Ramón Buxarrais, el obispo santo en Melilla


Ramón Buxarrais, el obispo que no ha dejado de serlo

        En la capilla del Centro Asistencial de Melilla, todos los lunes, se producen las “peregrinaciones de San Nicolás”, y en la misma capilla se rinde culto a un obispo que ya ha sido beatificado por el Vaticano. Dicen que Monseñor Buxarrais tiene especial interés en hacerlo santo, porque ambos fueron obispos de la Diócesis malacitana, aunque en diferentes épocas. Sin embargo, según los cánones cristianos, el santo no es al que se venera, sino el que fomenta esa veneración,osea, Monseñor Buxarrais.

        De los sacramentos eclesiales se dice que imponen carácter, lo que quiere decir que es muy difícil renunciar a ellos, caso del bautismo. Salvo que se profese una herejía, se convierta a otra fe o se reniegue de él. Lo mismo ocurre con los nombramientos eclesiales. No se puede dejar de ser sacerdote y no se puede dejar de ser obispo. Monseñor Buxarrais habla en sus escritos, y en las escasas entrevistas que concede. En uno de sus libros se llamó a sí mismo: “El obispo que no quiso serlo” y la realidad es que lo es pese a sus deseos, aunque emérito.

                       Un santo, pero no para esta Iglesia

        Monseñor Buxarrais, el obispo en Melilla, nunca ha explicado de modo convincente su renuncia a la Diócesis de Málaga y no lo ha hecho, porque a “la verdad” no se la puede mirar cara a cara, apenas pueden ser mostrada. La Iglesia de la que formaba y forma parte, le tolera, pero no le ha ornado  con la más mínima distinción. Jamás ha recibido la púrpura cardenalicia. Se saben y se comentan algunos de sus roces con algún Vicario Episcopal de Melilla, con algún que otro párroco. Sin embargo, él aguanta cualquier desplante con absoluta humildad y resignación, refugiado entre sus pobres y desvalidos ancianos y niños. Su silencio ante algunas de estas “ofensas” tiene más merito, cuando se sabe que en su carácter y en su genio se nota que ha sido y es obispo y también que pertenece al signo de Sagitario.

        Las opiniones de un obispo avanzado, heterodoxo y santo

        En alguna de sus entrevistas publicadas, no se mostró en desacuerdo acerca de la posibilidad de que las mujeres pudieran acceder al sacerdocio. Está claro que Monseñor Buxarrais era más un obispo de La Iglesia que alumbraba el “fugaz destello” del Papa Albino Luciani, que de las rigideces doctrinales y jerárquicas del Papa Wojtyla o de Benedicto XVI. Fue conocido como “el azote de La Jet-Set de Marbella”, por sus palabras contra el lujo descarado y la banalidad de la ostentación de la riqueza.

       Sin embargo, sus choques más profundos se produjeron dentro de la vida eclesiástica. El cofrade zamorano Manuel Bueno Fincias todavía recuerda como el peor momento de su vida cofrade, cuando el entonces Obispo de Zamora Ramón Buxarrais (1972), intentó retrasar “dos horas” la salida del paso de La Amargura. La entrevista es de 2008. El resentimiento permanece inalterado tantos años después.

      El siguiente choque con las cofradías se produciría en Málaga, ciudad de la que fue Obispo desde 1973 y hasta su renuncia en 1991. Allí, en 1976 se atrevió a pedir a “las todopoderosas” Cofradías malagueñas, que: “vendieran todo su patrimonio, que lo repartieran entre los pobres y necesitados y que vivieran de acuerdo con las virtudes cristianas de la humildad y la pobreza”. Afirmar esto en Málaga es como decir a gritos, dentro del Vaticano que: “Dios no es uno y trino”. En aquella época, igual que ahora, la crisis azotaba con dureza las capas sociales más desfavorecidas y resultaba un contraste injustificable, esos tronos cargados de oro hasta los palios, y las gentes sin un pan que llevarse a la boca. Sin ser teólogo, afirmo que jamás el Jesucristo histórico predicó algo semejante, ni tampoco lo hubiese admitido.

      Para acabar estos desencuentros entre el Obispo malacitano y las cofradías, bastó su intención de impedir que tropas militares armadas desfilaran en la Procesión del Corpus. Probablemente hubo muchas mas cuestiones complicadas, pero estos son las que transcendieron a la luz. En Málaga hay quien todavía presume de haber echado al Obispo Buxarrais y quien afirma que las Cofradías son más poderosas que los sindicatos.

   En Melilla está relacionado con dos sucesos importantes. Uno es el de la suspensión de la Semana Santa en 1974 y el otro el de la autorización de la desaparición del culto al Cristo de Limpias en el Barrio del Real en 1989.

   Es un gran personaje en Melilla, en donde reside tras abandonar el Palacio episcopal de Málaga en 1991. Está poco reconocido fuera del mundo eclasial o del voluntariado de prisiones, cuya medalla de plata es la única distinción que ha recibido. Merecería el reconocimiento de Melilla, su nombre para una de sus calles, incluso la Medalla al mérito Social o la de Oro. En una iglesia diferente, sería uno de sus grandes patriarcas y a la larga, un santo.  Su intención es solo ser recordado con la misma frase que se dice de Jesucristo, su modelo Supremo, la de “pasó haciendo el bien”.

    

Anuncios

6 Comments on “Ramón Buxarrais, el obispo santo en Melilla

  1. Gracias Ricardo, D.M. (Dios mediante), espero que el jueves se pueda leer impreso en papel. Hay testimonios y cosas de las que debe quedar constancia escrita, a la vista de todos. Luego que “Dios escoja a los suyos”, porque “la cizaña y el trigo crecen juntos”.

  2. Una persona y un obispo entrañable. Es motivo de alegría poder encontrarme entre sus amigos. Y un dato, acabó con la presencia de militares uniformados y armados en la procesión del Corpus; consideró que esa presencia era incompatible con el sentido de esa procesión.

  3. Gracias por esta entrada. Monseñor Buxarrais fue el azote de la jet set de Marbella. Levantó su autorizada voz en favor de los mas desfavorecidos de la sociedad. En Melilla se le quiere por el ejemplo de su vida.

  4. Aunque a la Iglesia como tal institución a veces se le pueda criticar, no hay duda que personajes como Monseñor Buxarrais son los que dignifican la labor de tanta gente que tiene la propia Iglesia.

  5. Gracias. Esta entrada está escrita hace año y medio, pero lo escrito, escrito está y ya no se pierde. Ese era mi objetivo cuando empecé a escribir de modo regular en la prensa de Melilla a partir del año 2007, y cuando inicié el proyecto del Alminar en mayo de 2011. Fijar la memoria de las personas y de las cosas de las que ya casi nadie se ocupa.

Lo que se ha podado retoña; lo ahuyentado vuelve, lo extinguido se enciende; lo adormecido despierta otra vez. Poco es , pues, podar una sola vez; es necesario podar muchas veces, continuamente, si es posible.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: