Archivo diario: 9 enero, 2012

La churrería olvidada


     El inicio de las obras de lo que será el futuro Centro Tecnológico de Melilla, lugar desde el que saldrá el 2º cable de fibra óptica, traerá también como consecuencia el que aparezca un asunto, que no por olvidado, es menos real. En el antiguo edificio de la Estación de Autobuses de Melilla, existían una serie de establecimientos comerciales (Farmacia, tienda de artesanía árabe, tienda de electrónica y churrería), que aceptaron el compromiso de derribo, a cambio de que tuvieran la 1ª opción para en  estar en la futura Plaza de Las Culturas.

        Existió y se firmó un contrato por el cual La Ciudad Autónoma se comprometía a aceptar el derecho de retorno de las partes afectadas. La farmacia se trasladó a los bajos del Hotel Ánfora y los otros establecimientos se asentaron un unas instalaciones provisionales construidas al efecto. Acabada las obras de la plaza se produjo el regreso de la farmacia y de la tienda de marroquinería, pero no regresó el establecimiento de productos electrónicos y quedó en suspenso el derecho de la churrería, que es emblemática y uno de los signos de identidad de la zona.

           ¿ Que ocurrió ?. El asunto es complicado y de difícil calificación. El caso es que La Ciudad Autónoma alegó que el contrato firmado carecía de obligatoriedad, y que en todo caso era solo una declaración de intenciones. Llegado el momento de exigir el cumplimiento del mismo, La Consejería correspondiente, exigió una “fianza muy elevada” a la churrería y que no estaban en condiciones de pagar, de manera que otro establecimiento se asentó en el lugar indicado o reservado en un principio a la churrería.

         Quedó un local baldío, que tampoco se quiso ofrecer a la churrería y que ahora ocupa una oficina de información turística. Las obras del Centro Tecnológico empezarán en breve, y algo se tendrá que decidir en La Consejería  de Fomento, de la que dependen las instalaciones de La Plaza. La solución no puede demorarse mucho tiempo más, y hay que recordar que de ese establecimiento dependen 6 familias. Cerrarlo o trasladarlo a un lugar inadecuado, sería condenar a todas las familias al paro y no están los tiempos como para hacer esas cosas.

         Aparte de la solución que decida dársele, el asunto está recurrido en los tribunales de Málaga, porque el correspondiente de Melilla se declaró incompetente para decidir sobre el caso.

  PD: Este asunto puede convertirse en un escándalo para unos y en la piedra de toque para otros. La Churrería debe seguir en esa plaza. El cómo se haga no es cosa nuestra, pero lo veremos igualmente.