La desaparición del viejo Real


             La presión inmobiliaria es muy fuerte sobre toda Melilla, y mucho más en donde hay casas viejas (Tesorillo,Monte de La Libertad, Bº del Real). En general ya solo quedan pequeños solares, pero en este caso del Barrio del Real, la superficie a construir rebasa ampliamente los 1000 mts. cuadrados. Comprende la mitad de la calle Cataluña y toda la calle de Vigo. Las calles Mar Chica y la de Infanta Elena son sus lindes. La manzana completa fue comprada hace dos años por un único propietario. Ya sólo quedaban tres vecinos viviendo y con la marcha de esta vecina de la calle Cataluña, ya solo son dos las viviendas habitadas en la calle Vigo.

         La inquilina de esta vivienda, la última de la calle Cataluña, se ha marchado hace dos semanas. Ahora ya no queda nadie en este frente. Era una mujer mayor y vivía sola desde hace unos años. En el último mes había sufrido dos robos. La parte trasera a Cataluña carece  de valor arquitectónico o de cualquier otro tipo. Sólo este frente, conservaba las ménsulas y la balaustrada. Dentro de poco  desaparecerá y una parte más del viejo Real habrá desaparecido. Ahora mismo es uno de los barrios con más presión inmobiliaria.  Ya son contados y escasos los inmuebles modernistas o con decoración «Art Decó», que quedan en el Real. Habrá que protegerlos si se quiere conservar algo, de lo que fue en su día, una planificación arquitectónica de Melilla y de sus barrios.

Falsificación monumental en Melilla (II)


        Muralla del Foso de Santiago o de Plaza de Armas

          Este era probablemente el «resto de muralla» más antiguo de Melilla. Se encuentra en el barrio del Mantelete. Esas hileras de sillares de piedra podrían tener tranquilamente mil años o incluso más. Podrían haber pertenecido tanto a la muralla de la Melilla árabe, como haber sido una reutilización árabe de materiales anteriores.  El caso es que había que haberla conservado tal cual, asegurándola, pero dejando intacto el material original. Poco antes de las últimas vacaciones de Navidad (2010), vi que se estaban instalando los andamios y dejé publicada en El Faro, la alerta ante el previsible e inminente atentado a la «muralla histórica de Melilla». Como siempre, con esta gente no hay posibilidad de error, no valió de nada. Nada vale contra «esta falsificación monumental» que se está perpetrando en Melilla.

          Hace dos años, antes de meterme profundamente en el tema histórico y monumental, al que había prestado escasa atención, decidí fotografiar primero absolutamente todo. Hacer fotos de todo, antes de publicar una sola línea. Así, cuando empecé a publicar  y a poner en evidencia las tropelías monumentales, «los servidores de lo oscuro« empezaron a dar las órdenes para cerrar Melilla La Vieja a cal y canto. Cualquiera que fuese visto haciendo fotos era inmediatamente detectado (tienen en la ciudad vieja un vigía), y se informaba a los responsables. Las zonas sensibles se clausuraban. No se permitía acceso a ninguna obra y se selló el Área 51 (Casa del Gobernador). Pese al rigor de la actuación ocultista, hubo algunas fisuras y seguí fotografiando y recibiendo fotografías de colaboradores, de lo que ni siquiera ellos se imaginan. Todo está a buen recaudo y esperando la ocasión en que pueda ser publicado y denunciado.

     De momento, me queda la satisfacción de que no ha quedado impune. Las evidencias están a la vista de todos. Como esta de la muralla antigua del Mantelete. Es una auténtica fechoría. Ahora está todo absolutamente clausurado y en Melilla La Vieja, se intimida al que deje pasar a hacer fotos a cualquiera no autorizado.

     PD: Hay un dato que avala la posible antigüedad de ese «resto de muralla» y son los sillares de piedra negra volcánica, probablemente extraída del Gurugú. Los españoles, una vez conquistada la ciudad en 1497, ya no volvieron a salir del perímetro en 4 siglos, por lo que esa piedra tuvo que ser labrada antes del siglo XV.

