad. La información que nos llega esta cada vez más manipulada y filtrada, de manera que orientan nuestra indignación, opinión y preocupación hacia determinados lugares. La realidad del mundo pasa ante nuestros ojos sin que nos percatemos de qué está sucediendo.  No tenemos capacidad de discenir la veracidad o no de mucha de la información que nos  llega y con la que nos mediatizan. Y esto abre la puerta hacia ulteriores entradas y temas en este blog. 

               El Alminar de Melilla es el blog total, esa es la intención.

        

Plaza de Ramón y Cajal


 

                                           La realidad cambiante

         La plaza de Ramón y Cajal se encuentra junto al Mercado Central, entre la calle Lope de Vega y la de García Cabrelles. Es un espacio ciudadano muy utilizado, al que se le podría sacar algo más de provecho. La COA, autobuses de Melilla, tiene parada en las inmediaciones, y hay abundancia de cafeterías y de comercios. dentro de poco, en cuanto obtengan la licencia de cambio de uso, la franquicia H&M  se instalará casi en la misma linde. Mejorar la imagen de esta plaza y mantenerla debería ser una necesidad urgente, dada la afluencia  peatonal y de vehículos que por allí circulan.

             Falta sombra, como en casi toda Melilla. Hay una extraña obsesión por plantar árboles ornamentales tropicales, o árboles frutales, de exiguos troncos y nula capacidad para proporcionar sombra, totalmente necesaria en nuestra ciudad; desdeñando las plantas y árboles autóctonos, ampliamente catalogados en publicaciones específicas. El abuso de las palmeras debería empezar a ser descartado.

                Entre las deficiencias destaca la ausencia total de papeleras, aunque para ese uso ya se utilizan las jardineras, que también surten de material cerámico para reparaciones caseras , pues ya faltan todos los embellecedores superiores. Aunque la más extraña de las desapariciones es la de la cabina telefónica, que estaba allí en la primera sesión fotográfica, y había desaparecido en la segunda, entre las que mediaron apenas 7 días. Probablemente se trata de una sustitución o de una desaparición paulatina de las mismas en Melilla.

                PD:  El Alminar es un blog de Melilla, pegado al suelo y a la realidad  ciudadana. Es raro que a lo largo de una vida, un ciudadano participe en una revolución, en el derrocamiento de un tirano, o en un acontecimiento heroico. Lo más normal es que deambule con mayor o menor éxito por todos los rincones de su ciudad, y los vea deteriorarse o cambiar. Una de las señas de identidad del Alminar es esta, y no vamos a renunciar, ni a hacer dejación de ella, es más, nuestra actividad de vigilia permanente, ya ha provocado muchos cambios y mejoras en el entorno urbano, que es el de todos.

Manuel Godoy y el Motín de Aranjuez


 

           El Motín de Aranjuez y las respuestas sociales

           En 1808 corrían tiempos convulsos en España, aunque el tiempo convulso siempre ha sido una constante en nuestro país. Al grito de: ¡ Abajo Godoy  y su camarilla!, el pueblo español inició un motín en la ciudad de Aranjuez, que acabó con el gobierno del Valido Manuel Godoy, entre el 17 y el 19 de marzo de ese mismo año. Godoy fue expulsado del poder y tuvo que huir de  España.  Karl Marx calificó este hecho como «la primera revolución española«. Pasa también que las revoluciones no acaban en el sentido que uno quiere. Las fuerzas populares desatadas en aquella ocasión, sirvieron para dar forma a la 1ª Constitución española, la de 1812, la de Cádiz, aunque como  perversa consecuencia sirviese también para poner en el trono español al monarca más funesto de nuestra historia, Fernando VII, el único que creo que no tiene nada dedicado a su nombre en ningún lugar de España, y eso es toda una señal.

            La que siempre sale a flote en cualquier situación, es la clase dominante o burguesía, «la clase social más revolucionaria de todas», como también escribiera Karl Marx, porque siempre sabe adaptar los modos de producción a las nuevas situaciones, y seguir siempre en la cresta social.

