Archivo diario: 20 junio, 2015

Los obra de los votos perdidos del Real


 La peatonalización fallida del Real, causa de pérdida de votos

       La falsa peatonalización  del  bulevar principal del Barrio del Real ha sido la causa de la evaporación de un millar de votos para el Partido Popular en Melilla, un tercio de la totalidad de los votos de la ciudad. La diferencia entre mayo de 2011 y 2015 sitúa la pérdida de votos para la derecha popular en 3202, lo que supone un 11,11% menos de respaldo electoral, pasando del 53,91% de mayo de 2011, al 42, 80% de mayo de 2015. Ahora nadie se siente responsable de esta obra, ni los que la propiciaron, ni los que la apoyaron.

        La obra está llena de errores en su acabado y ejecución. El primero es la elevación de la calzada, lo que obliga a utilizar las peligrosas rampas de acceso, que ni siquiera respetan las medidas estipuladas para estas elevaciones. Son escalones peligrosos y dañinos para todos los vehículos, desde camiones hasta bicicletas. La pérdida de aparcamientos duplica la cifra inicialmente prevista y la deficiente diferenciación del color del pavimento, hace complicado saber cuando se está sobre la zona peatonal, sobre la de rodadura de vehículos, o sobre la propia acera, que ahora está invadida por las sillas de las cafeterías y establecimientos de restauración.

             Los peatones han perdido movilidad, y se ven obligados a circular por la calzada de vehículos, al haber quedado anulada la acera, que siempre ha sido una zona de protección peatonal.

                 La maniobrabilidad de los vehículos ha quedado también muy comprometida. Los camiones grandes, los vehículos de bomberos, o los autobuses urbanos, no podrán realizar algunos giros, al haberse estrechado demasiado la calzada de vehículos, e instalados los maceteros abrelatas en las antiguas isletas. Habrá que ver cómo gira el autobús urbano procedente de la  calle Aragón, en dirección hacia la calle de La Legión. Las maniobras son tan difíciles, que las señales están llenas de golpes o constantemente en los suelos. Han tenido que podar los ficus del paseo central de un modo extremo, para que puedan pasar los camiones de bomberos o los autobuses sin partir las ramas o chocar contra ellas. Los cambios de nivel del pavimento de circulación no están indicados con las debidas y preceptivas señales.

                   Una obra no solicitada por nadie, que no contaba con el apoyo ni del 1% de los 13.000 habitante del barrio, ni con el de los comerciantes, ni de aquellos que acuden al Barrio del Real a diario. Han sido dos millones de euros arrojados al suelo, con un resultado completamente deslucido, y que al menos ha supuesto un castigo electoral para aquellos que perpetraron una obra, que ha desfigurado 100 años de historia del barrio.