La colonia del cernícalo primilla


Un cernícalo en las murallas de Melilla

    La asociación ecologista Guelaya nos sorprendía hoy con un desagradable y triste comunicado, en el que nos daba cuenta de la desaparición de la colonia de cernícalos primilla, que anidaba en los huecos centerarios de las murallas de Melilla.

     Enseguida me vino a la memoria que en octubre de 2010, se hizo una ampliación de presupuesto de 200.000€, para la rehabilitación falsificadora de las murrallas de Melilla, en la zona de la Batería Real y en la del Baluarte de La Concepción, siendo este último lugar la zona en la que habitaba el cernícalo, la única ave rapaz que convive con el hombre en el entorno urbano. Sorprendió la abultada cifra, 200.000€, destinada a comprar nidos y proteger así su anidamiento, cuando según fuentes de la citada asociación ecologista melillense, cada nido cuesta solamente 20€, con lo que con esa desproporcionada cifra se deberían haber comprado unos 10.ooo nidos. La asociación ecologista informaba también, que bastaría haber respetado su época de anidación y mantener sus huecos naturales, para haber mantenido esta colonia de aves rapaces.

            El 11 de octubre de 2010, y en la contraportada de El Faro, manifesté mis dudas sobre el carácter mixtificador de esta rehabilitación y también sobre la extraña excusa para incrementar en 200.000 su coste.  En aquellos días se aludió a la necesidad de proteger a los cernícalos primilla y se informaba de que se iban a comprar esos nidales para proteger esa colonia.

                   Al final, ni se ha protegido la colonia de rapaces, ni tampoco la muralla. Una doble desgracia. Contemplen y guarden esta foto del Baluarte de La Concepción, porque así no lo volverán a ver nunca. Ahora está completamente mixtificado y ese bonito acantilado está lleno de escombros.

      PD: Para saber más sobre este ave: http://javiermilla.es/

     Para saber el precio de los nidales: http://www.demaprimilla.org/

             

Aceras del Barrio del Real


                La hora del Concejal de Distrito

         En el Barrio del Real se está construyendo casas todos los días. Es de suponer que se solicitan permisos para instalar nuevas arquetas de conducciones eléctricas (generalmente en las esquinas), o se abren aceras para las nuevas instalaciones, etc. El motivo da igual y también quien las abra, el caso es que luego hay que repararlas y volver a poner  todo en su estado original. Si quien hace la obra es el Ayuntamiento, debe ser éste el que lo lleve a cabo y si  es una constructora, debe vigilarse que una vez acabada la obra, reviertan las aceras a un estado transitable, porque esto no es digno.

           Hay una sensación clara en todo este estado de cosas y es el de desidia, pero eso no cabe en una administración local. Las aceras y las esquinas no pueden tirarse reventadas años. Por tanto, creo que ha llegado la hora de crear la figura del Concejal de Distrito. Hay diputados de sobra, la mayoría de Gobierno cuenta con quince e incluso algunos de esos diputados podrían pertenecer a los grupos de la oposición. El caso es que los desperfectos de las calles lleguen lo antes posible a conocimiento de quien debe repararlos o exigir su reparación.

         Bastaría con que el concejal de distrito se pasease una vez por semana como máximo, por  las Asociaciones de Vecinos de cada barrio o por  las oficinas de Atención al Ciudadano, con la que ya cuentan alguna de estas barriadas. Para ello se pueden instalar buzones de sugerencias o cualquier otra fórmula para acumular información del estado de las calles, de las necesidades de los vecinos. Incluso se podrían instalar buzones digitales de distrito, para enviar fotografías de desperfectos o de asuntos que requieran una actuación urgente. Una vez obtenida información suficiente sobre un determinado barrio o zona, se pondrían en marchas las acciones necesarias para dar un aspecto digno a las calles y también para dar solución a los problemas específicos de cada distrito. Cualquier cosa antes que sufrir estas situaciones durante años.

Instalaciones deportivas de Melilla


        

             Cuando las cosas funcionan

     Si algo funciona, tambien hay que decirlo. El pasado 1 de junio acudí al Pabellón de Deportes Javier Imbroda, sede de la Dirección Gral. de Instalaciones Deportivas a inscribir a mi hija en los cursillos de aprendizaje de natación, anunciados en prensa desde una semana antes, por la Consejería de Deportes. La sorpresa consistió en que un cartel de: «No hay plazas disponibles», nos esperaba a todos los padres y madres que habíamos acudido al reclamo, desde una hora antes de la apertura de la oficina.

      Sin armar lio alguno, esa misma mañana redacté una carta de protesta dirigida al Consejero de Deportes, que por supuesto no constestó, aunque disponía de hasta tres meses para hacerlo o no. Así pues, y ante lo que yo estimaba «silencio administrativo», dedicí presentar una nueva reclamación el día 20 de junio, esta vez ante la oficina de Atención al Ciudadano, que depende a su vez, de la Consejería de Sanidad y Consumo. Aquí sí obtuve respuesta, casi inmediata, en la que se me informaba que el Sr. Consejero todavía no había agotado el plazo legal para responder o no. En cualquier caso, me comunicaban que habían estudiado la queja y que procederían a darle alguna solución, que no fuese esperar a los ciudadanos con un nuevo: » no hay plazas disponibles».

