El Museo de Melilla, descabezado


                         Sin Director desde el mes de Agosto

     La Consejera de Cultura de la Ciudad de Melilla es Simi Chocrón. Por debajo de ella todo es un reino de Taifas. En Melilla, o todo está regido por una sola cabeza o hay varias. La gestión de la cultura en Melilla ha entrado en puro colapso. No hay ningún plan director y sobran demasiadas entidades superpuestas, que se hacen la guerra entre sí ( Fundación Melilla Monumental, Instituto de Cultura Mediterránea, Instituto de Las Culturas). Unos dependen de Cultura, otras de Presidencia  y algunos no responden a nadie.

       El colaborador Fran, nos alertaba el otro día de la situación de descabezamiento en el Museo de Melilla, y lo hacía ofreciéndonos un titular del Diario Sur de Málaga, en sus páginas de Melilla (http://www.diariosur.es/v/20110912/melilla/museo-penuelas-director-tras-20110912.html). El rotativo malagueño informaba de la anómala situación del recién inaugurado Museo de Melilla, sin director desde el pasado mes de septiembre. Alejandro Guillén, el flamante primer director , no había visto renovado su contrato al finalizar este con fecha de 31 de agosto. Desde entonces el Museo de Las Peñuelas, una de las joyas de la corona cultural, está descabezado. Buscan un perfil más asequible, alguien sometido previamente, lo que no se sabe es a qué cabeza.

         La plaza de director del Museo de Melilla salió a concurso público en el BOME (Boletín Oficial de Melilla), con un perfil muy exigente, tanto, que la rumorología apuntaba a que éste debería quedar desierto y así, nombrar un nuevo director, por procedimiento directo y perteneciente a la nomenclatura gobernante de Melilla. Ocurrió que Alejandro Guillén se coló con un mega curriculum y disponía de todas las titulaciones exigidas. Esto dicen aunque tampoco podemos asegurarlo, porque esto es un mundo de sombras y de tinieblas, en el que nadie da ninguna razón o pista. Lo que parece seguro es que el «no renovado director», deberá buscar trabajo en otro ámbito, porque en el Museo de Melilla parece que ya no tiene sitio.

           Debemos congratularnos al menos  de que el diario Sur rompiera la omertá existente sobre este asunto, y de que el colaborador Fran nos advirtiera de ello y así, en La Comunidad de El Alminar de Melilla podemos debatir el tema. La situación actual es de silencio absoluto. Sólo hay dos vías que pudieran estar explotando, una es la de diseñar un nuevo curriculum con unas especificaciones muy concretas y que apunten a una sola persona, la otra sería que designasen directamente a alguien en concreto, en el que ya estuvieran pensando  la vez anterior, en la que Alejandro Guillén ganó el concurso.

     Todo deberá esperar hasta pasadas las elecciones del 20N, cuando la previsible victoria del PP deje vacíos un sinfín de cargos políticos de libre designación en nuestra ciudad. Solo a partir de esa fecha podremos vislumbrar que rumbo toma la gestión de la cultura en Melilla. Cuando sepamos este nombre, sabremos que sector de la nomenclatura reina sobre la importante  taifa del Museo de Melilla.

La mezquita blanca de Melilla


              Casi todos han oído hablar de ella, muchos la conocen, pero muy pocos la han visto. El requisito indispensable para entrar en esta mezquita es ser musulmán, pero no todos los musulmanes pueden entrar dentro de ella. Hay que llevar barba, hay que ser una persona respetada en el barrio y de reconocidas y buenas prácticas religiosas. No entra cualquiera, por supuesto ningún cristiano, pero no todos los musulmanes pueden hacerlo. Practican un Islam muy rigorista.

     Los hombres se ciñen a la única descripción contenida en El Corán acerca del posible aspecto del profeta Mahoma, para adecuar la vestimenta y la barba. Tienen profesiones humildes (obreros, albañiles, transporte de mercancías), ninguna puede estar relacionada con el pecado o con los vicios. Las mujeres deben ir cubiertas en el modo descrito por el libro sagrado y por la tradición. Lo escrito en El Corán es el centro y la guía de la vida. Toda explicación, toda duda, o está resuelta por la tradición o no está permitida.

     Mi experiencia en esta mezquita no fue mala, se me echó de la misma porque no podía estar allí. Uno de los encargados de la mezquita me invitó a salir y me lo dijo claro: » No puedes estar aquí, no es por racismo ni por ninguna otra causa, es que no puedes estar aquí». No hubo malos modos ni voces alzadas. Fue una confusión, creí que podía estar allí dentro, del mismo modo en que había entrado en otras mezquitas de Melilla. Luego comprobé que a la mayor parte de los musulmanes del barrio tampoco les dejan entrar en esa mezquita. Para evitar otras posibles intromisiones, tras aquel encuentro, se ha instalado un distribuidor de entrada, que impide equivocaciones y situaciones incómodas. Ya no es posible volver a fotografiar el interior de esta mezquita. Las únicas que hay son estas.