Falsificación monumental en Melilla (I)


           Enfoscando la Muralla Real

  Cuando se interviene o actúa sobre un recinto histórico, la primera norma es que la «intervención» se note lo menos posible y que se actúe sobre aquellas partes que realamente lo necesiten. Si de un paño completo de muralla, existe una parte que no necesite consolidación, se debe dejar tal y como está. sobre la parte que necesite ser consolidada o restaurada, se debe actuar de modo que «el material original», quede perfectamente visible, que se distingan las sucesivas etapas históricas y constructivas en una muralla. Lo que nunca se debe hacer es esto, enfoscar, cubrir con cemento, unos sillares de piedra que estaban en perfecto estado. Unos sillares que han aguantado varios siglos a los agentes climatológicos y que no han resistido el paso de «los repelladores», de los «ocultadores» de cierta parte del pasado de Melilla. ante spensaba que se hacía por desconocimiento, por falta de interés  hacia ese determinado pasado. Ahora si lo entiendo, creo que es deliberado y además pienso que cuanto más se escriba, cuanto más se denuncie (lo he hecho en prensa y ante las Consejerías correspondientes), es peor. Si se señala un posible elemento a conservar, si pueden, lo liquidan.

              No entiendo cómo han podido hacer esto, con esta parte de la muralla. Bueno, sí lo entiendo y sí creo saber porqué lo han hecho, pero no puedo expresarlo. Como decía Wittgenstein: «De aquello de lo que no debe hablarse, mejor es callar». También pienso que a quién le importa esto. No se ha alzado una sola voz de los supuestos defensores del patrimonio ,ni de las entidades creadas por y para este fin.

            Nota: » Vean Vds., a mí ya no se me ocurre que más decir, y esto no es de lo peor que han hecho «.

    PD:  Barbarie contra la historia de Melilla:

https://elalminardemelilla.com/2011/07/15/baluarte-de-san-fernando/

https://elalminardemelilla.com/2011/07/15/el-cemento-contra-la-historia-en-melilla/

https://elalminardemelilla.com/2011/06/09/la-ocultacion-de-vestigios-islamicos-en-melilla/

Hacia el abismo en Isla de Talleres


                  2016. Odisea en el subsuelo     

           La excavación en Isla de Talleres es un festín geológico, técnico y también visual. Se va a excavar a una profundidad nunca vista en Melilla, 15 mts., y dentro de poco, tendremos la imagen mas parecidas a la explotación de  minas a cielo abierto, con rampas circulares para extraer la arena del fondo. El subsuelo a esas profundidades va a deparar muchas sorpresas, y casi seguro, hallazgos arqueológicos, porque justo en esta zona estaba el estuario del histórico río de Oro. Las laderas del cerro de San Lorenzo descendían hasta lo que hoy es la calle Sánchez Suárez, límite sur del solar. Era un estuario, ahí llegaban casi seguro antiguas embarcaciones, probablemente era un desembarcadero púnico y cerca, en el cerro estaba el túmulo funerario. El hallazgo en 1988 de un molino romano en unas obras en el edificio de Sanidad Marítima, sugiere también la posibilidad de una zona habitada. Si había puerto, también existían dependencias auxiliares. Si hubo vida, también hay muertos. ¿Qué aparecerá?.

           Lo primero que ha aparecido es arena de playa, que es la capa de arena oscura que cubre toda la superficie excavada hasta ahora. Revueltas entre la arena se están encontrado miles de conchas, prueba de que la línea de costa antigua estaba ahí. Realmente todo eso, hasta el límite actual es terreno ganado al mar. El caso es que si llegaban embarcaciones, había casi seguro hundimientos, perdida de mercancías en el desembarco, depósitos traídos por las crecidas del río, en suma, una gran posibilidad de hallazgos. La profundidad actual es de 4 mts. Apenas 1/3 de la final, que será próxima a los 15. Los camiones ya empiezan a parecer pequeños.

         Se está utilizando tecnología punta en este tipo de excavaciones. Debajo, aunque no lo vemos está el nivel freático y un lago. Hay bombas extractoras que bombean agua durante  todo el día y la vierten directamente dentro de la red de alcantarillado.

