¿Puente levadizo en el Parque Forestal?


           Cuando había dinero, el Parque Forestal ya sufría un envejecimiento y un deterioro considerable, pese a no llevar inaugurado mas de 5 años. Ahora que todas las partidas de mentenimiento se van a reducir prácticamente a cero, lo que le espera a este Parque estará muy próximo al deterioro absoluto. Hay que tener en cuenta que es un parque vigilado permanentemente, por lo que la excusa del vandalismo apenas cubrirá un 10% del deterioro.

         La casi totalidad del ese rápido envejecimiento se debe a un pésimo diseño, a que es un decorado y a que  no se respetó la antigua obra científica de La Granja Agrícola, con casi un siglo de verdaderos estudios ambientales y de cultivos. El terreno es falso. Está compuesto en su mayor parte de grava y de escombros. No se respetó ni siquiera el suelo aterrazado anterior, ni las hileras de árboles cortavientos. No se respetó nada y lo peor, es que los tiempos del derroche ya no van a volver nunca, porque nunca jamás va a volver a existir esa cantidad de dinero para malgastar. el dinero que se ha tirado, tirado está y la situación ya es irreversible.

        El terreno se desplaza y se mueve con las lluvias y está provocando el deterioro de todas las sendas y veredas. La madera se hincha con el agua y está desplazando los pasamanos de los puentes. Aparte, el metal se oxida y está dejando holguras que han convertido esta barandilla, en un puente levadizo. La situación es peligrosa. Pueden caerse niños y mayores al agua. Las papeleras están desapareciendo. Todo está empezado a dejar de existir. En cinco años, aquí no quedará nada.

           Esta barandilla está completamente vencida. El arco de desplazamiento es muy grande. Está prácticamente a punto de volcar. Cualquier niño la puede tirar o venírsele encima. Hace no mucho estuvo rodeada con un precinto. Ahora solo le espera venirse abajo en cualquier momento.

Cuarto Milenio planea rodar en Melilla


Iker Jiménez podría ducumentar los misterios de Melilla

            Hace ya 9 meses, recién iniciada la aventura de El Alminar, me encontré con la página web de Juan Sánchez Rada, penúltimo director de El Telegrama de Melilla, como periódico de la cadena y red social del Movimiento. Profundo, aunque lejano conocedor de la realidad melillense, Juan Rada, es ahora colaborador fijo del programa «Cuarto Milenio». También fue periodista del diario El Caso y acaba de editar un libro sobre las portadas más emblemáticas del popular periódico.

      Durante unos meses hemos mantenido correspondencia vía email y le informaba de los casos que yo conocía sobre sucesos paranormales en Melilla (fantasma del Chiquipark y de algunos sucesos extraños en el edifico del antiguo Hospital de Cruz Roja). Mis conocimientos sobre le mundo paranormal en Melilla son escasos o rudimentarios. Sin embargo, y una vez que Juan Rada me informó de que «Cuarto Milenio» tenía en mente elaborar un programa completo en Melilla, y me puse a hablar con otras personas, fueron saliendo «casas y casos» susceptibles de ser investigados. Uno de ellos, es esta vivienda junto al cementerio de Melilla, que era la antigua vivienda del capellán.

             Parece que hay otros casos y por es comparto la información en El Alminar, para que quien sepa «casos más concretos», pueda aportarlos. Además también se necesitan personas que quieran explicar algunas de esas vivencias y experiencias en el celebérrimo programa que dirige el periodista Iker Jiménez.

Nota: Quien quiera que El Alminar actúe de enlace puede escribir a:  hhospitalariossja@hotmail.es. Quien prefiera  dirigirse directamente a Juan Rada, a traves del formulario de contacto de su página web, puede hacerlo en www.juanrada.com.