      Siguen una interpretación muy rigurosa del Islam, la iniciada por el clérigo reformador Muhammad Ibn Abd-al Wahab en el siglo XVIII, que estableció sus vínculos con la dinastía Saud de Arabia Saudí, país en el que todo el Islam es wahabita, o seguidores de Abd-al Wahab. El movimiento salafi o salafistas, de los que habla Jose Mª Irujo en El País (13-11-2011), es otra cosa.

         Especificamente en Melilla, hay dos tendencias salafistas, una más cordial y abierta al contacto con el cristiano y otra más rigorista y cerrada, la representada por los usuarios de «la mezquita blanca». Aun así, conozco a un amigo, converso al Islam, que reza en esta mezquita y en otras. El requisito es llevar barba y tener una profesión honrada, que no esté en contacto con formas pecaminosas de vida. Si hubiese que compararlos con algo, lo haría con los franciscanos de los primeros siglos y la reforma de San Francisco y Santa Clara y su amor extremo a la pobreza. Los franciscanos se distinguían por su hábito, del mismo modo en que lo hacen los salafistas.

                 La mezquita blanca

     Fue erigida en el año 2005. Se caracteriza porque carece de toda decoración u ornamento. No hay nada en ella que distraiga de la oración.  Carece hasta del nicho del minrab y como único elemento está el pequeño mueble en el que el almuédano recita el sermón de los viernes o jutba. Todo es de color blanco. Como todas las mezquitas, tiene separadas las zonas de rezo de hombre y de mujeres, solo que en ésta. no hay comunicación visual entre ambos sexos. La mujeres están en la 1ª planta y están separadas por un tabique de la planta baja o zona de los hombres.

La torre del abismo


           No encontré las fotografías para ilustrar la entrada de «la torre de ventilación» y la verdad es que son espectaculares, porque yo tampoco imaginaba que lo que se abría bajo ella, era el abismo. Es más, hasta que no lo vi, no me lo imaginaba, en realidad yo buscaba otra cosa. Ya he mencionado que por la zona, se decía que estuvo una torre de vigilancia costera, en época de piratas. La verdad es que la zona del Cerro del Cubo o de la Horca, es una de las más interesantes desde el punto de vista arqueológico- Bajo sus entrañas, se esconde lo que pueda quedar de una área rural de época árabe o musulmana. Por su situación, como cerro de vigilancia, pueden existir restos de etapas anteriores, romanas probablemente.

            Ya publicaré en una entrada posterior, las fotografías de todo lo que encontré allí. Hoy no quiero saturar  monopolizar el blog, pero al ver la extraordinarios audiencia del tema (300 visitas), y las impecables colaboraciones de Corona 71 y de Uno de Melilla, me he decidido, en deferencia a ellos, a repetir las fotografías de la torre del abismo. Yo creo que son entre 20 y 30 mts. excavados en vertical.

Galerías, minas y leyendas de Melilla


 

 

            La Torre de ventilación del Cerro del Cubo

      Tal y como nos ha advertido Corona 71, podemos hablar de este tema hasta cierto punto. Luego, por razones de seguridad nacional, nos liquidarían y procederían al borrado de El Alminar entero. Corona 71, un gran colaborador, nos avisa sin piedra ni palo y veladamente advierte de que El Alminar de Melilla está bajo el ojo observador de La Seguridad de El Estado. Espero no atravesar la «delgada linea roja».

         Melilla fue durante casi 400 años una ciudad en constante asedio, en donde los tiradores rifeños, apostados en las alturas de El Cubo o La Horca, acababan con tu vida de un balazo. Siempre han sido muy buenos tiradores. Melilla aparte tenía problemas de espacio y había que almacenar todo tipo de víveres y pertrechos de guerra, para el caso de que temporales o asedios (que eran muy frecuentes), impidiesen las comunicaciones por mar.