            El día uno de julio volví al Pabellón de Deportes dispuesto a hacer cola para intentar conseguir nuevamente una plaza de aprendizaje de natación para mi hija. Esta vez  y aunque el número de personas que estaba en la misma situación que yo, había aumentado considerablemente con respecto al mismo día de junio, nos esperaban nada menos que con 27 plazas disponibles, por lo que pude conseguir holgadamente una de ellas para mi hija y eso que había madres, que hacían cola desde las o7h oo de la mañana.

            Lo dicho, cuando las cosas funcionan, aunque sea a empujones, hay que decirlo. Lo derechos hay que exigirlos como tales.

Isla de Talleres


                 Isla de Talleres

     En atención al comentario de SinRumbo, incluyo esta otra fotografía del solar de Isla de Talleres, en el que ya ha empezado la excavación en serio. En la zona marcada con una línea amarilla en el lado izquierdo, la perforadora en forma de pinza de cangrejo sigue culminando el muro pantalla a 20 mts. de profundidad, y en la zona más próxima a nosotros, marcada con una linea verde, ha empezado el desmontaje de la zapata de hormigón que servía de cimientos a la zona de talleres, del poliddeportivo y las áreas de ocio. Una vez retirada la losa de hormigón, deberán excavar hasta los referidos 20mts, una profundidad nunca vista en Melilla y la orden será no detenerse ante nada, no mirar al suelo cuando se mete la pala excavadora.

          Una obra de estas características y con la cantidad de dinero que hay comprometida, no se va a parar porque aparezca un molino romano (calle Vilegas,1984), o restos humanos y cerámicas islámicas ( cerro de San Lorenzo, 1986 y 1988). Si están; como dice SinRumbo, los restos humanos de los soldados del Sultán Sidi Mohamed Ben Abdalah, puedo asegurar que volverán al mismo vertedero en el que estaban. Otra cosa sería que apareciesen los restos de La Atlántida o incluso de Tartessos, solo en estos casos, creo que podrían detenerse la obras. Una vez marcado el objetivo, mi capacidad de seguimiento excede lo que vaya a ocurrir en esa zona y si los que debían estar interesados y obligados a ello no pueden controlarlo, entonces creo que no vamos a detener nada.

             Aun así, auguro enormes problemas en la zona, porque ahí hay siglos de sedimentos tanto de las cuencas fluviales como del posible estuário de San Lorenzo y más allá de una determinada profundidad, no pueden saber qué es lo que se van a encontrar. Quizá coincidan los niveles freáticos de la zona y una posible filtración procedente del mar, con lo que Isla de Talleres puede acabar convertida en el mayor lago artificial de Melilla. Es una obra muy arriesgada, que curiosamente ya descartaron llevarla a cabo la primera vez que lo intentaron, allá por el año  1998. Ñarucola que se hizo con los terrenos por esa fecha, siendo presidente de Melilla Enrique Palacios, descartó profundizar demasiado en ese terreno, precisamente por ese riesgo y por eso vendieron a su vez el solar, aunque ahora vuelva a participar en el proyecto.

                            ¡¡ Recuerden esta profecía !!

El hueso desaparecido de la ballena


 

         Enigmas del nuevo Museo de Melilla

                En el antiguo Museo de Melilla, el que estaba en el baluarte de La Concepción, había un enorme hueso de ballena, que no se sabe como había sido colocado allí. Unos dicen que fue Mir Berlanga, otros ni siquiera lo saben. El caso es que «el hueso de la ballena» era algo curioso y emblemático, o quizá mas lo primero que lo segundo. Cuando el Museo fue trasladado a las nuevas dependencia de La Casa del Reloj, el hueso de la ballena siguió allí entero, durante otros cuantos años.

     Sin embargo, ocurrió que los nuevos responsables del Área de Cultura decidieron que teníamos que tener un nuevo Museo, diseñado con un nuevo concepto y crearon el nuevo de «Las Peñuelas», en dónde dieron más importancia a las cosas que ellos querían, en detrimento de otras que queríamos todos, pero nuestra opinión no importa.  Es una constante histórica el reescribir la historia al gusto del momento. El caso es que el hueso de la ballena  ya no era importante en ese nuevo Museo y por ello se puso muy poco cuidado en el traslado y pusieron tan poco cuidado, que partieron en dos el hueso de la ballena, el mismo que había aguantado impasible durante seis o siete décadas, sucumbió  a un solo traslado, en un solo día.