El deterioro del 4º Recinto de Melilla


          Joaquín Rodríguez Puget, el general proscrito

 Joaquín Rodríguez Puget es General del Ejercito español, fue Jefe de la Comandancia de Obras de Melilla, es ingeniero e historiador, pero está proscrito por «la nomenclatura». El General Rodríguez Puget busca su propia documentación, tiene y realiza sus propios planos y sobre todo, saca sus propias conclusiones. Ha publicado libros muy interesantes sobre la historia de Melilla, pero está absolutamente ninguneado en Melilla. No hay la más leve cita acerca de él. Sus libros no se guardan en ningún lado. Quizá en los sótanos de «la Lubianka»  nomenclaturista  melillense, exista algún ejemplar que consulten y denigren  en secreto .

       En los medios próximos a la nomenclatura se le califica como: «imaginativo». Esto quiere decir que ha reconocido la existencia de un pasado árabe o musulmán de la ciudad y hasta se atrevió a señalar algunas zonas. Rodríguez Puget dice en su libro, Crónicas de una fortificación. Melilla siglos XVI-XVII, que sobre el terreno que ocupa hoy la Batería Real y el Baluarte de La Concepción, se asentaba la antigua alcazaba árabe. Claro que mientras él afirma eso, los otros afirman sin tapujos: «Se afirma sin pruebas, que el Baluarte de La Concepción se asentaba sobe una antigua edificación» . El contraste es muy notorio y por eso ha sido condenado al ostracismo.

          Yo reconozco que ese libro de Rodriguez Puget cambió radicalemente mi percepción de las cosas, y eso que el libro no es tan osado como debiera. Probablemente su condición de militar le impide desmoronar la mayor parte de las cosas que en Melilla se dan por asentadas. Aun así, el libro es muy estimable. Contrasta las dos crónicas sobre la conquista de Melilla y se decide claramente por el año 1496 como la fecha real del desembarco. Cualquiera que las lea, pese a que no son las crónicas completas, no volverá a creer jamás en el cuento del capitán Estopiñán Trueno, que todavía prentenden denodadamente hacernos creer.

        El libro es un acopio de datos interesantísimos y pese a estar prologado por Carlos Seco Serrano, quien también lo presentó en Melilla, no contó con la más mínima presencia oficial, ni tampoco de la nomenclatura. Diría que ni siquiera la prensa  recogió la existencia del acto. Contó únicamente sólo con el patrocinio de la empresa melillense Carmelo Martínez. Es una víctima de fuste de la nomenclatura. Yo no me invento ninguna conspiración. El reino de lo oscuro existe en Melilla.

         Traigo aquí su recuerdo, rompiendo así la omertá declarada sobre él, para darle a conocer y para redescubrir, que en mayo de 1993, ya alertó del lamentableo estado del llamado 4º recinto fortificado de Melilla. A veces tengo la sensación, de que Melilla nos importa más a algunos de fuera, que a muchos de los que están dentro.

Antenas radioeléctricas y de telefonía en Melilla


        Se las relaciona con todo tipo de dolencias y enfermedades: cefaleas, insomnio, alteraciones del comportamiento, ansiedad, depresión, cáncer, leucemia infantil, alergias, abortos, enfermedad de Alzheimer, malformaciones congénitas. Sin embargo la normativa para su instalación es muy ambigua. El caso es que nadie las quiere cerca.

        Hay un hecho indudable y es que los campos magnéticos, aunque invisibles, influyen en nuestra vida y en nuestro estado físico. Antes de que acabara el año 2011, un informe de la  OMS (Organización Mundial de la Salud), probaba la relación entre el uso continuado y excesivo del teléfono móvil, y algunos tipos de tumores cerebrales o la proliferación de los mismos. Hace una década, en Valladolid, se creó una alarma social grande al darse varios casos de leucemia en niños, cuyo colegio estaba cercano a unas instalaciones de antenas radioeléctricas. en aquellos años proliferaron las informaciones de este tipo y luego todo quedó en silencio, porque todo el mundo quiere cobertura en su teléfono móvil y porque éstos, son uno de los grandes negocios de este siglo y del final del pasado.