        Los ingenieros militares españoles, posiblemente los mejores del mundo en su época, idearon y llevaron a cabo una compleja red de túneles que comunicaba toda Melilla La Vieja entre sí y ésta a su vez con el 2º y 3er recinto fortificado y todo esto, con los fuertes exteriores. Con la conquista de las alturas de El Cubo (actual parque Lobera) y la ampliación a cuatro de los recintos fortificados, los túneles y galerías crecieron en complejidad, kilometraje y en número. Aparte están los túneles de la compleja guerra de minas y contraminas que se llevó a cabo en Melilla a lo largo de esos 4 siglos. Además hay también muchas leyendas. No es cierto que los túneles lleguen hasta el Gurugú y salgan por detrás de las líneas marroquíes, aunque sí es cierto que comunicaban todos los fuertes exteriores con la plaza de Melilla.     Las guerras, las explosiones, los derrumbes, los desmontes, acabaron y cegaron gran parte de esa red. Hay otra que se sigue utilizando, pero que pertenece a la seguridad nacional y otra que se utiliza, pero como refugio de gentes de mal vivir, indocumentandos (toda la zona alta del parque Lobera, Victoria chica , Fuerte del Rosario)., etc.

         En el cerro de El Cubo existe una torre de ventilación de las galerías del 4º recinto, las que comunican los fuertes antes mencionados y además es la galería circular de todo ese recinto. Está excavada al completo, hasta el mismo nivel del mar, lo que ofrece unos 20 metros de perforación lineal. Aproximadamente a unos 5 metros bajo el suelo pasaría la galería perimetral de comunicación. Como muy bien dice Corona 71, actualmente es la zona de desagüe  de aguas fecales sin tratamiento, de toda la parte alta de Ataque Seco. Por ese motivo, en los días fríos se ve salir una nube de vapor de la torre de ventilación. Dicen que por esa zona, en siglos muy alejados del nuestro, hubo una torre o atalaya de vigilancia de la costa, en tiempos de la dominación musulmana y también como prevención a los ataques de los corsarios y piratas berberiscos, que azotaron estas costas durante mucho tiempo y que fue. entre muchas otras, una de las razones de la conquista y ocupación de Melilla en 1497.

           Creo no haber desvelado nada oculto y seguir dentro de los límites de la divulgación cultural y científica. Una vez más, gracias, Corona 71.

Las cuevas moras de Melilla


 

              En zonas secas como Melilla, el grano y otros alimentos se pueden guardar en silos excavados en la roca, al nivel del suelo. En zonas muy húmedas como Galicia, Asturias, para preservarlos de la humedad y de los roedores, el grano se almacena en alto, de ahí surgieron los hórreos.             El suelo de Melilla está lleno de silos excavados en roca, bajo la plaza de armas hay dos y en el parque Lobera y el Cerro del Cubo hay muchísimos más. En las laderas de La Alcazaba también existían, pero fueron tapados o eliminados en las sucesivas obras que se han ido sucediendo en ese entorno. Los materiales encontrados en ellos fueron directamente a manos particulares, salvo los excavados más recientemente.En lo que parece haber muy pocas dudas es en su atribución histórica, que o bien son de facturación musulmana (siglos VIII al XV) o si son anteriores, solo pueden ser atribuidos a los pobladores amazighs que siempre estuvieron presentes en el territorio, fuese cual fuese la potencia dominante del Norte de África.

Para vincular este tipo de habitáculo y de silos con la etapa de dominación musulmana, me baso en que no han sido hallados hasta ahora, fuera del perímetro que según las fuentes árabes tuvo la ciudad de Melilla y que comprendería tanto el primer como el segundo recinto, el tercero y toda la loma de La Alcazaba y el Parque Lobera más el Cerro del Cubo.

La descripción más interesante es la del geógrafo andalusí del siglo XI ABou Obeid El-Bekri, porque estuvo físicamente en Melilla y la describe tal cual pudo verla. Su descripción de Ceuta ha sido fundamental para datar la Puerta Califal y sus murallas.

             El segundo punto para vincular este tipo de oquedades (no confundir con las galerías de minas), es que hay otras cuevas moras en la península y siempre dentro de lo que fue la antigua España musulmana. Las más impactantes son las “cuevas moras de Guadalajara”, escavadas sobre la roca y que también servían como puestos defensivos en zonas entonces fronterizas entre la España cristiana y la España musulmana. Cuando las expediciones punitivas de las fuerzas cristianas se introducían en el campo musulmán, la población se refugiaba en cuevas y zonas más seguras. En la Isla de Menorca también pueden verse este tipo de habitáculos de múltiples usos y también atribuidos a los musulmanes.

         A lo largo de toda su historia, tanto Melilla como cualquier otra población costera fue objeto de ataques piratas, de invasiones normandas o incluso de lucha entre facciones rivales del mundo musulmán y bereber, por ello, en medio de las razias y expediciones punitivas la población se ocultaba y ponía a salvo o escondía sus alimentos y pertenencias.

