La estrella roja del soldado ruso


 

                La historia anónima del soldado Iván

Iván avanzaba junto a su destacamento de soldados, tenía solo 18 años. La Alemania nazi acababa de invadir la Unión Soviética. Cumplía su servicio militar desde hacía unos meses. Su instrucción, equipo y armamento era mínimo, el de cualquier recluta en tiempos de paz. Nadie estaba preparado para resistir una ofensiva como la desencadenada por el Ejército Alemán en 1941, que además venía apoyado por las temibles divisiones de las SS. En el otoño de 1941 la información de la que disponían los soldados soviéticos era casi nula.

El destacamento de Iván entraban en una aldea aparentemente despoblada, de las que se había quedado en tierra de nadie. Caminaban en filas, flanqueado el camino, con el cuerpo ligeramente encorvado, la cabeza inclinada hacia el suelo. Estaban llenos de miedo. No sabían que podía esperarles. No oyó nada, no sintió nada.

Lo único que podemos saber de él es que murió en Bielorrusia en 1941, que era un soldado soviético, probablemente un varón joven, porque el caso es pequeño. Sabemos, por la trayectoria del impacto,  que falleció en ese mismo instante, que no sufrió o que no fue consciente de su propia muerte. El orificio de entrada de la bala alemana  está en el lado izquierdo, y su salida en el derecho. El agujero de salida es enorme, el estallido de la bóveda craneal fue instantáneo. La trayectoria presenta una suave línea ascendente (de izquierda a derecha), por lo que podemos suponer que Iván caminada ligeramente  agachado, en una postura natural de protección, defensiva, cuando se va en busca de un enemigo que acecha, pero que no se sabe dónde está.

El brutal impacto de la bala le arrojó al suelo de inmediato, los brazos se abrieron recibiendo una muerte a la que no vio, ni sintió llegar. La mano se abrió y soltó el arma. El soldado alemán les estaba esperando. A partir de esa instante, Iván fue el primero en caer, se inició la gran refriega. Probablemente murieron todos o casi todos. Las embocadas, en esos primeros meses de guerra resultaban letales para los soldados rusos. En su casco, puede verse todavía el color verde original de los cascos soviéticos.

Iván fue enterrado allí mismo, juntos con sus compañeros, en una improvisada fosa no muy lejos de Minsk, la capital Bielorrusa. Allí permanecieron hasta que en unas obras sacaron a relucir sus exiguas propiedades, y quizá sus restos mortales y el de sus compañeros. El suelo ruso está protegido por una Ley especial. Nadie puede extraer restos de antiguos combatientes soviéticos sin comunicarlo a las autoridades. Cuando fue encontrado este casco, Bielorrusia ya no pertenecía a la Federación Rusa.

Es una de mis reliquias más preciadas. Iván es uno de los 5. 187. 190 soldados rusos muertos de modo directo en combate, o quizá se  encuentre entre los 4. 455. 620 desaparecidos  o capturados por los alemanes. Su madre recibiría la clásica carta de:  En el día… su hijo Iván… desapareció o fue muerto en combate en.. y así hasta casi 10.000.000 de notificaciones. Ninguna población humana, ha pagado tan cara una victoria, sobre la peor clase de mal que haya existido jamás , sobre La Tierra.

Quién piense que lo ha leído todo en El Alminar, se equivoca gravemente. Quién piense que El Alminar es previsible también yerra. Si repetimos cosas es porque no hay más remedio. Nos da igual que la consigna sea no escribir ni participar aquí.

Anuncios

21 Respuestas a “La estrella roja del soldado ruso

  1. La historia es impactante. Aquí ha enmudecido todo el mundo. Un golpe de timón espectacular. ¿Qué mas se puede decir?.