                                                 De 1993 a 2013

          Algo parecido ocurre con la derecha española, enormemente revolucionaria cuando se trata de conquistar el poder. En 1993 estábamos en la parte final del primer gobierno socialista de La Democracia, y consiguieron crear una situación de alarma y escándalo  social, apoyada por sus siempre potentes fuerzas mediáticas. Es verdad que en aquellos años finales del «felipismo», los escándalos políticos, los fraudes y pelotazos económicos, sacudían al gobierno del PSOE sin tregua, pero como dijera Nietzsche: «Hay espíritus que enturbian las aguas para hacerlas parecer más profundas». Aquí encaja como un guante en una mano, la actitud política de la derecha en España, siempre y cuando no esté ejerciendo el Poder. Porque mientras todo esto sucedía y lo pagaban electoralemente los socialistas, con la derrota, en 1996, empezaron a moverse las aguas turbias de la financiación económica de la derecha en España, monopolizada por el PP.

                        Escándalos económicos del PP

           Los casos Naseiro, Palop, Ollero, Gescartera, Forum Filatélico, Afinsa y tantos y tantos otros, se gestaron en aquellos años y también durante los gobiernos de José Mª Aznar (1996-2004).  El gran misterio es por qué el PP nunca paga en las elecciones sus escándalos y su mala gestión, como sí ocurre con los socialistas.  Camps revalidó su mayoría absoluta en Valencia con todo el trasfondo de la turbia gestión de La Generalidad valenciana. En Galicia, tras un breve tiempo del tripartito, la derecha domina sin mayores problemas, y tienen el paradigma del mayor cacique del País, Baltar, que se marchó dejando a su hijo como presidente de La Diputación de Ourense.

        Ahora estamos ante un escándalo, el de la posible financiación irregular del Partido Popular, que en el caso de haber sucedido en caso contrario, hubiesen llevado a las masas populares a una revolución, convenientemente agitada por sus múltiples y variados medios de comunicación. La corrupción socialista es siempre socialista, y la suya propia, la del PP, es un problema del sistema, de La Democracia, que también es cierto, pero no como manera de diluir su propia responsabilidad.

                                  Movimientos sociales alternativos

             Gran parte del movimiento del 15 de Mayo, desapareció tras la espectacular derrota de los socialistas en ese mes del 2011 y que solo era la antesala de la debacle del 20 de noviembre, por lo que no es muy aventurado decir que gran parte de ese movimiento, podía estar movido por fuerzas de la derecha española.  Las concentraciones en torno a La Iglesia, el mayor partido político de España, en palabras de Manuel Azaña, tampoco han vuelto a ser las mismas tras la desaparición del poder socialista, en prácticamente todo el Estado.

       La parte positiva de aquel movimiento se halla en que parte de la sociedad se ha dado de que puede defenderse a sí misma, articular respuestas en defensa de otros, caso del Movimiento contra los desahucios, y provocar cambios en el sistema político. No se le puede pedir a los grandes partidos, que desarticulen un tinglado político del que han extraído tantos y tan grandes beneficios. La sociedad debe defenderse, podemos defendernos y no debemos dejar de hacerlo. Esta es la lección.

El Alminar contra la corrupción


                      Con las manos en Suiza

       Denunciar sin descanso la práctica corrupta. No aceptar la más mínima contemporización con las mil y una caras de la hidra de la corrupción, que se esconde y ampara de muy diversas maneras, algunas ya aceptadas como normales por la ciudadanía. Cuando el que está enfangado en la corrupción es el tesorero de un partido, lo más normal es pensar que la casi totalidad del mismo está manchado por su práctica. El PSOE ya pasó su purga en la década de 1990 con Filesa, Guillermo Galeote y el otrora todopoderoso, y ahora nuevo rico, Felipe González.

         Ahora le toca el turno al PP, al que han perdido su soberbia, su altanería y su prepotencia. Consiguieron en 2011, que la mayor parte del electorado identificara los problemas de España, con Rodríguez Zapatero y su ineficaz última legislatura. Una campaña de descrédito perfectamente orquestada y 11 millones de personas se lanzaron a votar a «los supuestos salvadores» del Estado. El pueblo llamó al lobo para que cuidara las ovejas, eso sí, el último pastor, Zapatero, se preocupó de que no quedara un solo metro de cerca desde el que defenderse. Once  millones de personas creyeron en un mensaje falso, y votaron un programa oculto, el que presentabala derecha española en noviembre de 2011.