          El permitir que se instale una antena en la azotea de una comunidad de vecinos genera ciertos beneficios económicos, pero se soslaya cualquier tipo de información sobre los posibles perjuicios para la salud. En la década de 1990, en los años en que yo era presidente de mi comunidad, dijo que no a la instalación de una antena en nuestra azotea. Nos hemos librado de esa, pero no de las vecinas. Estamos expuesto a ellas de modo constante y no sabemos sus consecuencias.

         En Melilla existen por todos lados, algunas realmente grandes y que generan grandes campos magnéticos, que se extienden como un paraguas. Hace poco leí una noticia que decía que el próximo traslado de la antena de RTVE, que está junto a dos colegios de Melilla, es una aspiración del claustro escolar de uno de ellos. La verdad es que la antena, no solo está encima del colegio, sino también próxima a las viviendas de las inmediaciones.

      Son problemas escondidos, que existen pese a que no se hable de ello. Imagino que debería entrar dentro de las competencias de la Consejería de Medio Ambiente. No sé si Melilla ha desarrollado alguna normativa específica para la instalación de las antenas, o si se rige por la normativa general. En cualquier caso es algo que merecería ser estudiado con detenimiento y llegado el caso, ordenar algunos traslados de antenas, y también prohibir su instalación en determinadas zonas de la ciudad.    La sensación actual es de desorden.

 PD: http://www.nodo50.org/ecologistasclm/ab/documentos/basesdeantenas.htm

Mezquita Central, el triángulo negro


          Los alrededores e inmediaciones de la Mezquita Central de Melilla no son un lugar tan seguro como pudiera pensarse. El triángulo que conforman las calles: Infantería, General Weyler y Alférez Camilo Barraca, se han convertido en un punto negro de seguridad en la zona. Aparcar allí el coche es una seria opción para sufrir un robo en el interior del vehículo. Cualquier cosa que se deje uno dentro, incluso una silla de niño para coches, es un objeto de deseo para los ladrones.

             Todos los vecinos de la calle Infantería han sido objeto de algún robo en sus vehículos. La puerta principal de la Mezquita Central fue víctima de un robo hace apenas un mes. En esa ocasión, los ladrones se llevaron la antigua y pesada cerradura de la puerta. Hace algunos años, la zona era un punto de menudeo de drogas, y como tal fue denunciado a la policía, que actuó durante un tiempo. Por esas y otras denuncias, la Ciudad Autónoma instaló allí «un punto de información » de la Policía Municipal, que parece no haber disuadido en nada  a las actividades sospechosas que se llevan a cabo en la zona.

           Parece que esta situación, la del menudeo ha vuelto a reproducirse, lo que ha hecho aumentar la inseguridad en las inmediaciones. Estos pequeños robos se suceden constantemente, para obtener dienro rápido con el fin de comprar «papelinas» o cualquier otra cosa que allí se venda. Se da la circusntancia de que la calle Infantería es la única en donde pueden aparcar los trabajadores del centro educativo situado dentro de la mezquita, o los componentes del Consejo religioso musulmán, o incluso algunos alumnos. No hay casi nadie que haya aparcado allí y no haya sido objeto de algún robo.

Nota: El pasado diciembre, publicamos una entrada en El Alminar, en la que dejábamos constancia de un coche que había ardido en la calle Infantería.

https://elalminardemelilla.com/2011/12/08/incendios-en-melilla/

Liquida a una vaca


         Los melillenses estamos asistiendo asombrados a las declaraciones del todavía miembro del Consejo de la Juventud, José Valdivieso-Morquecho, sobre la existencia de una presunta trama de corrupción que afectaría al anterior presidente del organismo, y a varios y altos miembros del Partido Popular. El asunto empezó a descubrirse en el pasado verano, cuando tras las Elecciones Municipales del mes de mayo, se renovó el Consejo de La Juventud melillense. en aquel momento, el todavía tesorero del Consejo, ya denunció a los medios públicos, que había descubierto una presunta «malversación de fondos», al hacerse cargo la nueva ejecutiva del organismo juvenil.

