Archivo diario: 2 febrero, 2012

Alminar versus campanario


      Enrique Delgado  

      Las iglesias cristianas primitivas  no tenían campanarios. Las más antiguas construidas en España, las visigodas, no tenían un elemento ni siquiera parecido. En realidad no se sabe cuando aparece el campanario. Antes de la aparición de este elemento arquitectónico, solo existían las espadañas o las torres, que en principio no estaban pensadas para alojar las campanas. Se cree que la torre de la iglesia era un elemento defensivo.

       La recién fundada religión islámica inició la construcción de mezquitas en el siglo VII y tampoco tenían alminares. Eran espacios rectangulares o cuadrados, con la qibla como elemento principal e indispensable. La llamada a la oración ritual se hacía desde “la azotea”, pero tampoco existía ese elemento arquitectónico.

       Según algunos tratados de arte, se cree que tomaron ese elemento de un templo romano existente en Damasco, tras el inicio de la expansión islámica. Yo me atrevería a decir, que el alminar es un elemento evolucionado de las antiguas “torres del silencio persas”. Lo persas utilizaban estas torres como elemento funerario (depositaban a sus muertos en el extremo final)  y también como delimitación de territorios y  como monumento conmemorativo. Lo que parece claro, aunque no conozco estudios específicos al respecto, es que no hubo campanarios antes que los alminares. El campanario surge tras el contacto del mundo islámico con el cristiano, hecho que se produjo tanto en la zona oriental (mundo bizantino), como en la zona occidental ( España).

    Las iglesias cristianas adelgazaron sus torres hasta adquirir la forma arquitectónica de los campanarios y en la mayor parte de España, del Tajo hacia arriba, ni siquiera eso. El campanario estilizado solo existe en abundancia desde el Tajo hacia abajo (verdadero frontera entre la España cristiana y la musulmana). Muchos son los antiguos alminares  readaptados al culto cristiano, ya que las nuevas iglesias se edificaron sobre las antiguas mezquitas. En cualquier caso, y en mi opinión, el campanario es una clarísima influencia de la arquitectura musulmana, probablemente la más clara. Nadie encontrará un campanario en ninguna iglesia cristiana de Europa, que sea más antiguo que ningún alminar de mezquita musulmana.

     Me cautivaron los alminares cuando viaje a Estambul en 2001. Nunca los había visto tan estilizados, ni arquitectónicamente tan exquisitos. Fue todo un descubrimiento. En la convivencia entre cristianos y musulmanes se han creado siempre espacios comunes, para mí, el alminar/campanario es el más claro de todos. El Alminar de Melilla busca un espacio común de convivencia y diálogo en nuestra ciudad, por eso escogí este nombre para mi blog.

           Alminar es un nombre sonoro, elevado  y a la vez ligero. Además, alminar es una palabra española. La francesa es minarete, que no me gusta. También he de decir, que Alminar fue mi último nick, en un infausto foro que aunque moribundo, sigue existiendo en Melilla. Me quedé con ese nombre porque no quería que se perdiese o alguien se apropiase de él. Creo, modestamente, que he acertado escogiendo ese nombre para mi blog. Un nombre, lo es casi todo y dice mucho tanto de una persona, como de cualquier otra cosa. Con un nombre nos enfrentamos al mundo. Es la proa de la nave con la que nos abrimos paso. Creo que es una explicación suficiente.

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“Todos leen El Alminar”


             Todo el Gobierno de Melilla lee El Alminar, aunque ninguno puede reconocerlo individualmente. Quizá lo hagan en secreto, a escondidas del compañero de bancada, girando lo justo el Iphone o el Ipad, para no ser descubiertos. Quizá lo hagan con la sana intención de descubir cosas nuevas, o simplemente por decir : “A ver que dice hoy este m…”.  Alguno puede que hasta tome ideas y se apresure a hacer alguna reparación sugerida por El Alminar, o incluso puede que hasta suspire aliviado porque todavía no nos hayamos fijado en su Consejería. Todo es posible.

               Sabemos que nos leen todos por las caras con que nos saludan, aunque las más de las veces sabemos que nos leen por como no nos saludan. Es más numeroso este último grupo. Es curioso ver como gentes con las que hemos crecido y nos hemos desarrollado, dejan de saludar, perdiendo cualquier atisbo o resto de “educación para la ciudadanía”, simplemte por el hecho de criticar una gestión deficiente y poco atenta con el ciudadano. Tenemos el derecho y el deber a exigir otras cosas, aunque ellos prefieran las hojas parroquiales, previamente pagadas, compradas y amordazadas.

            En El Alminar de Melilla no criticamos sin dar o aportar una solución, sin sugerir una alternativa. Somos más baratos que cualquier “asesor”, aunque tampoco “vivimos de Ave Marías”. Lo que quiere decir, que no desdeñaríamos “publicidad Institucional” o cualquier donación u óbolo,  para mejora de equipo informático y de comunicaciones, y así poder seguir cumpliendo con el derecho constitucional a:  La libertad de expresión, a la transmisión de ideas y de información veraz, Artículo 20.1

          La prueba de nuestra eficacia es que vemos las repercusiones de nuestros trabajos, de nuestras denuncias, como esta de la “terraza del garaje Estrada”. Apenas pasados tres días desde la última denuncia sobre el lamentable estado de ese solar, hemos podido comprobar que han acometido una limpieza a fondo. No nos lo podíamos creer, pero aquí están las fotos. También ha procedido a reparar la torreta del parque infantil que amenazaba ruina. Todo un éxito que nos congratula, que significa que somos útiles y que nos leen. No es otra nuestra pretensión.