          Para hacer el muro pantalla que rodea el solar, se utilizó una “cuchara bivalva hidráulica para muros de pantalla continuos”. Cada vez que se hundía en el suelo alcanzaba la profundidad antes aludida. La ventaja de esa máquina es que es silenciosa y no provoca vibraciones en el suelo. Ahora están utilizando perforadoras para crear pilotes de refuerzo frente al muro pantalla. El muro pantalla en su lado Oeste está lejos de las casas de la avenida de La Democracia. No parece haber peligro de que se produzcan corrimientos de terreno, pero nunca se puede estar seguro de todo. La profundidad va a ser mucha y todavía nadie sabe puede saber qué es lo que espera en el abismo.

      El caso es que la compañía promotora de este futuro vergel, descartó hace diez años una obra así por considerarla demasiado arriesgada. Ahora ha cambiado que ha sido la Ciudad Autónoma la que ha adelantado 14 millones de euros, para las futuras 700 plazas de garaje. La promotora no arriesga nada porque el dinero es público y nuestros actuales gobernantes tampoco, porque el plazo de finalización de obras, siempre y cuando no surja el más mínimo contratiempo es el último mes del año 2016. Las próximas elecciones Autonómicas serán en 2015, por lo que el éxito o el fracaso corresponderá a otros. Casi ninguno de los actuales gobernantes estará al frente de Melilla para aquellas fechas. No habrá solución al problema del aparcamiento hasta el 2017. Es un horizonte demasiado lejano. Mientras tanto, seguiremos vigilando el abismo de cerca.

   PD: ¿ Hacia dónde se está llevando todo ese vaciado de áridos ?. Si algún día se acomete la quimérica ampliación del Puerto de Melilla, habrá que comprar los áridos de relleno a Marruecos. ¿ Dónde se están almacenando todos estos miles de metros cúbicos de arena?

 

Teatro Kursaal. ¿Todas las entradas ?


                                       El misterio de las entradas perdidas

        El aforo oficial del Teatro Kursaal de Melilla es de 766 personas, cifra que multiplicada por dos días de actuación da la cantidad de 1512 entradas. Si se dice que se han puesto a la venta 1500 entradas, descontadas las 12 del club de fans de Raphael en Melilla, parece un hecho evidente que se han vendido todas las entradas.  Las cosas se han hecho así porque había una presión de la ciudadanía, de la que llegaron quejas sobre otros repartos y ventas de entradas, no tan transparentes como éste. Las dos veces que se ha representado «el conciertazo en Melilla», hubo un abuso de «reserva de entradas» para protocolo, porque con el mismo aforo y menos demanda mediática que la de Raphael, las entradas se acabaron en apenas dos horas y luego había multitud de asientos vacíos por todo el Teatro Kursaal. En esta ocasión, han predicado con el ejemplo, pero es que la norma debería ser esto y no lo anterior. Lo que todos sabemos que ha sucedido.

   ¿De dónde parte el título de esta entrada?, que ya será la última sobre el Kursaal y Raphael. Pues de una noticia o entrevista publicada en el diario El Faro el pasado 8 de septiembre.  En esa noticia el ViceConsejero de festejos afirmaba que se iban a poner a la venta el aforo completo del Kursal : «1400 personas y un total de entradas de 2800».  Dejo el enlace de la noticia para que se compruebe la certeza de lo que afirmo. La discrepancia de cifras es demasiado grande.

    Enlace: http://www.elfarodigital.es/melilla/sociedad/64113-en-unos-dias-se-pondran-a-la-venta-las-entradas-para-ver-a-raphael.html

 PD: El diario el Faro informa de que se han vendido 1400 entradas y el Melilla Hoy afirma que han sido 1500. Por tanto: ¿ Cuántas entradas se han vendido?, ¿ Cuál es el aforo real del Kursaal?.