  2. Dónde lo has conseguido, y quién te contó la historia. Es curioso.

  3. Me lo mandaron desde Bielorrusia. La historia es literatura, pero nada lejos de la realidad.

  4. Si esta historia no hace romper el silencio a Imparcial, significará que ya nada puede hacerlo. El asalto es más duro de lo que parece. Todo parece tranquilo, pero nada lo está.

    • Hospitalario, tres años despues de invocar mi nombre, acabo de descubrir esta impresionante narración que me ha conmovido.
      Al parecer, en la fecha que tú narrabas estos hechos, yo permanecía callado. ¡Mis silencios! ¡No más guerras!

  5. Impresionante reliquía. He tenido oportunidad de ver algunos cascos con más daños que ese, pero el tuyo impresiona. Fíjate que habiendo visitado numerosos campos de batalla nunca me he traído ningún recuerdo, salvó los que quedan en la retina y el alma. Es una mezcla de respeto y pudor.

  6. Impresiona ver el casco y leer su historia, la muerte del joven Ivan. Aunque, si se me permite, el relato literariamente hablando, no me gusta en su redacción. Demasiados puntos, frases cortas. Es mi impresión, aunque lo que significa es muy trágico y veraz.
    Sin duda alguna con esta entrada has logrado una ruptura con lo que viene siendo habitual últimamente en El Alminar.

  7. Nadie puede dominar todos los estilos. Las frases cortas buscan una lectura rápida. Lo que pretendía era una ruptura, un corte que me permite ampliar los márgenes y explorar nuevas líneas de escritura. La realidad política y social de Melilla estrecha demasiado el campo de visión. Llegamos a pensar que la política domina todo y es justo al reves. El ciudadano ya pasa de la política, de los políticos y de los problemas que solo tienen ellos.

    • Sigue repitiendo lo que haga falta una y otra vez, no dejes que el mal se adueñe también de todas las palabras. Tienes para hacerlo lo mejor que puede tener un artista. No solo lo mejor, diría que algo imprescindible para serlo: un alma valiente que desafía y planta cara.

  8. Gracias por tu apoyo Isa. Nos hemos quedado muy pocos comentando las cosas en El Alminar. Extienden sus consignas, amenazan e incluso se querellan. A veces caminamos más lentos porque el recorrido es muy largo. Si hace falta, les iremos a buscar a sus guaridas, a sus cuevas.

  9. Doy toda la razón a que la política no interesa al pueblo…más bien asquea y produce repugnancia. Necesitamos historias que nos evadan de todo eso pero al mismo tiempo no dejar de reivindicar castigo, y no digo “justicia”, digo CASTIGO, porque la justicia, visto lo visto, está más ciega que nunca.
    Por cierto, la lectura rápida, personalmente, me produce ansiedad.
    No pares de escribir y de hacerlo público.
    Gracias.

    • No tengas ansiedad, Ego. Si es por historias, estoy lleno de ellas. Mi problema es de tiempo, a veces de cansancio, de que escribo solo yo., y de que hay otras muchas cosas a las que atender.

      • La vida está llena de obligaciones que no podemos desatender, a veces muy a nuestro pesar y otras porque nos comprometemos sin saber muy bien a qué o a quiénes nos vemos sometidos.
        La Libertad no existe.

        • El libre albedrío existe, Ego, aunque muchas veces esté condicionado por las circunstancias. Somos responsables de nuestros actos. Es verdad que a veces qué no sabemos hay detrás de una decisión, otra sí. Si lo supiésemos siempre no habría posibilidad de errar, y saberlo todo, en todo momento, nos volvería locos y nos paralizaría por completo.

  10. Luego daremos noticia de un antiguo incendio. Hemos viajado al otro lado de un túnel y mostraremos lo que vimos.

  11. La frase la saqué de Eudald Carbonell y su equipo de científicos de Atapuerca, mucho menos mediáticos y prolíficos que Arsuaga. Desde entonces se convirtió en mi lema.

  12. Me he reencontrado con esta maravillosa canción. Las grullas. Más impactante en esta versión.

Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s