               En un principio se exhibió roto, como si siempre hubiese estado así, pero algunos los recordamos entero y lo habíamos fotografiado así, en el antiguo Museo, en la Batería Real. Luego ante la vergüenza de verse sorprendidos, lo escondieron o lo hicieron desaparecer, pero eso ya no nos corresponde a nosotros explicarlo.      «Somos lo que somos, pero alguien tiene que serlo»

El nuevo tiempo político


            La clave está en el ROA

     A tenor de las últimas declaraciones escuchadas, parece firme el propósito de establecer un nuevo tiempo político que destierre los malos hábitos y modos cultivados hasta el paroxismo en la pasada Legislatura. El presidente de Melilla, Juan José Imbroda ha confiado la cimentación del nuevo clima político a la elaboración de un nuevo Reglamento Orgánico de la Asamblea de Melilla (ROA) y ha expuesto que los dos pilares sobre los que se asentará ese nuevo reglamento serán, son sus palabras: «La democracia y la transparencia». Nada que objetar a una afirmación así. No se puede dudar de los deseos o de las intenciones de nadie. Eso sí, la verdadera prueba estará en los hechos y con arreglo a ellos se emitirán los pertinentes juicios.

     La función de gobierno tiene una legitimidad y una representatividad y la de control de ese gobierno, la de oposición política también. Yo espero que se de marcha atrás en la «supresión» de los auxiliares de los grupos parlamentarios y también en la supresión del sueldo asignado en las partidas presupuestarias para la Vicepresidencia 2ª de la Asamblea, porque la dignidad de esa labor, incluye también el poder dedicarse a ella por completo y no por horas o a tiempo parcial. Hay un centenar de partidas presupuestarias y de gastos superfluos de  los que ahorrar dinero.

     Espero también que ese nuevo ROA no cercene el minutaje de la Oposición para las preguntas y respuestas y que sea algo más flexible que la última modificación, llevada cabo también por este mismo gobierno. Espero también que incluya un tiempo máximo para responder a las preguntas escritas de la Oposición al Gobierno y un número máximo de preguntas que el Gobierno pueda dejar para responder en los Plenos de Control, evitando que estos se conviertan en un tedioso trance sin sentido. Espero que ese nuevo ROA no elimine la capacidad de control de la Oposición en las Comisiones y que se les permita tener copias escritas o en formato digital de los expedientes, y no como hasta ahora, que  solamente se permite el realizar anotaciones a mano.

           Espero también que del inmenso espacio de La Asamblea de Melilla, dado el inminente traslado de dos Consejerías a sus nuevas instalaciones, se dote a los tres grupos de la oposición política de unos locales y recursos más dignos que los que hasta ahora sufren, que no disfrutan. Son muchas esperanzas y expectativas que espero  no se vean defraudadas demasiado pronto. Melilla no puede aguantar otros cuatro años de desentendimiento como los que se han vivido y espero también, que este lema de campaña electoral, no se quede solo en eso.

El tamaño del gobierno de Melilla


                   La futura Consejería de Hacienda

     La Consejería de Economía y Hacienda iniciará el traslado a sus nuevas instalaciones en algun momento, del que todavía no se sabe la fecha. El tamaño del Gobierno de Melilla ha crecido tanto que el Palacio Municipal apenas lo contiene ya.  El alto número de Consejerías y ViceConsejerías, así como del personal de alto nivel asociadas a ellas y del personal eventual adscrito a esas nuevas áreass tiene tal volumen, que ha supuesto un Big-Bang gubernativo, que no da el más leve sígno de contracción, sino todo lo contrario.

        En los próximos meses dos nuevas áreas estrenarán edificios y nuevas instalaciones. Por un lado están las del antiguo hospital de La Cruz Roja (con anterioridad fueron grupos escolares), que acogerán a la Consejería de Economía, y por otro las de la Consejería de Deportes, que se instalará en el a punto de terminarse, 3er pabellón polideportivo de Melilla. Todo esto conllevará traslados de personal, equipamiento y mobilario nuevo  para las recien estrenadas  oficinas, o lo que es lo mismo, más y más gasto, en una linea de incremento constante a la que no parece ponerse freno en Melilla.

            El capítulo de  gastos corrientes de la Ciudad Autónoma de Melilla es tan espectacular, que produce vértigo mirar a cualquiera de sus conceptos y si como muestra basta un botón, mencionaré sólo dos:     El de electricidad de los edificios de La Corporación cuyo importe asciende a 1.173.908€, y el de mantenimiento de esos mismos edificios cuyo importe alcanza los 662.690€. Casi dos millones de euros sólo para que los edificios tengan luz eléctrica y mantengan un aspecto correcto. Cualquier otro de los apartados de gastos es mucho mayor, y el más caro de todos es el de mobiliario.

          Este edificio de Cruz Roja estaba en ruinas y ha sido objeto de una rehabilitación espléndida, pero  muy cara, con un incremento de coste sobre el proyecto inicial. No pongo en cuestión que fuese necesario rehabilitarlo, pero ahora llega lo mas oneroso, que es habitarlo, equiparlo, mantenerlo y en este apartado, ya sí tengo dudas de que Melilla esté en óptimas condiciones  para seguir en esta senda del dispendio interminable.