Archivo diario: 6 noviembre, 2011

El garaje de San Juan en Melilla


        En realidad este garaje no tiene nombre, yo le llamo de San Juan porque está situado en las inmediaciones del Torreón y los almacenes de San Juan, que actualmente ocupan el Club Scorpio y la AEM (Asociación de Estudios melillenses). En los primeros años de la década de 1990, cuando se construyó ese aparcamiento público, aparecieron unos restos de muralla y también unos antiguos hornos de Intendencia (de los que nuestros expertos desconocían su existencia). Hasta hace tres años no me había interesado por su presencia, aunque sí conocía su existencia. Pensaba que unos hornos del siglo XVIII o XIX no eran mas que eso, unos hornos. Sin embargo era una deuda pendiente y decidí acercarme allí y fotografiarlos.

      Me dejaron una grata impresión los restos, sin embargo me extrañó no ver por allí una mínima placa que informase de la datación o procedencia de los restos, como sí ocurre en las murallas del siglo XVII descubiertas en Málaga en el aparcamiento de Marqués de Larios. Allí sí se informa y sí se dice lo que es, tanto en el interior como en el exterior. En Melilla nada, y eso que aquí existe la Fundación Melilla Monumental, supuestamente encargada de la conservación y difusión de los vestigios históricos, y cuyo coste anual se acerca al millón de euros, el de La Fundación.

      Las bóvedas de los hornos y las chimeneas son fácilmente reconocibles, sin embargo, ese resto de muralla no cuadra con el resto de la construcción, parece que hay edificaciones superpuestas, incluso de siglos diferentes, pues los materiales no son los mismos. Los materiales se reutilizan, las construcciones se superponen. Otras cosa que llamó mi atención fueron los silos, que son bastante profundos y el pensar si han sido excavados o no, si proceden de la época de los hornos o si son anteriores y posteriormente reutilizados.

          Lo peor no es que todo está sin señalizar, es que está mal conservado, que muchas partes se están desmoronando y que en Melilla, en donde hay un agujero, en este caso una bóveda, el lugar se convierte en basurero o en una “papelera monumental”.

    Aquí dentro no podemos echar la culpa a nadie, porque es un lugar vigilado, osea que si esto está lleno de basura, los únicos que transitan por la zona son los ciudadanos  que acuden a aparcar o a retirar sus vehículos.   Es lamentable que en Melilla cualquier cosa acabe de esta manera. Es descorazonador que las entidades supuestamente protectoras del Patrimonio no sean capaces de gestionar estas cosas, pese a los abundantes presupuestos que manejan. Aquí, aparte de limpieza, debería estar todo correctamente señalizado, identificado y sobre todo, datado y conservado, porque los hornos se están desmoronando.

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