             El halago es el arma del diablo. Con la adulación permanente se disuelve cualquier intención o ánimo , por muy rectos que estos sean. Solo el ejercicio de la crítica, evita caer en la autocomplacencia y en la molicie. En El Alminar ya hemos tomado nota, y lo seguiremos haciendo, de todo lo que ha sucedido y sucede.

        Notas: (1) https://elalminardemelilla.com/2012/01/29/la-terraza-del-garaje-estrada/, (2) https://elalminardemelilla.com/2012/01/11/la-torre-herida-por-el-rayo/

Stalingrado, la batalla que cambió la Historia


           El 2 de febrero de 1943 y pese a la negativa del jerarca nazi Adolf Hitler, el mariscal alemán Von Paulus ordenó la rendición del VI ejército en la ciudad de Stalingrado. Llevaban cercados en todo el área del Volga y de Stalingrado  desde el 1 de noviembre de 1942, cuando el Ejército Soviético desencadenó la “Operación Urano”. Desde esa fecha, nadie pudo entrar o salir de allí, en una zona que era conocida por los alemanes como el “kessell”, la caldera y que los rusos conocían como “la picadora de carne”. La esperanza de vida de un soldado soviético en Stalingrado no superaba un día.

         Esa batalla y la voluntad de resistencia que mostraron los rusos, cambió para siempre la historia de Europa y la suerte de la II Guerra Mundial. Muchos han escrito sobre esta batalla trascendental, que obligó al ejército alemán a estancarse en Stalingrado y a destinar una serie de recursos humanos y técnicos, que a la larga le resultarían letales. En Stanlingrado fue derrotado por primera vez el hasta aquel momento, invencible ejército alemán. Allí mordieron el polvo, el hielo y se rindieron por primera vez. En Melilla, siempre al revés de la historia, en un día que no recuerdo, El Telegrama del Rif titulaba: “Prosigue la criminal defensa rusa de Stalingrado”.

            Aurel George Sava Popescu, el hombre de Stalingrado

       Hace ya tiempo, e interesado siempre por la “historia de Stalingrado”, trabé relación y luego amistad, con un ex oficial del ejército rumano afincado en Melilla, Aurel Sava Popescu. Recuerdo su sorpresa cuando le pregunté por su posible presencia en el área de Stalingrado, como me sacó de la vieja oficina de Correos y como en voz baja, me relató lo que recordaba de su presencia allí. Durante muchos meses, siempre que nos veíamos, hablábamos del tema y me dejó frases inolvidables.

            Don Aurel, como yo le llamaba, estuvo encuadrado con el Ejército Rumano en la parte superior, en la curva del río Don, por eso, cuando se les echaron encima los rusos en la operación Urano, ellos giraron hacia el Oeste, hacia Ucrania y pudieron salvarse. Los rumanos que quedaron envueltos en el “anillo de hierro” de la operación Urano, acabaron muertos o prisioneros ( lo que significaba casi lo mismo).

         Una vez le pregunté por sus recuerdos en el área de Stalingrado y me dijo esta gran frase: ” Cuando uno está en un frente de guerra, no piensa en cómo va a recordar la cosas, sino en sobrevivir”. Cuando le pedí algo más concreto, me contó: ” De aquello, recuerdo dos cosas el frío (-40ºC) y el ruido ensordecedor de los cohetes katiuskas (el organillo de Stalin). Los oíamos salir de las baterías y nos enterrábamos en el suelo esperando el impacto, porque la metralla al rebotar sobre el suelo helado, segaba las vidas como una hoz. Sobreviví a aquello con una inmensa disciplina personal. Me quitaba los calcetines cada dos horas, porque si esperabas más tiempo, podías arrancarte la piel con ellos”Para sobrevivir a “aquel infierno helado”, realizaba una serie de ejercicios diarios, obligatorios para mantenerse con vida. Finalmente le pregunté por la historia que circulaba por Melilla de que había estado prisionero en un campo soviético y me dijo que no: “Yo acabé la guerra, semi desnudo, en un campo de prisioneros Americano, en Francia”.

                     Conmigo fue siempre extraordinariamente amable, y eso que sabía perfectamente cual era mi afinidad histórica en ese aspecto. Siempre me decía, con ese acento característico de las personas de Europa del Este: “Me gusta Vd, porque siempre que le veo y le pregunto como está, me dice que bien”. Su sentido del humor era también muy fino. En una ocasión, le pregunté a donde iba y me dijo que a misa: “A rezar por los míos, los malos”.

     Notas: Recordar sólo, que el Tribunal de Nüremberg exoneró de crímenes contra La Humanidad a todos los soldados encuadrados en el Ejército Regular, ya fuese Alemán, Rumano, Italiano o Español. Haber estado con los rumanos es lo mismo que haber pertenecido a la División Azul.

 PD:   Dedico estas líneas al millón de soldados y civiles rusos muertos en la defensa de Stalingrado.

http://nnm.ru/blogs/19vitas72/mamaev-kurgan-i-drugie-pamyatnye-mesta-volgograda-168-sht-jpg/