                       Un Gobierno sin autoridad moral 

            Nadie dudaba de que había que hacer cosas y tomar medidas económicas para evitar el hundimiento del Estado, pero se les olvidó una cosa: La ruina económica no la habían provocado los ciudadanos, sino la insaciable voracidad de la banca, y la gestión calamitosa de la clase política, preferentemente  la de la derecha. Las Comunidades y ayuntamientos más arruinados, exceptuando Andalucía, están gestionados por la derecha, en sus diferentes versiones regionales y provinciales, aunque en esto no se salva casi nadie.

             Esperanza Aguirre no ha aguantado ni tres meses con su sueldo de funcionaria del grupo A (no llegaba ni a los 2000€ al mes), y ya ha aceptado un nombramiento en la empresa privada, con un salario que multiplica por 10 al que le correspondía como funcionaria. Ninguno podría vivir con el sueldo asignados a los funcionarios españoles, cuya media se sitúa en torno a los 1200€. La media patrimonial de un político español, que lleve más de una década en el ejercicio de un cargo (diputado, senador, alcalde), puede situarse en torno a los 600.000€, según se deduce de las declaraciones que han presentado.  Un trabajador español no alcanzará una cifra así en toda su vida laboral, si es que llega a concluirla.

         Estos son los dirigentes que semana tras semana imponen, con su mayoría absoluta, sin negociar nada con nadie, un hachazo tras otro a los derechos laborales, sociales y sanitarios de la sociedad española. Fraccionan y despedazan todo, para conceder servicios públicos y sanitarios, a empresas amigas, o de las que ellos mismos han formado parte en algún momento.

         Hasta hace 4 años, nadie quería ser funcionario o trabajador del Estado. Todos ganaban 5 veces más, como mínimo, en la empresa privada. Ahora parece que son este colectivo, los responsables, causantes y únicos paganos de la crisis, de esta crisis de robo y desfalco al Estado.

          En Democracia, la autoridad moral lo es todo, y este Gobierno ya no la tiene, para absolutamente nada. Da igual que haya cinco o cincuenta que no hayan cogido sobres. Están atrapados en el océano de la corrupción.

Notas:  (1) –  https://elalminardemelilla.com/2012/03/20/el-efecto-domino-2/

        (2) – https://elalminardemelilla.com/2012/10/14/la-corrupcion-en-roma-en-el-siglo-i-ac/

 

Imágenes del inicio de año


  Inmigración, rebajas, baches y La Cañada de Hidúm

        Diversas imágenes han llamado mi atención en este inicio de año en Melilla, o me he encontrado con ellas, como se prefiera. La inmigración sigue siendo  incesante. Todos los días, a primeras horas de la mañana, decenas de centro africanos se concentran frente a la sede del Cuerpo Nacional de Policía, registrándose tras una entrada, o en espera de obtener el pase a la península. Los inmigrantes, al día en que se les autoriza el tránsito al resto del territorio nacional, le llaman: «The freedom day», el día de la libertad. El pasado año, el primero de gobierno íntegramente popular, después del septenio del partido socialista, la inmigración ha alcanzado su máximo histórico, incrementándose en un 10% sobre el año anterior.

             Otra imagen que se produce  vez tras vez,  en los periodos de rebajas,  en las franquicias comerciales que se han asentado en nuestra ciudad, es la de la ropa tirada por el suelo sin ninguna consideración. Las cosas pueden caerse, pero esa cantidad de ropa en los suelos, más bien parece la de una total falta de consideración, que no se produce ni siquiera en los mercadillos callejeros. Hay una manera de comprar en nuestra ciudad, que resulta insólita, chocante.

            Los baches, el deterioro de las calzadas, mil veces fragmentadas por las obras, muchas descoordinadas, resultan una  incomodidad y un peligro. En este de la calle Comisario Valero, un vehículo ha hincado la rueda esta mañana. Por el ruido, parecía que había rajado el amortiguador. No puede ser, el estado de la ciudad resulta bastante deficitario. No se corresponde con el dinero que se gasta en el mantenimiento de la misma.

            Y por último una imagen de la carretera de Hidúm, en donde esta tarde  la Policía Local ha cortado el acceso rodado al barrio, a la altura de la Urbanización Las Palmeras. Da la sensación de que vivimos sobre un polvorín social, que puede estallar en cualquier momento. Hay demasiada pobreza, demasiado paro, demasiada gestión ineficaz. Los altos cargos del Distrito IV y V ya están nombrados, pero no se ve el desarrollo. Es una política de parcheo.