Colapso en la cola de Raphael


         Este post va unido al anterior y si en algo ha sido bueno que el Presidente de Melilla haya hecho la cola, es porque él mismo ha comprobado la escasa agilidad de un sistema «duplicado» de venta. Si se fijan en la posición del Presidente, se puede comprobar que apenas tiene 30 personas delante suya. No es normal que haya tardado casi dos horas en conseguir «sus entradas». El fracaso principal ha sido el del sistema informático, que ha ido muy lento y en el caso de los que hacíamos la cola desde la calle Ejército Español, el desastre ha sido completo, pues ha estado casi una hora sin funcionar. Esto último ha sido otra de las causas de la interminable espera a las que no hemos visto sometidos los ciudadanos.

      No se pueden duplicar la colas. Esto es una norma europea en bancos, espectáculos, aeropuertos, estaciones marítimas. Al público se le debe recibir en cuantos ordenadores o taquillas se quiera, pero formando una sola cola, porque así, si hay un problema en alguno de los puntos de venta, no se lo tragan los que están colocados en una determinada posición. Ha ocurrido que los que formaban la cola de Pablo Vallescá, han tardado dos horas menos en conseguir sus entradas y sobre todo, han acaparado casi todo el patio de butacas y casi todas las plateas, mientras que los que estábamos en el otro lado, hemos perdido toda la mañana y además hemos copado las entradas de «gallinero» o anfiteatro.

            Otra cosa que no se ha entendido es porqué las mesas con los ordenadores (dos mesas, cuatro ordenadores), estaban separadas de la zona en donde estaban las entradas, en la zona central de recepción. Esto obligaba a seleccionar las entradas en las mesas, esperar a que la azafata encontrase las entradas, volviese con ellas y tuviese que realizar otro viaje para llevarse el dinero. Es el sistema más complicado y lento posible. Los visualizadores de ocupación del aforo, han funcionado a ratos y no siempre con toda la información actualizada.

          Cuando uno llegaba con la información visual de los paneles, debía arrodillarse (no para suplicar las entradas o confesar), sino para comprobar si lo visto en pantalla, se correspondía con la información más actualizada del ordenador. Algunas azafatas se han visto obligadas a realizar hasta cuatro viajes para informar al cliente.

   PD: Por lo demás, se trata de un éxito indudable el que se hayan vendido casi 2000 entradas (todo el aforo) en el espacio de cuatro horas. Los empleados han trabajado sin descanso y el ViceConsejero de Festejos no se ha apartado ni un momento de la zona de ventas.

Imbroda hace cola para ver a Raphael


       Es la imagen del día, la del año, la de la década. Juan José Imbroda, el todopoderoso Presidente de La Autonomía de Melilla, ha hecho cola desde primeras horas de la mañana, para sacar sus entradas (tenía derecho a 6), como cualquier otro ciudadano. Nuca se había visto nada igual en Melilla, nunca nadie lo había hecho antes, pero si Juan José Imbroda lleva 11 años como Presidente de Melilla y más de 30 años en la política activa, es porque sabe anticiparse como nadie a cualquier hecho políticamente peligroso. En los últimos acontecimientos representados en el Kursaal, ha habido todo tipo de comentarios, rumores y hasta evidencias, acerca de la «reserva de  entradas» para los VIP (very important person), Sin embargo, hoy, el presidente Imbroda ha decidido acabar de un plumazo con cualquier especulación y ha ordenado poner todas las entradas a la venta y a la vista del público.

          Además ha tenido hasta suerte, porque había dos colas y la suya, la que se iniciaba en la calle Pablo Vallescá era la buena y en apenas dos horas ha salido del Kursaal con sus entradas en la mano. Los que estábamos en la cola lenta, hemos necesitado dos horas más, para conseguir la nuestra, eso sí, de «gallinero», osea, de anfiteatro. Pero esto ya ha sido únicamente cuestión de suerte.

      PD: Ha hecho cola sin trampa ni cartón. No tenía «un emboscado»  guardándole el puesto hasta que él llegara. Allí estaba, en persona,desde poco mas de las 09h am. Tampoco ha dejado que le cedieran el puesto, que lo hubiesen hecho gustosos todos los que estaban antess que él. Hoy en El Alminar había otras cosas previstas, pero la noticia del día es ésta. La siguiente versará sobre el caótico sistema de venta de entradas.