      José Valdiviseo es de sobra conocido en Melilla por sus iniciativas políticas y sociales. Se dio a conocer al pedir a la anterior titular del Ministerio de Defensa, que se respetara su derecho a conservar «su melena rubia» si decidía ingresar como soldado profesional, al igual que ocurre con las mujeres, a las que no se exige cortarse el pelo, como sí se hace con los hombres. Quizá el corte de pelo sea todavía un viejo atavismo del anterior y extinto «servicio militar obligatorio».

     En aquel asunto fue apoyado por toda la Ejecutiva del PP melillense, e incluso el diputado popular Antonio Gutiérrez realizó una interpelación o una pregunta parlamentaria a la Ministra de Defensa Carmen Chacón. Entonces se trataba de molestar a «los socialistas» con cualquier cosa, algo en lo que la derecha española es especialmente hábil.

        El siguiente tema con el que José Valdivieso Morquecho alcanzó grandes cotas de popularidad, fue con la campaña: «Pinta una vaca», campaña apoyada por el Consejo de La Juventud de España y se sufragó con fondos europeos. Las vacas pintadas fueron expuestas y luego instaladas en calles y colegios públicos de Melilla.

          Ahora, y como consecuencia de las denuncias y declaraciones efectuadas por José Valdivieso-Morquecho, las vacas están siendo eliminadas, tal como sucediera en las planicies norteamericanas , en las campañas que casi acabaron con la población del bisonte americano, y en las que alcanzó fama legendaria Búfalo Bill Cody.

        Espoleado y advertido por los otros dos blogs resistentes: La otra Melilla y Esto es de película, he salido a fotografiar la única vaca que resta de aquella emblemática campaña. Está en el CEIP Enrique Soler e imagino, que la próxima semana será abatida con la maza. Hoy ofrezco una foto noctuna. Mañana intentaré fotografiarla con la luz del día.     

   Nota: Para saber más sobre las vacas.

http://estoesdepelicula.blogspot.com/2012/01/melilla-estudia-querellarse-contra.html

http://laotramelilla.blogspot.com/2012/01/las-vacas-del-pueblo-ya-se-han-escapao.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+LaOtraMelilla+%28La+OTRA+melilla%29

A veces rectifican y aciertan


Doble carril provisional en Gral. Astilleros

     A los dos siguiente de organizar el fenomenal atasco que  motivó una entrada de este blog, al cegar por obras uno de los carriles de la calle Gral. Astilleros (vial fundamental de la circulación en Melilla), la Consejería de Seguridad Ciudadana se puso «las pilas» o «las señales»,  e ideó una solución para evitar que todo el tráfico de salida del centro de la ciudad, hacia los barrios o hacia las frontera marroquí, quedara estrangulado en el embudo provocado por las obras junto a las viviendas de Minas del Rif.

         Lo ocurrido muestra la necesidad de evaluar previamente cualquier corte en el tráfico rodado, pero sobre todo, lo más importante, es que pone de manifiesto que la crítica constructiva es absolutamente necesaria. Toda la información existente en la ciudad ha quedado reducida a ruedas de prensa,  a informaciones suministradas por los distintos organismos e instituciones y a noticias de actos sociales.    De vez en cuando, en algún lugar o medio, aparece una carta crítica o alguna denuncia ciudadana. Esas gotas de agua en el desierto no pueden ser todo el contrapeso a la acción y a la gestión de un gobierno. Hay una labor de vigilancia, tan necesaria y democrática como la acción de gobierno. Todo lo demás lleva a la autocomplacencia y a la pérdida de contacto con la realidad.