El deterioro del monolito de Monte Arruit


                       Hasta que reviente el monolito

         Ha pasado un mes desde que traje a El Alminar la situación del monolito de Monte Arruit. Ha sido el tema más debatido de la corta pero intensa historia de este «modesto» blog. El tema del monolito llevaba bastante tiempo en la calle, con los artículos de un melillense afincado en Málaga y que escribe en un diario local,  y de un otro blogero de melillense,  Uno de Melilla.

          El deterioro de la placa del monolito va en aumento. La foto de hoy muestra un nuevo daño, un rayón a la altura de la palabra «cruz». La situación es insólita, no se entiende el silencio de las asociaciones defensoras del Patrimonio, no se entiende el silencio de las asociaciones de defensa del patrimonio militar de Melilla. No se entiende la actitud de la Consejería de Cultura, que hace caso omiso de cualquier denuncia ciudadana. Esa piedra es una ofrenda de «El Telegrama del Rif». Estuvo sobre la misma Cruz de Monte Arruit. Estuvo sobre la tierra que cubría los restos óseos de 2996 soldados españoles.

              ¿ Acaso es ahora un monolito políticamente incorrecto ?. Pues podrían aplicarle el mismo criterio a la estatua de Francisco Franco.

          

Edificios derribados en Melilla


                        El efecto dominó

     El pasado 29 de septiembre, el Pleno de la Asamblea de Melilla ordenaba la paralización de derribos en Melilla, hasta que no se aprobara el nuevo PGOU. Nos hicimos eco de aquella noticia en El Alminar, para escribir que precisamente la sensación era la contraria, osea, que los derribos parecía no detenerse en parte alguna de la ciudad (Real,Tesorillo, Industrial,Cabrerizas). En aquella fecha, el Consejero de Fomento Miguel Marín señalaba que sólo se efectuarían los derribos ya autorizados.

         El lunes se produjo un derribo en la calle Prim, en pleno centro de Melilla y apenas unos días antes se llevó a cabo otro junto al Hipersol, en la calle Polavieja. Una semana antes se había efectuado  uno en la calle Carlos V y anteriormente otro más en el barrio de Héroes de España. Es un tremendo efecto dominó que asola Melilla de parte a parte y por lo que se está viendo, deberían estar autorizadas decenas de demoliciones, porque si se suspendieron las mismas en octubre, no se entiende lo que está pasando. Y esto que ve todo el mundo, está sucediendo en las zonas controladas o más visibles, las que se recorren a diário. En otras zonas de Melilla, como los distritos IV y V,  directamente no se sabe lo que está pasando.

         Lo peor de todo, porque en Melilla hay que acostumbrarse a que siempre hay algo peor, es que la posterior edificación no sigue ningún patrón conocido, no hay una homologación para cada zona de la ciudad. Conviven en un mismo barrio, en una misma calle, todo tipo de edificaciones, cada una de su propia idea o concepción. Los barrios del Real, del Tesorillo o del Monte de La libertad son un claro síntoma del tipo de urbanismo descontrolado que  se está ejecutando en la ciudad.

   Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/10/01/la-piqueta-desfigura-melilla/

1996, barbarie contra el centro comercial


          

 

              1996: Todos contra Ignacio Velázquez

     En 1996 Ignacio Velázquez, alcalde de Melilla y primer Presidente Autonómico, intentó la implantación de un centro comercial en Melilla y ese fue su principio del fin. Ignacio Velázquez cometió un error, aunque grande, y fue el no hacerlo de un modo claro y contando con el apoyo ciudadano. Debería haber recabado un apoyo social amplio, una base con la que hacer frente al bloque  político y empresarial que  le boicoteó absolutamente todo.  También hay que decir, que su movimiento parecía estar diseñado de  un modo limitado, con el que solo unas pocas personas habrían sacado la tajada limpia, y que se presentaban como «delegados del grupo Eroski» en Melilla. Debería haber abierto la instalación de un centro comercial a las grandes cadenas españolas y mediante concurso público. Sin embargo, el error de Ignacio Velázquez, no exime de culpa «a la barbarie» con la que se actuó en su contra.  Tampoco tuvo oportunidad de hacer otra cosa, porque le reventaron el asunto desde dentro.     

                Partidos políticos y sindicatos se convirtieron en defensores de unos intereses empresariales hegemónicos de Melilla ( representados y liderados por la Asociación de Comerciantes de Melilla y la Confederación de Empresarios),  de modo todavía incomprensible.  Algaradas, agresiones físicas al entonces Alcalde de Melilla, boicot a la Feria de 1996, cierre patronal de comercios (prohibido por La Constitución), y una situación social de violencia infinita. Nunca se vio nada igual en Melilla, nunca se ha vuelto a ver acciones semejantes.

     El caso, es que la principal objeción que se hacía al centro comercial, que supondría el fin del comercio tradicional, se ha demostrado ridícula y absurda, porque el comercio tradicional se ha hundido solo, en el centro de Melilla, sin necesidad de centro comercial alguno. De no ser por las «franquicias comerciales», hoy en día no se bajaría al centro de la ciudad para nada.  Visto con perspectiva, podemos decir que lo que defendían las asociaciones empresariales de entonces, era seguir acaparando en las mismas manos, casi la totalidad del volumen comercial de productos de primera necesidad y de consumo minorista en Melilla.