            Estos silos han recibido diversos nombres: batimoras, matimoras, cuevas moras o “covarones”. El territorio andalusí de Granada es el que alberga la mayor concentración de ellas de toda Europa. Michael Jacobs en “Cómo seguirle la pista a los moros en España” lo refiere muy claramente: “Excavadas con piqueta en la roca blanda y con pruebas evidentes de ocupación durante el primer medievo, se caracterizan tanto como por su fuerte carácter defensivo como por la variedad de usos que se les daba………..las que sobrevivieron, fueron utilizadas por las familias mas pobres”. En Melilla algunas llegaron a servir como mazmorras o viviendas tras la conquista de 1497 y como refugio en los asedios de los sultanes marroquíes.

            Los ingenieros militares españoles elaborarían una compleja y kilométrica red de túneles que recorren toda Melilla, tanto para las comunicaciones entre los distintos fuertes exteriores, como para el almacenamiento o refugio de la población. La historia es pues muy diversa y variada, pero el origen parece ser único y común a todos ellos y no es otro que su vinculación al mundo bereber y mauritano, que no ibero-mauritano, cmo algunos se atreven a llamarlo.

         He detectado muchas cuevas en Melilla. Espacios muy interesantes, si se pretendiese elaborar una historia real de Melilla, alejada de clichés ideológicos y prejuicios  históricos y políticos, Melilla se convertiría en un espacio de investigación muy interesante. Los que no pueden seguir al frente de esto, son quienes han demostrado una estrechez de miras tan grande, que ha condicionado y alterado toda la investigación existente. Hay que abrir todo el espacio, pero a universidades y a personas que no tengan ideas preconcebidas.

Tritón, la luna de Neptuno


        Tritón y los comentarios en El Alminar de Melilla

   Tritón es el mayor satélite de Neptuno. En la mitología griega era el mensajero de las profundidades marinas, hijo de Poseidón y Anfitrite. Es la versión masculina de las sirenas. Tritón es un comentarista de este blog y supongo que también lector. Debo decir que es un comentarista muy bueno y también muy bien informado. Hasta la fecha ha realizado dos comentarios, de gran profundidad y alcance, pero debo decir que le he tenido que limar algunas de sus especificaciones  en los dos publicados hasta la fecha. En concreto, las  alusiones personales.

                 Una cosa que pretendo en El Alminar de Melilla es crear un espacio de libertad, dentro del mundo de la censura imperante, pero entiendo, que hay determinados comentarios y alusiones que no pueden hacerse, salvo que se esté perfectamente identificado y se haga en nombre propio, porque de cualquier otra cosa, yo y El Alminar de Melilla seríamos los responsables. He padecido en mi propia persona «el tormento» de La Justicia y por una frase muy discutible y muy opinable, me vi envuelto en un proceso que duró 10 años y por el que acabé pagando 12€ de indemnización (los demandantes pedían 30.000€) y eso sí, 2000€ de costas judiciales, en unas sentencias mas que discutibles y mas que opinables. Esa es mi única condena judicial.

       Lo cuento para deshacer algunos mitos y para advertir de los problemas que pretendo evitar y evitarme. Los comentarios personales pueden salir muy caros y traer complicaciones grandes e interminables. Lo comento porque Tritón me ha pedido explicaciones y en El Alminar impera la claridad. Ahora Tritón es  libre de seguir escribiendo y de aceptar mi respuesta.

Melilla La Vieja sigue sin ascensor


         Es la misma entrada que publiqué en el mes de mayo y ya ha pasado medio año. El ascensor lleva cerrado desde el mes de agosto de 2010, creando muchas dificultades a quienes no tienen coche y quieren subir a esta parte de la ciudad andando, o no tienen más remedio que hacerlo así. Todo se justificaba por unas obras demoradas,prometidas y retrasadas,  para crear una nueva sala de exposiciones en Melilla La Vieja. Supuestamente se iba a inaugurar con la recreación de la participación de Melilla en la Exposición del Agua de Zaragoza, celebrada en 2008.

        Nadie entiende que se gaste dinero en crear una nueva sala de exposiciones en una ciudad que ya cuenta con suficientes zonas para hacerlas. Nadie entiende que se gaste dinero en reproducir el stand de una exposición celebrada en 2008 y que ya a nadie interesa. Los que disfrutaron de ella fueron los invitados a visitarla en Zaragoza, todo con cargo y costo al erario público. No se entiende que dejaran arruinar el Museo de la Cultura Amazigh creado en 1996. No se entiende qué pasa aquí y porqué estas obras son interminables. No se entiende que los vecinos de Melilla La Vieja llevan ya un año y medio sin ascensor.

Nota: https://elalminardemelilla.com/2011/05/24/el-ascensor-de-melilla-la-vieja/