Archivo diario: 8 noviembre, 2011

Tráfico cortado entre Aeropuerto y Huerta Salama


            

         Rotura de una de las tuberías recién instaladas

             Si vive en la urbanización La Araucaria, en la parte alta del Real, en las infraviviendas de “las caracolas” o se dirige hacia los colegios Juan Antonio Fernández, Enrique Soler o circula hacia el centro de la ciudad, o hacia los institutos, debe buscar una alternativa, porque el tramo de la carretera de Alfonso XIII, en sentido ascendente, desde la rotonda de la carretera del Aeropuerto, hasta la de la calle del Hospital Militar, se encuentra cortado por la rotura de una de las tuberías de conducción de agua, instaladas hace apenas un año.

           La rotura se ha producido en las primeras horas de la mañana de hoy, 8 de noviembre, y todo el tráfico, que a es ahora es mucho, tuvo que ser desviado hacia las calles Jiménez e Iglesias, Aragón y Luis de Ostariz, única manera de acceder al complejo educativo antes mencionado.

        Estas tuberías fueron instaladas en los dos últimos años. Fueron las famosas obras con cargo al  Plan E  y que ejecutó la Ciudad Autónoma. Durante dos años, alternativamente, fueron cortados los dos sentidos de la circulación en esta carretera de Alfonso XIII, en todo el barrio del Real, en el Barrio de La Victoria, en el centro de Melilla, en el Monte de La Libertad (Calvo Sotelo). Eran tuberías de gran diámetro que permitieron renovar una gran parte de las obsoletas conducciones melillenses y que vimos instalar por toda la ciudad, además de sufrir interminables cortes de calles, retenciones y atascos.

         Una de estas tuberías ha reventado esta mañana y por la noche, todavía seguía saliendo el agua en abundancia. Hace apenas un mes reventó un colector, justo en la rotonda que da acceso a este tramo de la carretera de Alfonso XIII. La rotura se encuentra a la altura de la entrada Este del Parque Forestal. Por el tamaño de la rotura y la gravedad de la avería, es seguro que el tráfico esté cortado en este tramo hasta el final de la semana, por lo que habrá que buscar desvío alternativos a esta transitada ruta.

 

Vallado al suelo en el vertedero de escombros


           El nuevo paseo Marítimo y el vertedero de escombros, están apenas separados por un mallazo. Todo lo que separa una obra de otra es o era, una débil valla de alambre, recubierta con una tela verde que intentaba no crear impacto visual y fundirse estéticamente con el terreno. Pero, siempre hay uno, todo el mundo sabe que el viente atraviesa una valla metálica sin problemas, por el entramado del alambre. Sin embargo, si al viento se le opone una superficie lisa que el ofrezca resistencia, entonces éste ejerce un empuje uniforme sobre toda la superficie y acaba volcándola. Por eso, en las pancartas informativas de tela, se realizan unos agujeros que permitan el paso del aire y no arranque la pancarta publicitaria.

       En realidad, el principio elemental de la navegación a vela es ese: Una superficie lisa sobre la que el viento ejerce su empuje y lo convierte en fuerza motriz. Luego si el viento puede mover un barco, un mallazo recubierto de tela apenas le dura un soplido. Y eso es exactamente lo que ha sucedido en el nuevo Paseo Marítimo, al que las Autoridades Autonómicas le han cogido mucha manía. Toda la valla se ha ido al suelo, en la zona más expuesta al viento. Veremos qué ocurre cuando las autoridades locales y estatales sean del mismo partido, porque ya no habrá nadie al que echarle la culpa y las cosas se seguirán cayendo, pero ya no se podrá responsabilizar a nadie que esté al otro lado del mar. Va a ser todo un problema.

Extraños objetos perdidos


        

       Este bolaño o pivote,  lleva ahí casi un mes. Lo más curioso es que en 500 m. a la redonda no hay ninguna zona que tenga estos objetos para impedir el aparcamiento sobre las aceras. Solo podemos suponer que ha sido desplazado hasta ese lugar de modo intencionado. El fin de ese transporte y desplazamiento me resulta imposible de descifrar. El que un mes después del hallazgo siga en el mismo lugar, con ligeros desplazamientos, tampoco resulta lógico. Es admisible que el barrendero no lo quiera recoger y transportar en su cubo, pero al menos se podría dar el aviso a la Policía Municipal para que lo retire.

      El IDO ( identificación de objeto desplazado), se encuentra en la calle del Cuerpo Nacional de Policía, que curiosamente no coincide con el emplazamiento de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, pero esto ya son cosas del callejero melillense, en donde las denominaciones de las calles son aleatorias. La última posición GPS del IDO, lo situaba frente al quiosco de chucherías, metro arriba o metro abajo.