         Con la misma perspectiva digo hoy, que si no se modifica el criterio de instalación, y no se hace de un modo abierto y transparente, al final, el centro comercial seguirá beneficiando a los mismos y no a Melilla. Unos cuantos seguirán amasando grandes fortunas, a cambio de las cuatro migajas de los posibles empleos que se puedan crear.

          El otro gran problema sería el de la situación del centro comercial y de las infraestructuras. No hay viales de acceso a la parcela de Valenzuela. La entrada por General Villalba está ya saturada con el dislocado mercado de naves mayoristas de la zona y con el mercadillo minorista. No hay zonas de aparcamientos, ni nuevas ni antiguas. Si todo está ya saturado, con un Centro Comercial , la zona, sencillamente reventaría, porque allí está también la frontera con Marruecos y todo está inundado  de vehículos, a casi cualquier hora del día.   En la situación actual, intentar eso, con estas infraestructuras,  es un disparate. Pero también, hay que solucionar la anomalía de que Melilla, sea la única ciudad de España sin una Gran Superficie Comercial.

     La gran oportunidad se perdió entonces y aun así, algunos sacaron una tajada espectacular. Todavía nadie ha explicado como un terreno cedido por Defensa, mediante convenio, para construcción de viviendas sociales, acabó enterito en manos privadas.

  

Hallazgo de nuevos tramos de muralla en Ceuta


                Arqueología en Ceuta, la diferencia

         En los últimos días saltó la noticia desde Ceuta, del hallazgo de nuevos tramos de muralla, y de dos torres de época mariní del siglo XIII. En Ceuta se están haciendo excavaciones sistemáticas desde hace varios años, en donde en una sola campaña (dos años) se excavó todo el área de Pasaje Fernández, una superficie diez veces mayor que la del Gobernador (2002-2012).

          No juzgamos ni lo haremos nunca, la labor de los profesionales. Quien sea capaz de decir que desde El Alminar, o en mis propios artículos hay una sola línea de descalificación hacia esa labor, la arqueológica, miente, realmente es la única labor que defiendo. Todas las críticas que he realizado y que seguiré haciendo, son hacia la «gestión de la cultura» en Melilla, que es pésima y nada atenta con el patrimonio de Melilla. Para empezar, se ha permitido que una empresa privada, de la que nunca mencionaré el nombre, se haya apropiado de la gestión arqueológica de Melilla, de su divulgación y de su investigación.

           En Ceuta hay un área de Cultura, hay un arqueólogo municipal y cualquier noticia se difunde, se permite la visita, la publicación de fotografías, la difusión, y sobre todo, la investigación con otras universidades (Málaga, Sevilla, Cádiz). Por ese motivo Ceuta consiguió un convenio de casi dos millones de euros para excavaciones y Melilla no tiene nada. Por eso Ceuta hoy en día, es alguien dentro del mundo arqueológico nacional y Melilla no es nada. La diferencia es notabilisima y todavía hay quien sigue defendiendo este modelo, pero allá cada uno y su responsabilidad en todo esto.

        En Ceuta, quien difunde y comunica cualquier hallazgo es el  Gabinete de Comunicación y análisis de la Consejería de Cultura. Aquí ni siquiera saben qué es eso. No tienen humildad para nada.

Nota: Las fotos y el comunicado de la Consejería de Cultura de Ceuta, me han sido proporcionados por la periodista y adjunta a la Dirección de El Pueblo de Ceuta, Tamara Crespo, que también fuera directora de El Faro de Melilla.

PD: http://www.canalpatrimonio.com/es/noticias/?iddoc=62495

Jugársela a diario en los cruces


  Este cruce tiene un elevado riesgo, porque siempre hay que atravesar la circulación proveniente de Álvaro de Bazán, y la que asciende del Paseo Marítimo. Sin regulación semafórica tiene un elevado riesgo, porque hay gente que viene «volada» por las calles. Da igual el momento del día en el que se intente, porque siempre llega el tráfico de costado. Eso sí, hay horas de mayor saturación que otras. El problema que tiene es que los «segundos de paso» son los que son, y que generalmente se usa el cruce en dirección Músico Granados, por lo que la embocadura queda saturada enseguida, y se forma una cola que bloquea tanto la circulación que procede de Álvaro de Bazán, como la que sube girando del Paseo Marítimo.  A veces no queda más remedio que el propio coche intercepte parte del cruce. No hay otro remedio si se quiere pasar por ahí.

      El asunto no tiene remedio, porque aunque uno pretenda girar a la derecha y cambiar de dirección en la zona de la Comisaría de Policía, hay que esperar a que la cola que sube del Paseo Ciudad de Málaga evacue hasta el último coche, porque el intento de cruzar de modo frontal, impide cualquier giro. Todo está mal diseñado, porque en esta zona debería haber tres carriles, uno de bajada y dos de subida, de modo que el central fuese para seguir en dirección de la calle Músico Granados y el carril derecho para girar hacia la Plaza de España.

