Archivo diario: 5 junio, 2015

Testimonio de Monseñor Buxarrais


      El libro de conversaciones con Monseñor Ramón Buxarrais, publicado por la editorial melillense GEEPP (Gestión y Edición de Publicaciones Profesionales); se inicia con este párrafo de Juan el Evangelista:

        Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es verdadero el testimonio que da de  mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio en favor de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido llevar a cabo, esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. Juan 5, 31-37

       Escribir sobre una persona que ha publicado 10 libros, centenares de artículos y textos pastorales, y del que se ha escrito tanto, no es una tarea sencilla. Se trata de ofrecer una visión distinta de la persona, en su propio  contexto personal, que es la ciudad de Melilla y dentro del Centro Asistencial, en donde ejerce como capellán desde 1991, cuando renunció al episcopado de Málaga.

             Son muchos/as los que me han preguntado el por qué de escribir un primer libro acerca de un sacerdote de la Iglesia católica, y mi respuesta es invariable: ¿ y por qué no?. Llevo escribiendo más de dos décadas sobre muchos temas y muy variados. La única explicación que puedo ofrecer es la misma que he redactado en el preámbulo.

                                  Explicación      

                                   Hay un punto en el que la religión, o cualquier otra creencia, amortigua las preguntas incontestables sobre la existencia, y hay un punto a partir del cual, las abre de modo permanente, cual llagas lacerantes, que rara vez se aplacan. También debemos pensar que la mayor parte de la gente, de cualquier lugar del mundo, de cualquier creencia, o incluso en la ausencia de ellas, no pretender ir más allá, y nunca se enfrentará o tendrá ocasión de enfrentarse, a la más inquietante e irresoluble de todas las preguntas, la de qué ocurre tras la muerte o de qué sentido tiene nuestra  existencia, de no existir nada más de lo que vemos.

           En este caso hablo y escribo sobre las creencias cristianas, porque la persona con la que mantuve esta serie de charlas, entre los meses de marzo y mayo de 2012, es Monseñor Ramón Buxarrais Ventura, quien renunció al obispado de Málaga en 1991. Cuando mantuvimos estas conversaciones, no habían ocurrido algunas cosas, como la renuncia del Pontífice de La Iglesia Católica Benedicto XVI. De esta manera, 22 años después, un pontífice romano convertiría al obispo emérito Buxarrais, en un precursor, una figura muy común en la historia católica, siendo el primero y más conocido de todos, Juan El Bautista. No tiene relación con los hechos, pero precursor es simplemente el que va antes que alguien.

           Tras la renuncia de Benedicto XVI, nadie se acordó, ni tuvo en cuenta, si quiera como referencia, el caso de Monseñor Buxarrais, que renunció al episcopado malacitano por parecidos motivos, aunque a una edad mucho más temprana. Le abandonaron las fuerzas físicas y espirituales para dirigir la Diócesis malagueña, del mismo modo en que Benedicto XVI, se declaró impotente para seguir al frente de “la nave petrina”, según su propia expresión. ¿Por qué abandona un pastor?, ¿es posible bajarse de la cruz?, son algunas de las preguntas que se han formulado muchos creyentes tras la conmoción de ver renunciar a un Papa.

          Podemos responder a estas cuestiones, desde la posición del que está fuera del magisterio de La Iglesia, hablando con alguien que estuvo muy dentro, ocupando un cargo episcopal, y que sigue dentro de ella, ocupando desde la lejana fecha de 1991, el cargo de capellán del Centro Asistencial de Melilla.

         Son muchas  y diversas las sensaciones que se tienen al sentarse frente a frente con un obispo, aunque sea emérito (equivale a retirado en la terminología de La Iglesia de Roma), de indudable y sólida formación teológica. No es solo lo que él diga, sino también tratar de darle un nuevo enfoque. Se trata de buscar algo nuevo y mostrar cosas distintas, que no estén en los manuales de teología, ni en las biografías oficiales, cuajadas de documentos pastorales y textos de gran solidez teológica y argumental, pero que resultan demasiado espesos al común de los lectores y lectoras.

        Nota: el libro puede encontrarse en todas las parroquias melillenses, y se vende a precio de coste editorial. El prólogo es del padre Francisco Sierra, capellán de La Capilla Castrense de Melilla.

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