             De esto se da cuenta cualquier automovilista, sobre todos los que por razón de trabajo tienen que usar el coche de modo constante. Para el conductor ocasiona, todo resulta demasiado incómodo y sobre todo, arriesgado.

Inmigrantes frente al Gobierno, en Melilla


      Congoleños y saharauis  frente a La Delegación del Gobierno

      Manifestarse es un derecho constitucional, hacerlo frente a la Administración, ya sea local o estatal es la vía más rápida para dar a conocer los problemas de un colectivo. Es también lógico. En los primeros años de la década de 1990, Melilla empezó a ser destino de la inmigración centroafricana. España se dio a conocer ante el mundo con la Expo de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona y se quiera o no, Melilla es la una de los dos posibles puertas de entrada a Europa.

          El primer impacto de la inmigración lo recibió el entonces Delegado del Gobierno, el socialista Manuel Céspedes, en una ciudad que se encontraba frente a un problema inédito y sin medios para resolverlo. La expulsión de los inmigrantes centroafricanos a la  » tierra de nadie», convirtió un problema local, en un escándalo europeo. Parecía que nadie iba a poder superar una acción semejante y sin embargo, el nuevo Delegado del PP en Melilla, Enrique Beamud, en junio de 1996, recién estrenado en el cargo, deportaba, en una acción espectacular, a 90 inmigrnates, previamente adormecidos con «haloperidol». La frase del entonces Presidente José Mª Aznar: «Teníamos un problema y lo hemos solucionado», en referencia a Melilla, dió la vuelta completa al Planeta Tierra.

            Parecía que las dificultades del anterior Delegado del Gobierno, el socialista Gregorio Escobar (2007-2010), tampoco iban a tener parangón, sin embargo, el nuevo Delegado en Melilla, Abdelmalik El Barkani, empieza su labor condicionado por los mismos problemas que sus antecesores, unos problemas que son inherentes a la difícil situación  de la Delegación del Gobierno en Melilla.

            Lo que sí hay que reprochar y mucho al PP, es su actitud desestabilizadora cuando está en la oposición, frente a los gobiernos socialistas. La visita de 2010 de José María Aznar a la frontera de Melilla, que llenó de orgullo al Presidente Imbroda, fue institucionalmente injustificable, por que se trataba de un ex presidente del Gobierno de España, y debería haber solicitado la autorización, o haberla comunicado al entonces Presidente Rodríguez Zapatero.

           Durante  meses y solo con el fin de desgastar y erosionar la imagen de la Delegación del Gobierno socialista, permitieron, auspiciaron y/o ampararon  en algún modo,  una acampada en la Plaza de España y frente a La Delegación, en defensa de dos ciudadanos (uno español y otro belga), reclamados por Marruecos por su presunta colaboración con redes de terrorismo islamista.

      Hoy, el principal y gran problema de La Delegación del Gobierno son el poblado de chabolas del CETI melillense, la larga permanencia en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, y la no admisión como refugiado político, de un inmigrante saharaui. En definitiva, el PP empieza su labor en Melilla, lastrado y condicionado por la actitud que desarrollaron cuando eran oposición. No eran problemas de los socialistas, ni de Zapatero, sino uno inherente a la situación geográfica de Melilla. La diferencia es que antes se ponía altavoz a todos estos incidentes y ahora se utiliza la sordina.

  

En busca del monolito perdido


   En diciembre del año pasado (día 16), dediqué una entrada al  «monolito perdido» del baluarte de San Fernando, incluso aporté una fotografía que había realizado unos meses antes. Imparcial, en una de sus primeras colaboraciones en El Alminar, nos daba cuenta de que era un cruceiro, instalado allí en la década de 1970. En aquella zona estaba ubicado el antigua cuartel de la Policia Nacional, cuya comisaría estaba situada junto al Baluarte de San José.

      Suele suceder que cuando uno busca una cosa no la encuentra, y cuando ya se ha olvidado de ella, reaparece. Visionando los varios centenares de fotografías que realicé en los baluartes, antes de que empezaran las obras falsificadoras de conservación, he encontrado esta del monolito o cruceiro, del que hablamos y escribimos hace mes y medio. En esta fotografía se aprecia claramente su estructura y textura y hoy entiendo menos, el por qué no se conservó y se dejó en ese lugar. Además, los ángeles son una creencia común a cristianos, musulmanes y hebreos, por lo que desde ese punto de vista, no hubiese sido complicado mantenerlo en su lugar.

            No era gran cosa, pero tampoco era algo que mereciese ser desdeñado. Volvemos a preguntar: ¿ Dónde está el cruceiro de los Ángeles custodios?. El contraste entre las imágenes antes y posteriores a las obras, es desolador. No se ha conservado casi nada, y este baluarte era importante. Por aquí estaba la «torre quemada», de total procedencia musulmana.

   Nota: La fotografía es de diciembre de 2010